Un día alguien me dijo "nunca creas que eres una de tantos, que en tu vida nunca
ocurrirá nada extraordinario. Quizás no llegues a ser una famosa actriz, ni ganes el
premio Pulitzer, pero si abres los ojos, la mente y el corazón te darás cuenta que lo
que mas atesoraras esta mas cerca de lo que tu crees". En aquel entonces no le preste
atención, era una joven de tantas de clase media, tenia una carrera, y un novio. Sin
embargo, sentía un vacio en mi interior, algo me faltaba y no podía precisar que era, y
esa sensación me angustiaba.
Una mañana estuve paseando por el parque que está cerca a mi casa, era comienzos de la
primavera, las calles volvían a llenarse de vida, y los niños salían disparados de sus
casas disfrutando su reciente libertad. Me detuve a observar su inagotable energía y
sonreí al recordar aquellos días en que mis grandes preocupaciones eran los juegos, los
exámenes y un amor precoz !Dichosos aquellos años!.
De pronto una voz captó mi atención, era un predicador que había logrado cautivar a un
grupo numeroso, me acerqué interesada en lo que decía.
-"Alguna vez se han preguntado por qué estamos aquí? Hacia dónde vamos?. ¡Hum! Estamos
aquí por alguna maldito accidente, o quizás por Dios, cualquiera sea la razón, parece
ser que nuestra misión es cumplir el ciclo de la vida y entonces morir. El predicador
continuo dando mas énfasis a sus palabras, y moviendo incesantemente sus manos.
-"Sabían ustedes que hay animales que pueden vivir centenares de años como algunas clases
de tortugas marinas?. Entonces si el hombre es la creación suprema del universo por qué
es que su vida se asemeja a una neblina que viene y se va?. Buena pregunta a Dios o a
la evolución.
-"Si esta vida es todo cuanto hay -continuo en tono dramático- entonces adoptemos la
filosofía de los epicúreos 'bebamos y comamos porque mañana hemos de morir'. Cada uno
de nosotros precisa hallar las respuestas a las interrogantes que nos inquieta, y que se
resume en una sola pregunta qué propósito tiene la vida?
El público aplaudió con devoción renovada.
Me alejé antes de sentirme comprometida a abrazar alguna fe. No es que sea una atea
confesa, creo que el orden y el diseño que se observa en la naturaleza no pudo ser
producto de una fuerza ciega sin dirección. Hubo un tiempo en que pensé que la religión
me ayudaría a llenar ese vacío que sentía, pero muchas de ellas me desilusionaron porque
procuraban ocultar lo que condenaban en público.
Del grupo que se había reunido alrededor del predicador sabía que habría quienes pronto
olvidarían lo que hoy habían escuchado; otros serían como mi amigo Juan quien tuvo un s
úbito interés por la religión, mas al darse cuenta que su estilo de vida no encajaba
con la iglesia, se decidió por lo que mas le agradaba seguir en su mundo; habría
quienes se conformarían con pasarlo lo mejor posible, total la vida es breve y
complicada por que perder el tiempo en cuestiones profundas. "Bebamos y comamos porque
mañana hemos de morir".
No obstante,existirían personas que sinceramente buscarían las respuestas a sus
inquietudes. En cual de estos grupos me encontraba yo? Estaba cuestionandome si todo lo
que había logrado hasta este momento tenía el valor que un día les había dado.
Tenía buenos amigos, y me consideraba afortunada, pues había conocido personas que
afirmaban no tener ni necesitar amigos, porque un día, según decían, esos amigos se
convertirían en enemigos. Me estremecía esa clase de pensamiento.
Me iba bien en mi profesión, trabajaba para un importante periódico, mi columna era una
de las mas leídas. De vez en cuando recibía alguna propuesta matrimonial a lo que
amablemente respondía que mi corazón ya tenia dueño. Dueño? Era Luis Ángel realmente el
dueño de mi corazón? Empezaba a dudarlo, y me sentía culpable, pues era un hombre bueno,
trabajador, amoroso, qué mas podía pedirle a la vida?
Me gustaba hacer el amor, disfrutar de mis amistades, siempre teniendo algo que hacer,
pero cuando todo ese bullicio y ajetreo se calmaba, y estaba en mi habitación sin mas
vida que la mía, volvía a sentir se vacío y esa desesperación que ya formaba parte de
mi rutina.
Una noche acostada en mi cama, mirando al vacío, me hallé preguntando. En dónde estas?
No entendía porque mi subconsciente había formulado esa pregunta, en quién estaba
pensando?
Al no poder satisfacer mi necesidad... espiritual? Investigué las filosofías humanas,
no me fueron de mucha ayuda pues exaltaban el conocimiento y el ego, recordé una frase
bíblica "el conocimiento hincha, pero el amor edifica". Sería la respuesta el amor?
Acaso no vivía rodeada del amor de los mios?. "El amor nunca falla", escribió alguna
vez el apóstol Pablo, a que clase de amor se refería? Conozco a muchos que objetarían
dando diferentes razones, ya sea que un amor los traicionó, o que ese amor vivía mas
para si mismo que para compartir con su pareja, o familia. Que clase de amor sería este
qué no fallaría ante las adversidades y tentaciones?
Un día recibí una carta que llenaría gradualmente ese vacío que sentía.
Querida Terry:
No hay duda que usted a contribuido al bienestar emocional de muchas personas que leen
su columna "Un rayito de esperanza" brindándoles precisamente eso, un rayito de
esperanza a sus almas atribuladas. Sin embargo, se que usted no es feliz, acaso se
estará cuestionando si todo lo que a logrado hasta ahora valdrá la pena? Y si la vida
tiene sentido?
Atentamente.
N.L
Me sorprendió leer esta carta, quien era esta persona que no daba su nombre, solo sus
iniciales, y que parecía conocerme.
Me alarmé acaso estaría fracasando como consejera? En mi calidad de psicóloga tenía que
mostrar un espíritu optimista, alegre, confiado y seguro. Al leer mi columna mis lectores
tenían que recibir el mensaje de que siempre es posible hacer frente a las tormentas de
la vida, y salir mas fortalecidos de esa experiencias. Mis lectores solían escribirme
agradecidos, por mis consejos prácticos y animosos. Entonces cómo esta persona pudo ver
lo que celosamente guardaba en mi corazón?
Tras dudarlo un momento decidí responder, el sobre no traía dirección pero si un email
anotado.
Querido(a)N.L.
Como profesional que ama su profesión siempre me esfuerzo porque mis lectores vean en
mi una amiga que se interesa genuinamente en su bienestar, se que una palabra amable y
sincera a su debido tiempo puede traer esperanza y paz a un ser afligido. Me sorprende
de que usted me cuestione sobre asuntos que deberían estar muy claros en mi. Será qué
mi forma de escribir esta expresando un punto de vista negativo? Si es así, por favor,
hagamos ver, pues de corazón deseo ayudar, a los demás.
Espere su respuesta ansiosa y asustada como un reo que pronto escuchará la sentencia de
un juez. N.L. quién serás?
Otra vez recibí un sobre y pegada a ella una rosa amarilla, no nombre, ni dirección,
solo un email, parece que así será nuestra comunicación...
Continuará...