¡ESTOY CONTIGO!

De Xena y Gabi

Era una noche muy oscura, con lluvia y truenos. El viento soplaba con mucha fuerza, llevando consigo, toda clase de ruidos, y entre ellos, el llanto de una muchacha.

Debajo de una cascada, en el interior de ésta, se podía distinguir una débil luz.
Nadie conocía aquel escondite,... tan solo dos personas sabían de su existencia.

En un rincón de la cueva, había una pequeña hoguera y en un lado de ella, se encontraba una joven... sola, sin más compañía que una manta, unas plumas y unos pergaminos.
Era una joven rubia, de ojos verdes mar, pero de mirada triste. Sus músculos decían que era una mujer fuerte y guerrera. Sus cicatrices mostraban el paso de las batallas... pero a pesar de su físico, era una mujer vulnerable, débil, con aire angelical y estaba sola.

Sus ojos estaban llenos de tristeza, llenos de dolor, llenos de soledad. La joven lloraba sin tener ningún consuelo y su cuerpo estaba contraído por el dolor.
Sus palabras estaban llenas de odio, odio que estremecía a cualquiera y en sus manos tenía un pergamino, en dónde había escrito su pena...:

"Cielo azul, respóndeme, he de saber, porque me distes a mi, tan triste papel... tanta luz no deja ver, y tal vez debieras darme a mi, lo que no tendré... mi destino cambió, quizás se enredó al antojo de un dios, hiriendo mi corazón..."

- Y yo aquí, hasta el final, le soy fiel, le doy mi vida, dónde esté noche y día y aunque sé que mi ser, jamás la alcanzará... me da igual, pues con solo saber, que en mis sueños la veré, me basta...

- Solo dios podría ser, tan vulgar y a la vez tan cruel, por una mujer... Y mi alma se cegó, sabe que jamás podrá volver a ver la luz del sol... La amaré, la honraré, solo en sueños la tendré, sufriré, lloraré, su vida recordaré, cuándo muera la veré...

La joven bardo cerró sus ojos e imaginó que estaba entre los brazos de su guerrera. Por un momento, creyó oír la voz de Xena... pero solo fue el viento.
Sus ojos volvieron a llenarse de lágrimas... de pronto escuchó una voz...

- No llores pequeña, tu princesa está aquí contigo, a tu lado. Si tú quieres puedes verla.

Gabrielle sin pensarlo dos veces, cogió sus sais y de un salto, se puso enfrente de aquel adversario.
Por un momento sus ojos dejaron de llorar, su cuerpo se quedó helado, apenas podía articular palabra alguna..

- ¡Tu eres, eres... la luna!

- ¡Si pequeña! ¡Llevo muchas noches observándote y ya no aguanto más el verte así!... Me destrozas el corazón, cada vez que lloras, que gritas, cada vez que llamas a tu guerrera... Gabrielle, ella está contigo, sólo tienes que saber como encontrarla...
Cierra los ojos y relájate... vacía tu mente y piensa solo en Xena...

- ¡No puedo, esto es es... imposible! ¡Tú no puedes estar aquí...! ¿Qué dios hace esto?

- ¡Tranquila, no hay ningún dios detrás de todo esto...!
Gabrielle, tu te mereces todo... toda la felicidad que haya... todo lo bueno...
Eres una bendición de los dioses... no puedo darte lo que tanto deseas, yo no puedo devolvértela, pero si puedo enseñarte a buscarla en tu corazón... déjame ayudarte, confía en mi...

Las palabras de la luna la reconfortaron, no podía creer lo que estaba pasando... era demasiado bonito para ser verdad...

Así que dejó de llorar... y tras las palabras de la luna, cerró los ojos... empezaba a tener dudas, cuando de pronto, creyó oír la voz de Xena...

- ¿Xena... eres tú?

Sentía que unos brazos rodeaban su cintura, sentía el calor de un cuerpo pegado al suyo... y a la altura de su oído, escuchó un suave susurro...

- Hola mi pequeña bardo, estoy aquí...

Gabrielle abrió los ojos, miró hacia su cintura y descubrió dos hermosas manos conocidas... conteniendo cualquier grito de sorpresa, se giró muy lentamente entre aquellos brazos y descubrió aquella mirada que tanto había amado...

- ¡Xe..., Xena, eres tu!

Las lágrimas caían por las mejillas de ambas...

- ¡Te he echado tanto de menos! ¡Xena te quiero!

Sin poder contenerse, se fundieron en un fuerte abrazo, sellándolo con un gran beso. Gabrielle no daba crédito a lo que estaba ocurriendo...

- Xena ¿por qué? ¿por qué lo hiciste?... no puedo vivir sin ti, te necesito... Sí tu no puedes volver conmigo, quiero ir yo hasta ti...

- ¡Gabrielle mírame...! ojalá pudiera estar ahí contigo, abrazándote y besándote... ahora no estarías así... Tu dolor me llega como puñales, clavándose en todo mi cuerpo, en todo mi ser, en toda mi alma... Maldigo lo que hice... maldigo el haber pensado solo con la cabeza y no con el corazón... esta es la batalla más dura a la cual me he enfrentado nunca y siento que no la podré ganar... ¡Gabrielle, te quiero! tu eres mi luz, mi camino... mi vida... aunque no esté ahí contigo, estoy a tu lado... ¡Gabrielle! tienes que ser fuerte por las dos, no puedes rendirte ahora, tienes que continuar... tienes que vivir, porque estoy segura que encontraremos una solución a esto... te prometo que volveremos a estar juntas... ¡Gabrielle, te amo!

Xena puso uno de sus dedos en los labios de la bardo, impidiéndole que hablara... tras ello, le depositó un enorme beso... Las dos no pudieron evitar estremecerse en tan dulce momento, sus bocas eran una... compartiendo y saboreando el jugo de sus lenguas... aquel beso duró casi una eternidad... poco a poco fueron despegando sus bocas... Xena volvió acariciar la boca de Gabrielle y perdiéndose en aquel mar de ojos verdes, le susurró:

- Recuerda Gabrielle, estoy aquí contigo, siempre... solo tienes que pensar en mi y olvidarte del resto... así me encontrarás en tu corazón... ¡Háblame, te estaré escuchando aunque no me puedas ver...! ¡Gabrielle te quiero!

- Yo támbien te amo... ahora sé que sigues a mi lado... te quiero.

Las dos se volvieron a fundir en otro beso... poco a poco Gabrielle fue abriendo los ojos y para su sorpresa, Xena ya no estaba... En su boca se dibujó una gran sonrisa y en su rostro había felicidad...

Volvió la vista buscando a la luna, para agradecerle todo lo que le había enseñado, pero la luna támbien había desaparecido... salió rápidamente de la cueva en busca de ella... Levantó los ojos y se dio cuenta que ya no llovía, ni siquiera habían nubes... En aquella bella noche , en aquel cielo estrellado, vio a la luna...

- ¡Gracias por ser cómplice de nuestro amor...!

FIN


Indice Fan Fiction

Página Principal