¡Uy! de pronto recordé que por mi nerviosismo mi email no lo termine con el clásico
"Saludos cordiales. Terry". Qué pensará de mi? Qué me sentí ofendida por su sincera
observación? Veamos que dirá en su carta.
Querida Terry:
Usted es una de las pocas personas que me ha cautivado con su columna. Fácilmente se
aprecia que usted se interesa por los demás. Si cada uno de nosotros mostráramos real
interés por nuestro prójimo !Cuántos problemas del mundo se resolverían!, ya no habrían
fronteras, habría corazones.
Se por lo que he observado, y por la experiencia que da los años, que hay personas que
se sienten solas aunque estén rodeadas de seres que no dejan de hablarle. Se que el
casarse no garantiza que se satisfará el deseo de compañerismo, y se que las personas
mas "alegres" aquellas que asisten cada fin de semana a una reunión de bebidas y amigos
suelen ser las personas mas solitarias que existen. Y, se que hay hombres y mujeres que
se ven involucradas en relaciones amorosas y pasajeras que no son ajenas a la soledad.
Se que se arman todo ese alboroto en sus vidas para no escuchar esa vocecita constante
que les dice que están vacíos y solos. Así también, aunque no lo parezca, también hay
personas que se dan por entero al servicio de los demás para no escuchar esa voz, mas
quizás en estas personas se aprecia mas un rayito de esperanza, porque al ayudar a
otros dejan de centrarse en si mismos, y están mas dispuestos a escuchar otra vocecita
que les dice "vamos, no estas solo, si abres los ojos, y miras alrededor encontraras la
respuesta a lo que estabas buscando.
Atentamente.
N.L.
"Si abres los ojos, y miras a tu alrededor" esas palabras se parecían a lo que una vez
me dijo el director del periódico, hombre sabio, y de buen carácter. Lo echaba de menos
hacia un año que había muerto, y ahora dos de sus hijos se ocupaban del periódico. El
buen señor había tenido el criterio de entrenarlos antes de que falleciera de cáncer
para que no echaran a perder tantos años de esfuerzo.
La correspondencia entre nosotros se sucedieron uno tras otro, y en cada carta sentía
que algo cambiaba en mi vida, quién era ese personaje misterioso qué tenía tal efecto
en mi?
Un día dejó de escribir, cuando transcurrió tres meses me convencí que no recibiría mas
un sobre con una rosa amarilla pegada en ella. Me entristeció pues me había acostumbrado
a recibirla cada viernes.
Sentada en mi escritorio, saqué de mi gaveta, una de sus últimas cartas, acaricié el
sobre como si pudiera acariciar a N.L. Era curioso pero nunca preciso en sus cartas si
era hombre o mujer, no escribía nada personal.
N.L. nunca sabré tu nombre, no me dejaste ninguna dirección, ni teléfono, solo un email
el cual ya no contestas, cómo podría buscarte. Me hiciste conocerte, conocerme, y me
dejaste sin despedirte. Esta bien si así lo quieres, así será.
Desde el principio era fácil deducir que el sobre era depositado directamente en el
buzón del periódico, pues solo estaba escrito el nombre de mi columna, y su email,
junto con la rosa amarilla. En ocasiones, hice vigilancia para tratar de descubrirlo, o
descubrirla, pero nunca vi que alguien depositara un sobre de esas características, la
mayoría de las personas preferían enviar un email que es mas rápido y seguro. Es
curioso, pero en este mundo dominado por el Internet siempre sera mas cálido y personal
recibir una carta.
Después de pensar en estas palabras me di cuenta casi al instante lo que me había estado
haciendo falta, busqué apresuradamente la última carta de N.L.
Querida Terry:
Conoce usted el amor qué no tiene límites?, no lo forma el lazo de sangre, ni un simple
cariño ni el amor pasional. Es el amor profundo e incondicional que se siente por
alguien no solo porque el, o ella, nos hace sentir bien a nosotros, sino porque nos
nace del alma amar, cuidar y proteger al que es objeto de nuestro amor, sin egoísmos,
ni condiciones. Implica compañía que va mas allá del contacto físico. Es sentirse libre
de expresar lo que realmente se siente y piensa, porque esta seguro que su amor no lo
tomara como algo insignificante. El verdadero amor no acepta las cosas superficiales sin
sentido,saca a relucir lo mejor de la persona. El verdadero amor nunca falla.
Atentamente
N.L.
Al terminar de leer me di cuenta que era el amor verdadero y profundo lo que me hacia
falta. Me di cuenta que Luis Ángel y yo solo pensábamos en función "a lo que me hace
feliz a mi". Estoy con Luis Ángel porque me hace sentir bien a "mi", y y el esta
conmigo porque "lo" disfruta.
Esa noche cuando llegué a casa me convencí de lo que pensaba. Cuando cruze la puerta el
me recibió con una sonrisa y un abrazo, tras preguntarme como me había ido durante el
día, y cenar nos fuimos a la cama.
El empezó a acariciarme, y a decirme palabras bonitas, sabía su oficio. Mi cuerpo
respondió ante el estimulo y me dejé llevar. Disfrutaba hacer el amor, sentirlo dentro
de mi, desesperarse por mis caricias, y su deseo, me pregunté cuan maravilloso serían
nuestros encuentros si le entregara no solo mi cuerpo también mi alma. Luis Ángel, ya
dormía y me abrazaba, habíamos tenido sexo pero realmente no había hecho el amor.
Mañana estaría ocupado en sus finanzas, y volvería a buscarme cuando sintiera el deseo
de hacer el amor. No quería aun responsabilidades serias como un matrimonio, o tener
hijos. Debemos seguir trabajando para el futuro, solía decir, futuro? tenía futuro lo
nuestro?
Definitivamente era aquel amor profundo y verdadero lo que me hacia falta, aquel amor
por lo que uno estaría dispuesto a renunciar a todo por estar con la persona amada.
Aquel amor que muchos considerarían romanticismo no práctico.
Era fin de semana y me hallaba en la casa de unas amigas, cuando a una de ellas se le
cayó una foto.
-Y quién es este bombón? -lo recogí para entregárselo.
-Déjame ver -me lo quitó de la mano Claudia... -Este no es tu esposo, quién es? acaso
es el otro? -dijo en tono de broma.
-¡Esta hecho un cuero! !Buena la elección!
-Quién es Rosy? -le pregunté al ver su rostro serio- si se puede saber.
-Si, claro. El es mi hermano.
-!Tu hermano! pues debes quererlo mucho para tener su fotografía en tu cartera -dijo
Claudia.
-Si lo quería mucho.
-Qué sucedió con él?
-Murió hace tres años de tristeza.
-No entendemos.
-El quería mucho a su esposa, pero ella murió, Antonio, mi hermano, no pudo superar su
dolor y murió al año siguiente.
Todas estábamos conmovidas por el relato, y avergonzadas por nuestro comportamiento.
-Si tu esposo muriera tu también morirías al año siguiente -le pregunté.
Cambiando de expresión riéndose me contestó.
-!Ni loca! !Yo no quiero morir, se irá el solo! -Todas nos reímos ante su sincera
respuesta.
Ya a solas me di cuenta que ella quería a su esposo, el padre de sus hijos, pero no lo
amaba. No es que debamos renunciar a la vida, si por alguna razón, nuestro amor nos
abandona, pues el amor genuino no nos eclipsa como personas. Y estoy segura que la
esposa de Antonio hubiera querido que el continuara con su vida hasta que le llegara el
tiempo de reunirse con ella. Mas cuando se esta realmente enamorado se daría todo lo
que se pidiera dar por estar con la persona amada, pues las cosas no se disfrutan igual
si uno no esta con ese ser especial. Cuando los dos sienten de la misma manera, es la
dicha completa.
Un nuevo día, como cada mañana me aturdiría con mis múltiples labores para no escuchar
esa vocecita que me decía que me sentía sola. N.L, qué estarás haciendo es este
momento?
-¡Terry! !Hay reunión con los hijos de los jefes! !Esta vez no faltes!
-!Reuniones! !Yo no tenía que diagramar el diseño de la portada, ni dar mi voto por los
titulares que deberían ir en primer lugar! Mi labor consistía en chequear mi
correspondencia, asesorarme lo mejor posible, y entonces contestar a mi público. No
tenía la obligación de estar en esas reuniones. Si me echan de menos, lo que no creo,
tendré una buena excusa preparada...
En el periódico como era usual había un constante movimiento, y era mas cuando aparecía
una noticia de último momento todos parecían alocarse. Ajena a ese caos, me sumergía en
lo mio.
Ya hacia una hora que todo se había calmado, los pocos que habíamos quedado ya se
despedían para tener un buen descanso por la noche. Me entretuve un poco mas, ordenando
mis archiveros, cuando de pronto escuche una voz grave de mujer detrás mio que me
sobresalto.
-La esperábamos en la reunión.
-Lo siento tenía trabajo atrasado. -Conteste sin voltear, preguntándome quién sería
esta mujer. Cuando, por fin,voltee, me quedé impresionada ante la mujer que tenía frente
a mi, sus profundos ojos azules realzaban su belleza.
-Hola, soy Nicole Letelier, N.L. Uno de los hijos del dueño del periódico.
-¡QUE!...
Continuará...