-Estela?
-"Pero qué escucho?... Bosque verde... amanecer dorado..."
-Estela... oye!...
-"Quién me habla?... Blanco celaje... flor carmesí..."
-Estela... vuelve!
-"Por qué?... no quiero... me esta mirando... Diosa del bosque... bestia hermosa."
-Estela... Este... oye Estela!
-"Qué?... me esta mirando... no puedo... no..."
Ashuri miraba preocupado a su amiga, la cual no reaccionaba, la zarandeó por los
hombros y de pronto la mujer de ojos añil volvió su rostro hacia él, lo miró por un
momento sin entender que le había pasado.
-Estás bien? -Le preguntó Ashuri pasándole su copa de champaña.
-Ashuri... por favor, puedes decirme... que putas me ha pasado? -Indagó la bióloga
inquieta, tomando un sorbo largo de la copa.
-No lo sé amiga... te estaba hablando y de repente... te quedaste hipnotizada, como si
hubieras visto a Alison levitando entre el Ministro de Ambiente y su espantosa esposa.
-"Alison". -Recordó Estela.
De inmediato Estela dirigió su mirada donde había visto por última vez a la
impresionante mujer que no era otra más que Alison, pero ya no estaba.
-Hola.
Ashuri y Estela volvieron sus cabezas para ver a la dueña de esa voz.
-Hey!... cómo estas? -Saludó un Ashuri de sonrisa ancha poniéndose de pié al igual que
Estela quien no decía nada.
-Muy bien Ashuri... y tu?... guau!!!... pero si estas súper guapo.
-Jaja!... que va... yo soy el que estoy rodeado de las dos chicas más bellas de la
fiesta.
Alison lo miró divertida, después sus ojos pasaron a la otra persona que la miraba
curiosa.
-Cómo estas Estela? -Preguntó la científica alegremente.
-Bien... y tu que tal? -Le respondió la mujer más alta aún perturbada.
-Yo... estoy genial. -Alison notó lo exuberante y bella que estaba la otra mujer, sus
ojos querían poseer el control para así poder mirarla de arriba a bajo, pero se limitó
a observar solo su rostro, el cual también estaba implacable. -Me atrasé un poco, no
tenía un vestido adecuado y... me fui de compras, duré más de lo pensado, andar en una
ciudad que no conoces puede ser muy difícil... -Explicó finalizando con una sonrisa,
pues pensó que si seguía así iban a creer que era una chica impuntual.
-Pero Alison, por qué no nos dijiste?, te hubiéramos acompañado... verdad Estela? -
Indicó el joven indígena mirando a su compañera.
-Que?... Oh claro. -Afirmó la alta mujer mirando a Ashuri y después a Alison quien le
sonrió quitándole importancia.
-Ya no importa... solo espero haber elegido bien, no sabía cual vestido escoger.
-Ya veo... -Reparó Estela pensando si debía de decir algo más o mejor quedarse callada.
-... Ese te queda... muy bien.
-De verdad?
Alison miró su propio vestido largo, pegado al cuerpo y de cola ancha de color verde.
-Sí... hasta creo que... -Le decía la bióloga acercándose a uno de sus oídos y bajando
su voz sintiéndose más tranquila y confiada. -... Has dejado a muchos sin aliento... y...
a muchas.
Alison la miró sorprendida sin articular una sola palabra.
La bióloga la observaba con una sonrisa de medio lado, sabiendo que lo que acababa de
decir, de alguna u otra manera era una pequeña venganza de lo que esta había sentido
antes, aunque lo de ella había sido mucho, pero que mucho... peor?
-Oigan chicas, se van a quedar allí de pie toda la noche?
Alison y Estela seguidamente miraron a su amigo, quien las observaba sentado cómodamente
en su silla, las dos mujeres no se habían dado cuenta, por lo cual les pareció una
divertida situación, se sentaron cada una al lado de Ashuri, este último le ofreció una
copa de champaña a Alison, quien asintió agradecida por la atención que le daba el chico.
Estela por otro lado se extrañó que la científica llegara sin sus compañeros, pero no
le importó, aunque Andrés era un buen sujeto, John no le daba buena espina.
-Alison dime... -Inquirió Ashuri. -... Tus amigos no van a venir?
-No lo sé, no los he visto desde... Oh! míralos allá están.
Los tres miraron hacia las puertas centrales de la sala de eventos por donde los
extranjeros pasaban, ambos iban de esmoquin, Andrés con un traje de color gris oscuro y
John con uno negro, se veían muy apuestos, se notaba el gran trabajo que John le había
dedicado a su cabello tipo Elvis, parecía muy orgulloso de ello, pero su sonrisa
desapareció al clavar los ojos en los de Estela que lo miraba sin vacilar, John se
aclaró la garganta incómodo y acomodó con un dedo el cuello de su esmoquin el cual de
repente le pareció muy apretado mientras él y Andrés se dirigían a la mesa con sus
otros compañeros.
-Oigan!... pero qué tenemos aquí?... Alison al fin te veo como a una mujer.
-John eres simplemente un...
-Alison no le hagas caso. -La cortó Andrés. -Estas increíble y tú también Estela. -
Reveló este a las dos chicas.
-Gracias Andrés, tu tampoco estas tan mal. -Le dijo Estela al sonrojado científico.
Alison lo miró y se hechó una risita, sabía lo perturbable que podía llegar a ser un
cumplido de la bióloga o una sola palabra pronunciada por esa mujer.
-Señorita Howels!
Alison se volvió hacia el hombre que llegó junto a la mesa con una sonrisa de oreja a
oreja.
-Manuel!, cómo estas?
Alison se levantó para estrechar la mano del director de la institución, este estrechó
su mano dándole también un beso en la mejilla.
-Alison es muy agradable tenerte aquí... gracias por venir y a ustedes también chicos.
-Manuel, para mi es todo un privilegio... no podría haber faltado.
-Para nosotros también señor. -Advirtió Andrés estrechando la mano de este y dándole
campo a John que no quería quedarse atrás.
-Ahora eres parte de la familia. -Le apuntó a la chica rubia. -... Tu y tus compañeros.
-Gracias Manuel. -Le agradeció Alison abrazándolo como a un padre.
Estela los miraba sin quitar ojo, las palabras de Manuel calaron en ella bastante fuerte.
Cómo podía decir eso?... apenas los conocía, a ella misma le había costado ganarse ese
aprecio, ese gran privilegio, por qué ella?, por qué esa niñata que se creía la
salvadora del mundo lo logró sin hacer ningún esfuerzo?... por qué?... El único que
sabía lo que en esos momentos Estela estaba sintiendo era su querido amigo Ashuri, pero
este no dijo nada, ni diría nunca nada si no se lo preguntaba ella misma, meterse con
sus pensamientos no era algo que le gustase hacer.
-Ahora señorita... sería un gusto para mí, invitarla a bailar.
-Oh!... no... no sé bailar muy bien, ni mucho menos este tipo de música, nosotros
tenemos fama de mal bailarines, y yo no soy la excepción...
-Oh... vamos Alison, hazme el honor, no es tan difícil... ven.
Alison no quería negarle a Manuel el gesto, por ello se dejó llevar hacia la pista de
baile que estaba abarrotada de gente, sintiéndose fuera de lugar, no tenía ni idea de
cómo mover su cuerpo, en su vida había bailado merengue, que era lo que la orquesta
estaba tocando en aquel momento.
-"Por Dios... y ahora qué hago?"
No supo por qué, pero sus ojos se dirigieron a la mesa que antes ocupaba, Estela la
estaba mirando, pero esta rápidamente desvió la mirada y la posó en la copa que tenía
entre sus manos, de pronto alzó su mirada, cruzándose con la verde de Alison, esta vez
Estela no la quitó y Alison como si solo eso necesitara para sacar toda la timidez que
le inundaba, se empezó a mover, sus caderas se acoplaron al ritmo de la canción y sus
brazos se alzaron para situarse en los hombros de Manuel quien le sonrió tratando de
darle confianza, sus pies de inmediato alcanzaron el ritmo, y sin otra cosa se dejó
llevar siguiendo los pasos del hombre que con paciencia le mostraba para que le fuera
más fácil.
Antes de que llegara Manuel, Estela pensó que podría disfrutar de la fiesta, pero ahora
no estaba segura.
De vez en cuando la mujer de cabello ámbar echaba un vistazo hacia la pareja que bailaba
felizmente entre las demás, Alison pisaba el pie de su jefe y se disculpaba muy
avergonzada, pero éste no le daba importancia y seguía dándole vueltas como a un
maniquí, por un momento la escena le pareció divertida, pero no podía olvidar lo que
esa gente significaba para ella, y lo único que significaba era problemas.
Miró a los hombres sentados en la mesa, Ashuri hablaba tranquilamente con Andrés,
mientras John coqueteaba con alguna que otra chica que pasaba delante de él, este
último la ponía nerviosa, apretó con fuerza la copa, su respiración se volvió más
acelerada, sus ojos se volvieron más pequeños, sus pupilas se dilataron, su boca se
secó, ese hombre... John.
Como si se sintiera observado John volvió su vista a la bióloga, retándola con la
mirada, Estela sintió como la copa entre sus largos dedos se rajaba lentamente, esto la
hizo reaccionar, soltó la copa y la miró por unos segundos, alzó la mirada que quedó
perdida en un punto fijo por unos segundos... qué demonios estaba haciendo ella allí?...
se levantó rápidamente de la silla sin rumbo fijo, solo quería relajarse, se había
asustado de su propia reacción. Sus piernas la guiaron al pequeño bar de la sala, se
sentó en la barra y pidió un Dry Martini.
-"Pero qué demonios me pasa?... ese hombre no me ha hecho nada, y de un momento a otro
deseé que la copa fuera su cabeza... creo que me estoy volviendo maniática". -Pensó.
Acabó su bebida y pidió otra al joven bartender que la estudiaba mientras pulía unas
copas delicadamente, este le sirvió otra y siguió con lo que hacía, una mujer se sentó
en una de las sillas de la pequeña barra, Estela no la miró pero supo que se había
sentado en una más cerca de ella.
-Hola.
La bióloga miró a la mujer, levantó sus dos oscuras y perfectas cejas mientras tomaba
de la copa. Era una mujer muy atractiva, llevaba un vestido rojo hasta las rodillas
dejando ver unas piernas bien formadas, tenía el cabello negro al igual que ella pero
mucho más corto, sus ojos eran marrones y tenía un pequeño lunar en la mejilla
haciéndola ver muy sexy. La misteriosa mujer pidió al joven que había dejado de pulir
las copas hacía rato un Bloody Mary, el joven asintió frenéticamente y se puso a
preparar el cóctel.
-Cómo te llamas?
-Estela.
-Lindo nombre.
-Gracias. -Estela sabía que la chica quería flirtear con ella, estaba acostumbrada a
ello, pero solo muy pocas le llamaban la atención... esta, tenía sus dotes.
-Quieres otra copa? -La invitó la otra mujer.
-No... nunca bebo mucho.
-Eres de pocas palabras.
-Eso creo.
La chica le sonrió mostrándole sus perfectos dientes entre esos labios que a la bióloga
le parecieron jugosos, la mujer miró entonces al bartender que le ofreció la bebida y
de nuevo su atención se posó en Estela.
-Creo que ya te había visto antes... pero no recuerdo en donde.
-"Tal vez en tus sueños linda". -Pensó Estela levantando una de sus cejas. -Seguramente
en alguna otra fiesta del MINAE.
-Umm... no lo creo, ésta es la primera vez que asisto a una.
-Eres la esposa o la amante de algún... -"Hijo de puta" -Pensó. -... Alguien importante?
-En realidad... vengo sola.
-Ya.
La chica se movió en su asiento pegando una de sus rodillas en la pierna derecha de
Estela, esta última sintió su cuerpo acalorarse y su respiración volverse entrecortada,
no esperaba algo así esa noche, pero su mente se rehusaba a dejarle ver, como lo hacía
siempre, el futuro que le esperaba junto a esa apetitosa mujer caída del cielo... en la
cama.
Estela tomó un largo trago vaciando la copa, se comió la aceituna lentamente observando
la chica que parecía estar hechizada por la aceituna, repentinamente unos ojos verdes
alumbraron sus pensamientos en ese momento, sin pensar miró hacia la pista de baile,
allí estaba la dueña de esos ojos que parecían haberse perdido y ocultado en su mente.
-"No puedo creer que este pensando en ella ahora... debería de odiarla, por, por... Dios,
ni siquiera puedo odiarla".
-Estela?
Estela miró entonces a su nuevo compañero Andrés quien había llegado junto a ella, este
tímidamente se acercó para tratar de proponerle lo que ya esta se imaginaba.
-Andrés... qué quieres? -Le preguntó la mujer de azul mirada pensando si enfadarse con
él o al contrario, alegrarse de que llegara en ese inoportuno momento.
-... Bueno es que... yo... pues... quería... pensé que tal vez...
-Jajaja... vamos galán. -Le indicó la alta mujer olvidándose completamente de la chica
de la barra.
-Oye y yo qué?
La mujer de rojo la miró sin entender, Estela se volvió a ella pero no dijo nada ya que
John en ese instante se sentaba en una de las sillas.
-Creo que te sobra compañía... lo siento pero, no me interesa.
Estela se agarró de la mano de Andrés quien estaba feliz pues Ashuri le había advertido
de lo difícil que era proponerle un baile o cualquier otra cosa a la bióloga. Se
dirigieron a la pista haciéndose campo entre el gentío. Pronto se movían de un lado a
otro, la bióloga sabía que para muchos eran el centro de atención, pues aunque siempre
asistía a las fiestas del instituto, nunca había bailado hasta ahora, muchos hombres la
invitaban a bailar, pero ella nunca aceptaba... Por qué ahora era diferente?, acaso
tenía que ver con la chica que la estaba mirando a escasos metros de ella?, o es acaso...
porque quería competir contra ella?
Manuel guió a Alison muy cerca de Estela, los hombres se sonrieron y como si fuera algo
ensayado cambiaron de parejas, Alison con Andrés y Estela con su querido jefe Manuel,
todos parecían estar disfrutando del momento, hasta Estela parecía hacerlo.
Al otro extremo de la sala, John parecía estar muy concentrado en la chica que le
hablaba y le coqueteaba, Estela los miró y suspiró dándole secretamente las gracias a
Andrés.
*****
Mientras tanto, Andrés guiaba a Alison por toda la pista de baile, la música cambiaba
de ritmo cada minuto, no podían parar de bailar, Alison estaba disfrutando de todo, su
amigo sabía bailar muy bien, esa faceta no se la conocía hasta ahora y le daba mucha
gracia saberlo, lo hacía mucho mejor que Manuel el cual daba vueltas a Estela como si
fuera un trompo, de repente Alison chocó con alguien por detrás, se volvió para
disculparse, pero sus disculpas quedaron en su boca, Estela la miraba directamente a
los ojos.
-Quieres seguir bailando? -Le preguntó Andrés de pronto.
-La verdad... estoy un poco cansada... mejor...
-Quieres bailar conmigo?
Alison miró a su lado para encontrarse con esos ojos de agua salada que la tenían en la
mira, su corazón dio un brinco al verla tan cerca. Andrés sonreía libremente, ya que
Alison no respondía este empujó a la chica más joven hacia Estela y se fue de allí
junto a Manuel que miraba la acción con disimulo.
Estela se empezó a mover agarrando a Alison por los codos para que se moviera junto a
ella, Alison lo hizo muy despacio, no podía creer lo que estaba pasando ni lo que estaba
sintiendo, trató de enfocar sus ojos y de aclarar su mente.
-"Vamos es solo un baile... las amigas pueden bailar juntas, o no?... claro que sí,
somos amigas... verdad?, además hace poco vi a muchas mujeres bailando juntas... no
tiene nada de malo... Por Dios!... es tan hermosa... tan... no lo sé... Erick!!!...
piensa en Erick... él me esta esperando... él me ama, me lo ha dicho, siempre me lo
dice... yo, yo también lo... lo...
-Alison?... holaaa!... Tierra llamando a Marte!
Alison miró a Estela, estaba muy cerca de ella, el olor de su perfume se impregnó en
sus fosas nasales sin permiso alguno, casi pierde el equilibrio, por dicha Estela la
sostenía por la cintura.
-"Cintura?... pero cuándo?"
-Alison...
-Oh... lo siento... yo...estaba...
-No importa... -Estela la miraba seriamente haciendo que Alison se sintiera como una
hormiguita a punto de ser aplastada.
-"Si las miradas mataran". -Pensó Alison.
-... Te estaba preguntando... por qué están aquí?... y por favor no me vengas con
putadas Alison... -La chica más pequeña la miró sorprendida, por qué le decía esas cosas?,
acaso sospechaba de ella? -... Dime, se les están acabó las fuentes de ingresos y
vienen por más?...
-De qué estas hablando?
-Sabes perfectamente de que.
Estela giró a Alison y la guió a una de las esquinas de la pista donde no había mucha
gente y había más espacio para bailar.
-Estela... de verdad no tengo ni idea de lo que tratas de decirme... sabes perfectamente
que nosotros... no necesitamos de nadie para tener ingresos, perdóname pero es una
pregunta irracional.
-No si le das doble sentido.
Alison solo la miraba pensando en la pregunta, de pronto comprendió lo que trataba de
decirle.
-Estas equivocada Estela... nunca seríamos capaces de... de hacer algo en contra de
nuestro propio sentido... no puedo entender por que piensas eso de nosotros... pero
tampoco puedo cambiar tu forma de pensar... lo siento pero eres... eres...
-Soy qué... Alison?
La chica rubia la miraba a los ojos tratando de comprender el miedo y el rencor que
vivía dentro de ella... dicen que los ojos son el espejo del alma, y Alison lo creía
sin duda.
-"Debió de pasarte algo muy duro en el pasado Estela... para que dudes así de las
personas, de las que solo quieren ayudarte... como yo." -Pensaba Alison mientras bajaba
la cabeza con tristeza para después subirla de nuevo encarando con firmeza a la otra
mujer.
-Soy que? -Repitió Estela que había dejado de moverse al igual que Alison.
-Eres muy desconfiada Estela... que pena... la gente necesita confiar en algo, o en
alguien... quiero que entiendas algo Estela... si alguien tocara a esos animales, yo
misma lo mataría... espero que te quede claro, tu no eres la única que esta luchando
por esto... somos muchos, pero por culpa de gente como tu... no nos vemos... -Estela
solo la miraba, sin poder decir nada. -... Confías en ti misma Estela?
Alison no obtuvo respuesta, y así se fue alejando de la bióloga, pero esta la agarró de
la mano impidiéndoselo, Alison se volteó de golpe pero Estela no parecía tener nada que
decir.
-De verdad que no te entiendo. -Le apuntó Alison.
-Yo tampoco.
-Señorita Arce, disculpe... es hora de su discurso.
Estela se volvió con fastidio hacia el joven que le habló, miró de nuevo a Alison pero
esta ya se había ido a la mesa en donde estaban sus compañeros.
Alison estaba muy decepcionada, no había podido disfrutar del baile con Estela, además
se había dado cuenta de la mala impresión que aquella mujer tenía de ella y de sus
compañeros, se preguntó si eso podría cambiar.
-"Tengo que demostrárselo". -Pensó Alison. -Está enfurecida con el mundo. -Dijo esto
último en voz alta.
-Qué? -Preguntó Andrés pensando que le hablaba a él.
-Nada... oye donde aprendiste a bailar así? -Le preguntó a su amigo tratando de pensar
en otra cosa.
-Bueno... tomé unas clases cuando estaba en el colegio.
-Para impresionar a las chicas eh?... jaja.
-Sí, y lo mejor de todo es que funcionó.
-No lo dudo... me dejaste impresionada.
-Gracias... cuando quieras te enseño.
-Lo tendré en cuenta.
Ashuri que había estado escuchando les sonrió a ambos, volvió su cabeza y observó que
Estela se ponía al frente donde estaba la orquesta para hablar por el micrófono, Ashuri
pensó que debía ser por el discurso.
La gente empezó a callar poco a poco para escuchar a la bióloga, unos reporteros
entraron en la sala, algunos con grabadoras, cámaras fotográficas, unos con lápiz y
cuaderno de notas y otros con cámaras de televisión.
Alison junto a su amigo prestaron atención a Estela quien empezó a hablar.
-"Buenas noches damas y caballeros, para los que no me conocen... mi nombre es Estela
Arce... bióloga del MINAE y delegada de los programas de conservación y protección de
los animales en peligro de extinción... Espero que todos estén disfrutando de este
espléndido aniversario, que como los anteriores han demostrado la gran magnitud de
nuestra lucha constante por un mundo mejor y por una pacífica convivencia junto con el
medio ambiente...
Estela paró un momento para tonar un poco de aire.
-... Señor Ministro de Ambiente, presidente del MINAE, representantes del gobierno e
instituciones asociadas, para mí es un privilegio y mucho más que eso, aportar mis
conocimientos para el desarrollo sostenible de las especies protegidas y no protegidas.
Me han dado la oportunidad de ser yo la encargada de informar oficialmente el nuevo
proyecto de amparo para la supervivencia de una de las tantas especies extintas, ya
sabrán... gracias a la divulgación atropellada de los medios de información, de que va
esto...
Estela miró entonces al grupo de reporteros quienes se miraron incómodos entre sí
mientras Estela sonreía satisfecha.
-... Como decía, el proyecto, del cual yo misma estoy a cargo... tiene como nombre
"Proyecto Arlequín"... este proyecto, uno de los más importantes de todos los tiempos es
compartido con los Estados Unidos...
La gente la miraba con atención, muchos susurraban entre ellos, no pareciéndoles muy
buena idea, Estela lo sabía, a pesar de la gran cantidad de ganancia que esto implicaba,
también existían sus desventajas y más para muchas de las instituciones asociadas... el
dinero puede cambiar a las personas... y a las instituciones más sinceras que existan.
-... El Jardín Botánico de Atlanta... -Prosiguió la bióloga mirando a Alison. -... Está
muy pendiente de nuestra situación... el hallazgo de los sapitos Arlequines les pareció
al igual que a nosotros algo increíble, una oportunidad para ganar conocimiento de
aquellas especies que por cosas de la naturaleza, eligieron este país para vivir...
lástima que eso a nosotros no nos importe... -Dijo Estela más para sí que para la gente
allí presente. -... Así que... decidimos involucrarlos... ellos aportarán recursos
económicos para el futuro laboratorio del hábitat de las especies... creemos que las dos
partes están igualadas, y creemos que todo esto es el principio de una nueva lucha...
así como estas pequeñas y delicadas especies... podrían ser muchas más... para todos...
es lo mejor...
Estela paseaba su mirada más azul que nunca, en el rostro de cada persona que la
escuchaba y asentía con la cabeza.
-... Me gustaría presentarles, a los representantes del Jardín Botánico de Atlanta... El
científico Andrés Murray...
Andrés se paró de su silla y saludó con la mano, la gente le aplaudió y al momento se
sentó de nuevo.
-... El científico John Welsh...
John quien estaba al otro lado de la sala, alzó su mano y todos lo volvieron a ver, la
mayoría le aplaudió.
-... Y por último la científica Alison Howels, jefe del equipo científico...
Alison al igual que su compañero Andrés se levantó de su silla y asintió con la cabeza
sonriendo agradecida con la gente que le aplaudía.
Estela prosiguió con sus palabras.
-... Estos científicos nos acompañarán en la próxima expedición en busca de más
especies y que por seguridad, no diremos su ubicación...
Algunos empezaron a reclamar, pero pronto callaron para seguir escuchando a la bióloga.
-... Pues bien... creo que eso es todo... espero haberles dado una buena explicación...
los que tengan preguntas pueden llamar al instituto y ellos se encargaran de
responderles. Gracias y sigan disfrutando del aniversario de nuestra querida
institución.
Estela bajó de la tarima y muchos de lo reporteros y personas se lanzaron a ella con
preguntas, tuvieron que llamar a seguridad para poner orden, Alison al ver desaparecer
a Estela entre la avalancha de gente se puso de pie preocupada, Ashuri la miró y le
sonrió tranquilizándola.
-No te preocupes, a ésta nadie le para.
En eso vieron como una alta figura se acercaba a ellos.
-Mierda!... me rompieron el vestido.
-Estas bien? -Ashuri se levantó y corrió una de las sillas para que la mujer alta se
sentara, le sirvió una copa del vino que él mismo había pedido antes y se la pasó.
-Si estoy bien... gracias.
Estela volvió su vista donde algunos reporteros iban persiguiendo a Manuel, este paró
súbitamente para dejar que le hiciesen preguntas.
-Pobre, ahora nunca terminará. -Indicó Estela.
-Andrés ven, vamos a ayudarle. -Le propuso Ashuri al científico.
Ashuri seguido de Andrés llegaron donde Manuel y de inmediato los periodistas los
atacaron.
-Ja!... y ahora quieren jugar a artistas de cine.
Alison tomó un trago de su copa, intentando no prestarle atención a la bióloga, que la
verdad la había lastimado con sus palabras, pero no podía serle indiferente... solo
hacía la situación peor.
-Chicas!!!... ehhh!! Chicas!!!
Alison y Estela se volvieron para ver al hombre que iba hacia ellas como si un perro lo
persiguiera y tratara de morderle los pantalones, casi llegando se tropezó con uno de
sus pies y cayó al suelo llevándose una silla de la mesa en donde estaban Alison y
Estela.
-Pero qué le pasa?. -Preguntó Estela alzando una de sus cejas y mirando al sujeto de
arriba a bajo.
El hombre que parecía sacado de una biblioteca pública se levantó de un salto y se
aferró a la silla tratando de coger aire, Alison estaba a punto de reír mientras Estela
estaba a punto de agarrarlo y lanzarlo al grupo de reporteros que estaba al otro lado.
-Señorita Arce... perdone... mi nombre es Juan... Juan Vargas... trabajo para el
periódico la Nación... podría... podría tomarle unas cuantas fotos... por favor?
Estela lo miraba como si fuera un ratón con anteojos, pero le pareció un buen chico.
-Esta bien... Juan, puedes tomarme unas cuantas fotos.
-Oh cielos!!!... gracias, se lo agradezco mucho señorita, también me gustaría que fuera
con su compañera.
Alison notó como Estela se tensaba, pero asintió con la cabeza.
-Bien... podrían ponerse de pie si no les importa? -Las dos mujeres se pusieron de pie,
el chico quitó unas sillas que estorbaban y las puso a un lado. -Bien, ahora júntense un
poco.
Estela se acercó a la científica, esta última sintió el acercamiento y su corazón
empezó a latir un poco más rápido.
-Así? -Preguntó Estela.
-No... un poco más cerca por favor. -Estela se puso más cerca aún, pero para el chico
no era suficiente. -Un poco más.
Alison sintió como un brazo pasaba por detrás de ella agarrándola por la cintura, pegó
un brinquito y Estela la miró de reojo apretando más su cintura.
-Así, perfecto... ahora digan... Chiiisss!
El chico tomó varias fotos de las mujeres, después les dio las gracias y se retiró todo
contento.
Andrés, Ashuri y Manuel miraban a sus amigas desde lejos, los tres se miraron entre
ellos y sonrieron. John no se veía por ninguna parte, se imaginaron a donde debía de
estar, pero solo eso.
Todos estaban en la mesa bebiendo, comiendo canapés y conversando, Alison de pronto se
levantó pidiendo disculpas y se dirigió al balcón de la sala de fiestas, quería tomar
aire fresco y repasar las mil y una sensaciones que su cuerpo, mente y alma habían
tenido toda la velada, y todo eso lo sentía cuando estaba cerca de la bióloga, no podía
controlar sus emociones, tal vez fuera porque extrañaba su hogar, a sus amigos y a su
novio.
-Erick.
De verdad lo extrañaba?... lo pensó por un momento para ver si su corazón reaccionaba...
pero no lo hizo.
-Por Dios!... no te extraño. -Alison miró hacia el cielo estrellado, y de pronto dos de
las millones de estrellas se fueron convirtiendo en ojos, esos ojos que la habían
estado trastornando toda la noche, azules y profundos como dos piedras preciosas entre
rocas. -Estela.
Y se dio cuenta que a la persona que extrañaba era otra, aquella que la hacía sentir
mal con sus palabras hirientes, aquella que había pensado era su amiga, pero se
equivocó.
-Lo hace solo por Manuel. -Se dijo así misma.
-Hacer qué?
Alison se volvió asustada, poniendo una mano en su pecho y mirando a la persona que
estaba empezando a perturbar su vida.
-Sabes?... creo que me quieres matar.
-Y por qué piensas eso? -La cuestionó Estela acercándose a ella.
-Ja... y todavía me lo preguntas.
Alison se volvió de nuevo para apartar su vista de ella y mirar el cielo, el cual en
ese momento era su salvación, sintió como el cuerpo de Estela llegaba junto al suyo,
poco a poco la chica más joven volvió su cabeza de lado para observarla, Estela miraba
las estrellas y respiraba profundamente tratando de coger todo el aire que podía, se
quedaron así por un rato sin mediar palabra, aunque sabían que debían de hablar,
ninguna quería empezar, hasta que Estela se volvió para mirarla.
-Alison... yo...
-No te preocupes Estela... se perfectamente lo que sientes por mí y por mis amigos... no
espero que sientas otra cosa... tienes el derecho de pensar lo que quieras...
-No... no es eso, es que... no me entenderías.
-Pruébame.
Alison se volvió y apoyó la espalda en la baranda, dejando sus brazos atrás, Estela la
miró por unos segundos, esta niña la estaba haciendo sentir verdaderamente un animal,
sabía que ella solo trataba de ser su amiga, pero las experiencias de la vida le decían
otras cosas, el amor a su trabajo la cegaba y nunca había confiado en nadie más que en
Ashuri, y aún así su querido amigo una vez le había fallado, como podía hacerlo con
alguien que casi no conocía?
-Alison, quiero que me disculpes... no te he tratado muy bien lo sé... pero no puedo
evitar ser diferente contigo...
-No espero que lo seas. -Alison estaba a punto de retirarse mucho más disgustada que
antes. -"Es una víbora, no tiene caso". -Pensó dispuesta a irse de allí antes de que la
otra mujer le dijera algún insulto y la culpase de la contaminación sónica en el mundo.
-Espera... por favor comprende, nunca he sido con nadie diferente, ahora es muy pronto...
solo... solo ten paciencia, de verdad trato de confiar en ti.
La chica rubia dejó de andar y se volvió para mirar a Estela que parecía verdaderamente
arrepentida, Alison se acercó a ella despacio, creyendo en lo que le estaba diciendo,
Estela solo esperaba su reacción, de repente la científica levantó su mano cogiendo la
de la otra y estrechándosela.
-Amigas?
Estela sonrió contenta de que la chica no le diera una patada por la espinilla o
saliera corriendo y lloriqueando como otras habían hecho.
-Amigas. -Le recalcó Estela apretando más fuerte la mano que sostenía la suya propia.
Horas después.
La fiesta de gala terminó bastante bien, Estela había acompañado a Alison a su
habitación la cual quedaba varios pisos arriba de la sala de fiestas del hotel, estaban
un poco tomadas pero todavía muy concientes la una de la otra, los demás se quedaron
conversando un rato más mientras la gente poco a poco se retiraba de la fiesta la cual
había sido todo un éxito. Las dos amigas subieron por el ascensor iban hablando de
cosas sin importancia, caminaron por el pasillo hasta llegar a la habitación 413.
-Bien... a pesar de todo, la pasé muy bien.
-Sí... yo también. -Reveló Estela.
-Gracias por acompañarme, creo que... mejor me voy a dormir.
-Sí... mañana hay que estar bien temprano en las oficinas.
-Si.
Se quedaron mirándose por un momento, Estela, tan persistente ella, quería reprimir
toda huella inquietante dirigida hacía esa chica frente a ella, así que dejó de mirarla,
Alison percibió su reacción pero se mantuvo inmóvil, en eso se escuchó el teléfono de
la habitación, a Alison no le apetecía abrir la puerta y contestar, fue Estela la que
habló.
-Creo que te llaman... tengo que irme.
-Sí, bueno... buenas noches... nos vemos mañana.
-Hasta mañana.
Alison abrió la puerta de la habitación, no sin antes dar un último vistazo a la mujer
que se alejaba por el pasillo, cerró la puerta tras de sí y se apuró a contestar el
teléfono que no dejaba de sonar.
-Diga?, Erick?... hi!, how are you?... I'm fine thanks... yes, I was in a party, it was
great!... oh, me... me too Erick... me too.
Estela se había devuelto a la habitación de Alison para darle su número de teléfono,
pero al llegar junto a la puerta la oyó hablar con su novio y decidió mejor no
molestarla, rápidamente dio la vuelta para irse pero por la puerta de la habitación
412 escuchó a una pareja discutir, se abrió la puerta de la habitación y una chica
media desnuda salió de ella, era la misma que horas antes había tratado de seducirla,
después salió John en calzoncillos rojos y unas letras blancas adelante las cuales
decían "Hotly".
-Oyeee!!!... para que sepas... e... eso no es lo más importanteee!... maldita ramera!
Estela trató de reprimir la sonrisa que estaba apunto de asomarse en su hermoso rostro
y siguió sin dirigirle la mirada.
-Vamos!, Riete si quieres.
-Yo?... y por qué lo haría?. -Le preguntó Estela parando de repente y tratando de
aparentar estar indignada.
-No te hagas, las mujeres no saben apreciar lo que es bueno.
John se metió de nuevo en su habitación cerrando de golpe la puerta, Estela siguió su
camino y se metió en el ascensor sonriendo, sabiendo que ahora John no iba a tener las
agallas para mirarla a los ojos.
-Pero que idiota. -Soltó mientras se cerraban las puertas del ascensor.
*****
Día del viaje, apartamento de Estela.
-Dónde demonios están mis botas?
La bióloga buscaba alrededor de la pulcra habitación sus botas de exploradora, una gran
mochila descansaba encima de la cama, se puso de cuclillas para mirar por debajo de la
cama, pero no encontró nada allí, siguió buscando por toda la habitación dándose por
vencida, salió y caminó hacia la sala, miró por debajo de los sillones y nada.
-Mierda, mierda y más mierda!
Fue hasta el pequeño comedor para ver si las encontraba allí, y como por arte de magia
aparecieron en una de las sillas de la mesa.
Se rascó rápidamente la cabeza intentando recordar por qué las había dejado allí, miró
el reloj de su muñeca dándose cuenta que le estaba cogiendo tarde, a las seis debía de
estar en las oficinas, esta vez tenía que llegar mucho más temprano que los demás, pues
le correspondía revisar la lista de cosas que llevaban para la exploración, aunque ya
estaba todo listo prefería mirarlas por última vez antes de emprender el viaje a la
selva.
En ese momento sonó el teléfono, Estela cogió sus botas de la silla y fue a contestar,
aunque en realidad no deseaba hacerlo.
-Aló?
-Estela?
-Madre... cómo estas? -Le preguntó sin ganas.
-Bien hija... debes de estar muy ocupada haciendo tu equipaje.
-Qué comes que adivinas?
-Ja!... ya sé que no tengo que decirte esto, pero... buena suerte.
-Gracias madre... voy tarde, tengo que irme.
-Espera Estela... solo una pregunta.
-Ahora qué?
-Quien es esa chica que sale contigo?
-De qué hablas?... cuál chica?. -Estela miró de nuevo su reloj, estaba empezando a
ponerse histérica.
-He visto esta mañana el periódico... sales en varias fotos con una chica... me he
quedado sorprendida, parecen muy... amistosas.
-Oh por Dios. -Estela pasó una mano por su cabello y suspiró impaciente. -Madre es solo
una compañera de trabajo.
-Sí he leído que es una científica de Atlanta.
-Sí lo sabes para qué me lo preguntas?
-Solo quería saber si era amiga tuya... nunca te he conocido amigos Estela, es algo
nuevo.
-Bueno... creo que hasta yo puedo tener amigos madre... no soy un monstruo sabes?... no
ando ahuyentando a toda la gente que se me acerca, no me conoces ni un pelo.
-Vamos hija... no lo tomes mal, yo...
-Nos vemos madre.
-Nos vemos hija... cuídate.
Estela colgó el teléfono, una lágrima corría por su rostro, su madre siempre había
creído que ella era esa clase de personas que andaban escondiéndose del mundo, cuando
era una niña su madre siempre se lo andaba recordando y Estela terminó creyéndolo, le
había costado mucho integrarse en la sociedad después de dejar su hogar, su padre
siempre le había dicho que luchara hasta lo último por lo que quería y así lo hizo,
pronto conoció a buenas personas y a personas muy malas, sus pensamientos cambiaron
pero lo que su padre le había dicho nunca lo olvido, ni lo olvidaría jamás.
Minutos más tarde Estela iba rumbo al instituto, no tenía que pasar al hotel por los
científicos, ellos llegarían unas horas más tarde. A esa hora las calles estaban un
poco vacías para su conveniencia, pronto llegó al edificio, aparcó su auto en el
estacionamiento, siempre llevaba su propio auto a las excursiones aunque su jefe le
decía que no era necesario, observó a algunos hombres sacando las cosas que llevarían,
Estela se apresuró hacia ellos para indicarles que esperaran a que ella misma repasara
la lista.
-Hola.
Estela miró a un lado pero no vio a nadie, la persona que le habló estaba jugando con
ella, pero ella no estaba para juegos en ese momento, miró hacia el otro lado y de
pronto todo pensamiento quedó borrado y deseó seguir jugando por el resto de su vida.
-Hola... bosque verde... amanecer dorado.
-Perdón? -Le indagó Alison sin entender lo que le había dicho.
-Que haces aquí... se supone que salimos hasta las 9.
-Pensé que necesitabas que te echaran una mano y... aquí estoy.
Estela la miró sonriendo de medio lado.
-Bien... ahora que lo mencionas, si que necesito una mano... puedes empezar llevando
esta caja y luego esta otra...
Alison miró las cajas que se refería la bióloga, eran grandes y parecían muy pesadas,
la chica se agachó para alzar una pero una mano en su hombro la detuvo.
-Solo bromeaba... ven traigamos la lista, de esto se encargan otros.
Alison suspiró aliviada, por un momento pensó que Estela hablaba en serio.
-Eres mala lo sabes?
-Jaja, si... ya muchos me lo han dicho, gracias por recordármelo... se me estaba
olvidando.
-En serio?
-No... ven.
Las dos se sonrieron y se dirigieron a la oficina de Manuel, quien las saludó contento
al entrar en su oficina, les dio una copia de la lista y salieron dispuestas a seguir
con su trabajo.
Tres horas más tarde.
-Sabes?... he estado esperando esto por mucho tiempo. -Confesó Estela poniendo sus manos
a cada lado de su cadera y mirando el ajetreo a su alrededor.
-Yo también... desde que llegué aquí, no he podido dejar de pensar en esos animalitos,
en lo que todo esto significa, es como si volviera a renacer en nosotros la esperanza.
-Le declaró Alison a la bióloga de pié junto a ella.
Ya había llegado la hora de partir, Andrés y John llegaron unos minutos antes, estos
estaban metiendo sus pertenencias en uno de los dos autos designados para la expedición,
todos eran cuatro por cuatro al igual que el de Estela con el cual sumaban tres, Ashuri
hablaba con el director y raudo se despidió de él llegando junto a los demás hombres
quienes habían terminado de meter mochilas, y cajas con alimentos, todos se despedían
de los demás compañeros que trabajaban allí.
El sol se alzaba con su gran poderío reflejando a todos un bello día de viaje, los ojos
de ambas chicas, una alta y otra no tanto pero de igual manera bella, resplandecían
mucho más de lo normal, la ciudad empezaba a llenarse de gente de todo color, raza y
credo, yendo y viniendo por las largas aceras junto a las miles de tiendas y
restaurantes dispuestos a trabajar como nunca ese día, las palomas se refugiaban en las
sombras de las iglesias mientras que otras preferían robar comida que caía en los
suelos de los parques, el jardinero regaba las flores y los jardines impregnados de
orugas naciendo, mientras que el barrendero espantaba a las palomas ladronas por donde
pasaba su gran escobón queriendo así que el mundo viera el lugar más limpio del planeta.
Así los tres autos se pusieron en marcha, dejando atrás manos que los despedían, no era
un viaje largo, no era un viaje sin retorno, o un viaje de vida o muerte, era solo un
viaje de los muchos que Estela y sus compañeros hacían a menudo, pero este era
diferente... muy diferente.
-Duraremos aproximadamente 6 horas, son como 150 Km. al sur, haremos solo una parada.
-Le explicó Ashuri a Alison quien iba adelante junto a Estela, Ashuri iba en el asiento
de atrás.
-Es un poco largo. -Indicó Alison. -Pero sobreviviré.
Andrés y John iban en otro auto con dos compañeros de Estela, Pablo y Elías, en el
último auto iba solo Martín quien llevaba casi toda la carga de la expedición. Estela
iba a la cabecera pues se sabía el camino como la palma de su mano.
Pronto salieron de las atareadas calles de la ciudad para introducirse en la carretera
rumbo a su destino.
-Alison, tengo un estuche de cds en la guantera... -Le indicó la bióloga a su compañera
de viaje. -Mira a ver que te gusta.
Alison hizo lo que le indicó, abrió el estuche y repasó uno a uno los discos.
-Quién lo diría!
-Qué?
-No pensé que te gustase la música New Age... pensé que eras un poco más...
-Agresiva?... no, algo me tiene que mantener calmada.
-Bendita seas música!!! -Exclamó Ashuri alzando las manos.
-Jajaja... -Alison se reía mirando la mueca que hizo Estela a su compañero el cual de
inmediato se le unió a las carcajadas de la chica rubia.
-Dejen de reírse... o se arrepentirán... y lo digo en serio... -Estela los miraba
fingiendo enfado, estos no dejaban de reírse de ella.
-... Oh vamos!... Alison pon algún disco antes de que la biologuita nos tire por la
ventana.
-Ummm... no es una mala idea. -Repuso Estela rascándose la barbilla y tornándose sería.
Alison y Ashuri dejaron de reír de golpe, miraron a la bióloga que parecía hablar en
serio y tragaron saliva.
-Rápidooo!
*****
Bosque, en ese mismo momento.
-Bien!... recojan el campamento, hora de partir.
Un hombre calvo y con bigotes, alto y bien fornido, vestido como guerrillero apagó la
fogata con un chorro de agua de su garrafa, bebió de él, y escupió un poco, se echo lo
restante en su quemada cabeza, otro hombre más pequeño pero con igual vestimenta y
portando un rifle llegó a su lado.
-Jefe... esta seguro que no tendremos problemas con los gringos?
-No tonto... por eso tenemos que movernos rápido... encontraremos a esos bichos antes
que ellos.
-Ya entiendo jefe... así creerán que no hay más de esos animales.
-Me dejas sorprendido con tu inteligencia Pedro... ahora muévete idiota!... y dile a
esos buenos para nada que no dejen ningún rastro, o yo mismo los mataré.
-Sí jefe. -El sujeto llamado Pedro corrió a unirse con los demás hombres. -Ya oyeron...
debemos irnos antes de medio día... esa gente llegará en cualquier momento... andando.
Continuará pronto...