Trilogía del Samsara.
Segunda parte: 5 en la oscuridad
El poder de 5 se libera...
Ya ha descendido la esfera solar, mientras Leo revisa el Libro de las Sombras en el
ático de la casa Halliwell. Presiente que la salida de los dominios de la Fuente no es
una liberación, sino la entrada a algo peor...
Una ráfaga de viento maligno surge dentro del ático, agitando los objetos, derribando
algunos frascos y botellas con pociones ruedan en el piso de madera.
-Leo: ¡O no!¡No ahora!
Temiendo lo peor, el ángel se prepara para enfrentarse al sicario Shax. Pero no será
necesario... El viento se dispersa, dejando a la vista a las 4 mujeres, sudorosas,
agitadas, todas ellas con el cabello revuelto y con la cara llena de polvo.
-Piper: ¡Hola cariño!
Leo la mira aliviado, y se aproxima a ella, dándole un abrazo y un beso en la frente.
-Phoebe: ¿Tienen idea de cuanto tardaremos en desenredar nuestro cabello?
-Prue: No te quejes, cuando menos tienes todavía. No creo que la Fuente te
hubiese recomendado un peluquero... De hecho... no sabemos si tiene cabeza...
Gabrielle permanece callada, tratando de entender la palabrería de las 3 hermanas.
-Leo: ¿Cole esta bien, Phoebe?
-Phoebe: (con una mueca de angustia) Eso espero... pero se que los demonios como
él tienen más de 7 vidas...
-Prue: Bueno, ya estamos en casa... lo que me recuerda...
-Gabrielle: (Interrumpiendo a Prue)... que hay muchas cosas aún por hacer... para
regresar a mi tiempo...
-Piper: ¿No podemos descansar un poco antes de...?
-Gabrielle: ¡Claro! Y cuando la maldad omnipotente acabe con todos...
-Piper: ¡Ah,si! ¡Lo olvidaba! La maldad que no duerme ni se toma tiempo para
comer...
-Prue: Hey... creo que ella tiene razón... su viaje espacio-tiempo no es una
visita de cortesía... nos necesitan...
-Phoebe: Aún no se que papel tenemos en esta función...
-Gabrielle: Solo se que debo llevarlas con los sabios de mi tiempo... ellos
conocen como liberar el poder...
-Leo: Los ancianos les dan sus bendiciones y les piden cautela.
-Las tres hermanas: (con un alarido al unísono) ¡¡¿Y...??!!
-Leo: (atemorizado) quieren que regresen con bien...
-Piper: Que haríamos sin los consejos de los ancianos... trío de...
-Phoebe: ¿Puedo terminar tu frase? Tengo la palabra perfecta.
-Prue: Luego les quitaremos sus días de jubilación a esos vetustos... creo que
hay que hacer una poción...
-Gabrielle: Tenemos que apresurarnos... algo me dice que la tregua ya ha
finalizado...
Tiempo ancestral: Oasis a las afueras de Amarna
Los accesos de Saj-haget son cada vez más cortos, pero más dolorosos. El lado oscuro de
los condenados a la muerte violenta se ha manifestado. Los pocos arbustos que rodean el
oasis se han secado por dentro. Los sacerdotes, con sus cuencos de cobre pueden ver,
por las vibraciones del agua, que son más las víctimas de las ciudades. Algo peor... el
mal se ha expandido, fuera de los tierras faraónicas... el lejano oriente... las islas
de Ítaca... incluso las nebulosas extensiones de tierra con los adoradores del bosque
de Britania... la gente detrás del desierto ya se ha percatado de los movimientos del
más allá.
-Irestry: He recibido noticias...algunos magos ya empezaron a utilizar a los no
vivos para sus fines...
-Eritr: ¿Eso no puede ser, verdad abuelo?
-Ohil-er: Tranquilo. Nosotros sabemos que solo son tonterías...
El gemelo Uram ha dejado a su hermano a cuidar a Saj-haget. Se aproxima al grupo que
discute con voces apagadas y temblorosas.
-Irestry: Están usándolos para obtener el poder en sus reinos y...
-Uram: (interrumpiendo) Entonces los reinos de la tierra caerán...
Dernubis El Antiguo sale de su tienda, con un rictus en la cara de desaprobación.
-Dernubis: (con voz grave, como de juez) ¡Silencio! Saben que debemos pasar
desapercibidos. Además que su conversación es tonta...
-Uram: Disculpe maestro....pero ¿por que no debemos hablar de ello? Si no
estamos preparados....
-Irestry: Les dije que no confiaran en la bardo...
-Ohil-er: Ella era la única que podía hacer la misión... creo que ha pasado lo
peor...
-Eritr: Si me esfuerzo, podremos contactarla y...
-Dernubis: (un regaño) ¡Basta! Y ustedes Irestry y Ohil-er, ¡dejen de usar sus
poderes! No olviden que La Oscura se está haciendo más fuerte... Y mientras siga
apelando al deseo de venganza y a la sed inhumana de los no vivos, seguirá reuniendo
apoyo...
Todos murmuran sus disculpas, cabizbajos, sin mirar directamente al anciano...
-Dernubis: Pero estén tranquilos... Los brujos que se aprovechan del portal de
los mundos pagarán su crimen. Incluso nosotros tendremos que arreglar nuestro propio
desastre. El abrir un portal en este día fue lo más peligroso. De no contar con la
bruja de Endor, pudimos ser succionados y nuestros restos dispersos por todas las eras.
Ya no debemos hacer magia...
-Uram: Ilumíneme Maestro: ¿porque los magos pagarán por no respetar a los
muertos?
-Ohil-er: Los muertos ya no temen a los vivos, ni a los magos siquiera. Saben
que están más allá del mundo físico. Ellos harán lo que sea para llegar a este mundo y
cuando lo hagan, traicionarán a los locos que los invocaron para tenerlos de sirvientes.
Ellos no tendrán piedad...
-Eritr: Pero los de Amarna...
-Dernubis: La Oscura les promete cosas, los convence... Incluso Karej necesita
de ella para controlarlos... Por eso deja que lo use como quiera... sin ningún control
o pudor. Ella los utilizará para cualquier fin que su perversidad conciba... y lo mismo
hará con los sobrenaturales
Irestry se retira con una mueca de desprecio tras el regaño... y se dirige a la tienda
de Saj, donde su esclava, ahora protegida Corexias juega con las piedras escandinavas...
-Irestry: ¿Ya has obtenido algo?
La tullida Corexias la mira con vergüenza, y mueve la cabeza en una señal negativa.
Irestry solo sonríe a medias.
Mientras tanto afuera, los sacerdotes desmontan su hoguera con artefactos e ídolos.
Saben que ya no pueden hacer magia sin pagar las consecuencias. El riesgo es total e
inimaginable.
-Uram: (a Eritr) ¿Tu eres mágico, no? ¿Cómo es que otras brujas si pueden hacer
uso de la magia y no sufrir?
Eritr el niño lo mira y le hace una seña. Uram acerca su corpulento cuerpo y se
arrodilla para escuchar el secreto del niño en su oreja.
-Eritr: No cualquier mago o sacerdote puede jugar con los no vivos... solo los
que sepan otras artes, que salgan de lo establecido... los nigromantes, los alquimistas,
los que experimentan con la muerte... Y ni ellos están seguros...
-Uram: ¿O sea que ni las extrañas del futuro... y la bruja joven...?
-Eritr: Tendrán que ser tan poderosas y temerarias como dicen. Y no sabemos que
fuerzas puedan liberar...
Dentro de la choza de Saj, Quercis, el gemelo de Uram mira a la bruja que no ha parado
de moverse de un lado a otro, hablando sola. Quercis es de otro temperamento, más cálido
y dinámico que Uram, tan respetuoso y callado.
-Quercis: No quiero interrumpirte, pero se supone debes descansar...
-Saj: ¿Pretendes que tenga un sueño reparador mientras sé que mandé a mi única
compañera a sabrán los dioses dónde? ¡No lo creo!
-Quercis: Si duermes, estarás más alerta para ayudar...
-Saj (para su misma): ¡Bardo, bardita! No nos falles...
-Quercis: Si duermes, no sentirás dolor o...
-Saj: Se nota que no sabes lo que dices... si duermo será peor... veo que no
percibes como funciona esto de ser nigromante...
-Quercis: Puedes explicarme...
-Saj: Esta bien... pequeño alumno (lo mira de arriba abajo, sabiendo que el
término pequeño nunca podrá ajustarse a ninguna parte del individuo). Te lo diré:
imagina que en cuanto cierres los ojos, unos cientos, no... ¡miles! de deditos de pican
en el hombro o en el pecho, llamándote, pidiéndote cosas, misiones, suplicando consuelo...
así son los muertos hoy en día...
-Quercis: Vaya... que complicada eres... pero no creo que estar parada, dando
vueltas te ayude a superar el problema... Además... que es eso que están tomando... esa
cosa del color de la tierra... toda caliente...
-Saj: Es receta de mi abuelo... encontró unas semillas y al ponerlas en agua
caliente, descubrió que el brebaje lo mantenía sin sueño... huele bien... creo que
debería vender la fórmula... tal vez algún día tenga alguna utilidad...
-Quercis: Mientras tanto... tu no puedes dejar de tomarlo y tus fuerzas siguen
decayendo...
-Saj: ¿Insinúas que soy dependiente de este... brebaje?
-Quercis: Solo digo que tu conducta no te salvará de pasar malestares.
-Saj: Gracias por el consejo... pero descuida... Si Gabrielle es como pienso, no
fallará y traerá a las 3 brujas... y así no tendré que jugarme el pellejo contra los
cadáveres ambulantes...
-Quercis: Descuida... tenemos por encargo no dejar que tu pellejo sea tocado...
cuando menos no por los malos...
-Saj: (sorprendida) ¡Bueno!... Gracias... creo...
Uram entra a la tienda...
-Saj: Vaya... dos protectores... al mismo tiempo... Diablos, si no fuera por la
situación que amria!...
-Los dos hermanos: ¡¡¿Qué?!!
-Saj: No... nada... solo quiero que Gabrielle regrese... y ver a mis tres colegas...
-Uram: Creo que no podremos saber si están en camino...
-Saj: Habría una forma... pero mi dulce hermanito no está aquí...
-Quercis: Vaya... un hermano... ¿oíste eso Uram?
-Uram: Si Quer... lo escucho.
-Quercis: Y tu hermano es como tu... digo... con poderes.
-Saj: (nerviosa, sin articular bien) así como los... ejem... eh... el cuerpo...
ese... que tienen... ¡¡qué grande!!... (ahh, ¿de todo?) Bueno... ya saben... como son
en su familia... ¡Bueno ya! Si, mi familia todos, poseemos las habilidades... es cosa de
casta.
-Uram: ¿Y por qué tu hermano es necesario?
-Saj: El puede ser poseído por Aíne, ya saben... la pobre mulo (fantasma) que me
llama en ocasiones, la que dirige este asunto...
-Quercis: Creo que sin él... solo queda esperar...
-Saj: Por desgracia... la bardo es quien maneja el juego ahora.
Siglo XXI, Casa de las Halliwell. La cocina
-Prue: Por lo pronto... ya tenemos el hechizo para volver al pasado... bueno...
al presente de Gabrielle... odio este asunto de los tiempos...
-Piper: ¿Estas segura que funcionará? Lo usamos hace mucho...
-Phoebe: Y era para volver a nuestro tiempo.
-Prue: Lo sé, pero como lo utilizaremos a través de Gabrielle, para que regrese
al instante mismo donde se fue... o la menos ese mismo día... creo que por lo alejado de
su tiempo, podemos tener unos pequeños errores de cálculo...
-Piper: Si llegamos al principio de la vida en la tierra... creo que me enojaré...
-Phoebe: Esperemos llegar justo a tiempo.
-Piper: Si Prue, no somos famosas por nuestra precisión.
-Prue: Dependerá de que tan concentrada esté Gabrielle para aproximarse a su
tiempo.
-Phoebe: Sigo pensando que no es seguro, tal vez ella no pueda concentrarse...
no tiene mucha experiencia con el viaje espacio tiempo, si es que sabemos que es eso.
-Piper: No tenemos otra opción... ¿o sí.?
-Prue: Lo que no tenemos es tiempo de un plan B. Se aceptan sugerencias.
-Phoebe: Bueno... seremos más jóvenes que cualquiera... por miles de años... Será
como si fuéramos de primer año en la secundaria.
-Piper: ¿Llamamos a Gabrielle? Esta con Leo... creo que dándole lecciones de
defensa personal...
-Phoebe: Bueno... nadie mejor que tu para valorar la fuerza y el ímpetu de Leo
(risas).
-Piper: Ja, ja... muy graciosa... Mi esposo es más fuerte que... esta bien...
ella puede que sea más fuerte que él...
-Phoebe: Eso podría apostarlo... ¿vieron como lanza esa... chac... esa cosa?
-Prue: Luego organizamos el torneo de vencidas...
-Phoebe: Si... el torneo "Leo, muéstranos tu hombría"...
-Piper: ¿Podrías cerrar la boca? Deja de...
-Prue: (poniendo orden) Chicas, no me olviden a jalarles las orejas como aquella
vez en la feria renacentista...
-Phoebe: Oye... nunca nos vengamos... ¿lo sabías Piper?
-Piper: Si... creo que ya es tiempo... total ya no es mas alta.
-Prue: Después terminan su complot... hey. (Melodiosa en sus frases) ¡Gabrielle!
¡Linda!... trae tu antiguo trasero aquí.
-Gabrielle: Ya te oí...
-Piper: Adivina amiga. Ya esta listo nuestro viaje.
-Phoebe: Pero tenemos que pedirte algo... un poco... sangriento.
-Prue: Si, un poquito de plasma... no mucha... tampoco queremos matarte... No se
porque presiento que hay otros que lo harán por nosotras.
Las 4 mujeres, seguidas de Leo, suben al ático, el lugar preferido de las Halliwell
para hacer sus hechizos.
Las 3 hermanas miran a Gabrielle con caras de ansiedad. Gabrielle luce pasiva...
excesivamente.
-Gabrielle: Créanme... no es la primera vez que derramo sangre... por la causa
que quieran... ¿Cuanta quieren?
Dicho esto, con la punta del sai, se abre el dorso de la mano... la sangre empieza a
gotear... roja y vital... sangre milenaria.
Piper acerca la mano de Gabrielle al cuenco de metal, la olla de las brujas... donde
hacen sus brebajes y conjuros.
-Prue: Esta bien... cobarde no es palabra para ti... Uhh, ¡creo que me estoy
mareando!! Mejor nos damos prisa chicas...
-Phoebe: ¿No debemos cambiarnos de ropa? No me gustaría ser señalada por mal
gusto...
-Piper: Tranquila querida. Cualquier cosa que usemos estará centurias más
avanzada... y creo que los trajes de cuero nos harían vernos... vulgares... No te ofendas,
Gabrielle.
-Prue: Hey... creo que el siglo II o lo que sea no existe Vogue o Vanity Fair...
así que si salimos en las peores vestidas será por que no sabemos lucir... y eso no
pasará...
-Leo: Hey... creo que deben darse prisa... Gabrielle solo tiene 5 litros de
sangre...
Las tres se arrepienten y deciden usar su Libro de las Sombras, que contiene la magia,
hechizos e información recopilada por sus ancestros, las matriarcas de las dinastías
Halliwell.
Las tres toman posiciones...
-Prue: Gabrielle, linda... tu lugar es junto al cuenco... ¿Entiendes?
concéntrate en el lugar donde debemos ir... visualízalo...
-Leo: Los ancianos me aseguraron que las líneas del tiempo no han sido alteradas...
pueden llegar el mismo día... solo cuídense... No podré viajar con ustedes.
-Phoebe: Regresaremos...
-Piper: Si, cariño... no pienses que te librarás de mi tan fácilmente... Te
quedan años por seguir cumpliendo tus labores de esposo...
Leo le da un beso a Piper y sonríe a las otras.
-Phoebe: Si Cole regresa...
-Leo: Tranquila... estará avisado... y protegido...
Cuidad de Amarna. Palacio del Hemkare (faraón femenino)
Es poco probable que pueda comprenderse a La Oscura. Tirada en un rincón de la cámara
principal, llora lágrimas de sangre, con un gesto patético y sin poder contenerse. El
frío Karej yace sin sentido en el lecho, desnudo y seco tras haber sido ordeñado por La
Oscura en su burdo intento de sentir la vida en su niquelado y sombrío interior.
-La Oscura: (con voz temblorosa) Me rechazaste (varios sollozos) ¿por qué? Era
más de lo que quisiste. Podía ser la única... pero me abandonaste... Por eso todos
deben sufrir... ¡¡¡ahhhhhhh!!!
Sus quejidos son eclipsados por las risas histéricas y los alaridos de los no vivos, en
medio de un festín de venganza, en cuyo centro gimen y suplican los sumos sacerdotes que
osaron practicar sus conjuros y artes negras para atrapar a los muertos. El aprendiz de
Ohil-er se azota al sentir el fuego que los malditos acercan a su ropa, con el placer
obsceno que les causa verlo quemarse en vida, para luego apaciguar las llamas y verlo
desmayarse de dolor. Un pasatiempo muy sencillo pero efectivo para quienes pasaron
torturas en la tierra y una calma enfermiza en el reino de las oscuridad.
Ático de la casa Halliwell. Siglo XXI
Gabrielle luce un poco deteriorada y con fiebre. El segundo intento del hechizo ha
fallado y las tres brujas-hermanas tratan de ir contra el tiempo. Pero para Gabrielle
no es posible evitar sentir la debilidad tras otra donación necesaria de sangre. Leo ha
intentado curarla sin éxito. Su estado y edad no parecen aceptar la magia de un ángel
blanco con poderes curativos para los mortales.
-Piper: (a Gabrielle) Tranquila. Hasta ahora no hemos desistido en ninguna
misión de magia.
-Phoebe: Siempre hay excepciones y...
Piper le hace una mueca de que se calle, que empeora la situación.
-Prue: No es posible. El poder de 3 debe ser suficiente... y lo que trajo
Gabrielle... Esta vez ha de funcionar.
-Piper: Lo tengo. ¡Ja! Creo que si retomamos el hechizo original para Gabrielle,
podremos ir más rápido. Ya saben, sin cambios.
-Phoebe: Vale la pena intentarlo Prue, ¿no crees?
-Prue: Esta bien chicas. ¡A sus posiciones!
-Gabrielle: Vaya (aliviada) ¡por fin!
-Piper: ¡Hey señorita impaciencia! Ni Cher se comporta tan diva estos días...
-Gabrielle: ¡¿Quién?!
-Prue: (un tanto harta) Sabía que debía darte un ejemplar de People... Bueno, es
ahora o nunca...
Phoebe lanza la sangre de Gabrielle (la que queda) en el cuenco. Piper hace lo propio
con la extraña "entraña de Cronos" traída por Gabrielle.
Gabrielle da algunos pasos y se pone junto a Prue.
-Prue: No querida, tu colócate en el centro.
-Phoebe: Espero que volvamos juntas niñas...
-Piper: Me conformo con no vivir en la antigüedad, supongo que no sería una
mujer empresaria...
Las tres brujas se sitúan rodeando al cuenco, con Gabrielle junto a la mesa donde está
colocado.
-Leo: ¡Suerte!... Piper... sabes que...
-Piper: Shh... Estamos en sesión... y también te amo...
-Prue: Tómense de las manos.
Gabrielle se concentra en el antiguo Egipto, en su vida sin Xena, en su nueva cruzada
contra el mal. Cierra los ojos y recrea mentalmente el sitio donde espera regresar.
-Prue, Piper y Phoebe: (al unísono) "Es tiempo que todo regrese a donde
pertenece" "Que regrese lo que se ha movido en el tiempo y en el espacio".
Un resplandor suave surge del cuenco. Pero nada se mueve.
-Piper: ¿Qué? ¿estuvo mal?
-Prue: No lo creo...
Gabrielle empieza a desvanecerse, como un fantasma...
-Phoebe: ¡Oh no! Estuvimos mal... Retrocedan... Sin que puedan percibirlo - Phoebe
mira hacia su atril y toma algo de él.
Un súbito cambio se produce. El cielo queda negro. La luz eléctrica se va. Y en la
atmósfera se nota que comienza una tormenta.
3 relámpagos surcan el cielo con su estruendo ensordecedor.
-Leo: ¡Creo que la luz falló! Esperen chicas... ¿chicas?
Leo enciende una vela cercana. Al hacerlo se ilumina la habitación revelando que... él
es el único que sigue ahí...
-Leo: (al vacío) Regresen......por favor..
Oasis en Egipto
Las conversaciones de los refugiados han cambiado por un silencio sepulcral. Hasta el
momento el alma de una anciana y de dos niños muertos por paludismo han sido la única
presencia sobrenatural que ha ocurrido. Increíble que los niños se fueran solo con
dulces, sin mofarse o dañar a los que se ocultan. Al alma de la anciana las sabias
palabras de Dernubis la apaciguaron... por el momento.
La calma aparente empieza a ser una gran roca sobre las espaldas de todos. Eritr
contempla el humo que asciende desde donde han de yacer los escombros de la antigua
ciudad de Amarna. Quercis y Uram se mantienen en constante alerta. Quercis es quien
luce más harto de la espera, pues balancea su lanza y la cambia de mano en mano sin
parar. Uram parece fundirse con la calma al estar parado sin que se note que respira.
Sabe esperar.
En la choza de las mujeres, Irestry la anciana peina el reseco pelo de su protegida
Corexias. Saj prefiere salir de ahí. Ha hecho trampa... ha tratado de usar su magia
para contactar a su hermanito Kalderash.
-Saj: Sabía que quedarme en mi "ofisa" era lo mejor. Seguiría leyendo manos y
haciendo pociones sanadoras y no... esto.
Dernubis se acerca y tropieza. Saj lo ve y corre en su auxilio. Lo levanta y lo sienta
en una piedra. El anciano luce muy indispuesto y bastante derrotado.
-Saj: Espero que no se haya hecho mucho daño...
-Dernubis: Creo que lo mejor sería que esto acabara así... Pero no... ¡ni
pensarlo!... deberé castigarme por pensar siquiera en la salida del cobarde. ¡Esa mala
entidad no hará de mi gente una presa de sus insanos deseos!
-Saj: (un poco aliviada): Tal vez debamos hacer otro intento. No se cuanto tiempo
pueda controlar a Aine. En cualquier momento ella saldrá por su propia voluntad y no
podré usarla para nuestro propósito. Y sin Kalderash...
-Dernubis: ¿Qué?
-Saj: No he sido del todo honesta con ustedes. Hay mucho que no saben. Sobre mi...
y mi familia.
-Ohil-er: (apareciendo repentinamente) Creo que una confesión es necesaria...
Dernubis y Saj-haget se impresionan por su súbita llegada. Bastante sigilosa para un
hombre con impedimento físico en sus piernas. Ella baja la mirada e intenta sonar
segura, sin éxito. Detrás de Ohil-er, el fuerte Uram hace su aparición. El protector
del sacerdote en todo momento, atento a sus necesidades.
-Saj: Deben saber... cuando apareció en mis sueños la señal... bueno... quiero
decir... (con mucha pena y vergüenza) ¡yo no era la enviada que... la más confiable!
-Uram: ¿Cómo? ¡Nos has mentido! Como puedes ser tan...
Un solo gesto de Ohil-er y el alto soldado se queda callado, molesto pero sin terminar
sus ataques.
-Saj: Perdón... yo no quería...
-Dernubis: Bruja de Endor, debes seguir con tu historia...
-Saj: Todo es mi culpa...
Dernubis pone su mano en la pierna de Saj y la tranquiliza, apremiándola a seguir su
relato.
-Saj: Cuando las visiones empezaron a asaltarme, mi madre, llámenla "Lahlillew",
me habló y...
-Uram: ¿Por qué llamarla así?
-Ohil-er: Uram, ya basta... es una orden.
Uram queda cabizbajo y avergonzado.
-Saj: Será mejor ir al grano. Y respondo a tu pregunta Uram. Nunca supe el
nombre de mi madre. Ella era una bruja poderosa... y para serlo más debió ocultar su
nombre a todo ser viviente, en una especie de voto perpetuo. Y las visiones invadieron
a toda mi familia, pero solo 4 de nosotros pudimos descifrar la verdad. Mi abuelo, el
curandero, una prima que es sacerdotisa de una nueva religión, yo y... Kalderash mi
hermano pequeño. El debía venir con la advertencia... pero usurpé su lugar... en contra
de los deseos de mi familia...
-Ohil-er: ¿Por qué? ¡Habla bruja!
-Saj (pálida y sometida por su pena): Yo no soy la primogénita de la dinastía.
De hecho mi lugar no es importante... pero mi hermano nació en una fecha vital... un día
de magia. A pesar de ser el más pequeño, es el quien puede tomar a los espíritus en su
cuerpo y usarlos... pero es tan impredecible como yo... y no sabía si debía tomar su
lugar en la batalla... así que usurpé su lugar... Mi abuelo por su edad no pudo hacerlo
y mi prima... pues... ya no practica su magia como antes por sus... nuevas creencias...
-Dernubis: Dinos hija de Brujos, ¿por qué crees no ser apta para esta misión? Lo
has hecho muy bien hasta ahora. Nunca podríamos haber avanzado hasta aquí sin tu poder....
-Saj: Porque soy muy vulnerable a la magia... y totalmente impredecible... Mi
don es el menos querido por los brujos... hablar y sentir a los muertos... La capacidad
de Kalderash para penetrar con los espíritus es más útil. En cambio traer a la vida a
los no vivos es... contra toda certeza de la madre naturaleza...
-Ohil-er: De todas formas, tu poder nos ha conducido bien... No debes temer...
aunque...
-Uram: ¿Qué pasa maestro?
-Ohil-er: No sabemos si será el hermano de Endor el que necesitamos para salvar
a...
-Saj: No. De algo estoy segura. La fuerza que puede desvanecer a La Oscura ya no
está en nuestro mundo... y permanece a la vida de la bardo Gabrielle...
Al mismo tiempo, en las dunas del desierto, a escasos kilómetros del oasis-refugio, un
grupo especial hace su aparición.
"Encantadas" de conocerlos...
A través de un vórtice mayor, 4 figuras femeninas son lanzadas con mucha fuerza hacia
las gélidas arenas del desierto, que parece una tumba. La oscuridad es total y en el
cielo las estrellas parecen apagarse una por una. Una mal presagio: la luna es sólo un
sombrío halo, como un ojo titánico observando la maldad que se cierne en la tierra.
Las mujeres caen en la arena y sus quejidos pasan desapercibidos.
-Gabrielle: (tendida en la arena) ¡Ah! Pensé que extrañaría el circo romano...
pero no... ¿se encuentran bien?
-Piper: ¡Por todos los cielos! ¿qué nunca podremos descender con gracia? Ni
siquiera con nuestros hechizos estamos seguras.
-Phoebe: La novedad es que nada esta roto.
-Gabrielle: Un momento... falta una...
-Phoebe: ¿Qué dices?
Un grito se escucha en lo alto de una duna.
-Prue: Oigan, no venimos a reposar...
-Piper: Hey extraña, ¿cómo llegaste ahí?
-Prue: El vórtice me impulsó y use mi telekinesis para mover una duna...
-Phoebe: Eso quiere decir...
-Piper: Que tenemos poderes... menos mal.
-Prue: Supongo que es un bono de los ancianos.
-Phoebe: Es injusto. Tu te impulsaste y yo soy quien tiene el poder de
levitación.
-Prue: Úsalo o piérdelo, hermana.
-Gabrielle: Bueno... si ya acabaron debemos... ¿qué diablos está pasando aquí?
-Piper: ¿No es el estado común del desierto?
-Gabrielle: No cuando partí... ¿están seguras de que llegamos al lugar correcto,
en mi tiempo? No me parece familiar.
-Phoebe: ¿Insinúas que fallamos, que somos un fiasco?
La mueca de Gabrielle revela sus pensamientos.
-Phoebe: Esta bien... perdón.
-Prue: De todas formas no creo que hayamos fallado, por muy inexactas que seamos,
no es la primera vez que nos desviamos un poco... y caemos en un mal lugar.
-Piper: (lamentando asustada) ¿Por qué dijiste eso?
-Prue: Piper, ¿qué insi... (Prue es interrumpida por unos alaridos que provienen
de las dunas).
Una turba de figuras fantasmales en esqueletos de caballos gritan por las arenas hacia
donde ellas se están incorporando. Su mirada denota su sed de sangre... de víctimas
desprotegidas.
-Gabrielle: (sacando el chakram) Bien... hora de la acción.
Gabrielle lanza con maestría su chakram, ha avanzado mucho en su uso, aunque no puede
todavía hacer los certeros tiros de Xena.
A pesar de su tiro, el chakram pasa entre los fantasmas sin que estos sin inmuten y
regresa a Gabrielle sin cumplir su cometido.
-Phoebe: (aterrada) Emmm... ¿qué fue eso?
-Gabrielle: (apenada) Creo que el hechizo del chakram ya no funciona.
-Piper: (con voz temblorosa) ¡¡¡Chicas...!!!
Piper mueve sus manos, intentando congelar a los espíritus sin conseguirlo.
-Prue: (nerviosa) Piper, son muertos, no puedes congelarlos.
-Phoebe: ¿Huimos?
-Gabrielle: No pienso huir de esos vejestorios...
-Piper: ¿Tienes otro instrumento sin magia con que asustarlos?
El gesto de Gabrielle es definitivo. Sin pensarlo corre hacia unas dunas. Las otras 3
corren tras ellas, con dificultad.
-Prue: (agitada por la prisa) ¿Ven que tenía razón al decirles que usáramos
calzado deportivo?
-Piper: En vez de eso debimos traer un exorcista...
-Prue: ¡Oye, no es mala idea!
-Piper: Bromeaba, Linda Blair...
-Prue: No te burles, si podemos...
-Phoebe: ¿Qué, Prue? ¿vomitar cosas verdes? No con este traje...
-Gabrielle: (mas apurada, saltando entre las dunas) ¿Alguna vez dicen algo con
sentido para los demás?
Las apariciones del más allá casi les pisan los talones.
-Prue: Ya hemos expulsado muertos como estos...
-Piper: Si pero, ¡auch! (Piper tropieza y cae, levantándose al instante) No
tenemos el libro...
-Phoebe: (apuntando a su mochila) Si lo tenemos...
-Prue: ¡Phoebe! ¿éstas loca? ¿Como traes el libro a quien sabe dónde?
-Phoebe: (sin respiración) Loca... ¡maldita arena!... loca estaría de venir al
primer siglo sin protección... y no me refiero a preservativos... solo necesitamos
detenernos y ver en el ¡¡¡¡....ahhhhhh!!!! ¡auxilio!!!
Un horrible fantasma con mirada descontrolada la ha agarrado del pie y la levanta.
-Las hermanas: ¡Phoebe!
Al intentar ir tras ella, Gabrielle las toma por la espalda y las obliga a continuar.
Phoebe es suspendida en el aire, pero con un gesto determinante, tira su bolsa hacia
Piper, quien cae de espaldas con la bolsa en el regazo.
-Piper: ¡Ahhh! Buen tiro hermana!
-Prue: Rápido, luego felicitas a la campeona del tiro.
Sacando el libro del bolso, las chicas intentan ver entre las sombras, mientras los
fantasmas aúllan y se aproximan. Gabrielle se pone delante de ellas, empuñando el
chakram, dispuesta a defenderlas contra todo.
-Piper: No veo nada... ¡aguanta Phoebe!
-Phoebe: Estoy muy bien.
El aliento fétido del espíritu la hace marearse, además de su incómoda posición..
-Prue: (gritando entre los alaridos de los putrefactos espíritus) Phoebe, es
buen momento de usar la levitación.
-Phoebe: (asustada) ¡Ay! Creo que no es una opción...
-Piper: (errática, pasando las páginas del libro sin poder ver por la oscuridad)
¡Solo hazlo!
Phoebe se dobla con todas sus fuerzas hasta que sus rodillas tocan su frente y con
mucho miedo, intenta concentrarse. De pronto se eleva sobre el jinete del mas allá,
quien la mira babeando una sustancia negra. Los otros fantasmas le gritan en una lengua
desconocida.
Elevándose más, queda sobre la cabeza de su captor, que pretende seguirla sujetando.
-Phoebe: (Con voz aterrada) ¡Chicas! Dense prisa.
Prue y Piper siguen sin encontrar como frenar a los fantasmas.
-Prue: Creo que debemos improvisar...
-Piper: ¿Con el poder de tres? No es seguro para Phoebe.
-Prue: Es la única salida.
Las dos hermanas se levantan y se ponen junto a la bardo, tomadas de las manos.
-Piper: Ahora Prue.
Las dos brujas inician su hechizo.
-Prue y Piper: "Que las fuerzas de la noche ante nuestras palabras retrocedan.
Somos las brujas que conjuran al bien.
Que las almas sin descanso proseguir no puedan.
Que la tierra que los mantenía en su tumba los detenga."
Ante sus palabras, la tierra empieza a moverse, un surco se abre a cada lado y los
fantasmas son atraídos a la abertura. El que capturaba a Phoebe, con un alarido feroz
la suelta. Ella cae a un montón de arena y desaparece en ella. Las criaturas son
jaladas con todo y caballos, sin que quede rastro de ellos. Las 3 mujeres suspiran con
alivio y se miran con cierta reserva.
-Gabrielle: (con benevolencia) Nada mal, no estuvo nada mal.
-Piper: (irónicamente) Gracias por tus confortantes palabras de apoyo. ¿Sabías
que la familia tiene más de 2 siglos en esto?
-Prue: Phoebe, ¿te encuentras bien?
Phoebe aparece tosiendo, en cuatro patas, cubierta de arena de pies a cabeza, intentado
recuperar su ritmo respiratorio, con un aspecto terrible, pero a salvo.
-Phoebe: Detesto a los hombres que no saben cuando separarse de una. ¡Ah!, tengo
arena hasta en...
-Piper: Hey, creo que luego podrás asearte.
Gabrielle va hacia ella, cuidando no pasar por donde fueron succionados los muertos.
Con un brazo alza a Phoebe.
-Phoebe: Vaya, me da gusto ver que sabes tratar a una dama...
Gabrielle solo le sonríe enigmática.
Pero en el suelo se oyen de nuevo los aullidos de los muertos...
-Piper: Oh, oh.
-Prue: Creo que esos no saben lo de "descansar en paz".
-Gabrielle: Pensé que sabrían que los muertos ahora andan libres por aquí.
-Prue: (con sarcasmo) Gracias linda por advertirnos. No se que haríamos sin tus
sabios avisos. ¿Podemos irnos antes del segundo round?
Las dos mujeres se alejan del surco con miedo y aprisa. Tomando a Phoebe de la mano,
Piper hace una mueca de miedo y se aleja lo más que puede. Pronto las 4 avanzan hacia
el lado opuesto.
Phoebe sigue tosiendo, con arena cayendo a los lados.
-Piper: Recuerda que de polvo venimos y en polvo...
-Phoebe: Ya cállate!
-Gabrielle: Supongo que escapar es lo más razonable.
-Phoebe: ¡¿Tu crees?!
-Prue: Tranquila, solo debemos ir hacia donde inicialmente era nuestro destino.
(a Gabrielle) ¿Crees poder orientarte con esta atmósfera de Drácula?
-Gabrielle: No se de que hablas, pero estoy casi segura que conozco esta zona.
Tal vez sea donde encontramos a los sabios que huyeron de Amarna.
-Piper: Phoebe, ¿cómo fue que tomaste el libro?
-Phoebe: Y ustedes se burlaban de que robara cosas en el centro comercial.
-Prue: Debimos comprarle algo por ser la mejor ladrona al por menor del año 94.
No es algo de que enorgullecerse querida.
-Phoebe: Pero funciona Prue. Además no creo que nuestros poderes sean de mucha
ayuda con los muchachos del más allá.
-Piper: Si Prue. Tal vez necesitan la sabiduría del futuro. Y del libro de las
sombras. No digo que no sea peligroso traerlo, pero ya vimos que no podemos confiar
solo en el poder de 3.
-Gabrielle: Solo puedo decirles que esto no me gusta (apuntando al cielo). Y
creo que ya no se donde estamos.
-Prue: ¿Ne permites?
Reflexiona un poco y sonríe, mientras le da una palmada en la espalda a Gabrielle.
-Prue: Vengan niñas.
-Piper: (a Phoebe) ¿Por que será que esas palabras me hacen temblar cuando las
escucho?
-Phoebe: Por que nos recuerda a la abuela.
-Prue: "Llamó a la arenas del desierto y de la memoria.
Muestren el camino de Gabrielle hacia los aliados.
Que sus pasos lleguen a nuestros ojos.
Y nos lleven a nuestro destino final".
Con su magia, las arenas empiezan a moverse, revelando unas huellas brillantes de las
suela de unas botas, con el sendero que llevó Gabrielle junto a la Bruja de Endor hacia
la guarida de los sabios sacerdotes perseguidos de Amarna.
-Piper: Parece que ya no hay misterio, ¿verdad Gabrielle?
Gabrielle permanece callada, aún cuando por dentro quiere contestar a la provocación de
la hermana de en medio. Mejor se dirige hacia donde muestran las pisadas. Una sensación
en el estómago le dice que su destino pronto será más incierto todavía y que su fin es
inminente.
-Gabrielle: (para si misma) Siempre es malo ir a lo desconocido, peor si no
estas aquí...
-Phoebe: (interrumpiendo su meditación) ¡Maldita arena, por eso odio cambiar la
caja de nuestra gata Kit!
-Piper: Lo odias por que nunca quieres hacer limpieza, señorita mugre.
Las 4 siguen las brillantes pisadas, que las llevarán con sus aliados contra el mal y a
una nueva búsqueda.
Mientras tanto, en un sitio oscuro...
Las alocadas risas de Aíne que de antaño llenaban la Posada de los Penitentes (un cálido
nombre para un castigo impuesto por las almas vengativas a quienes cargaban un karma
infectado) no son ahora más que suspiros molestos y chillidos débiles. La cruel Reina
Banshee ya no es dueña del miedo de los muertos ni de los designios. Eso la enfurece
más.
-Xena: Nunca creí que extrañaría tu sentido del humor.
-Aíne: (volando por el techo, con apariencia desdichada) ¡Cállate desdichada, no
me hagas gritar!!! No sabes como sufro...
-Xena: Parece que recibir lo que siempre das a los demás no es bueno para tu
salud...
-Aíne: Mejor ve como vas a solucionar esto.
-Xena: Yo nunca acepté tu ofrecimiento... si eso es lo que pretendes sea tu
salvación...
-Aíne: (con gritos desalentados, mientras flota entre el bosque petrificado)
Pero sabes lo que le va a pasar. Ella va a...
-Xena: Tendrás que aprender que yo hago tratos mejores. No soy ninguna ingenua.
Sabes que sacaré partido.
-Aíne: ¿Cómo lo hiciste al quedarte en vez de esas almas?(sonríe sarcástica
aunque con el blanco pelo en la cara y sus lágrimas frías como manos de muerto).
-Xena: Te he dicho mil veces que se por que lo hice. Era válido y lo mejor.
-Aíne: (riendo estúpidamente, sin verdadera razón) Lo único que me alegra, si es
que se lo que es eso, es que tendrás que enfrentarte a esa decisión de nuevo... y no
vas a disfrutarlo.
-Xena: (sarcástica) ¿Sí? Pensé que sería una nueva experiencia, además de
callarte la boca apretando tu garganta con mi bota...
-Aíne: ¿Y qué me dices de apretarte el corazón con la mirada?
-Xena: Si sugieres que puedes atacarme con sentimientos, ya debes saber que
pierdes tu tiempo... no soy como los otros y no puedes conmigo.
Aíne por primera vez desde que Xena la encontró en el otro mundo, en su nueva prisión,
luce controlada, sin sus gritos de costumbre y sus frases incoherentes de hada maldita
y retorcida. Parece un alma tranquila y segura, muy segura.
-Aíne: (con voz de ultratumba, pero directa y sin inmutarse) Solo te indico que
no podrás jugar a la princesa de hielo cuando enfrentes sus preguntas... y su mirada.
Te reto... y sabes que ganaré.
Xena se aparta, con la mirada de hielo, pero molesta al perder este enfrentamiento de
palabras con la fantasmal banshee, que por primera vez la ha leído como un libro
abierto, oscuro, pero ya no más impenetrable.
-Xena: Tal vez acepte un nuevo trato.....
En la cautiva ciudad de Amarna, a la misma hora, la cifra de víctimas de La Oscura
sigue ascendiendo. Los pocos hechiceros y falsos profetas que seguían empleando su
magia han caído en las huesudas manos de los no vivos, que no dudan en ningún momento
en someterlos a sus torturas. La favorita es hacer que el corazón de sus presas se
detenga por unos segundos gracias al susto que les ocasionan, para luego traerlos a la
vida... y volverlo a hacer.
Los favoritos después de los farsantes de la magia son los niños. Parece que su
inocencia atrae al mal, que están dispuestos a doblegar su espíritu solo por diversión.
Sin embargo, no todos los espíritus atacan. Algunos, muy pocos, lloran al ver a los
vivos, otros miran con celos a quienes aún pertenecen al mundo mortal, otros evitan el
contacto y sólo quieren regresar a su purgatorio. Las almas buenas no existen, pues ya
han pasado a otro nivel espiritual, y solo algunas almas con suficiente bondad pasan de
largo, dejando su estela de luz. Estas son odiosas para La Oscura Lilith.
Karej el albino parece preocupado al ver en su cuenco de metal, pues los designios son
adversos a sus planes. Una fuerza distinta ha entrada a la ecuación sobrenatural. Aún
así no es definitiva.
-Karej: Creo que podemos con ellos. No serán problema.
-La Oscura: ¿A qué te refieres? ¿Al pobre imbécil de Dernubis y sus seguidores?
-Karej: No debes subestimarlos, gran dama. Parece que su magia sigue en acción.
-La Oscura: Son solo unos idiotas mediocres. No se dan cuenta que en este día su
magia me favorece. Cuanto mas la usen mas fuerza me dan... y mis hijos seguirán gozando...
¡Mira a mis vástagos, Karej! ¿no son un placer más allá de lo infinito? ¡Vamos crías,
coman y beban, pasen por la alfombra humana cuantas veces quieran.
En el exterior, la orgía de sangre y cuerpos de los no vivos siguen al borde del fin,
pero el cruel desenlace del mundo natural se prolonga para placer de La Oscura.
-La Oscura: Traguen la vida de... (con frías lágrimas de sangre descompuesta, un
gesto de la naturaleza estéril, de quien esta muerta por dentro) la maldita raza humana.
Y de la providencia que me rechazó.
El consejo de la magia...
Dernubis parece a punto de desvanecerse, presa del cansancio físico y psíquico que lo
invade. Ohil-er no da crédito a lo que ven sus ojos. El aire enrarecido por una brisa
malsana, las nubes de color gris y negro, el cada vez más escaso brillo estelar. A
pesar de sus años como sacerdote y hechicero, nada es igual a este mundo que fallece a
cada minuto. Todo es un armagedon sin remedio.
Uram permanece como siempre en guardia, aunque su auto control ya casi perece ante la
visión general. Sus fuertes ojos jamás habían sentido la muerte tan presente. Parece
que todo sucumbe y agoniza.
En su tienda, Corexias juega con sus pieza de madera, las de las inscripciones extrañas,
a las que Saj-haget no puede quitarles la vista de encima, pues parecen hablarle. La
tímida e imperturbable Corexias sigue cubierta de pies a cabeza con una sábana de color
tierra, ocultando sus defectos físicos que la hacen desgraciada, sólo viendo con recelo
a la exótica bruja. La vieja Irestry permanece echada, con sus gruesas y flácidas
carnes al aire, que son presa de la atención y burla frecuente de Quercis, que parece
estar extraviado junto a Eritr, el pequeño niño-ave.
La falta de sueño de Saj-haget la hacen insoportable. A pesar de que ya no hay
diferencia entre el sopor del sueño o de estar alerta, ella prefiere estar en pie, para
escuchar a los espíritus, que solo la confunden más.
-Saj: ¡Basta, he dicho! Lo que la zorra de tu mujer haya hecho con el pescadero
no me interesa. ¡Y no me hables así! ¿qué le pasa a los muertos que no respetan a su
interlocutora?
En silencio Eritr mira a Saj hablando sola. El pequeño sabe de las llamadas de los no
vivos, pero la visión de la bruja gritando sola es muy graciosa. Una sombra se proyecta
tras él. De repente un brazo lo alza por los aires.
-Eritr: Hey!
El niño empieza a mutar, pero al ver quien es su captor detiene su reacción mágica.
-Quercis: (entrando en la tienda) Parece que no quieres perderte la función.
Saj voltea al verlos entrar, pero sigue peleando con sus muchos espíritus invasores.
-Eritr: ¿Podrías bajarme Quer? No tengo por qué soportar este trato.
-Saj: (irónica) Vaya... Quer... el te da órdenes... que bien.
-Quercis: (con su mirada de ojos cafés almendrados) Puede hacerlo. Técnicamente
el podría enseñarme algunas cosas.
-Eritr: (interrumpiendo) Y el es responsable de mi seguridad. Mi abuelo lo ha
dispuesto así.
-Quercis: (con cierta desolación fingida) Así es... el es mi preciada joya que
debo cuidar ante todo.
-Eritr: Por lo que sufrir un golpe desde esta altura sería fatal. ¡Bájame ya!
Quercis lo pone en el piso y hace una reverencia fingida. Eritr lo ignora, como siempre
lo hace con sus bromas y va hacia Saj-haget con gran resolución. Saj parece intrigada
por su intromisión.
-Eritr: Perdona que entremos así, bruja de Endor. Quercis no es muy bueno con el
protocolo. Pero en verdad necesito que hablemos.
-Saj: Vaya (que niño tan serio, igual de viejo que su abuelo) ¿y de qué podemos
hablar nosotros?
-Eritr: De la posibilidad de que la bardo no regrese. He pensado y creo...
-Saj: ¿No debería estar aquí tu abuelo? ¿O alguien más?
-Eritr: No quiero preocuparlo más. Pero tu confesión de ser una usurpadora es lo
que me ha dado la idea.
-Saj: (avergonzada) ¿De verdad? ¿Y qué quieres hacer al respecto? (sonríe sin
ganas, aunque la presencia de ellos la altera más).
-Eritr: Un nuevo plan. Sin usar a los más viejos (hace una seña hacia Irestry
que parece no enterarse de nada). Vengo a ti porque, a diferencia de los sacerdotes y
de los vigilantes (mira también a Quercis, que se pone incómodo ante la pura mención de
su cargo) somos los únicos que podemos hacer algo al respecto.
-Saj: (algo intrigada): ¿Y eso es por qué...?
-Eritr: Porque somos mágicos desde la cuna. Y debemos buscar más gente así para
ayudarnos. ¿No decías que tu hermano podría servirnos?
-Saj: Ya veo a donde te diriges. Mira pequeño... me gusta tu estilo manipulador
y oculto. Pero aunque tienes razón y no soporto más la espera, no hay tiempo para llegar
a Kalderash. El se ha ido con su propio grupo y dudo poder traerlo a tiempo. Pero si
nos unimos podemos seguir a Gabrielle y cumplir con la tarea de...
-Quercis: (alzando la voz y deteniendo a Saj-haget) Eso no es necesario... (con
emoción) ¡Miren! Ahí vienen... creo que no es lo que esperábamos..
A una distancia no muy lejana, la figura de Gabrielle es inconfundible, pues lleva el
chakram en alto como señal. Parece muy agitada y tres figuras la siguen, una de ellas
parece herida o perturbada.
-Saj: (totalmente perdida en su alegría) ¡Gabrielle! Eres sensacional... Vamos.
Saj sale disparada gritando su nombre, seguida por Quercis y Eritr. Incluso la tullida
Corexias y la siempre molesta Irestry los siguen para ver la novedad.
-Eritr: ¡Abuelo, ya han llegado! Ven a ver.
En cuestión de segundos, Uram llega al frente llevando en su musculosa espalda al
anciano Ohil-er. Dernubis, el de los ojos velados siguen las voces hasta que es
interceptado por Quercis que lo conduce a la entrada del oasis, que perece poco a poco.
Mientras tanto, Gabrielle parece vislumbrar el comité de bienvenida al frente de ella.
-Gabrielle: No podrían estar más desesperados. Todo debe estar peor.
-Piper: Espero que no se desilusionen. No se por que siempre causamos tanta
expectativa.
-Prue: Tal vez ahora seamos las "Brujas de la Esperanza".
-Phoebe: (totalmente harta de su estado actual) No cuenten conmigo. No pienso
revolcarme en ningún otro sitio así el mundo se vaya al...
-Prue: Hey... se amable. Creo que esta presentación es importante.
-Phoebe: Hablas porque no te ves como una pobre bestia de desierto. Si me viera
como siempre...
-Piper: No participas en "reina por un día" Además que su concepto de belleza no
debe ser muy avanzado (hace una mueca de desprecio).
-Prue: Tienes razón, pero no estamos viendo la situación como se debe. Tranquila
Phoebe, les explicaremos que pasas por una fase de inmadurez y lo expresas con polvo.
-Phoebe: Ja, ja. (sacudiéndose más arena) Creo que debí llevarte conmigo. Esto
es un infierno y ustedes deben ser solidarias.
-Prue: Si es la forma como pretendes convencernos de aceptar tu bello romance
con el demonio... ¡pierdes tu tiempo!
Gabrielle está a punto de correr lejos de ellas. El viaje no ha sido muy placentero
entre sus quejas, charlas raras y comentarios ácidos sobre su misión. La bardo ha
intentado dejarlas atrás, pero aunque ellas no tienen gran entrenamiento en caminar en
desiertos, no son tan lentas como complicadas... y comunicativas.
-Gabrielle: Hey chicas, creo que ya viene lo peor.
Las 4 contemplan al grupo que las espera, a escasos metros de ellas. Gabrielle no puede
evitar sonreír al ver las caras conocidas y ver que ha logrado su primera misión. Las
otras miran con desagrado a todos, tan extraños.
Las tres miran a los gemelos guerreros...
-Las hermanas: ¡Ahhh... muuuuyy buena vista!
-Piper: Puede que encuentres esposo Prue. Nada como un viaje al principio de los
tiempos que termine con tu soltería. Muy buena anécdota sobre como lo o los conociste.
-Prue: (agitada por el viaje) No pienso cometer el error de acercarme a un
misterioso caballero del pasado. Ni creo en la bigamia linda.
La distancia que las separa del grupo ya no existe. Frente a ellas se ven los dos
ancianos descansando en los brazos de los gemelos, la anciana regordeta con una figura
casi humana cubierta que las mira. Una joven delgada y un niño muy simpático las miran
con gran curiosidad.
-Saj: (gritando y saltando de gusto) Sabía que podrías Gabrielle. Las has traído.
El grupo inspecciona con mucha desconfianza a las hermanas Halliwell. Parece que la
impresión no es grata. Como si las brujas más poderosas debieran ser aterradoras,
impactantes, y no tres mujeres delgadas y sucias.
-Saj: (viéndolas con atención, divertida) Veo que han llegado... a salvo, creo.
Soy Saj-haget de Endor y me emociona tenerlas por fin. Pero son bienvenidas a nuestro
tiempo... ¡Benditas sean!
La mayor de las Halliwell toma la palabra. Con una sonrisa toma la mano de Saj y la
mira a los ojos. Algo denota complicidad entre ellas.
-Prue: Veo que conoces la contraseña. Muy bien. Ya estamos aquí. Y haremos lo
posible.
Las tres se juntan y encaran a sus receptores. Se dirigen hacia ellos.
-Prue: Soy la mayor, Prue Halliwell.
Le da la mano a Uram, que no sabe que hacer con ella. El tiempo parece una eternidad,
hasta que con mucha sorpresa Uram toca su mano. Prue solo sonríe.
-Piper: Soy la siguiente. Me llamo Piper... Halliwell.
Ella solo sonríe y mira a Irestry, que no le sostiene la mirada. Piper hace una mueca y
los mira con mucha atención. Parece que todos le temen.
-Phoebe: Em... ¡Hola! Perdón por mi estado... pero... ya les contaremos... no es
que esté incómoda pero... que lindo pequeño... ¿me dices tu nombre?... ¿no?
-Prue: Hermana...
-Phoebe: Soy la menor... Phoebe Halliwell. Experta en premonición. Pero ya podrán
constatar lo que hacemos... creo.
Un silencio cae entre ellos, hasta que el anciano Dernubis toma la palabra y se dirige
hacia Prue.
-Dernubis: Bien. Ahora nos presentaremos... Pero no tenemos mucho tiempo. Y si
son como dicen, necesitarán cuanto podamos. ¿Les parece que comencemos?
Las tres asienten. La tensión se incrementa. El inicio no será placentero... sin
mencionar el fin de su empresa.
-Prue: Hora del espectáculo.
La misión es... perturbadora...
El panorama que los viejos sacerdotes explican parece mas extraño que el que les
comunicó Gabrielle a las tres brujas. Cada una tiene miles de preguntas y siguen
incómodas, sin saber donde encajar. Las tres llevan unas raras túnicas para protegerse
de los crueles remolinos de arena que azotan el pequeño oasis. El clima tampoco es
agradable y los árboles y arbustos a su alrededor comienza a secarse, muriendo poco a
poco lo que queda de naturaleza.
Pero ante todo, la gente del pasado y del futuro sigue sin poder fraternizar. Todo lo
que han escuchado son advertencias del inminente fin de los tiempos, que no es un tema
muy social.
-Prue: Quiero entenderte amigo... (Ohil-er la mira con recelo al ver la confianza
con que le habla, sin hacer caso de su dignidad como sacerdote) pero lo que me dices
sigue sin tener sentido...
-Uram: (indignado) creo que usted debería meditar como está respondiendo al
maestro, bruja.
-Piper: (directa) Y si quieres estar entre los que salven el pellejo, deja
terminar a mi hermana. ¿Te importaría?
El alto guardia enmudece ante Piper. Prue la mira molesta.
-Piper: ¿Qué? No debería interrumpirte...
-Dernubis: Creo que deberemos dejar nuestras diferencias para otro momento.
Sabemos que no es fácil para ustedes llegar a nuestro tiempo con una misión tan
arriesgada. Pero si algo es definitivo es que son nuestra única esperanza.
-Phoebe: ¿Sabe señor? No debe angustiarse. Puede hacerle daño.
-Ohil-er: No te preocupes, bruja. Nuestro único deber es resguardar el mundo. Lo
demás no importa.
-Dernubis: Es por ello que nuestra plática es innecesaria. Debemos concentrarnos.
Mientras más tiempo pase, menos podremos contactar a las fuerzas aliadas.
Phoebe se acerca al anciano invidente y quiere ponerse a su servicio.
-Phoebe: No es necesario que lo diga... cumpliremos con lo que nos indique... no
se preocupe...
Phoebe toma una de sus manos. De pronto una sensación ya conocida invade su cuerpo. El
temblor de su cuerpo indica que ha recibido el choque de una visión. Su poder de
premonición activo.
-Phoebe: (cierra los ojos y grita levemente) Ohhh!
Las dos hermanas la miran. Piper toma a Phoebe cuando suelta a Dernubis. Todos miran
con expectación a la bruja.
-Gabrielle: (consternada) ¿Qué le ocurre?
-Saj: No se porque presiento que sintió o vio algo.
Phoebe se sienta en una alfombra ayudada por los dos guardianes. Ohil-er se le acerca.
Parece que ella tiene que reponerse más lento que de costumbre.
-Piper: Habla Phoebe... por favor.
-Phoebe: No se que vi... pero es muy extraño... fue muy fuerte.
-Prue: Tranquila. (dirigiéndose a la vieja Irestry) ¿podrían darle una manta? El
impacto fue muy fuerte y...
-Phoebe: (interrumpiendo) No Prue, ya estoy bien... pero lo que vi no tiene
sentido...
-Gabrielle: ¿Qué viste Phoebe? Tal vez ellos puedan descifrarlo.
-Phoebe: Vi a una figura... creo que era una estatua. ¡Pero se movía! Parecía de
acero... ¡y lloraba y reía al mismo tiempo! Sus ojos eran... vacíos.
-Quercis: Nada menos que la maldita...
-Ohil-er: Quercis, no sigas...
-Prue: ¿De qué hablan?
-Dernubis: La joven vio a... a "La Oscura".
-Prue: O sea...
-Dernubis: A la responsable de todo esto...
-Phoebe: Se sentía mucho frío... como...
-Quercis: ¿Muerte?
Phoebe asiente...
-Ohil-er: Ella es... una especie de alma torturada... no se acostumbra a ser una
desterrada... Por eso quiere llevarnos con ella....
-Piper: ¿Y cómo la detenemos?
-Ohil-er: Es lo que deben averiguar... y hacer...
-Phoebe: (sentada con Eritr y Saj-haget) Esperen... vi otra cosa... y creo que
Gabrielle lo sabrá interpretar...
-Gabrielle: (escéptica, sentada dando la espalda, viendo al horizonte oscuro de
la ciudad) ¿Por qué habría de hacerlo? Yo no se nada de la oscura ni de la magia que la
detendrá...
-Phoebe: Porque vi algo más... Ella tenía tu arma...
-Prue: Te refieres a que La Oscura tenía su...
-Phoebe: No La Oscura, otra mujer...
-Gabrielle: (sin dar la cara) ¿Mujer has dicho? Con el chakram, ¿no?
-Phoebe: Si... de ojos azules...
-Gabrielle: Debes estar bromeando... o te equivocaste (con dolor en su voz)
"Ella" no puede hacer nada... ya no está aquí...
-Phoebe: (levantándose y llegando con Gabrielle) Pero llegará...
-Piper: Es ella, ¿no Gabrielle?
-Ohil-er: ¿De quién hablan bardo?
-Gabrielle (molesta) Ya basta de tonterías. Perdón, pero creo que se equivocan
en todo. Nada ni nadie podrá regresarme... regresarla.
-Dernubis: Entonces sabes de quien se trata...
-Gabrielle: (con poca energía) Solo se que ya no se puede hacer nada... no tiene
sentido seguir con eso...
-Prue: Si sabes que esa mujer es importante, debemos buscarla.
-Gabrielle: No puedes bruja, ella se fue... (con voz temblorosa) esta muerta y
nunca va dejar su lugar... No se por qué tu hermana dice que la vio... No debe ser muy
buena su visión...
Todos la miran apenados.
-Phoebe: ¡Hey! Te equivocas amiga. Siempre veo... lo que veo.
-Piper: Pero viste...
-Phoebe: Creo que era el futuro... pero se lo que vi... Eran dos mujeres, en una
cámara oscura, una entre el fuego.
-Gabrielle: (harta) ¡Les digo que ella no va a regresar! Ya basta.
-Prue: Porque está muerta ¿no?
-Gabrielle: Entre otras cosas... por eso...
-Eritr: (con voz apenada, pero firmemente) Por algo hay aquí una nigromante...
-Quercis: Y unas brujas...
-Gabrielle: Dije que basta. No veo porque nos desviamos por una absurda...
corazonada.
-Prue: Por que si lo que ve Phoebe es cierto, no es una corazonada... Ya deberías
saberlo.
-Gabrielle: Lo siento, pero no lo creo. No puede ser. Me resisto. Y no tiene
relación con lo que nos pasa.
-Ohil-er: ¿Quién era esa mujer, bardo?
-Gabrielle: (con voz cortada) Señor, no me hagas decirlo.
-Una voz chillona (riendo y asustando): Creo que la bardo no lo dirá...
Todos voltean. Saj-haget se ha parado y se ve visiblemente rara. Con los ojos en blanco
y con el cabello alborotado. Los que ya la han visto parecen expectantes.
-Piper: Oh oh...
-Saj: (con su otra personalidad) Tienes razón bruja...
-Piper: Si, bueno, "Linda Blair", ¿qué estas haciendo?
-Saj: Veo que no esperaban esto. (Se llena el espacio de una risa histérica).
Irestry y su tullida protegida retroceden y entran a una tienda. Prue las observa con
sospecha y luego regresa su atención a la chica morena poseída.
-Ohil-er: Bruja de Endor ¿qué pasa? No...
-Saj: (con su otra voz) ¡Calla anciano decrépito!... sabes que la bruja no esta
disponible.
-Prue: (acercándose con fuerza) Entonces ¿quién eres?
-Saj: Ya deben conocerme. Y muy bien.
De Saj sale un chillido lastimero, un grito que rompe los tímpanos y los cristales.
-Piper: (preocupada) Oh dios... Prue, es una...
-Phoebe: ... ¡Banshee!
-Saj: Y no solo una... la más antigua... la reina...
-Prue: (molesta) Eres una....
-Saj: No termines la frase, bruja. Y llámame por mi nombre: soy Aíne. Y les
tengo un trato.
Un trato con gritos...
El grupo sigue sin poder quedarse tranquilo. La voz de Aíne, la reina de las hadas
oscuras, las banshees, resuena por todo el paraje a través del cuerpo de Saj-haget de
Endor. Los ancianos la miran con recelo. Solo reconocen en ella a un presencia extraña.
Ni siquiera en los misterios de Isis se conoce si este espíritu se inclina hacia el
bien o hacia el mal. Que esté tan conectada con la muerte no la hace nada agradable.
-Aíne (por Saj): Veo que no perdieron tiempo y trajeron a las tres brujas.
¡Buena jugada sacerdotes! Es una lástima que no sea suficiente.
-Dernubis: ¡Explica que quiere, señora! Es bien sabido que no contamos con más
tiempo.
-Ohil-er: Es obvio que quiere algo, señora.
-Aíne: Vaya, no son tan tontos como parecen. Si hubieran detenido al hipócrita
ese nada de esto sería necesario.
-Prue: (enfadada) ¡Más vale que te alejes! No dudes ni por un minuto que podemos
destruirte...
-Aíne: ¡Espera bruja! Si lo haces perderás toda oportunidad. Que seas poderosa
en el futuro no significa que sepas como salvar al mundo esta vez. (hace un pausa)
Debes darte cuenta que sin mí y sin mis palabras todo está perdido... incluso para
ustedes.
-Phoebe: ¿Por qué debemos confiar en ti? Se muy bien que no se puede confiar en
una de ustedes.
-Aíne: Te equivocas brujita (sus risa es desesperante y chillona, una burda
cruza de gritos histéricos con carcajadas diabólicas). Yo no soy como las otras... yo
se que es la muerte... y lo que pasa con ella... Sin mi, la muerte... no es nada. Por
eso estoy aquí...
-Dernubis: Sabe señora que no debemos jugar con la muerte. Nosotros respetamos
los misterios Isísticos y la tierra de Osiris...
-Aíne: Eso es justamente lo que harán... muy inteligente.
-Piper: Perdón... pero no se ni que sentido tiene...
-Aíne: Creo que conocen algo del leyenda y de religión... ¿no?
-Ohil-er: No sabemos a que se refiere...
-Aíne: ¡Son unos estúpidos! Siempre lo dicen a cuanto imbécil llevan a sus
templos y ahora no tienen ni la más remota idea.
Dernubis tiene una expresión confundida. Le teme mucho a Aíne y sabe que hace mucho que
sus decisiones llevan la derrota inscrita. De pronto una vocecita rompe el hostil
diálogo... es Eritr.
-Eritr: (decidido) Si se trata de algún precepto o historia de nuestro pueblo,
dígalo espíritu. Sabremos que hacer.
-Aíne: Bien, pequeño monstruo (un poco irritable). Lo único que tienen que hacer
es seguir a Isis en su ruta...
-Eritr: Díganos más, espíritu..
-Aíne: ¿Más? Esta bien. Sólo deben seguir a Isis a recuperar a su consorte...
-Prue: (interrumpiendo) ¿Es lo que creo que es?
La expresión de Aíne (por medio del rostro de Saj-haget) es definitiva. Prue lo medita
y sonríe a la bruja poseída.
-Prue: Muy bien. Así lo haremos.
Prue se dirige al bulto de Phoebe y saca el libro de las sombras. Aíne parece mirar al
horizonte mientras sus chillidos son más leves. Todos los demás contemplan a las brujas
que, sin saber porque, siguen a la mayor.
-Phoebe: Prue, ¿entiendes lo que dicen esta... Banshee?
-Prue: Phoebe, ¿conoces algo de mitos egipcios?
-Phoebe: Bueno... vi a Liz Taylor en "Cleopatra"...
Prue saca el libro y se dirige a los demás con el libro. Solo Gabrielle está separada,
perturbada todavía por la premonición de Phoebe... es imposible que ella esté presente.
Ya ni siquiera le habla...
-Prue: (hacia Aíne y los demás) ¿Conocen el mito del viaje de Isis?
Todos la miran con sospecha. Los ancianos susurran entre ellos.
-Piper: ¿Qué mito es ese Prue?
-Prue: Es simple creencia antigua. La diosa Isis tuvo que buscar los restos
mortales de su consorte Osiris en todas partes. El dios había sido despedazado por toda
la tierra y su amante tuvo que recuperarlo, juntando sus piezas y reconstruyéndolo para
que...
-Phoebe: ¿Para qué?
-Prue: ... viva de nuevo.
-Aíne: Muy lista. En verdad eres lista bruja. Lo único que puedo decirles es que
su "Isis" está muy cerca... Ella sabe muy bien quien será "Osiris" Nuestra salvación.
Saj, todavía como Aíne, camina hacia la confundida pero separada Gabrielle y pone su
mano gélida en su hombro.
-Aíne: Vamos linda. ¿No te atreverás a traerla a la vida? ¿Tu... amante? ¿Tu
"Osiris"?
Gabrielle herida, quita su mano y se levanta, con los ojos ardiendo como saetas de
guerra. Abre la boca para atacar al espíritu, pero se detiene. Todos la ven con mucho
interés. Dernubis se le acerca y la abraza. Ella intenta separarse de él, pero reconoce
que está descontrolada por sus pensamientos.
-Dernubis: ¿Quién es "Osiris", bardo?
Gabrielle se arma de valor. Pero no sabe que hacer con su corazón... ¿puede volver? ¿qué
significa tenerla de vuelta?
-Isis y Osiris.... ¿juntas?...
La bardo se separa del grupo, aunque en su cabeza la idea ya ha prosperado. No es la
primera vez que su mente y sus sentimientos se confrontan lastimándola. No está muy
segura de que rumbo tomará la revelación de Aíne.
-Prue: De modo que tu eres Isis, la que debe juntar los pedazos para la nueva
vida... lo que me faltaba... construir momias. Aunque ya lo he hecho.
-Gabrielle: No se que objeto tiene revivir a... no debemos.
-Piper: Tal vez la única forma de vencer a los muertos es esa. Meterse con la
muerte.
-Ohil-er: Y arrebatarle a quien necesitamos. No es bueno para nadie.
-Gabrielle: Pero es un error... Ella no puede. Lo siento, pero esa espíritu
seguramente solo busca hacer que erremos el camino. No confiaran en ella ¿o sí?
-Piper (acercándose a la bardo): Gabrielle, se que debe ser difícil reencontrarte
con alguien del pasado... puedes creerme, lo sabemos bien. Pero ella fue quien te guió
hacia nosotras, ¿no es así? Tal vez te duela volver a verla, pero si la Banshee dice
que es necesario, creo que debemos hacerlo. De otra manera no creo que podamos salvar
todo.
-Gabrielle: ¿Sabes de quién se trata?
-Piper: (con voz confidencial) Mi sexto sentido femenino es demasiado fuerte. No
hay que ser bruja para entenderlo. Todo te delata. El chakram... y tu sentimiento cuando
Phoebe describió su premonición... es la mujer alta de ojos azules verdad.
-Gabrielle: (resistiendo las lágrimas) Si... ella debe ser... Osiris.
-Dernubis: ¿Quién es tu Osiris?
-Gabrielle: (con voz desolada) Su nombre era... Xena. Y la acompañé durante años...
siempre juntas... hasta que...
-Ohil-er: Perdió la vida.
-Gabrielle: Hasta que decidió que su alma pagara por sus pecados para el bien
final.
-Aíne: Ella es quien necesitan para acabar con La Oscura.
-Phoebe: Entonces no me equivoqué. Ella es quien necesitamos para solucionar
todo.
-Gabrielle: ¡Pero es un error! Ella tiene su misión. Y no seré yo quien le
impida cumplirla. Ella tomó una decisión... y la ha respetado hasta este día. No tengo
por que cambiarla.
-Quercis: ¿Ni para salvarnos?
-Gabrielle: (alterada) ¡Es que tiene que haber otra forma! Tenemos a la brujas...
-Uram: Bardo, no puedo creer que nos des la espalda. ¿No te das cuenta? Tenemos
a la nigromante para contactar con el otro mundo... y a las brujas para darle vida de
nuevo...
Gabrielle parece lista para olvidar el asunto.
-Gabrielle: No pueden. Ni siquiera saben como... No hay cuerpo que revivir...
-Aíne: (Irónica) ¿Sí? Por que mejor no nos dejas ver dentro de esa pequeña
cajita.
De repente una mano espectral sale desde la tienda, cargando el bolso de Gabrielle.
Ella lanza una mirada feroz a la Banshee. Sabe que está en una emboscada y no puede
evitar lo que vendrá.
Las manos de Aíne salen de Saj y abren la bolsa de Gabrielle, hurgando en su interior.
-Aine: (con su cruel humor maligno) Hola! ¿Xena? ¿Estas ahí? ¡Pero que cambiada
estás! ¡No sabía que podías caber en una dulce cajita feliz! Y tan alta que eres...
debes estar muy incómoda en ese lugarcito.
Aíne saca la caja funeraria con las cenizas de Xena, ante la mirada de Gabrielle que
podría acabar con ella de un solo tajo. Pero prefiere seguir impávida, sin traicionarse
frente a todos. La astuta Banshee deja las cenizas y el bolso en el suelo con la
intención de observar la reacción de Gabrielle.
-Gabrielle: No veo por que pueda resultar.
-Aíne: Eso déjalo a las brujas. Niñas, voy a conversar con ustedes... y con la
nueva encarnación de Osiris... Pero antes les sugiero que consulten su librito mágico...
Tan rápido como apareció, Aíne se marcha del cuerpo de Saj. La chica se desmaya y es
recogida por Uram. Las tres hermanas toman el libro y se dirigen a una tienda junto a
uno de los ancianos. Solo Gabrielle permanece en su sitio, contemplando la urna de Xena,
pensando solo en una cosa.
¿Qué haría si te tuviera de vuelta?
El trato con Aíne...
La fantasmagórica hada regresa al Reino de las Sombras. En él las almas permanecen en
su sitio gracias a que la Princesa Guerrera las mantiene a raya. Algunas otras que han
intentado huir hacia el mundo mortal se han encontrado con la fuerza de Xena y
retrocedieron con mucha amargura.
-Aíne: Vaya, vaya. Veo que no te detienes ni para descansar de mí.
-Xena: No tengo porque hacerlo. No eres tan importante.
-Aíne: (sardónica) ¿Eso que detecto es tu furia?
-Xena: No. Si de verdad quisiera que sintieras mi furia, no sabrías en que tono
gritar...
Aíne se coloca en su sitio favorito, volando boca abajo junto a su ventana-espejo, por
medio de la cual observa el paso de la muerte entre los señalados a ser visitados.
Ahora este portal muestra a algunos descarriados y vengativos entes que pasaron la
barrera para hacer sufrir a los vivos en la nueva realidad de "La Oscura".
-Xena (impaciente): ¿Y que fue lo que hiciste en tu paseo, además de hacerte
oír?
-Aíne: ¿Por qué mejor no me preguntas como lo tomó la bardo? ¡Estas muerta! No
veo porque andas con rodeos.
-Xena: No necesito que me digas como está. Puedo sentir muchas cosas. Y lo que
le pasa es la principal. Creo que olvidas que nos une algo tan fuerte como la misma
muerte.
-Aíne (harta de enfrentarse con Xena): ¡Esta bien! Solo te diré que una idea
sigue su curso y es lo que los tiene tan mal.
-Xena: No creerás que van a caer en tus juegos de espíritu alborotador.
-Aíne: ¿Y si te digo que más pronto de lo que crees serás parte de esos juegos?
Xena parece no darle importancia a Aíne. De ella puede esperarse lo más ácido y bizarro.
-Aíne: ¿No adivinas? ¡Vas a ser invocada por unas brujas para que regreses a la
vida!
Xena retrocede, sin mostrar emoción alguna. No le dará el gusto a la Banshee de verla
impactada o recelosa.
-Xena: ¿Si? ¿Y cómo piensan hacerlo? Yo no puedo ser invocada sin mi consentimiento.
Nadie puede obligarme y lo sabes.
Aíne retrocede, pero sus enloquecidos ojos rojos y su sonrisa malévola dicen mucho...
Finalmente habla.
-Aíne: ¿Sabes Princesa? Yo dirijo a muchas que, como yo, deben anunciar la muerte
y recoger la desdicha como alimento. Y no pienso oponerme a tu llamado. Es más. Ya estoy
haciendo mi parte.
-Xena: Será mejor que busques otro pasatiempo. No me gustaría tener que
arruinártelo como es mi costumbre. Te lo hago tantas veces que ya estoy cansada de
quitarte... vitalidad.
Aíne recuerda lo que ha hecho la Princesa Guerrera desde su estadía en el limbo hasta
ser la custodia de las almas intranquilas. Su diversión ha menguado por ella. El
sufrimiento ya no es tan abundante por las acciones de Xena. Sin embargo, algo va a
cambiar para la histérica hada de lo negro.
-Aíne: No veo porque rehuir de la diversión. Especialmente si eres la invitada
de honor.
-Xena: Creo que tu fiesta es un evento al que rechazaré asistir. ¡Qué pena!
-Aíne: (irónicamente peligrosa) No te preocupes. Será tan emocionante que no
podrás evitar asistir.
-Xena (con su usual astucia al momento de escoger sus frases): Espero que no
agotes mucho tu energía. No veo como harás atractiva la invitación. Ya te dije que no
estoy interesada. Así que tendrás que ser muy persuasiva.
-Aíne: ¡Y lo soy! Comenzaré por decirte que controlo muy bien esto del reino de
los muertos. Y tendrás todo mi permiso para ir... con ciertas condiciones a mi favor
que llegado el momento te diré...
-Xena: ¿Si? Dime más. Estoy sumamente intrigada.
Xena bosteza y se rasca la parte trasera de su cabeza, aburrida de la perorata de la
cruel fantasma.
-Aíne: Me he superado esta vez. Nada más te diré que tu cuerpo... o lo que queda
de él está en muy buenas manos. Y regresarás en toda tu gloria.
Xena alza su ceja y lanza su mirada perturbadoramente significativa. Aíne la ha
molestado.
-Aíne: ¡Pero hay más! Este está en poder de nada mas y nada menos que las tres
brujas más poderosas de su tiempo, con un linaje mágico muy interesante. Ellas tienen
el poder suficiente para regresarte... aunque no lo desees.
-Xena: No lo harán. Sería jugar con la vida. Gabrielle confía en ellas. Lo sé.
Nunca las acompañaría si fueran siniestras.
-Aíne: ¡No te preocupes! Te arrugarás si sigues frunciendo el ceño y te verás...
igual que si mostraras tu verdadera edad. Aún cuando ellas no puedan usar magia...
llamémosla "especial", hay unos lindos brujitos que son muy cercanos a mi negocio... y
no tienen miedo de actuar.
-Xena: Veo que esta vez no has dejado ningún hilo suelto en tu telaraña. Que
lastima que pierdas tu tiempo. Pero no te preocupes, eres eterna. Tienes miles de horas
que malgastar. Aquí no todos sabemos contar el tiempo.
-Aíne: Si... es tan relativo sin Cronos por aquí. Pero falta lo mejor... ¿lista?
-Xena: Me muero por oírlo... ah, es verdad... ya lo estoy.
-Aíne: Pues mi magia hará equipo con el de muchos seres poderosos. Más que nada,
lo enemigos de "La Oscura". Y en menos de lo que imaginas, señora cuento-las-horas
volverás en carne y hueso a pelear por los vivos.
-Xena: No si resisto. Creo que no has aprendido de mi fuerza de voluntad...
-Aíne: Y tu no has aprendido que hay fuerzas más grandes que tu... Solo con esos
brujos tu estarás en la misión. Acostúmbrate. Yo haré todo porque suceda. Y nada podrá
detenerme. Su magia hará el resto.
-Xena: Veremos quien puede más.
-Aíne: No te ofendas, pero no hay nada que puedas hacer. Y tendrás que cumplir
con lo que te diga.
-Xena: Creo que ya me cansé de tu plática. Mejor grita tus lamentos en otro
rincón. Te mostraré donde...
Xena va hacia Aíne dispuesta a mantenerla controlada como ya ha aprendido a hacerlo...
para malestar de la Banshee.
-Aíne: El trato se va a cerrar, Xena. Y bajo mis condiciones... Espera y verás.
Todo ocurre con rapidez. Aíne repentinamente lanza sus polvos en Xena. Ella no puede
evitar la sorpresa y cae bajo un efecto de letargo. Imágenes de Gabrielle pasan por sus
ojos, algunas muy desalentadoras. Es claro de la única respuesta es volver... con ella...
salvar al mundo para luego...
-Xena: ¡No sabes cómo te desprecio, engendro! (resignada) Dime que tengo que
hacer.
-Aíne: Solo que mis condiciones no podrás hablarlas ni con ella. Te conviene
quedarte en silencio... De lo contrario...
Xena empieza a escuchar el plan de la Banshee. Una lágrima surca su mejilla mientras
entiende los detalles de su regreso. Es inevitable. Xena sabe que es abrir sus heridas...
y hacerle nuevas a Gabrielle.
-Xena: (para si misma, en un susurro) Perdóname, no podré evitar que sufras. Solo
me quedará saber si podremos...
Aíne continua dándole los pormenores de su nueva misión. Habla de viajes, retos, hazañas
que dependen de ella. Nuevas reglas... y experiencias peores que las ya vividas. Ella
no puede evitar sentirse mareada ante la idea de volver con Gabrielle... y seguir
destruyendo los sueños de su vida juntas. Pero parece inevitable que...
Mientras en el salón de sacrificios....
Ciudad de Amarna
Área del Imperio nuevo
Karej se pasea con su expresión metálica en el rostro y cuerpo. Da la impresión de ser
una estatua de mármol, blanca y hierática, sin alma. Su cruel sonrisa ya está adherida
a su semblante. Todo está casi listo. Sus piezas del rompecabezas ya están en un orden
ventajoso para él. La túnica negra se adhiere a sus muslos musculosos mientras se
sienta en la silla que "La Oscura" le ha destinado como rector de todo lo que es su
nueva edad de sombras. Un trono desde donde contempla el terror de la gente, siendo
acosada por espectros, viendo la vida natural decayendo y pereciendo. Los animales
sagrados son capturados para extraer su esencia para los convidados de la oscura en su
cruel orgía de lamentos y dolor. Él ya se ha acostumbrado a combinar el placer con el
dolor, a tener un orgasmo y vaciarse cada vez que "La Oscura" le succiona la vida para
sus malévolos deseos insatisfechos.
-La Oscura: (a gritos desgarradores) ¡¡¡¡¡Karej!!!!!
-Karej: Dime señora. Todo lo que exijas te daré.
-La Oscura: Presiento la llegada de mi Némesis. Creo que tendrás que entrar en
acción...
-Karej: (harto) ¿Por qué tengo que exponerme....?
-La Oscura: (totalmente lívida y violenta) ¿Te atreves a desobedecerme? ¿A
rechazar mi amor? ¡Maldito seas!
-Karej: (manejando la situación) No te alteres diosa. Dime que han visto tus
visionarios.
-La Oscura (con lágrimas negras de sangre descompuesta) ¡La fuente no tuvo éxito!
-Karej: (disgustado) Te dije que sus intentos eran vanos.
-La Oscura: Es lo peor. No solo viven , sino que están aquí.
-Karej: Aquí... ¿con quienes?
-La Oscura: (con llanto enloquecido) Los rebeldes bastardos que rechazan a su
madre... La maldita historiadora. Ella es la principal traidora. Quieren que traiga a
la guerrera de vuelta. ¡No podemos permitirlo! ¡Hay que destruirla!
-Karej: Mandaré a los guardias y...
-La Oscura: No. Tendré que usar a mis peones...
-Karej: ¿Y si fallan?
La Oscura desfallece en su diván. La ropa parece pesarle de más, a pesar que solo tiene
los collares de huesos y un faldón largo de tono rojizo. Se desprende del mismo, abre
las piernas mientras mete sus manos dentro de sí, buscando calor y humedad sin éxito.
-La Oscura: Aún les falta un elemento... ese alienado. Tal vez no lo logren.
Karej se aproxima a ella, arrodillado frente a ella, sumiso como todos los días desde
que la invocó para él.
-Karej: Entonces, ¿cuál es tu preocupación, mi eterna ama?
-La Oscura: (asustada y afligida) ... El poder de tres... que se sumaran para
los cinco extremos...
Gabrielle ha permanecido un rato largo con la urna de Xena, de espaldas, sentada en una
piedra, sin hablar con sus acompañantes. Los 2 ancianos velan por la frágil Saj-haget
que parece más confundida que nunca.
-Saj: (preocupada) Me parece increíble que Aíne apareciera sin aviso... y que se
arriesgue a usarme... para contactarlos.
-Dernubis: No me parece que esté jugando, bruja. Es obvio que le preocupa lo que
pasa con "La Oscura" y prefiere hacer sus movimientos personalmente.
-Saj: Aún así, Dernubis. Ella siempre ha podido aparecer como espíritu. ¿Por qué
ahora usa la posesión de cuerpos? Es muy extraño... además de lo que descubrieron Las
Encantadas.
-Ohil-er: Para ellas tiene sentido... pero la bardo no se ve dispuesta a
levantar a esa mujer de su pasado. Y no creo que sea bueno.
-Dernubis: Tu mejor que nadie, Ohil-er sabe que no es fácil enfrentar tu pasado.
Mucho menos pedirle que vuelva, cuando ya lo has superado.
-Ohil-er: No es necesario que me recuerdes a la madre de Eritr... se que
traicioné mi voto sacerdotal a Isis... que no soy puro ni llevé la castidad.
-Saj: (impaciente) Escuchen... creo que no es hora de centrarse en sus dogmas...
Además que cometen un error.
-Dernubis: ¿Cúal crees es nuestro error?
-Saj: Juzgar las razones por las que Gabrielle no quiere hacer regresar a... esa
mujer.
En otra tienda, las 3 hermanas se muestran preocupadas. Phoebe ha buscado sin éxito
tener otra premonición. Prue mira su Libro de las Sombras, pero no puede encontrar
ingredientes, además de la prohibición de Dernubis de hacer magia, solo la estrictamente
necesaria.
-Piper: ¿Cuánto tiempo estarán esos dos observando? (refiriéndose a los gemelos
Uram y Quercis) Ser el centro de atención nunca me ha gustado.
-Prue: Creo que no confían en nosotras... debemos parecerles monstruos. Creo que
las brujas son igual de populares aquí como en nuestro tiempo.
Prue suelta el libro y va hacia la puerta, dejando la búsqueda en manos de Piper. Phoebe
contempla a los bronceados soldados.
-Phoebe: ¡Qué lástima! Ellos no están nada mal.....
-Prue: ¿Podrías concentrarte en tener una premonición y no un...?
-Piper: Basta chicas. Oigan, creo que veo una solución...
Las dos voltean a ver el Libro de las Sombras. Es un hechizo de alto grado de
dificultad.
-Prue: Piper, ¿te das cuenta de que esto no es un hechizo común?
-Piper: (conmocionada) si Prue, pero no hay otra salida. A menos que quieras
hacer tu propio hechizo.
-Prue: Algo podría salir mal. Esto es un hechizo de alquimista. No se por qué está
aquí.
-Phoebe: (intrigada) Será porque el alquimista puede tomar la esencia vital.
-Prue: Y también dar nueva vida a la materia. Por lo que parece, alguna de
nuestras antepasadas buscó mucho en el lado oscuro.
-Piper: Si, parece que es de la época de la tía Astrid.
-Prue: ¡Bien hecho, hermana! Llevaremos esto antes que cambiemos de idea. Los
sabios nos darán todo lo que... ¡oh, oh!, Creo que no funcionará.
-Phoebe: ¿A qué te refieres Prue?
-Prue: (desilusionada) El hechizo requiere un talismán mortal. De hecho piden
que sea un alquimista.
-Piper: ¿Crees que debamos hacerlo?
Una oscura figura entra por la puerta. Es la misteriosa Corexias, apoyada en sus dos
báculos que usa como bastones, cubierta de pies a cabeza, con su sucia túnica
arrastrándola por el polvo arenisco y unos kotornos griegos en los pies. Levanta una
mano en señal de saludo y su boca torcida muestra unos dientes picados. Las tres
hermanas retroceden, custodiando la página con el hechizo. Prue se adelanta con una
mirada enérgica, estudiando a la recién llegada. Aún desconocen su lugar en el grupo.
La tullida chica habla por fin, con voz pasiva, casi un susurro.
-Corexias: Ustedes deben buscar a un fabricante de pociones, ¿no?
-Prue: (a la defensiva) Nos bastamos solas, muchas gracias.
Corexias alza rápidamente su mano normal, uno de sus miembros que no está torcido, la
mueve, acercando un banquillo desde el otro extremo de la tienda hacia ella, sin
siquiera tocarlo, sólo con su poder.
-Prue: (sorprendida, pero alerta) ¡Bravo! Mueves objetos con la mente.
-Corexias: (tímida pero resuelta) Solo quería mostrarles lo que hago.
-Phoebe: Ya estamos acostumbradas a eso. La llamamos telequinesis. Y Prue
también la tiene.
Prue sonríe. Corexias no se sorprende mucho.
-Corexias: Ya vi como mueve las hojas de su libro sin tocarlas. Que bueno saber
que no soy la única. Ya no sentiré como un animal de mito.
Su risa es opaca. Se puede ver su baja autoestima y su poca gracia. Las tres la miran
con algo de pena.
-Corexias: Pero creo que ya estamos al tanto de los que son nuestros poderes. Se
que tu, la mas joven, ve el futuro.
-Phoebe: También el pasado...
-Corexias (señalando a Piper) No se que haces tu.
-Piper: (irónica) No creo que quieras verlo ahora.
-Prue: Creo que viniste por algo. Ya tomaste tu lugar (mirando a la silla).
Corexias se deja caer con algo de dificultad en el rudimentario banquillo. A través de
la manta que la cubre se ven sus heridas y deformaciones. Pero sus ojos son como dos
lagos pacíficos y melancólicos.
-Corexias: Las estuve espiando, perdón. Pero ya no soporto que la vieja Irestry
me deje sin hacer nada. Y como las oí se que necesitarán ayuda...
-Phoebe: ¿Eres una alquimista experta?
-Corexias: Oh, no, claro que no. Pero si escucho mucho, aunque nadie me note. Y
se que la bruja de Endor, la nigromante tiene en su familia gente que puede hacer cosas
con los muertos. Deben hablar con ella.
-Piper: (con algo de desconfianza) ¿Cómo sabemos que hablas en serio? Creo que
podemos hacer el hechizo solas.
-Corexias: No se si deba decirles. Temo ofenderlas.
-Prue: Habla querida. Hace falta mucho para ofendernos. No nos llaman "brujas"
solo por aparecer palomas.
-Corexias: (muy tímida y aprensiva) No pueden hacer el hechizo con su magia.
Aunque sean las más poderosas.
Las tres la miran algo molestas y esperan su explicación.
-Corexias: A pesar de su fuerza, ustedes son de otro tiempo. Han recabado la
sabiduría de muchas brujas. Pero no son expertas en la magia del lado oscuro, ¿o sí?
Las tres niegan con la cabeza.
-Corexias: Lo supuse. Se ve que son brujas blancas, que rinden culto a la
naturaleza del bien. Y por eso no pueden jugar con la muerte, cuando menos no
directamente.
Las tres se voltean a ver. Esa advertencia ha llegado algo tarde. Siempre han tenido
que hablar con los muertos, incluso revivir a alguien.
-Prue: Sabemos lo que hacemos, no te preocupes. Tenemos más experiencia de la
que imaginas.
-Corexias: (apenada) No duden de mis palabras, señoras.
Las tres se sobresaltan al escuchar su disculpa, bastante disgustadas por el mote que
empleó.
-Corexias: Pero se de lo que hablo. Y creo que su hechizo es el adecuado. Y que
su fuerza es la única que puede invocar a los espíritus. Pero no deben tomar la misión
es su manos. Vean lo que puede ocurrirles (se señala a sí misma).
Piper hace un gesto de desolación. Le preocupa la chica, tan maltratada y patética.
-Phoebe: (cálida) Eso te pasó por hacer magia, ¿no es cierto?
Corexias se levanta y les da la espalda, algo afligida. Hace un pausa, reprime un
sollozo y toma aire antes de volver a hablar.
-Corexias: (con voz apagada, monótono) ¿Saben algo triste? A pesar de mi tele...
como sea que le llamen, yo no soy como ustedes. No soy una poderosa bruja.
-Prue: (intrigada) Entonces, ¿cómo sabes que estamos en peligro si hacemos este
hechizo oscuro? Alguna razón de peso debes tener para... "aconsejarnos" sobre eso.
-Corexias: Como les dije, no soy bruja. Pero eso no evitó que participara en...
hechizos..
La breve historia de Corexias: el renacer oscuro
Corexias se sienta de nuevo. Las hermanas también se sientan en el suelo. En la entrada
los gemelos y el pequeño Eritr se paran para escuchar la enigmática historia de la
pobre tullida.
-Corexias: (triste y desalentada) "Como ven, no soy un modelo de belleza. Nací
con muchos problemas. Mi madre murió antes del parto. Unos sabios de mi tierra, de las
islas del norte me extrajeron antes de que siguiera a mi madre al más allá. Del seno
marchito de mi mamá. Mi padre huyó cuando los árboles predijeron ciertas cosas sobre mí.
En mi tierra los árboles dan los designios de la vida. El nunca me conoció, pero sabía
que no venía para felicidad de mi gente. Al verme, todos huyeron. Pero hubiera sido
mejor que me abandonaran y muriera. Por que los que me rescataron no son héroes.
Esos fanáticos y ocultistas me tomaron en su hogar. Pero no para criarme. Lo hicieron
para descubrir los secretos que yo ocultaba. Mi poder ya era evidente. Aunque es más
una maldición. Por años pasé de un hechicero a otro, de un erudito a otro, de creencia
a otra, sin parar. Mi aspecto final me lo dieron muchos de ellos, al exponerme al fuego,
a sus ceremonias, cuando intentaron matarme presas del temor. Aunque no importa. Todos
murieron al saber los secretos. Fui esclava de muchos. No sabía muchas veces su nombre.
Me bautizaron hasta que tenía más inviernos que los que puedo contar. Me llevaron a
lugares desconocidos y místicos, en montañas. En islas que luego se hundieron. Ni
siquiera se mi edad. Fue hace poco que la vieja Irestry me encontró, me compró y me
hizo atender a sus animales. Cuando llegamos con los beduinos, nos expulsaron hasta con
los saebas, los magos del desierto. Ellos fueron los que se enteraron de mi pasado, de
mi nacimiento y me llevaron con los ancianos, con Ohil-er.
Como se darán cuenta, la magia no está en mi, pero he sufrido por ella. Toda mi vida ha
sido manejada y retorcida por causa de un designio. Por eso se cuando algo en un
hechizo va a fallar. Cuando algo no es natural y condenado al fracaso. Brujas,
nigromantes, sabios, genios, espíritus, diablos. Todos los he visto"
-Piper: (confundida) Pero, ¿por qué te han usado para su magia esa... gente? Es
inhumano. No es justo.
-Prue: ¿Es por tu poder telequinético? No hay otra explicación.
-Corexias: Supongo que debí decirles la verdad desde el inicio...
La vieja Irestry se asoma en la tienda. Su expresión es odiosa. Está a punto de
intervenir. Pero Prue le lanza una mirada. La vieja se aparta de la entrada, pero se
queda muy quieta. No puede parar ya las cosas.
-Corexias: (sin percatarse de lo sucedido) La verdad es que no se la fecha de mi
nacimiento. Nadie la registró. Lo único que se es que nací un día desgraciado. Verán,
cuando mi madre empezó a agonizar, era media noche, según me contaron los saebas. Esa
noche no hubo estrellas. Y en el cielo apareció la "luna negra".
-Prue: ¿Eso que significa, Corexias? ¡acabemos ya con los misterios! Estoy algo
harta de tanto secreto.
-Corexias: No se por qué. Pero esa noche, en el cielo, la luna salió negra. No
fue como cuando el sol se oscurece cada cierto tiempo. O cuando la luna se va a
apagando y desaparece hasta hacerse una sombra por unos minutos.
-Piper: Se llama eclipse.
-Corexias: Si, gracias por el dato. Pero esa noche que nací, la luna salió negra,
nunca cambió, era un aro negro, parecido a lo que tenemos ahora. Luego el día siguió
normal, pero todos se dieron cuenta que no era un feliz designio del cielo.
Todos se miran a ver. Parece que algo es muy siniestro en Corexias.
-Corexias: Esa noche, cuando mi madre murió, algo se movió. Si yo no hubiera
sobrevivido, esto que pasa hoy no sucedería. Pero esos sabios me sacaron de la matriz
funeraria. Cuando lo hicieron... bueno... me salvaron... y despertaron a "La Oscura".
Yo soy la causa de su despertar. Es el designio: si de una familia surgida en la magia,
un bebe con magia nace de una muerta, entonces la expulsada de la vida regresará a
pedir vida para ella y los no vivos. "La Oscura" es... Lilith.
-Prue: Debes estar bromeando.
Del polvo a la batalla: Kalderash...
En la tienda cercana, la vieja Irestry entra totalmente mortificada. Sabe que el
secreto no debía conocerse. No aún. Se acerca a su lecho y se acerca a una manta atada
con un cinto rojo, a manera de bolso. Debe buscar su propio hechizo. Pero una amiga
inesperada la saluda desde su sucio futón en el suelo.
-Irestry: (con mucho miedo) ¡Ay! ¡Auxilio! ¡Veneno!
Los de las otra tiendas escuchan su grito. Los gemelos corren a la tienda de la
agiotista y maga charlatana. De pronto Irestry sale frenética. El temor en su cara es
evidente. Antes que corra y se caiga, Uram la toma en sus brazos e intenta
tranquilizarla. La vieja solo señala a su tienda, con terror.
-Irestry: ¡Me iba a atacar. No es buen augurio!
Quercis entra a la tienda. Sorpresivamente Gabrielle ya está en la tienda. Entro por
detrás. Con un sai sostiene la cabeza de su vieja amiga de la selva, la serpiente.
-Gabrielle (agitada, dirigiéndose a Quercis): Tuvo suerte de verla. Creo que me
siguió. Y es peligrosa. Diría que mortal.
-Quercis: (con dudas) ¿Sabes de dónde viene nuestra invitada?
-Gabrielle: Me imagino que de otro oasis. No son comunes por aquí.
Quercis se acerca a Gabrielle y contempla la víbora. El pequeño Eritr y Prue entran
para ver que sucede.
-Prue: Creo que la señora se llevó un buen susto.
-Eritr: ¿De dónde salió eso? No es normal.
-Prue: Espero que no sea tuya. No me gustan los niños. Menos los que recogen
alimañas.
-Eritr: (molesto) No es mía. Y tampoco de los alrededores.
Quercis levanta el sai de Gabrielle: La serpiente se alza, pero no ataca. Quercis la
recoge con una mano y la enrosca en su cuello. Prue siente nauseas.
-Quercis: Les presento a la mortífera mamba negra, una de las peores. Y no es de
aquí.
Saj entra repentinamente y...
-Saj: ¡Por fin! ¡sabía que era cuestión de tiempo! Que feliz estoy.
Todos la miran como su hubiese enloquecido. Se acerca a Quercis. De repente la
serpiente salta a la tierra y se enrosca, formando un complicado símbolo en la tierra y
luego se aleja a un rincón, desde donde observa con benevolencia y sabiduría. Saj no
deja de sonreír y de alzar las manos en señal de agradecimiento. Prue la mira con
expresión dubitativa, clamando por una respuesta. También llegan los dos sabios,
sostenidos por el gemelo Uram.
-Saj: Que bueno que todos están aquí. Sabía que esta pequeña era importante. Esa
criatura es la mensajera que esperaba.
-Dernubis: (visiblemente exaltado) Una criatura mortífera, ¿eso te alegra Bruja
de Endor?
-Saj: Si anciano sabio. Es la mensajera de mi hermanito. Kalderash.
-Uram: ¿Te refieres a...?
-Saj: Si Uram. Yo puedo hablar con los muertos, que ellos me posean, y todo lo
demás, sacarles secretos y adivinar el futuro por ellos. Pero mi hermano puede traer
cosas del más allá. Cualquier cosa... y a cualquiera. ¿Ven aquel símbolo? Me dice que
llegará en cualquier momento. Que me prepare. Trae noticias. Si logra pasar por el retén
de los egipcios, estará muy pronto. A el podemos pedirle que traiga a la mujer del
reino de Aíne.
-Prue: Me encanta esta oportunidad. Debo informarles que ya hayamos el hechizo
para traerla de vuelta. Solo falta que...
-Gabrielle: Que yo acepte invocarla...
-Dernubis: Sabemos que no es bueno para ti, bardo, pero...
-Gabrielle (casi sin emoción): No hay otro remedio. Por eso voy a ayudarles.
Estoy metida en esto y no soy una cobarde. Seguiré hasta donde sea necesario.
Todos se miran aliviados, aunque algunos tienen temores que no son capaces de externar,
por su propio beneficio.
-Gabrielle: Es hora que Xena vuelva. Se que si alguien vencerá a la maldita de
Egipto es ella.
Corexias penetra en la tienda, apoyada en Phoebe y Piper.
-Phoebe: La maldita tiene un nombre.
-Piper: Se llama Lilith.
-Ohil-er: (asustado) ¡No menciones ese nombre así!
-Quercis: Viejo maestro. ¿qué ocurre de malo con eso?
-Eritr: Si abuelo. Es solo un nombre.
-Ohil-er: Es como insultar a la vida misma. No debemos repetirlo.
-Gabrielle: Estoy harta de guardar secretos. Ese es el nombre. Y debemos llamarla
como tal, aunque sea blasfemia. Se debemos acabar con ella, no podemos temerle. Exijo
que me digan lo que saben de ella. Ahora. Cuando Xena... cuando ella vuelva tiene que
tener conocimiento de todo. Ya no podemos seguirnos "por las ramas". Es hora de atacar
directamente. Ya no hay por qué postergar esta batalla. Les exijo que dejen sus miedos
para otro momento. Ahora digan lo que saben.
Ohil-er y Dernubis se miran, pero tácitamente deciden callar. Nada los hará cambiar de
opinión.
-Dernubis: (con voz cansada, aunque furioso) Lamento mucho traicionarlos. Pero
nuestras bocas nunca mencionaran las oscuras herejías. No debemos caer en la maldad de
siquiera pronunciar esas... ¡es pura basura!
Todos tienen un semblante desalentado. Parece que su momento de victoria se aleja
peligrosamente sin remedio.
-Prue: (enérgica) Creo que ya no contaremos con su apoyo. Bien. Sabía que no
podría ser tan perfecto.
-Ohil-er: Bruja, tenemos nuestras razones y...
-Piper: ¿Y creen que nosotras jugamos? No pretenderán que juguemos a "lo que no
podemos nombrar" ¿qué sigue? ¿"dígalo con mímica"? ¿"jeopardy"?
-Prue: Tienes razón Piper. Estos vetustos no van a cambiar, sea cual sea el
tiempo.
Dernubis las mira apesumbrado, totalmente humillado. Uram lo nota y se acerca violento
hacia Las Encantadas.
-Uram: Están faltándole el respeto al sabio Dernubis. ¡Retráctense!
Las hermanas lo miran retadoras, sin retroceder o contradecirse. Viendo esto, Uram saca
su espada. Todos sueltan un grito de temor y asombro.
-Uram: Se van a retractar o a pagar por su insulto.
Uram blande la espada y se prepara para hacer un corte. Rápidamente Piper alza sus
manos y las abre. Con este movimiento, Uram queda petrificado, detenidos sus signos
vitales y su movimiento, incluso su conciencia. La bruja ha congelado la escena y el
tiempo.
-Piper: (a Dernubis, irónica) Veo que su bulldog está muy bien entrenado. Fiel
hasta el límite de la locura.
-Ohil-er: (suplicante) Bruja, te pido que termines el encantamiento.
-Piper: Agradezca que solo lo congele. No siempre tienen tanta suerte.
Prue mueve un brazo y con su mente le quita de la mano la espada, que vuela hasta el
exterior de la tienda. Piper alza su mano y con girarla descongela a Uram, que no se ha
percatado de lo que paso. Al ver su mano, mira a las brujas con asombro y temor. Luego
retrocede, totalmente contrariado y confundido.
-Prue: La próxima vez que tengas un arranque así, perderás algo más que tu
espada. Ahora sabrán todo sobre esa misteriosa... (viendo a los ancianos, con sarcasmo)
¡tápense los oídos señores! Sobre... Lilith.
-Prue: Phoebe, trae el Libro de las Sombras.
Phoebe sale de la tienda y en cuestión de segundos regresa con el libro. Lo sostiene
frente a sus hermanas. Saj-haget se acerca, pero no comprende los extraños signos en
que se encuentran escritas las páginas. Algunos símbolos le son familiares. Pero ese
libro sólo servirá a las encantadas.
-Prue: Lilith...
Con solo mirar el libro, las páginas se mueven y pasan hasta encontrar una página. Las
tres hermanas miran lo escrito. Phoebe empieza a leer, algo insegura.
-Phoebe: "Astronómicamente, Lilith es la Luna Negra, un punto vacío. Parece
representar una "puerta". El foco vacío y aislado es un punto de negación, de represión
y fermentación, pero también de transformaciones mágicas pertenecientes al mundo
fantasmal, nocturno y erótico-instintivo. Contiene las energías instintivas, la noche,
el misterio, la magia, el peligro, el secreto, el miedo, lo prohibido, lo abismal o
inalcanzable. Como Hécate, La Luna Negra/Lilith es una "Reina de la Noche", que
negativamente es demoníaca (magia negra) y vampiresca. Lilith nunca esta completamente
viva o despierta. Para eso se necesita el Sol".
-Piper: Pero esto solo explica lo que dijo Corexias. La luna oscura, pero en un
día normal.
-Phoebe: Creo que nuestro libro no puede explicarlo todo. Aunque menciona a
Hécate, ¿recuerdan al súcubo?
Los ancianos miran aliviados que el tema ya no será expuesto. Irestry parece más
tranquila, incluso eufórica.
-Prue: No señores. Esto no es el fin de esto. Hermanas, supongo que no olvidarán
que estudie en una cara, muy cara universidad. Y que soy especialista en arte y mitos.
-Piper: Si, recuerdo lo mal que vivíamos cuando pagábamos tus clases.
-Prue: Pues alguna utilidad tuvieron. Especialmente si algunos no quieren decir
lo que saben.
Saj-haget de Endor se acerca a ellas, con apariencia sospechosa, como si planeara algo.
-Saj: Tal vez yo pueda comunicarme con los espíritus. Si podemos revelar lo que
saben de ella, entonces sabremos como vencerla.
-Prue: No se linda. La última vez no fue agradable, por si no lo recuerdas.
-Saj: De hecho, nunca recuerdo que digo. Sólo me queda la sensación de haber
sido invadida. No es lindo, tienes toda la razón sobre eso.
-Gabrielle: ¿Seguros que no quieren decir lo que saben? Ohil-er, confié en
ustedes cuando me mandaron por ellas. Y ellas corrieron por mil peligros al venir,
lejos de su realidad.
Ohil-er solo niega con la cabeza y junta su cabeza a la de Dernubis, intentando meditar
juntos, con los ojos cerrados.
-Gabrielle: (desilusionada) No puedo creer que me pidan que traiga mi pasado de
vuelta, sin importar... sin saber como me siento. Y cuando es vital su conocimiento,
sólo se incomodan y hablan de sus credos. ¡Basta de ser cobardes! Esto es una guerra,
¿acaso no ven lo que está pasando?
-Piper: (a Gabrielle) Tranquila linda. Parece que Prue tiene más información. Y
no sabes todo lo que Corexias tiene que decir.
Al escuchar esto, todos voltean a ver a la pobre chica, sentada en la tierra. Ella solo
alza la vista hacia Irestry y levanta una ceja. Irestry solo se queda callada, aunque
su expresión es de total desagrado. Parece perdida y dispuesta a dar fin a todo.
-Prue: Bueno, no son de gran ayuda. Si Gabrielle y Saj no tiene inconveniente
debemos ocuparnos de "la innombrable". Irestry, ¿verdad? Bueno. Solo te diré que ahora
Corexias está con nosotras, así que no tienes que seguirla a todas partes. ¿alguna
objeción?
Irestry solo la mira con profundo desprecio.
-Prue: (totalmente resuelta) Bien. Una última advertencia a ustedes ancianos y
sus perritos falderos. Vamos a trabajar, sin importar si sus credos y supersticiones no
les permitan ver más allá de su nariz. Vinimos a acabar con esa... esa cosa. Y a quien
trate de impedirlo, me veré en la penosa necesidad de quitarlo de mi camino ¿esta
claro?
Prue se voltea. Medita algo que surgió en sus recuerdos Se detiene antes de salir y
gira sobre sus talones. Se quita el pelo de la cara con la mano. Totalmente segura,
camina entre los habitantes de la tienda y con una sonrisa se acerca a los sabios
sacerdotes.
-Prue: (con una voz de sentencia): Es la primera mujer, ¿verdad?. La expulsada
del Edén de los hebreos.
Los ancianos la miran despavoridos. Ella no necesita más explicaciones. Todos la
contemplan impactados. Uram solo puede ver en ella a una espantosa bruja, totalmente
diferente de Saj-haget, quien es errática, nerviosa y frágil. Las hermanas en cambio
son voluntariosas, impacientes y directas, totalmente activas e intrépidas. Brujas
horrorosas para algunos.
-Piper: Ahora mismo nos vas a explicar que es eso del Edén y tus historias Prue.
-Phoebe: Odio las historias que involucran a una mujer como la villana. Siempre
dan mala reputación a nosotras.
-Gabrielle: Es peor cuando son ciertas. La mayoría los son.
-Piper: ¿Corexias? ¿Estas lista linda?
La tullida chica se levanta. Irestry la sigue con los ojos y abre la boca para detenerla.
Antes de emitir algún sonido siente la mirada de Prue sobre ella. Por eso no hace
movimiento alguno.
Saj-haget, por primera vez desde que la conoce se acerca a Corexias. Siente la extraña
aura de muerte que se cierne sobre la chica, algo muerto, pero lo ignora y la toma del
brazo, saliendo juntas. El pequeño Eritr las sigue y...
-Ohil-er: (furioso) Eritr, ninguno de mi descendencia va a participar en esta
blasfemia. No oses seguirlas, te lo ordeno.
Eritr no se detiene. Desde fuera de la tienda dice sus últimas frases a su abuelo.
-Eritr: No pienses que voy a abandonar mi naturaleza. Además, tu siempre
ocultaste nuestro parentesco. Mi magia no tiene que ver en nada con tu religión.
Phoebe mira con pena al anciano. Este baja la mirada, conteniendo sus lágrimas.
-Phoebe: Te prometo que no participará en nada que lo ponga en peligro.
Prue y Piper van hacia Phoebe, tomadas del brazo. Phoebe recoge el libro de las sombras.
Extrañamente, la mamba negra repta hacia ellas y sale de la tienda. Las tres la miran
con horror y algo de asco.
-Piper: No sabía que la invitamos a nuestra reunión.
-Prue: No se tu, pero tengo la impresión que ella es la anfitriona.
-Piper: Entonces reduciré mis compromisos sociales. Un convento sería buena idea.
-Phoebe: No olvides a tu esposo, el ángel.
-Piper: No creo olvidarlo jamás.
Quercis sale tras ellas, sin acercarse mucho. Todas entran a la tienda de Saj-haget.
Quercis permanece afuera, espiando. Todas saben que el está ahí.
-Piper: Creo que nunca será James Bond.
-Prue: James Bond querría ese cuerpo.
Otros ojos observan a Quercis. Los de un búho negro chillante. Es muy raro que ciertos
animales pasen en esas condiciones...
Mientras, los ojos de la Banshee Aíne no ven al aquelarre que se ha formado en el mundo
mortal. Esta concentrada en enviar sus mensajes a otras oscuras criaturas, que serán
sus intermediarios en el mundo cuando Xena regrese.
-Xena: Aún tramas planes, no es cierto. No te ves bien. Pensé que tanto
sufrimiento te sería delicioso. Prefiero tus risas bobas que tu pose de alma torturada.
La cara de Aíne revela muchas cosas. Parece ensimismada en sus sueños y visiones.
Aunque es pálida como la misma muerte, su señora, luce angustiada.
-Xena: Vamos Aíne. Lanza tu mejor dardo. Todavía puedes torturarme antes de que
me vaya. Quien sabe cuando tengas una nueva oportunidad. ¡Vamos! Estoy sola y
desamparada como una pobre oveja frente al chacal. ¿O acaso ya te cansaste de mi y por
eso me mandas de vacaciones? ¡Pensé que me querías!.
-Aíne: (irritada y psicótica) No soporto el sonido de tu voz. ¡Cállate!
-Xena: (con una sonrisa burlona adornando su rostro ceniciento): Oh, no te
impacientes conmigo. ¿No estas de humor para cosas de chicas?
-Aíne: Ahhhhhh! ¡Guarda tus cariños para la bardo! Cierra tu boca de una vez.
Xena la sigue haciendo muecas. La Banshee trepa hasta el techo de su gruta negra, de
cabeza cual murciélago. Perfecta pose para una emisaria de la misma muerte.
-Aíne: Parece que La Oscura ya no está más tiempo esperando. Ha empezado a
actuar.
-Xena: ¿Estas celosa de que ella conviva con tantos muertos y tu no seas la
reina de la fiesta?
-Aíne: ¡Cállate! Deja de importunarme con tu labia y tu falsa condescendencia.
Eres el ser más insoportable que el mal pueda traerme.
-Xena: Pensé que éramos amigas! (haciendo pucheros) Y pensé que nos extrañaríamos.
-Aíne: ¿Cómo puedes ser tan idiota? Lo que yo hago no es nada comparado con lo
que esa hace.
-Xena: No se por que me atacas. Yo solo decía que ella y tu...
-Aíne: ¡Ella no tiene que ver nada conmigo! Yo soy un puro instrumento del
Averno.
-Xena: ¿Y qué? ¿No pueden convivir como hermanitas?
-Aíne: Conserva tu cinismo Princesa. Lo vas a necesitar para enfrentarte a ella.
-Xena: He podido contigo. Podré con ella. Aún cuando siga tus reglas y no pueda
hacer lo que en verdad deseo.
-Aíne: ¡Ahhhhh!
-Xena: ¿Quieres tomar una siesta? Puedo arrullarte con mis melodiosos cantos. No
soy Orfeo pero puedo intentarlo.
-Aíne: Veo que nunca entendiste lo que hacíamos aquí.
-Xena: ¿Gritar y blasfemar? No parece muy difícil. Las almas son muy fáciles de
manejar. Creo que incluso más que los vivos.
-Aíne: No puedes presentarte ante La Oscura con esa actitud. Necesitan a una
guerrera sin miedo, feroz y fuerte. No un bufón cínico.
-Xena: Tendré que usar mi traje de fiesta, ¿no es así, Aíne? Grita una vez si es
si. Dos si es no.
-Aíne: ¿Acaso crees que es como tus dioses olímpicos? Necesitas más que tu
fuerza y a la bardo para dominar a ella.
-Xena: Un espíritu burlón siempre es lo mismo. No creo que me tome mucho. Si no,
no necesitarían de mi. Según tus palabras... perdón, gritos, yo soy quien hará la
diferencia.
-Aíne: Creo que tendrás que hacer más que solo pasar al bando de los vivos. Algo
me dice que tu misión no va a ser fácil. Deberás depender de otros. Y dejar tu
autosuficiencia, si es que alguna vez te bastaste por ti misma.
-Xena: Me asustas Banshee. ¿Consejos sin ataque, sin risas ni ironía?
-Aíne: (con voz casi de susurro, débil) No te veré en mucho tiempo, lo sé.
-Xena: No vengas con trampas ahora. No pienso soportar ni por un momento tus
jugarretas.
Aine se posa en el suelo, luego flota de una pared a otra. Su gemidos son muy agudos,
casi imperceptibles.
Finalmente se coloca en su cadavérico trono.
-Aíne: Veo que tu misión no fue exitosa aquí.
-Xena: No puedes juzgarme. Nadie ha podido y tener la razón absoluta.
-Aíne: Xena, debías dar paz, dar tranquilidad. Y en esta tierra siempre han
tortura y desesperación. Tus oficios de guardiana de la paz de las almas son una
tontería. No eres tan necesaria como creíste en la isla de Oriente donde terminaste con
tu existencia mortal.
-Xena: (molesta) Creo que no eres la indicada para decir eso. ¿Acaso no te das
cuenta de lo que he hecho? No te dejaré hablar mas.
-Aíne: Solo te diré una cosa. Te servirá para tus días de vuelta en la tierra,
en tus batallas.
Xena solo frunce el ceño. No dejará que la Banshee siga con sus comentarios banales y
su torpe réplica.
-Aíne: (con voz tenebrosa) No perteneces a la muerte. Ella tampoco. En cambio,
yo soy una con la muerte. Mi existencia es para ella. Cada vez que deambulo trayendo su
mensaje en los mortales, dando dolor a las almas vivas y riendo con los sufrimientos de
las almas que can caído en la desgracia de no ser redimidas, cumplo la enseñanza vital:
Los mortales deben entender que arriba o abajo, vivos o muertos, sus acciones dañan. Y
el ciclo de la vida y la mortalidad nunca se detendrán por nada. Y la vida y sus
por qués muchas veces no deben cuestionarse.
-Xena: Deja tu oratoria para quien quiera morir... de aburrimiento.
-Aíne: Vaya, Princesa Guerrera. No cesas en tu afán de imponerte a mí. Con ella
no se si harás lo mismo.
-Xena: Veo que le temes.
Xena se llena de dudas al ver los ojos de Aíne. Antes parecían enloquecidos por los
gemidos y por la pasión de los mortales al saber que uno de ellos dejarían de existir.
Su tenebrosa euforia por la muerte y su descontrolada mirada insana ahora son un
recuerdo. Aíne siempre ha sido tortuosa. Ahora se ve vacía y preocupada. No humana.
Solamente aletargada. Sus pupilas fantasmagóricas ahora parecen dos platos oscuros, sin
reflejo o expresión. Eso no es normal. La que ella llama "La Oscura" parece quitarle
poder a la reina de las Banshees.
Xena mira a ver a Aíne, que nuevamente adquiere su matiz de murciélago, colgando. Su
voz antes segura y retadora ahora es seria e implorante.
-Xena: Aíne, ¿quién es ella?
-Aíne: Es Lilith. Tu no puedes saberlo, pero ella es la peor equivocación,
abandonada, una fiera herida. Su presencia divina y su don de la vida fueron
arrebatados sin que ella pereciera y caminara con la muerte. Te dije que yo pertenezco
a la muerte. Ella no. Tampoco a la vida. Por eso destruye y aniquila sin encontrar
consuelo.
-Xena: Cualquiera que no este aquí y no sea un mortal es un fantasma.
-Aíne: Ella no conoce el inframundo. Tampoco la queremos en esta bóveda para
almas que no hayan reposo. Ella no murió. Simplemente la dejó la vida sin pasar a la
muerte. No es como los espíritus o los no vivos que deambulan en estos momentos cerca
de tu bardo. Ella no conoce el consuelo de morir. Ella es estéril. Un ser primigenio
que pasó de tener todo los influjos vitales a ser una roca que piensa, habla y desea.
Eso es todo.
-Xena: No se porque te asusta tanto. Y por que me comparas con ella.
-Aíne: Te equivocas. Tu conoces la vida y la muerte. Eso es lo que te hace
peligrosa para ella. Que le muestres lo que ya perdió y lo que no podrá tener es lo que
es fatal para ella. Por eso tu eres la respuesta. Debes entender que la muerte ya no
será tu dueña por más tiempo. Aunque no estés tan segura de estar viva. Sabes que mis
tratos son para mi. Nadie mas gana, solo yo. Conoces el pago y las consecuencias que
tendría ella si no cumples mi trato. ¿Te arriesgarías a dañarla?
-Xena: (con voz temblorosa) No voy a dejarte hacerle eso. Me enfrentaré a esa...
a Lilith. Y prometo vencerla.
-Aíne: ¡Hasta que me haces reír! Yo no soy tu compañera mortal. A mi las promesas
no me sirven y no valen nada. Te limitarás a darle fin al error de Lilith. Ahora mira.
La Banshee señala su portal, su espejo negro que ahora muestra el aquelarre.
-Aíne: Ahora presencia a las brujas. Ellas te van a servir de mucho. Analiza,
piensa, no te limites a tus sentimientos, que no me importan. Esas hermanas van a
llevarte a la vida de nuevo. Y escucha atentamente. Ellas van a descifrar la verdad de
Lilith. Solo escucha...
"Lilith"
-Prue: Escuchen con atención, que no se si podré repetir o recordar todo. Hace
unos años en el museo yo..
Ella mira la cara de los miembros del pasado por una palabra desconocida.
-Piper: (explicando) Es un lugar donde almacenan obras de viejos pueblos. Como
vemos sus cosas en nuestro tiempo.
Los confundidos suspiran con agradecimiento.
-Prue: Si... gracias linda. Pero no me interrumpas. Luego aclararemos todo para
ellos.
-Piper: Perdón hermana.
-Prue: Seguiré sin detenerme. Eh... en el museo... bueno, lugar de cosas
antiguas, hace unos años analicé y restauré una vieja placa, con una imagen. Era una
mujer, con alas, con garras de búho. Tenía dos leones y dos búhos negros. ¿Se les hace
conocida?
Solo Eritr alza la mano.
-Eritr: En un pueblo veneran una cosa parecida, pero no se si es así.
-Prue: Bien, pero no digas nada hasta estar seguro. Sigo. Esa imagen, según unos
registros antiguos era una deidad sexual, parece que odiaba la maternidad y que deseaba
dar a luz a los demonios. El encargado era mi jefe y no logró dar con su origen, pensó
que esa Astarté o una variante de una deidad sumeria o babilónica. Yo hice mi propia
investigación. Mi teoría fue que era sumeria, una especie de culto a los espíritus.
Pero fue más allá. Y mi solución creo es la definitiva. Mis instintos me dicen que di
en el blanco.
-Phoebe: (impaciente) Basta Prue, di lo que sabes.
-Prue: Eso que dijo Corexias es verdad por lo que sabemos del Libro de las Sombras.
Es una luna negra que aparece, un fenómeno astronómico. Pero su origen está en la
historia de la primera mujer, en su leyenda.
-Piper: No creo que sea eso de Adán y Eva.
-Prue: Adán si. Eva no. Lilith es, según un génesis sumerio, olvidado y que los
hebreos no reconocen, la primera mujer, creada igual que Adán, sin eso de la costilla.
Pero a Lilith le molestó ser sumisa, Adán no quiso reconocer su igualdad con ella.
-Piper: Que raro que un estúpido rebaje de su nivel a una mujer.
-Prue: Si Piper. El pobre era tan idiota con los demás hombres. Perdón Eritr.
Eritr solo sonríe.
-Prue: Ella no quería ser la esposa. Y logró salir del Edén. Se fue al mar Rojo,
donde algunos espíritus se acostaron con ella, para que diera a luz a los demonios.
Parece que la nombraron su reina y madre aunque nunca dio vida. Esa leyenda también
dice que intentaron llevarla de nuevo al Edén y al negarse la maldijeron, quitándole la
maternidad y haciéndola consorte del rey de los demonios, y haciendo que sus demonios y
espíritus murieran.
-Phoebe: No se si debamos meternos con ellas. Mucho menos cuidar a sus bebes.
-Prue: Mucho de eso puede que solo sea leyenda, Phoebe. Por último, ella quiso
vengarse. Haría que los hombres perdieran... este... el "fruto de sus joyas privadas" y
con eso haría demonios. Seduciría a los seres vivientes, evitaría la procreación. Se
hizo llamar la Antigua Lilith. Y supongo que los que le temen la nombraron "La Oscura".
-Piper: Pero no entiendo porque seguiría enfurecida. ¿a qué te refieres al fruto
de sus joyas?
Prue señala a Quercis en la parte de afuera de la tienda y a su parte genital.
-Piper: Te refieres al esper... ¡ahh! No importa. Pero ¿y su dolor?
-Prue: Verás Piper: Ella no logró dar vida. Y ese dios no le dio la muerte, sino
que la hizo vivir entre demonios, como una madre incubadora, pero sin que supiera que
era dar a luz. Sería una matriz oscura, como de piedra. Ella sigue viva y busca que
alguien la fertilice.
-Phoebe: A eso le llamo una mujer desesperada.
-Piper: Si hermana. Veo que su reloj biológico esta peor que el de cualquiera de
nosotras. Debería llegar su menopausia.
-Prue: Bueno. Eso es casi todo. Además ella parece que tuvo que ver con la
condenación de todos.
-Saj: ¿A qué te refieres Prue?
-Prue: Saj, en nuestro tiempo, algunos creen que una pareja, hombre y mujer
fueron persuadidos por una fuerza maligna, un diablo, para desobedecer al todopoderoso
y así perdieron su inmortalidad. Sufrirían de enfermedad, muerte y dolor, además de que
atentarían contra su propia especie. Serían lo que somos ahora, seres imperfectos, con
deseos y defectos horribles. Parece ser que ella tuvo un papel en esta leyenda.
-Piper: Un momento. Sabes que no suelo ir a la Iglesia. Pero ¿no una serpiente
fue la que sedujo a Eva?
-Prue: Algunos dicen que fue Lilith para condenar a la muerte a todos. En una
pintura en la capilla Sixtina, Miguel Ángel pinta una criatura mitad mujer-mitad
serpiente que les da la manzana.
-Phoebe: Lilith...
-Prue: Exacto querida. Si parte de la leyenda es cierta, ella sigue resentida.
-Corexias: (desesperanzada) ¿Y no habla de su fin?
-Prue: Es lo extraño. Con el tiempo pasó a ser un mito y nunca mencionan su fin.
Parece que nunca murió, ni se volvió espíritu totalmente. Solo se habla de que tres
ángeles pactaron con ella. Y la convencieron de no atacar a quien ellos protegieran.
-Corexias: (asustada) Puede entonces seguir en esta tierra, destruyendo a todos,
¿no es así?
-Prue: Mientras estemos unidos, podremos detenerla... al menos eso espero.
-Piper: El Libro de la Sombras solo habla de la luna negra, pero no de Lilith.
-Prue: Supongo que es por que no siempre ha sido conocida. Algunas veces se le
confunde con otras, con Hécate, o con Ishtar o Shekuba, que eran diosas del aire y de
los espíritus. Pero Lilith es un ser muy extraño.
-Phoebe: No puede ser Hécate. La vencimos, ¿recuerdan?
-Eritr: Y las otras diosas que mencionan son consideradas buenas, o al menos no
son como esa... "La Oscura".
De repente, la mamba negra avanza entre el grupo, y se enrosca cerca del Libro de las
Sombras. Casualmente, la página voltea en el hechizo del alquimista, para revivir la
materia, con el Fuego de Fénix.
Para Eritr este movimiento no pasó desapercibido. En silencio hace una seña a Phoebe.
Ella voltea y al verla, señala a la serpiente.
-Phoebe: ¡Puaj! No quiero asustarlas, pero esa cosa no piensa dejarnos.
Piper intenta congelarla, pero antes Saj-haget la detiene.
-Piper: ¡Hey, ¿qué ocurre contigo?!
-Saj: Te dije que la conocía. Es una mensajera.
En el exterior de la tienda, Quercis parece oler peligro. Al echar un vistazo tras unos
matorrales, vislumbra una sombra.
-Quercis: (susurrando para el mismo)... ¡así que estás espiando! Quédate quieto
y sólo...
No termina de decir su frase. Al avanzar hacia su presa, Quercis pisa un frasquito. Al
mirar sus pies, un vapor sube a su nariz. El valiente guardia cae sin sentido. El ruido
de su caída es sonoro.
-Piper: (desde la tienda) ¿Escucharon algo?
-Eritr: Iré a ver..
Antes de que puedan persuadirlo, el niño sale corriendo. El mismo ruido del frasco roto
y de un cuerpo cayendo al suelo se repite.
-Corexias: (con voz intranquila) Algo no esta bien. Hagan algo, Encantadas.
Las tres hermanas salen de la tienda sigilosamente. Gabrielle está con ellas. Al asomar,
ven los dos cuerpos en el suelo, inconscientes. Algo parece moverse desde un punto muy
oscuro.
-Phoebe: Chicas. Creo que...
Otro frasquito es lanzado hacia ellas. Gabrielle lanza un sai que al chocar con el
frasco, lo rompe en el aire, sin que su vapor llegue hacia ellas. La sombra empieza a
moverse para escapar. Piper alza sus manos para congelarlo, sin conseguirlo.
-Piper: Oh, oh. No se congeló.
Las tres ven que la figura sigue en las sombras. Gabrielle decide echar un vistazo.
Algo parece recordarle... otro momento.
-Piper: (en voz de alerta) ¡Gabrielle! Puede ser un demonio.
-Prue: O un fantasma.
-Phoebe: O una bruja.
-Gabrielle: (extrañada) ¿Que dijiste, Phoebe?
-Phoebe: (en voz baja) Nosotras no congelamos a los nuestros.
Gabrielle parece tener una buena idea. Recuerda lo familiar del asunto. La figura esta
cubierta por una capucha oscura, muy parecida a la de...
-Gabrielle: (hacia la sombra, que parece muy agitada) Espero que tu llegada
valga la pena... ¡Saj-haget! Creo que llegó quien esperabas.
Saj sale de la tienda, sin soltar a Corexias quien tiembla como una hoja al viento.
Apenas sale, olfatea el aire. Algo le es familiar. Sus ojos de todas se posan en los
matorrales y en la sombra. Una figura pequeña se pone erguida. Con la oscuridad del
exterior solo es una silueta, además de que su capucha le cubre toda la cara y su
cuerpo. Da unos pasos muy lentamente y se detiene viendo con atención, aunque no se ven
sus ojos ni a quien observa.
-Saj: (furiosa) ¡No puedo creer que ataques a mis amigos! El abuelo te azotaría
si te viera.
Una risa en voz baja sale de la figura.
-Saj: Odio que siempre llegues tarde. Sabes que no tenemos tiempo. Y tampoco me
agrada que mandes a Rory a buscarme.
-La sombra: (con una voz aguda, pero muy baja) Pensé que estabas en mal lugar.
-Saj: Pues no, al contrario. Estoy quienes debía encontrar desde hace mucho.
Solo nos interrumpes.
-La sombra: Me regañas por tardarme. No fui yo quien tardo más de 5 lunas en
encontrar a la "linguari" rubia de las visiones.
Saj no sabe que decir.
-Gabrielle: Creo que se refiere a mi. Un momento ¿linguari?
-Saj: En nuestra lengua, bardo o cantor. El que narra o escribe la historia.
-Gabrielle: Entonces eres...
Al momento, la serpiente mamba sale reptando y levantando polvo, hasta llegar hasta la
sombra que parece emitir una especie de chillido o trino de ave para llamarla. La
mortal mensajera se anida a los pies de la sombra.
-La sombra: Bien hecho, "Rory".
-Prue: (intrigada) ¿Gabrielle? ¿Saj? ¿Quien es el dueño de la mascota?
-Saj: Pues... es un... un alquimista oscuro. Para ser mas exacta, mi hermano
pequeño, Kalderash. Ya hiciste tu entrada dramática. Ahora quítate la capa y déjate de
misterios. ¿me escuchaste?
La sombra tira de la capucha hacia atrás, mostrado su cabello ébano atado en una cola.
Es más moreno que Saj, con ojos oscuros. Parece ser un adolescente, algo más joven que
Saj-haget. Al avanzar la serpiente alza su cabeza y le sigue, sin despegarse ni un poco
de él. Al acercarse, repara en Quercis desmayado. Lo observa con interés. Un tiempo
después en silencio, busca dentro de su bolso de viaje algo. Saca una hierba extraña y
se agacha hacia el cuerpo dormido del guardia.
-Gabrielle: (amenazante) Hey, no intentes ningún truco.
Sin reparar en la bardo, coloca las hojas de la hierba en su boca, las mastica y así
las echa en la boca de Quercis. Luego se levanta.
-Saj: Tranquila bardo, es el antídoto. Les presento a...
-El joven brujo: Kalderash de Endor. Denle al niño estas hierbas. Creo que
necesitan llamar a alguien del reino de Aíne.
-Gabrielle: (con poca convicción) Se llama Xena... la necesitamos. Ahora.
-Kalderash: Veo que ya tienen listo el aquelarre. Es solo cuestión de juntar
los ingredientes con el hechizo perfecto.
-Prue: No te preocupes de ello. Tenemos el hechizo.
-Piper: Y solo nos queda un ingrediente.
-Saj: (aproximándose a Kalderash) Y si nos dicen cuales son, los tendremos
preparados. Luego ustedes harán el conjuro.
-Kalderash: Y luego visitaremos a la Banshee. Y a la amiga de la bardo.
-Prue: Sugiero que es hora de la acción. Sigamos en la tienda (hace un pausa y
con voz calmada) ¿Vienes Gabrielle?
Sin hacer comentario alguno, Gabrielle entra a la tienda sin voltear atrás. Quercis,
con trabajo logra espabilarse al abrir los ojos. Al sentir algo en su boca, lo escupe
con asco y tose. Al voltear ve al encapuchado con las brujas entrando a la tienda.
El elixir de...
En la tienda de enfrente, la anciana Irestry permanece sentada en el suelo de la
entrada, con mirada vigilante en el grupo que se ha congregado en la tienda. Todo
parece estarse arreglando, las brujas ya han llegado. Aún no han juntado la fórmula
para regresar por la guerrera mencionada por la bardo. Sin tan solo pudiera acercarse y
ver que está pasando...
En el interior, los dos ancianos miran al cielo inmisericorde, en posición de penitencia.
Ambos lucen totalmente acabados. Llevan mucho tiempo en silencio. Sólo Uram permanece
de pie, totalmente pendiente del ánimo de los dos sacerdotes. Finalmente el ciego
Dernubis se levanta. Uram no pierde un minuto y lo ayuda a incorporarse.
-Dernubis: (con voz suave) Nunca dejas de servirnos, hijo.
-Uram: No lo mencione maestro. Sabe que es mi deber. (apenado) Le pido perdón a
nombre de Quercis. Pero tendrá que pedirle perdón de rodillas por sus faltas. Yo no
pienso perdonarlo.
-Dernubis: No debes pelear con tu propio hermano.
-Uram: No lo justifique. Es imperdonable que le falte al respeto a ustedes y a
su misión por apoyar a esas... brujas.
-Ohil-er: (desde el suelo) No debes resentirte con él por su acción. El hace lo
que su conciencia le dicta. Y ellas vinieron para nuestro bien, aunque no hagan las
cosas como las manda la sabiduría de nuestro tiempo.
Uram pone en su camastro al anciano y corre solícito a levantar al cansado Ohil-er.
Pero en su mente sigue la idea de reprender e incluso castigar a su culpable hermano.
Tras terminar con su tarea con los ancianos, se dirige directo a la tienda de las
brujas.
-Uram: (con furia) ¡Lo obligaré a retractarse! ¡Y a disculparse! No sabe lo que
hace. Apoyar a esas extrañas que no respetan nada ni a ustedes amos.
Uram sale sin que los ancianos puedan detenerlo. En la entrada tropieza con Irestry,
que solo voltea para dirigirle una de sus muy desagradables miradas. La vieja ve como
se dirige a la tienda con paso decidido, con los puños cerrados por el coraje, sin
siquiera colocarse el manto en el pecho o calzarse bien las sandalias.
-Dernubis: (en tono confidente con su compañero) No te preocupes. Se dará cuenta
que nosotros ya no contamos. Somos obsoletos.
-Ohil-er: Solo los brujos tienen ahora la misión. Ya nada podemos hacer para
remediar esta situación.
-Dernubis: Solo debemos seguir lo dictado por Isis. Aconsejar a Hemkare... y no
hacer contacto con lo prohibido. Eso solo lo hacen las brujas. Ellas y sus aliados
tendrán que manejar lo oscuro... y sufrir por ello.
En ese instante, Uram entra como un tornado en la tienda, con el enojo en su mirada y
la mandíbula tensa. Su curtido rostro por el sol expresa toda la aflicción y desagrado
que siente por las brujas del futuro, y el temor que le inspiran. Al pasar junto a
Corexias, casi la tira de su banco. Todos voltean a verlo. Con la mirada el guardián
busca a su gemelo. Quercis sale detrás de un montón de cacerolas y recipientes,
cargando un pesado caldero. Al ver a su hermano, palidece. Sabe como este pierde los
estribos y descarga su molestia.
-Quercis: Vaya, creo que estoy en problemas.
-Uram: (a punto de perder la paciencia) ¡Ahora mismo irás con los ancianos y les
rogaras que su misericordia te alcance! Nunca podré mirarte a la cara si no recapacitas
y dejas a estos impíos...
-Phoebe: No puede ir... Quer nos está asistiendo...
Uram ve a la joven hermana Halliwell con sumo desprecio. Camina hasta Quercis. Toma con
una mano el caldero pesado y con un solo movimiento lo pone delante de las brujas, sin
siquiera mirar. El caldero cae pesadamente en el centro de la tienda. Corexias se
sobresalta. Uram toma del brazo a Quercis y lo jala hacia la salida.
-Quercis: ¡Oye hermano! No pierdas la cabeza.
-Uram: ¡Cállate! Y no sigas desobedeciendo a los señores. Espero que sepan que
castigo imponerte... Y yo veré que lo cumplas.
-Saj: (angustiada) ¡Uram! En nombre de todo lo sagrado. Deja de actuar así.
Tenemos que actuar ya... todo está listo y...
-Uram: Solo eres una pobre maga que habla como una poseída. ¡Y pensar que
queríamos encontrarte para que nos salvaras!
-Quercis: Basta hermano. No trates así a Saj-haget. Ella solo busca el bienestar
de todos.
Súbitamente, Gabrielle saca su sai. Con un salto cae junto a Uram. A pesar de su altura,
la bardo logra poner su filo cerca de su yugular. El alto guardia se queda paralizado,
sin poder hacer nada para seguir con su idea.
-Gabrielle: (muy controlada, sin exaltarse) Escucha bien, Uram. Los ancianos
están bien. Si no pueden enfrentarse a... a esto, es su problema. No el nuestro. Será
mejor que dejes de actuar como un león de circo romano y dejes en este mismo sitio a tu
hermano. (Hace un pausa y se acerca a su cuerpo) De lo contrario, no tendré más remedio
que detenerte. Y no quiero por que no lo mereces. Pero ya he meditado... y no han de
parar lo que viene. Deja a Quer con nosotros y sigue custodiando a tus maestros.
Lentamente, con mucha sangre fría Gabrielle se aleja. Todos la miran con mucho respeto,
excepto por Kalderash que parece absorto intentando deducir que dice el Libro de las
Sombras. Prue pone su mano en su hombro y le hace una seña de que no es necesario que
lo comprenda.
-Kalderash: (mirando el libro) Tiene tanto poder en él. Es excitante.
-Prue: Si querido. Es un muy buen libro.
-Kalderash: (alzando la vista) No solo el libro...
-Gabrielle: Vete ya Uram. Y que esto sea una vez o... no querrás averiguarlo.
Uram parece dolido y avergonzado. Comienza a caminar cabizbajo hacia la salida.
-Kalderash: ¡No!
-Saj: ¿Qué pasa? ¿Qué es ese no?
-Kalderash: Bardo, el no debe irse.
-Gabrielle: (dudosa) ¿Acaso quieres que siga aquí, interfiriendo?
-Kalderash: El no debe irse.
-Prue: Bromeas de verdad. Este gigante solo sirve para quejarse y gritarle a su
hermanito.
-Piper: Extraño que lo menciones porque tu también...
-Prue: ¡Silencio Piper!
-Saj: Explica porque lo quieres aquí. Y quiero que seas muy honesto.
-Kalderash: Mi brebaje siempre lleva algo... proveniente de un animal fuerte y
sano.
-Prue: (intrigada) Quieres algo de él, ¿no es así?
-Kalderash: El hechizo...
-Phoebe: (con el libro en brazos) ¿Sí...?
-Kalderash: Lleva alguna sustancia vital...
-Phoebe: ¡Sip!
-Prue: Requiere mucho de ello, no solo eso. También algo llamado "Oro de Fénix".
Y otras cosas.
-Saj: Pero es importante la sustancia vital, o me equivoco.
-Phoebe: No. Aquí lo indica muy bien. Aunque es un poco... asqueroso.
-Prue: ¿Qué dice Phoebe?
-Phoebe: Pues... no lo creerás.
-Prue: (impaciente, subiendo la voz) Phoebe... solo dilo.
-Phoebe: (con una risita nerviosa) Es... una parte genital... o de ésta, el
fruto de un animal macho... un toro o un león.
-Prue: (viendo a Uram) Bueno... creo que si lo que dice nuestro amigo es cierto,
no iremos a ordeñar al zoológico entero... Pero me sentiría mejor con un leopardo que
con ciertas... bestias. Andando.
Uram seguía en su sitio, viendo con recelo sin entender porque lo retienen. Pero al oír
a Prue sus ojos se abren completamente.
-Uram: (con tono de advertencia) Lo que pretendan que haga no...
-Prue: No nos hace muy felices en este momento pero...
-Piper: (algo nerviosa) Uram, no eres un eunuco, ¿verdad?
-Uram: (sin comprender) ¡No! Solo debo ser casto y servir a los ancianos.
-Phoebe: Bueno, eso resuelve el dilema... o lo inicia. No estoy segura. ¿Quién
se lo va a pedir?
-Uram: (asustado) ¡No van a profanar mi cuerpo con sus sortilegios y maldades!,
ustedes... ¡Brujas!
-Prue: Creo que no tienes alternativa. ¿O acaso quieres que les preguntemos a
los ancianos? (con evidente malicia) Te aseguro que ellos apoyaran que hagamos contigo
cuanto queramos.
Uram parece resignarse, pero no está tranquilo. Prue vuelve a acercarse al libro, que
aún es estudiado por los hermanos Saj y Kalderash, que aún luchan con mucha ambición
por interpretar los extraños signos de lo escrito.
-Prue: Escuchen. Para atraer a un espíritu para el alquimista, se requiere una
sustancia corporal. Vaya. ¡Que duro! Pero debe ser de un espécimen fuerte. ¡Ja! ¡De un
semental!¡Y yo pensé que la magia me distraía de mi vida sexual! Bueno. Esa sustancia
debe contener vida... sabrán a que me refiero. Y no debe de dejar de portara vida al
instante. Creo que ya todos podemos darnos cuenta de que necesitamos a Uram. Y que debe
complacernos que no es un eunuco.
-Quercis: Aún no se porque quieren a mi hermano.
-Gabrielle: Yo tampoco.
-Phoebe: (con sarcasmo) Veo que la revolución sexual no empezó hace mucho. Tal
vez debí traer un episodio de "Sexo y la ciudad".
-Prue: Te ofreces de voluntaria para... recibir la... ejem... el donativo del...
"gran amigo" de Uram, ¿no?
-Piper: A mi no me mires. Soy casada.
-Phoebe: Imagina que es Leo.
La mirada fatal de Piper no se hace esperar.
-Piper: Prue es soltera... y nada tímida.
-Prue: ¡Oh, no! Yo soy quien dirige. Y no pretendo mancharme de... ¡eso!
Súbitamente Gabrielle se dirige a Uram y le hace una seña para que salga.
-Gabrielle: (avergonzada, viendo la verdad) Creo que deberás ir a la parte de
atrás y... sacar algo de ti. De tu... zona de abajo.
-Phoebe: (nerviosa) De tu zona de trabajo... este... con lo que vas al baño.
Phoebe señala su zona genital sin poder estar seria.
-Piper: ¡Phoebe, no le estás enseñando a ir al inodoro! Y no creo que seas muy...
pedagógica.
Kalderash se quita la capa y camina hacia el exterior de la tienda. Lleva un pequeño
plato de tierra cocida.
-Kalderash: (a Uram, pero sin verlo) Sígueme...
-Prue: ¿Estas seguro?
Kalderash solo alza una ceja. Uram camina como un títere hasta el joven brujo y lo
sigue fuera de la tienda.
-Prue: (irónica) Sigue sorprendiéndome... no parece que soy de San Francisco.
Ahora, mientras los chicos se divierten... escatológicamente... sigamos con los
ingredientes. ¡Quercis! Trae la madera del rincón para el fuego. Debe ser un fuego
poderoso... y sagrado. El combustible debe mezclarse con sangre mágica. Creo que deberemos
seguir con los fluidos corporales.
Saj se acerca a Phoebe, con una daga y le indica que le haga una incisión en la muñeca.
-Prue: (gritando) ¡Esperen niñas! Aún no... Phoebe y Saj. Tienen que sacar del
saco de Kalderash, o de Saj, o con los ancianos los otros ingredientes. Corexias y yo
vamos a tener que traer mucha madera. Piper, con Quercis, hagan el hogar para el fuego.
Creo que tenemos una mujer que regresar a la vida.
Gabrielle parece pensar en algo remoto, tanto del espacio como del tiempo en que ahora
vive.
-Piper: ¿Gabrielle?
Ella reacciona al oír la voz.
-Gabrielle: ¿Si?
-Piper: Solo permanece serena. Necesitamos de ti para localizar a...
-Gabrielle: Xena.
-Piper: Muy bonito... exótico. Solo no te exijas mucho. Permanece tranquila.
Saj y Phoebe buscan junto a la tienda algo de hiedra para el hechizo. Saj repara en un
búho que la mira con ojos fríos, como un cruel aviso. La señala para Phoebe, quien
parece no entender.
-Saj: (gritando a la tienda) Prue, ¿qué animal representaba a... a ella? Sabes a
quien me refiero.
-Prue: (desde la tienda) Llevaba dos leones a los lados. Tenía un búho. Y sus
alas y garras de búho.
-Phoebe: ¿Si? Entonces creo que nos vigila.
Al oír esto, Piper y Quercis se asoman. Ambos ven al ave, que alza sus alas para
escapar.
No lo logra. Piper alza sus manos para congelarla. Pero como desde hace unos días, su
poder de congelar las moléculas se confunde con su poder de hacerlas explotar. El ave
que recién se eleva desde una palmera da un chillido horrendo y explota en varios
fragmentos. Las plumas caen en el suelo y un vapor negro se desprende de él. El emisario
de Lilith yace en pedacitos para su propia ruina.
-Piper: ¡Ja! Lo detuve... para siempre.
Quercis y Saj la miran con mucho asombro.
-Phoebe: Creo que olvidamos mencionar que Piper también... vuela cosas. Muy...
interesante, ¿verdad?
-Piper: (sonriendo) Prue... ya me encargue del pajarraco.
-Prue: Entonces no pierdan tiempo. Debemos darnos prisa. ¿Tienen todo?
En al tienda todos trabajan con afán. Pero a su interior llegan las voces de Uram en la
parte de atrás, con una voz alterada.
-Uram: (solo la voz) No pongas tu mano ahí, ¿me entiendes?
Todos en la tienda tratan de pensar en otra cosa. Phoebe solo ríe con nervios. Corexias
no sabe que pasa y quiere asomarse.
-Prue: Linda, no lo hagas.
La voz de Uram resuena temblorosa.
-Uram: ¡Por favorrrr! ¡Detente!
Todos quieren seguir con sus tareas en la preparación de su hechizo.
-Uram: ¡Tranquilo! ¡Creo que no debes! ¡Hey! ¡No! Mi... ¡déjalo!
El nerviosismo de Uram parece invadir todo el espacio.
-Uram (solo la voz): ¡Ya!... ¡detente o...! ¡Oh, por Osiris!
El "sufrimiento" de Uram llega a los oídos de todos.
-Phoebe: (burlona) Parece que está colaborando...
-Piper y Prue: ¡Phoebe!
Los gemidos de Uram se hacen fuertes. Parece que el joven Kalderash esta por conseguir
lo que necesita..
-Uram (su voz es casi una súplica): ¡Para ppp... or favor! ¡Aah! ¡¿qué me pasa?
Hasta que...
-Uram: (con un grito desgarrador) ¡Aaaaaaaahhhhh! ¡Oh por mis dioses! No pude
más... ¡ummmm!
-Uram: (ya relajado después de... contribuir) ¡Eres de verdad un brujo!
Al minuto, Kalderash entra con su plato lleno del... producto... blancuzco de Uram.
Este último entra con una expresión de asombro e incredulidad y se sienta sin hablar en
el banquillo con Corexias.
-Prue: Kalderash... ¿cariño?
Kalderash voltea a verla y levanta una ceja mientras sonríe enigmáticamente.
-Prue: Lávate las manos, por favor.
-Gabrielle: (desde su lugar) ¿Esta todo listo?
Kalderash se pone junto a las brujas que no cesan de contener sus risas de nervios.
Prue impone el orden y susurra algunas cosas a Saj y a Kalderash.
-Kalderash: Falta el Oro de Fénix.
-Prue: Lo tengo.
De su mano quita un anillo con un pequeño rubí en el centro y lo lanza al caldero.
Kalderash toma la daga de su hermana y se abre el brazo. Deja caer la sangre en el
caldero y en la madera que ya arde al rojo vivo.
-Prue: Listo. Puedes venir Gabrielle.
-Saj: Necesitamos algo de...
Gabrielle saca el chakram y lo pone junto al fuego.
-Gabrielle: Listo. Lo va a necesitar...
-Saj: También lo que vamos a... reutilizar.
Gabrielle lanza las cenizas de Xena. Un poco cae en el caldero y otro en la leña
ardiendo. Ella voltea para no ver como las cenizas se encienden.
-Prue: Ahora vamos nosotras.
Ardiendo el fénix de la guerrera.
Las tres brujas, junto con los hermanos de la dinastía de Endor se acercan al caldero.
Gabrielle está frente a ellos, viendo arder el fuego. Miles de preguntas rondan en su
mente, y lanza una plegaria silenciosa... que pueda superar esta prueba. Sólo Piper se
percata de la lucha que, en el interior de la bardo, se está desatando.
-Piper: (en un susurro) Debe quererla demasiado...
-Phoebe: ¿Qué dices?
-Piper: No... nada. Concentrémonos en el hechizo.
-Prue: (muy seria) Apenas empecemos el hechizo debemos seguirlo sin pausas y sin
retroceder, especialmente si lo que dice aquí es cierto...
-Phoebe: Te refieres a que...
-Prue: Que abriremos un portal... para atraer a un alma a un cuerpo... y si no
lo hacemos como es debido... no debemos cometer el mínimo error...
-Saj: (a su hermano) Ya tienes listo el receptáculo, ¿verdad?
Kalderash saca de su capa un pequeño fetiche hecho de tela. El mismo está cubierto de
parte de la ceniza de Xena.
-Kalderash: Espero que no sea un "mamioro".
-Saj: Si lo es no importa... creo que será mejor que esto... esta oscuridad...
mejor que Lilith.
-Prue: (señalando el chakram) Ya tenemos la ofrenda.
-Piper: Lo que sigue... es un poco... repugnante.
Desde el exterior, los ancianos aguardan a que las brujas hagan su sortilegio. Ambos
sostienen un ídolo de la diosa Isis. Se han percatado que entre toda la absoluta
oscuridad, ha aparecido el resplandor de la luna. Esto lo ha causado el poder de las
tres hermanas.
La vieja Irestry parece preocupada. Sostiene un extraño y diminuto saco en sus manos y
mira a todas partes, como buscando algo, que no está ahí.
Mientras, en la tienda... Gabrielle se ha vuelto a cortar la mano. La sangre cae sobre
la muñequita de trapo que sostiene Kalderash. Piper se acerca a Gabrielle que no deja
de contemplar el chakram junto al fuego, que se ha puesto al rojo vivo y parece
iluminar todo a su alrededor.
-Piper: (con un semblante preocupado) Gabrielle... ahora tendrás que repetir
después de mi...
-Gabrielle (intentando concentrarse): Ya... puedes comenzar...
-Piper: De sangre a sangre te invoco aquí...
-Gabrielle: De sangre a sangre te invoco aquí...
-Piper: De sangre a sangre, regresa a mi.
-Gabrielle (casi susurrando) De sangre a sangre... regresa a... mi...
En el reino de Aíne, Xena escucha las palabras de Gabrielle.
-Xena: Creo que me llama...
Aíne permanece con los ojos cerrados.
-Xena: Voy a cruzar Aíne. Intuyo que nos veremos de nuevo...
-Aine: (sin abrir los ojos) Cuando yo lo decida... no bajes la guardia ni hagas
planes... ¿me entiendes?
-Xena: (dando la espalda) Haré lo que es mi deber... como suelo hacerlo.
-Aíne: (espectral) No sueltes mi sello... en ningún momento...
-Xena: ¿Te refieres a esto?
Xena señala un intrincado diseño que ha quedado impreso en su armadura con fuego.
-Aíne: Es la única forma de mantenerme en contacto... no podré aparecer delante
de esas brujas... es seguro que notarían mi presencia de inmediato... y lo que hablemos
siempre será entre nosotras... ¿esta claro?
-Xena: (molesta) No tienes que recordármelo.
-Aíne: Es para que no olvides a quien has pertenecido... y para que no creas que
eres libre... eso no lo decides tu...
-Xena: ¿Algo mas que quieras decirme? Me quitas tiempo valioso.
-Aíne: Si... ¡no!. Mejor será que hagas todo a tu propio estilo. Te esperan
varias sorpresas.
En la tienda, las brujas esperan lo que sea que hayan invocado.
-Saj-haget: Escucha estas palabras, espíritu que yaces en el otro mundo. Ven a
mí, te invoco, cruza la Gran División. Narra tus secretos a los vástagos de la noche.
No evadas el poder de Endor.
-Prue: No olvides el aporte.
-Kalderash: Te refieres a...
-Prue: Lo que debe traernos el espíritu.
Gabrielle los mira sin saber que expresión tiene su rostro: ¿ansías? ¿temor?, ¿anhelo?,
¿dolor? ¿o una tremenda alegría?
-Piper: No olviden que no va a ser un espíritu... sino algo... distinto.
-Phoebe: Me haces pensar en "El despertar de los zombis" o en "Chucky" (mira con
temor la figura de trapo).
-Prue: Basta, si todo sale como deseamos, gracias a la sustancia vital de aquel
tipo, tendremos carne y huesos. No necesitaremos baterías.
Prue deja caer algo mas de la "ofrenda" de Uram en el caldero.
De repente, alguien deja caer en el interior de la tienda un bulto, enrollado en lino.
Nadie parece percatarse de donde provino. Solo Eritr ve fijamente el bulto y su
contenido, que empieza a salir poco a poco.
-Eritr: (asustado) ¡Hey, señoras, creo que estamos en problemas...!
-Piper: No me gusta eso de Señ... oh oh. ¡Niñas!
Del bulto empiezan a salir insectos, una especie de moscas negras que zumban
desastrosamente. Rápidamente forman un remolino dentro de la tienda y empiezan a picar
a los que en ella se encuentran.
-Prue: (gritando) No debemos detenernos... hagan algo...
Piper empieza a paralizar a cuantos bichos puede. Kalderash penetra en el remolino y
descubre el resto del paquete. Un brazo cercenado de algún pobre humano, del cual se
alimentan los bichos sedientos de sangre. En la mano el despojo humano todavía tiene
anillos de oro, lo cual revela su pertenencia a algún rango sacerdotal en Malqata.
De repente Eritr se transforma en ave, empezando a ahuyentar a los insectos, que
sorpresivamente se pegan a su plumaje en un intento de devorarlo al vuelo.
-Saj-haget: No es normal. Alguien hechizó a esos... lo que sean.
Un grupo de bichos empiezan a pegarse a la bruja de Endor, que no logra zafarse de
ellos, mientras le causan pequeñas heridas en la piel.
Prue vuelve junto al caldero y sigue moviendo el brebaje, apartando con su poder
telequinético a las moscas que se le acercan.
-Prue: Escucha nuestro llamado, ven hacia la luz...
-Gabrielle: Se llama Xena Princesa Guerrera.
-Kalderash: De las cenizas surge tu nueva vida. Del fuego se forja el aliento
vital. Que se una espíritu y sustancia carnal. Así lo manda la magia de Endor. Ven de
nuevo con los vivos, Xena Princesa Guerrera. Ya no puedes alejarte de la sangre que te
llama.
En ese instante, Aíne se vuelve hacia el otro extremo de su caverna con un chillido más
bajo que de costumbre. Un rayo de luz cruza la pared de piedra, dejando ver la entrada
al mundo de los vivos. La reina de las banshees ha huido de la luz de la vida.
-Xena (intrigada): ¿Aíne?
Aíne solo le hace una seña con el brazo, sin voltear hacia la luz. Un ademán de que no
pierda el tiempo y vaya hacia su destino. Xena camina hacia el vórtice de luz y su
esencia deja el mundo de los muertos. Al desaparecer por completo, una mariposa negra
se posa en el dorso de la mano de Aíne, quien da la cara de nuevo.
-Aíne: No sabes que te espera mujer.
Acto seguido la mariposa huye de Aíne y se posa en el techo de la caverna, lejos de los
vientos malignos que elevan a Aíne hasta sus aposentos secretos. Ella sonríe enigmática
mientras se desvanece en su viento mortal.
En la tienda, todos intentan alejar a las moscas. Quercis toma el miembro cercenado y lo
saca del lugar. Casi todos los insectos yacen en el piso.
-Quercis: ¡no dejen que se acerquen a ustedes! Pueden ser peligrosos.
Las hermanas Halliwell se acercan a la llama donde arde el chakram. Parece que el
hechizo ha surtido efecto.
-Saj-haget: (casi sin aire) ¡Todos, miren!
El pequeño fetiche bañado en sangre y cenizas empieza a derretirse. Una trozo de la
roída tela cae fuera de las flamas en el piso.
Kalderash se acerca al fuego y con una vara saca el chakram del fuego, poniéndolo junto
al trozo de tela.
-Phoebe: ¿Funcionó?
Piper corre con una manta y cubre el chakram. Inmediatamente debajo de la manta empieza
a tomar forma un cuerpo femenino. La transformación se completa al instante.
-Piper: Creo que el guisado esta listo.
-Saj-haget: (agotada, alejando a los últimos insectos) Es muy alta. Pero creo
que es quien necesitamos.
Gabrielle mira la manta sin saber cuales son sus sentimientos. Prue se acerca a ella y
le pone una mano en su hombro.
-Prue: ¿Estas bien linda?
Gabrielle no dice nada, solo mira fijamente, un pensamiento la aborda... la expectación.
Debajo de la manta, el cuerpo se ve perfectamente delineado, de pies a cabeza.
Kalderash se acerca a su hermana. Necesitan comprobar si dentro yace el espíritu de
Xena.
Saj-haget empieza a entrar en trance. Como ya es costumbre en ella, su voz cambia y
balbucea palabras incomprensibles para todos, incluso para Kalderash. Su rostro sufre
una metamorfosis extraña. Parece grisáceo y tiene la piel reseca y sus huesos faciales
se marcan más, dándole un aire cadavérico. Saj-haget empieza a entonar un cántico
extraño, para luego dar un aullido y caer al piso.
Kalderash se acerca al cuerpo y sin retirar la manta, hace unos pases con las manos
desde los pies hasta la cabeza, deteniéndose en el pecho, en el corazón. Con la cabeza
les dice a las Halliwell que se acerquen.
Phoebe corre a traer el Libro de las Sombras. Busca el hechizo para integrar cuerpo y
alma.
-Phoebe: Debemos repetir: Tipheret, Hod, Netsah, Yesod. Con eso tendremos el
cuerpo etérico dentro de ella.
-Las Halliwell: Tipheret, Hod, Netsah, Yesod.
Las hermanas empiezan su cántico, con esa frase, mientras Kalderash masajea el pecho
del cuerpo bajo la manta. Cuando él se levanta mira con expectación. Su hermana continua
en el suelo desmayada. De repente abre los ojos. En el aire se escucha nebulosamente la
risa fatídica de Aíne, como un presagio.
Una ráfaga de aire se cuela bajo la sabana y se escucha una exhalación muy fuerte,
cuando el aire penetra por el cuerpo y sale con un sonido sepulcral y cavernoso. Los
pechos bajo el manto empiezan a subir y bajar a un ritmo al principio imperceptible,
para luego hacerlo con la agitación. Los ruidos guturales que salen alertan a todos.
Pareciera que a quien yace bajo la manta le faltara el aire. Su respiración sigue
estentórea, como si no se acostumbrara a llenar sus pulmones con oxígeno. El material
de la manta deja ver el aire que sale por la boca y los movimientos antes leves ahora
tienen un ritmo acelerado.
Una voz sale del cuerpo ahora visiblemente vibrante. Una especie de aullido aunque con
una voz más grave. Pareciera querer producir sonidos, pero salo salen alaridos leves.
Sorpresivamente, el cuerpo se levanta de un salto, dando un fuerte grito. Deja caer la
sabana, mostrando un agitado y delineado físico. El cuerpo desnudo muestra la fuerza de
una mujer alta. El rostro parece no reconocer su entorno. Los ojos azules centellean
con fuego interno.
Gabrielle reconoce ese cuerpo al instante. No hay error alguno. Ahoga con la mano un
sollozo y retoma su actitud de roca.
Piper voltea a ver a Gabrielle y puede ver su reacción.
-Piper: Creo que debemos presentarnos. Ella está aquí.
Xena sigue mirando sin comprender. Pero al voltear el rostro sus ojos se encuentran con
la imagen de Gabrielle. Su rostro cambia totalmente, viendo los verdes ojos de la rubia.
Parece que ahora todo tiene sentido.
Tomando aire, con extrañeza se mueve al frente, lejos del humo de las llamas ya
extintas, entre los cadáveres de insectos en el piso. Abre la boca para decir su nombre,
pero se detiene. Un gesto en Gabrielle le dice que debe recuperar la compostura. Es
ahora que Xena se percata de que no están solas.
Las Halliwell la miran asombradas. Xena las observa con detenimiento, muda todavía.
Girando levemente observa una extraña ave junto a dos altos y musculosos hombres.
Termina su vuelta para ver a dos adolescentes. La joven se ve muy extraña. Xena parece
reconocer la presencia de un espíritu en ella. Parece que la reina banshee no duda en
vigilarla de cerca como era el trato. Enseguida observa al joven, muy parecido a la
chica poseída. Este sostiene una especie de báculo y balbucea algo mientras riega una
hierba en el piso. No hay duda de que se encuentra con hechiceros.
-Saj-haget (con voz de ultratumba): No olvides... yo estaré siempre.
Enseguida la joven se desvanece. Kalderash sigue observando, alerta pero sin denotar
nerviosismo.
Prue, sin soltar la mano de Phoebe, empieza a acercarse. Resuelta, rompe el silencio.
-Prue (con nerviosismo en la voz): Eres Xena, ¿no es así?
En el brazo, Xena lleva la única prenda. Una especie de pulsera. Un símbolo extraño,
como un ocho pero acostado.
-Piper: Creo que ese es el "aporte". Lo que trae del otro mundo.
-Prue: Entonces eres...
-Gabrielle: (interrumpiendo) La Princesa Guerrera, genio y figura.
Xena sonríe por primera vez.
-Xena: Que bueno es volver a verte Gabrielle.
Mira de nuevo a Prue, quien parece auto controlarse.
-Xena: Creo que me esperaban. Tu debes ser...
-Prue: Soy Prue Halliwell. Creo que no debemos perder tiempo con presentaciones.
Ya hemos tardado bastante.
-Xena: No te preocupes. Se cuál es la situación. O al menos lo necesario para
ver que no estoy aquí para una reunión social. Tu eres quien debía contactarme.
-Piper: No, ella está desmayada. No crees que deberías... ¿vestirte?
-Gabrielle: No veo problema alguno con lo que lleva.
De inmediato se detiene. Se ha dejado llevar y eso es un gran error.
-Xena: Si, creo que buscare algo. ¿Y tu eres?
-Gabrielle: (interrumpiendo, hablando ahora muy controlada y seria) Es una buena
chica. Se llama Piper. Ella y sus dos hermanas son brujas.
-Xena: ¿Brujas? ¿Tratas de decirme que...?
-Prue: Si. Nosotras te invocamos. Somos del futuro. Gabrielle nos da dicho quien
eres y como nos ayudarás. Suponiendo que lo hagas.
-Xena: No tendrás queja alguna. Se lo que hago.
-Gabrielle: Quien te contacto es aquella chica (Señalando).
-Xena: No se ve muy fuerte. Pero supongo que es muy buena contactando espíritus.
Phoebe corre a un baúl y saca una túnica sencilla. Se acerca a Xena riendo nerviosamente.
-Phoebe: (reprimiendo su risa) Aquí, tienes... es... para... que... no tengas...
ya sabes... estas algo... des... desnuda. Soy Phoebe. También bruja. La chica se llama
Saj-haget y habla con los muertos. Y el es su hermanito, Kalderash.
Un graznido viene del ave, que lentamente empieza a mudar de plumas, dejando ver piel
humana. Xena lo mira intrigada, aunque parece poder predecir que hay debajo de la
supuesta ave.
Los hermanos guardianes la miran con cierto temor. Xena sonríe divertida, a gusto con
saber que aún tiene su toque personal de intimidación.
Kalderash es quien primero se acerca a Xena. Sin decir palabra, toma la túnica de la
mano de Phoebe y se la da a Xena. Ella empieza a ponérsela con la ayuda de Kalderash.
Al terminar Kalderash la toma del brazo revisando su brazalete.
-Kalderash: Es Lemniscata. "La eternidad". El aporte de...
Xena no dice nada. De repente se percata del ambiente, al observar por la puerta de la
tienda la oscuridad antinatural.
-Phoebe: Lo ha hecho Lilith... ¿acaso sabes...?
-Xena: (yendo hacia la puerta) No... aún no. Pero creo que lo voy a averiguar.
-Prue: (llevando algo en la mano) Creo que te pertenece esto.
Le entrega el chakram.
-Xena: (con dudas, sin voltear) ¿Gabrielle?
-Gabrielle: Veo que ya has trazado tu plan. Muy bien. Estas de regreso.
Esto último lo dice con un dejo de amargura.
-Xena: No me importa quien o que haya echo esto. Solo se que ha trastornado a
todos. Y veré que desista.
Xena camina fuera de la tienda, sin siquiera mencionar sus intenciones, sosteniendo el
chakram, con una mirada decisiva en su rostro. Gabrielle hace el intento de seguirla,
pero prefiere no presionar y ayudar a poner todo en orden.
-Piper: ¿Eso quiere decir que ya no tenemos nada más que hacer?
-Prue: (a Gabrielle): Veo que tu amiga no suele colaborar mucho. Ni siquiera nos
dio las gracias. No es que las esperara. Pero no creo que debamos irnos. La situación
es más difícil.
-Piper: ¿Y por qué no debemos irnos?
-Prue: ¿Sin saber que pasará con el futuro? No lo creo hermana. No pienso volver
a San Francisco para vivir en la oscuridad. La factura de la electricidad sería
impagable.
-Phoebe: Además el tono pálido no está tan de moda.
-Prue: No importa. Recojamos todo y preparemos algunas pociones. Aún queda por
aclarar quien nos mando el regalito de las moscas.
-Uram: Antes deben de informar a los ancianos lo que han hecho con esa mujer.
-Prue: (sonriendo altanera) ese no es nuestro estilo cariño.
Hace un gesto con el dedo de que guarde sus palabras.
-Phoebe: Creo que el "regalito" está afuera.
Phoebe sale de la tienda. Xena parece inspeccionar el brazo cercenado.
-Phoebe: (apenada) He... um... disculpa... ¿Xena? Necesito eso... ya sabes...
darle un vistazo... ¡Prue!, ¡Piper! Ya lo encontré.
Xena, sin decir nada, le da el brazo envuelto en lino a Phoebe. Al tomarlo, el poder de
premonición de Phoebe se activa. La visión que tiene es atemorizante. Puede ver los
ojos vacíos de La Oscura, a un sujeto albino cortando el brazo a un sumo sacerdote que
grita de dolor y cae al suelo desangrándose. Las manos heladas de La Oscura vierten una
sustancia aceitosa en el brazo, mientras su pálido consorte atrae a las moscas, con un
cántico escrito en un papiro. Las moscas empiezan como enajenadas a sorber la sangre y
atacan al anciano sacerdote quien agoniza.
Pero ve algo más. Ve a Xena, desnuda bajo las garras de Lilith. Y a Gabrielle... la
visión se desvanece con Prue.
Phoebe se va de espaldas, soltando el brazo. No cae, pues Xena la detiene.
-Piper: (asustada) ¡Phoebe!
Prue y Gabrielle corren hacia Phoebe. Prue la toma del brazo, mientras Xena le lanza a
Gabrielle una mirada de interrogación.
Los gritos de las hermanas se escuchan en las otras tiendas. La anciana Irestry
permanece sentada, revolviendo antiguos papiros. Muy pocos saben lo que son, incluso
ella no conoce su contenido, pero aún así sigue buscando respuestas a... sólo ella sabe.
Los ancianos continúan postrados en sus camastros, con los ojos cerrados, tratando de
evadir lo que esta sucediendo. Sólo seres tan sensibles a lo místico como ellos logran
percibir el cambio en el ambiente.
-Dernubis: Supongo que ya no debemos preocuparnos más.
-Ohil-er: No se como puedes pensar así.
-Dernubis: Ohil-er, ya nada peor puede sucedernos. Sabes que no debíamos detener
a las brujas. Ella esta aquí por fin.
-Ohil-er: Sabes que "La Oscura" está más enfadada. Debe presentir que alguien
quiere detenerla. Esas moscas...
-Dernubis: Fueron su primera advertencia. Pero ha fallado. Eso la pondrá más
salvaje...
-Ohil-er: ¿Crees que pueda ser más tenebrosa?
-Dernubis: (desesperanzado) Por supuesto que puede. Y lo hará. No tienes tanta
experiencia como yo evitando su despertar.
-Ohil-er: (con ira) Si tan sólo hubiera detenido a...
-Dernubis: ¿... la partera que trajo a Corexias? No sabias que pasaba. Y tenías
tus propios problemas.
-Ohil-er: Nunca debí tener familia. Mi error solo ha traído desgracia al mundo.
El anciano calla, dejando a su amigo pelear con su conciencia, con los pecados del
pasado que aun lo atormentan. Empieza a incorporarse de su lecho.
-Ohil-er: ¿Por qué...?
-Dernubis: La guerrera vendrá en cualquier momento, pidiendo información. Es
hora de que la dejemos hacer su trabajo. Ya hemos interferido bastante.
Mientras, en la ciudad...
Las cosas se sienten cada vez más frías. La poca gente que subsiste, aferrada a la vida,
permanece en un silencio absoluto. Es todas partes la inmundicia se concentra. Restos
que hace pocas horas eran seres que hablaban y amaban se encuentran dispersos, trozos
carnales despojados de pellejo, alimento de carroña sobrenatural. Los muertos vivos y
espíritus sedientos de sangre ríen de manera extraña, a un ritmo continuo, pesado. La
euforia de maldad que antes los impulsaba es ahora una burla sin sentido. Las almas de
los recién fallecidos, arrepentidos o pecadores sin remedio salen en forma de vapor,
concentrándose en el santuario ahora pervertido por Lilith. Ésta espera las almas para
amamantarlas y cuidarlas. Como la afectiva madre que añora sentir la vida.
Los grises ojos del albino recorren los restos del niño que fuera abierto en vida para
sus sortilegios. La tensa mandíbula de Karej solo trasmite la falta de confianza en su
misión.
Lilith permanece en su diván. Su piel como alabastro combina con sus negras trenzas.
Solo está vestida con un cinto, con sus pechos al aire para que las angustiadas almas
beban su podrida leche. Las almas van acercándose. Los antes vacíos ojos de La Oscura
ahora rebozan de lágrimas putrefactas de anhelo. Por fin tiene a sus vástagos. Su voz
murmura palabras de cariño a las aterradas almas. Su voz es ahora como un cristal.
Inhumana, pero encantadora e inmortal.
-Lilith: (enigmática y fingidamente generosa) Vengan mis hijos. Beban. Yo soy
quien ahora les dará su soplo. Necesitan alimentarse de mí... no les haré daño...
aunque... (su expresión cambia a la de una fiera ansiosa) no estén tan seguros, podría
disfrutarlo. ¿Verdad, mi señor sacerdote?
Karej no le hace caso. Su marfileño rostro permanece viendo las entrañas del niño,
mientras prosigue revelando los designios.
-Lilith: (ansiosa) Karej, ¿es que ya no me prestas atención? ¿Acaso no soy la
madre terrible que protege? ¡Habla!
Karej se voltea, intentado recobrar su temple, camina hacia ella con un sonrisa de
acero. Una criatura como Lilith nunca reconocería la calidez de una sonrisa o el amor
en la mirada. Karej se postra frente a ella, tocando con sus manos los pies. Acerca uno
a su rostro y su lengua empieza a serpentear entre los dedos de Lilith, una caricia que
la ávida Lilith agradece. Algunos pobres espectros intentan aprovechar para escapar,
pero Lilith no deja huir a sus presas. Basta solo una mirada gélida para que las almas
tiemblen.
-Lilith: No se detengan hijos... ¡Vengan... a mí!
Los espíritus comienzan a gemir. Pero para Lilith eso no cuenta. Uno a uno se acercan a
mamar de sus senos. Los ojos de ella se abren como platos y sus vampírica sonrisa de
labios rojos revela su satisfacción. Las almas que acarician sus pechos empiezan a
perder la poca luz que les quedaba por dentro, condenándose con cada succión. Pero está
para disfrute y alegría de la madre terrible y sensual.
Karej, con los ojos cerrados sigue acariciando con sus labios los tobillos de Lilith,
mientras sus masculinas manos acarician su entrepierna.
-Lilith: Así, amores. Sigan. Hagan que mi néctar les llene. ¡No paren! Karej,
¿sientes como emano calor!
-Karej: (fingidamente) Eres tan fértil señora.
-Lilith: (intranquila) Dime que has detenido a las malditas y a los traidores.
¿No es así?
Repentinamente, Karej, deja de lamer sus pies. Esta pausa basta para alterar a Lilith.
-Lilith: (furiosa) No las detuvimos...
-Karej: No temas hermosa. Antes de que lleguen yo mismo...
De un salto la oscura deidad se pone de pie, con los ojos desorbitados, husmeando en el
aire. Su cara denota temor y ferocidad al mismo tiempo. Las almas quieren huir de nuevo.
-Lilith: (con voz cavernosa) ¡No dije que se detuvieran! ¡Sigan mamando!
Con su mano, que parece más una garra Lilith toma a Karej del cuello, levantando un
poco de piel al enterrar en el sus uñas largas, afiladas y frías como cuchillas.
-Lilith: (con voz lastimera) ¡No eres el consorte que necesito! Ella viene para
detenerme.
Gruesas lágrimas con olor a muerte surcan su contorsionado rostro.
-Lilith: Me prometiste detenerlas. Ahora vendrá a quitarme a mis hijas.
Karej, a pesar del dolor mantiene su fría calma. No permitiría jamás que lo saquen del
juego.
-Karej: (aparentando desconsuelo) No dejas de preocuparte por tus hijos.
Lilith suelta a Karej, y ve con amor maternal a las piltrafas cerca de ella, con el
dolor en su esencia, sabiendo que son carne de cañón. Una por una se acerca a los fríos
pezones de Lilith a succionar su letal energía. La muerte en vida. El exilio de
cualquiera de los mundos. Sin esperanza.
-Lilith: No deben separarnos. Ella no lo logrará. Ni aunque tenga a esa partida
de hechiceros con ella.
-Karej: El primer ataque no tuvo éxito, pero no salieron ilesos. Te lo prometo.
El albino termina la frase con una sonrisa fatal. Uno a uno atrae a las almas aterradas.
Las toma de la espalda y los acerca al seno de Lilith, mientras con su mano acaricia el
otro pecho y pellizca su duro pezón que no tiene sensibilidad alguna. Lilith prefiere
fingir que siente como cualquier ser vivo, actuando como si el tacto del albino surtiera
efecto.
En el campamento de los traidores de Lilith, Quercis carga a Phoebe hacia su propia
tienda, ante la mirada reprobatoria de su hermano. Intenta decir algo, pero siente en
su espalda la presencia de Xena, que es igual de alta que él, por lo que se detiene.
Quercis deposita a Phoebe en el lecho de su hermano que es el que está junto a la
puerta.
-Uram: Quercis, esa bruja no...
Se calla de improvisto al ver a Kalderash acomodando objetos en la tienda. Avergonzado
Uram retrocede y al dar vuelta, casi tropieza con Xena.
-Xena: Cuidado. Podrías lastimarte.
Uram ve sobre la cabeza de Xena, su maestro y protector el ciego Dernubis se encuentra
de pie en la puerta de su tienda, dirigiéndose hacia la tienda. Uram esquiva a Xena y
corre hacia el viejo. Ella lo mira intrigada por su acción.
Gabrielle sigue cerca de ella, pero aún no han hecho contacto totalmente. Al cruzarse
su mirada, ambas se esquivan, recobrando su temple al momento.
Piper, quien ha notado todo, tose un poco.
-Piper: Perdón, pero creo que debemos ver a Phoebe. Ella... creo que vio algo
importante.
De la tienda de los conjuros, sale Prue cargando el Libro de las Sombras, pasando a mil
por hora, sacudiéndose las moscas que aún quedan.
-Prue: Tan pronto sepa quien ha hecho esto... disfrutaré darle su merecido.
Antes de entrar a la tienda, Xena se interpone en su camino. Prue solo mira hacia arriba.
Xena la sobrepasa por mucho en estatura, pero no por ello deja su actitud confiada.
-Prue: Disculpa, ¿se te ofrece algo?
-Xena: Ese anciano, junto al hermanito "buenos modales". ¿Es un sabio?
-Prue: Si logras sacarle algo... y no dudo que lo hagas (viendo su avasallante
estatura) nos ayudarás mucho. (burlona) Solo no le hables del mundo. Eso los asusta.
Xena se aparta y camina hacia el anciano. Uram ya lo tiene de la mano y se acerca. Al
ver a Xena frente a él, su mirada se torna furiosa. Xena reconoce a un perro guardián
al instante.
Dernubis siente una presencia. Sin inmutarse reconoce una esencia nueva.
-Dernubis: (muy ceremonioso) Siento no haberle dado la bienvenida, señora. Pero
imagino que las señoras brujas la habrán puesto al tanto. No debemos participar en
juegos con la muerte. Isis no lo permite. Nosotros sólo esperamos la otra vida. No
jugamos con ella.
-Xena: A pesar de su ceguera, se que se da cuenta de lo que pasa. Alguien mas se
ha adelantado a jugar con la muerte.
-Dernubis: Por eso estás aquí ¿no es así?
-Xena: Alguien debe hacer algo.
-Dernubis: Uram, acompáñame a ver a la bruja que ha sufrido, ¿cómo has dicho? Ah...
si... desvanecimiento.
Uram hace un gesto de desaprobación, pero no se atreve a contradecir al viejo. Xena
solo sonríe al ver la angustia en el joven musculoso.
-Xena: Si... se desmayó. No veo donde está la fuerza que tanto pregonan. No son
tan poderosas si no pueden resistir un brazo cercenado...
-Dernubis: (angustiado) ¿Qué ha dicho, señora?
-Uram: Si maestro. Ha sido un brazo. Alguien lo tiró en la tienda y luego las
moscas.
El semblante de Dernubis es desalentador.
-Uram: Será mejor que lo sepa... el brazo que vi parecía de un sacerdote. De los
nuestros.
Dernubis se aferra más al brazo de su fiel ayudante y prosigue su camino a la tienda.
-Xena: Tu gente no es muy respetada anciano.
Dernubis pasa por alto esas palabras y se encamina con ansias a la tienda de los
muchachos. Xena los sigue. Al pasar por la puerta ve a Phoebe con Quercis a su lado
quien la cubre con una manta muy protector, resguardándola en su bien esculpido pecho.
-Phoebe (riendo pícara): Si cada vez que veo algo me reconfortaran así.
Piper ríe y le hace una seña obscena. Prue se acerca a su hermana en el lecho.
-Prue: Suficiente por hoy, Phoebe, ahora lo que importa es lo que viste.
-Xena: (interrumpiendo) ¿Cuál es el gran misterio? Vio el brazo de un muerto y
no lo resistió. No es nada nuevo.
-Prue: Te equivocas. Vio algo más. Algo que ninguno podría ver. Habla linda.
-Phoebe (aún temblando): Creo que... fue muy fuerte. Sentí una presencia muy
mala, Prue. Diferente a todo.
Todos se acercan para escuchar mejor, algunos fuera de la tienda como Eritr e Irestry.
-Piper: ¿Te sientes bien? ¿quieres algo?
-Phoebe: (intentando animar) Deja de consentirme Piper. No recibí una inyección.
Aunque preferiría una en vez de... ya saben.
-Xena: (escéptica) Solo di que fue eso que según tu sentiste.
-Gabrielle (por primera vez hablándole): No dudes de ellas. No son tan frágiles
como aparentan... Xena.
Xena ya no piensa en lo que vio la bruja. Agradece que Gabrielle le hable y escuchar
que mencione su nombre. Solo se limita a medio sonreír, mas calmada y reconfortada por
la voz de la bardo.
-Prue: (tomando su mano) Continua Phoebe.
-Phoebe (algo excitada): Oh, Prue. No fue nada lindo. Uhhh... dejen que acomode
mis ideas.
-Piper: No te esfuerces mucho.
Phoebe se incorpora un poco y cierra los ojos. Al abrirlos ya ha recobrado su control.
-Phoebe: Un hombre blanco tenía una especie de coz o hacha. Y una anciano, como
los dos de... como Dernubis... con igual vestido... bueno. Estaba vivo y el hombre alto
y pálido cortaba su brazo.
-Quercis: No es cualquiera... ese tipo es Karej...
-Dernubis: Deja que yo hable Quercis.
-Quercis: (bajando la cabeza) Perdón maestro.
-Xena: (murmurando) Lo tiene mejor amaestrado que a Argo.
-Dernubis: Ese hombre es responsable de corromper nuestro ritos. Cuando vino
pidiendo asilo, nosotros confiamos en él. Al ver que era poderoso y agradaba a los
dioses. Le permitimos participar en nuestros ritos, por que logró cosas asombrosas para
nuestro pueblo.
-Prue: Un "Mesías" muy blanco.
-Dernubis: Hasta que logramos interpretar los designios y nuestros sueños
pudimos ver su traición. Pero ya era demasiado tarde. El no dejaría que La Oscura se
marchara. El la trajo, utilizándonos para que los designios negros sucedieran sin
percance para él.
-Xena: No me extraña. Siempre que se confía en uno de ellos se puede adivinar
que no traerán nada bueno excepto para ellos mismos.
-Dernubis: Muy bien, señora. Puedo notar que sabe juzgar las intenciones. Ese
hombre nos vendió a La Oscura y ahora él es el que orquesta todo.
-Xena: (A Phoebe) ¿Puedo preguntar como es que viste a ese albino?
-Piper: Phoebe ve lo que otros no. Se llama "premonición".
-Gabrielle: Como la sibila, o como Casandra. Sabes a que me refiero Xena.
-Xena: (con ternura) Gracias por el dato... Gabrielle.
-Piper: (sonriendo) Creo que ya saben de que hablamos. Phoebe ve no sólo el
futuro, también el pasado.
-Dernubis: ¿Puede proseguir con su relato, hermana Halliwell?
Phoebe se concentra.
-Phoebe: No se. Todo fue muy rápido. Y... creo que deben saber lo peor...
Voltea a ver a Prue a los ojos.
-Phoebe: (con seguridad) La vi, Prue.
-Prue: A...
-Dernubis: (nervioso) ¿Lilith?
Todos lo ven con sorpresa.
-Piper: Pensé que no podía, ya sabe, llamarla por su nombre.
Dernubis no hace caso al comentario y se acerca a Phoebe. En su rostro el dolor surca
por sus arrugas.
-Dernubis: Era ella... ¿no es así?
-Phoebe: Si. Y es peor de lo que la describiste Prue. Hay algo peor que la
maldad. Era como si... odiara todo lo que vive... como si quisiera aniquilar aunque
fuera algo insignificante. Y aún así lucia tan... envidiosa de que alguien muriera. Y
quería sentir calor... como se escapaba... la vida... Solo puedo decir que no es algo
que quisiera volver a ver.
-Uram: (temeroso) No sigas bruja...
-Phoebe: Hay más. Ella, estaba... desnuda y... (Phoebe respira con dificultad)
Ella acarició el brazo y le hizo un maleficio. Pero nada parecido a la magia negra que
he visto.
-Prue: Tranquila Phoebe. Podemos con ella.
-Phoebe: Espera Prue. Vi mas. Ella atraía a las moscas.
-Piper: (asustada) Oh, no. Las de la tienda.
-Gabrielle: ¿Pero cómo hizo llegar eso? No se atrevería a venir aquí, o sí.
Xena se acerca a Gabrielle y le susurra algo. Prue nota esa complicidad. Ambas se quedan
calladas y tienen una mirada extraña.
-Prue: Creen que alguien de aquí ayuda a Lilith. Supongo que puede ser.
-Uram: (indignado) Solo una bruja diría tal atrocidad.
Antes de que vuelvan a pelearse, Phoebe se incorpora para sorpresa de todos.
-Phoebe (agitada, pero firme): escuchen... (dirigiéndose a Xena) tu estabas en
mi visión, en un lecho, junto a ella. Y una arrastraba a la otra hacia su lado. Aún no
se quien estaba derrotada.
Xena la mira intrigada.
-Gabrielle: No tiene sentido. Xena nunca ha estado ni siquiera cerca de Lilith.
-Piper: Entonces... es una visión del futuro.
Xena y Gabrielle intercambian miradas. Todo parece confirmar que el encuentro con La
Oscura será inevitable.
-Phoebe: Había una voz, pero no se de quien era... Pero hay otra cosa... no se si
decirla.
-Gabrielle: Después de lo que has visto no debes guardar secretos.
-Phoebe: Es sobre nosotras... (angustiada) sobre Prue.
Prue no parecer cambiar su actitud ni inquietarse. Puede que solo en apariencia tenga
sangre fría.
-Phoebe: En mi visión eras... como La Oscura.
-Prue: Te refieres a ¿maligna? No es la primera vez.
-Phoebe: No Prue. Era algo peor. No podía sentir tu espíritu... aunque veía tu
figura. No se. Es todo lo que puedo recordar. Estoy muy confundida.
-Xena: ¿Puedo preguntar que tan exactas son tus... visiones, bruja?
-Phoebe: Para nuestra suerte... buena o mala, diría que muy acertadas. En su
mayoría.
-Xena: Entonces no puedo perder mas tiempo. Tengo que ir a la ciudad enseguida.
Y ya que es obvio que estarán en peligro, lo mejor será que vayamos solas. ¿Gabrielle?
La bardo solo puede pensar en lo familiar que le son estas palabras. Parece que nunca
se hubiera ido. Todo es como era, excepto...
-Gabrielle: (sonriendo) Como en los viejos tiempos.
-Uram: (molesto) Veo que nadie pedirá su opinión a los ancianos.
-Xena: (con voz fuerte) Escucha amigo. Si tienen algo que decir, lo harán. No se
quien te ha nombrado su portavoz, pero el anciano esta presente. Y puede decir lo que
el crea que deba saber. Pero no pidas que siga órdenes.
-Gabrielle: (irónica) Nunca has sido muy buena con eso.
Uram guarda silencio. Dernubis únicamente se limita a bajar la cabeza, reflexionando la
situación.
-Xena: Entonces... ya acabó la reunión. Les agradecer que me digan donde puedo
conseguir un atuendo más... cómodo. Esta bata esta empezando a hartarme.
-Dernubis: En la tienda de Irestry encontrarán prendas y armas. Todo lo que
pudimos sacar tras el asedio a la ciudad.
-Phoebe: (a sus hermanas) ¿Eso quiere decir que podemos regresar a casa?
-Prue: Nadie ha dicho que terminamos.
Prue camina hacia fuera de la tienda, con el Libro de las Sombras. Piper y Phoebe la
siguen. De pronto en la entrada Xena interfiere con su paso.
-Xena: Disculpen damitas. Pero creo que la chica vio que estarían en problemas.
Y no suelo llevar alimento para las fieras como carga. Así que será mejor que esperen
aquí, seguras.
-Prue: (muy segura) ¿Aquí? ¿Seguras?
-Piper: ¿Damitas? ¡Ja!
-Gabrielle: (tratando de conciliar) Escuchen. Xena y yo podremos llegar más
rápido a la ciudad solas. Ahí es peligroso.
-Prue: Y los regalos de Lilith son un aliciente para quedarnos ¿no?
-Phoebe: Creo que no han entendido que Lilith no es un simple dictador o un rey
loco. No es nada que hayamos visto.
-Xena: Te sorprenderías si te dijera lo que he visto. Pero podré contártelo más
tarde.
-Gabrielle: (dudosa) ¿Crees que tendrás tiempo?
Xena nota la segunda intención en su voz. Tal vez más tarde logre hablar a solas con la
bardo y explicarle su situación. Mientras guarda su opinión.
-Prue: Puedes hacer lo que quieras amiga. Nosotras también.
-Xena: (retadora) ¿Si? No creo que puedan hacer mucho si no pueden llegar solas
a la ciudad.
-Prue: Tenemos nuestros propios medios. Vamos niñas.
-Gabrielle: Prue, Xena tiene razón en...
La mayor de las Halliwell le lanza una mirada de reto a la rubia. Gabrielle parece
conocer más la naturaleza voluntariosa de esas brujas modernas. Nada las detendrá.
-Xena: Lo siento. No correré riesgos absurdos. No irán y es todo lo que diré.
Andando Gabrielle.
Xena sale sin mirar atrás. Ve a Argo y decide reencontrarse con ella. Argo la reconoce
de inmediato y relincha plácidamente. Xena se acerca y acaricia al animal.
-Xena (sentimental): No se como dejar de extrañarte linda.
Gabrielle contempla la escena emocionada. Pareciera que tener a Xena cerca hace que se
olvide de su realidad. Tras ella están las hermanas. Al voltear Gabrielle puede ver en
ellas algo nuevo... conspirador.
-Gabrielle: Descuiden. Xena y yo podremos solas. Gracias por todo.
-Xena: (Ignorando a las brujas) Alista a Argo, Gabrielle. No tardaremos mucho.
(A Argo) Tendrás que ir muy rápido. ¿Entiendes?
La fiel Argo relincha y de pronto queda congelada, sin movimiento. Paralizada.
-Xena: (asustada)¡Por Hades! ¡Argo! ¿qué te sucede? Gabrielle... Argo.
Al voltear las 3 brujas están junto a Gabrielle, quien las mira azorada.
-Xena: Gabrielle... Argo... (mirando a las hermanas).
-Prue: Creo que tu transporte esta fuera de servicio.
-Xena: No quiero lastimarlas. Pero no jueguen con mi paciencia.
-Piper: Prue, deberíamos.
Prue niega con la cabeza.
-Piper: Esta bien.
-Xena: (terriblemente ofuscada) Puedo hacer que se arrepientan de haberme
invocado. Dejen estos juegos. Argo tiene que llevarnos a la ciudad. Ahora.
La mirada de Xena es fulminante. En cualquier momento puede atacar y hacer que lamenten
sus actos. Pero las brujas siguen en silencio. En su puesto. Juntas.
-Phoebe: (irónica) ¿Sabes? No deberías decir esas cosas. Tal vez no sea buena
idea haberte traído. Podríamos hacer que vuelvas. Después de todo, no sabes como
llegaste aquí.
Gabrielle se acerca a Xena para tranquilizarla. Sabe que lo peor que puede hacerse es
alentar la furia de la Princesa Guerrera.
-Xena: (a punto de perder la paciencia) ¿Quién ha hecho esto?
-Piper: Fui yo.
-Xena: Deshazlo entonces bruja. Quita tu hechizo.
-Piper: No lo haré.
-Prue: Piper podría tenerla así por meses.
-Gabrielle: No deben pelear con nosotras. Deténganse ahora por favor.
-Prue: No.
-Xena: Haré que arreglen esto.
Xena camina hacia ellas. Al encararlas las brujas tienen que alzar su vista hacia ella
como si fuera un gigante.
-Phoebe: (dudosa) Prue... tal vez no es buena idea que...
-Prue: ¡Phoebe! ¡Shhh!
-Xena: Tienen segundos para...
-Prue: (con voz serena, muy segura y controlada) Haz algo y tu amiga de cuatro
patas nunca se moverá.
-Xena: (riendo) Puedo hacerles cosas muy dolorosas.
-Prue: Guárdalas para la rubia que si las necesita. Nosotras estamos muy bien.
Gabrielle abre los ojos como platos. Están en terreno peligroso.
-Piper: Ella se quedará así si quiero. También puedo hacerla volar en pedazos.
Xena la mira con ferocidad.
-Piper: (asustada) No es que vaya a hacerlo. No apoyo la crueldad con los
animales.
-Prue: Basta Piper. Solo diremos una vez lo que queremos. Nos llevarán a la
ciudad. Y nos dejarán hacer nuestro trabajo.
-Xena: No puedo protegerlas a todas.
-Prue: Ninguna te ha pedido tus servicios de guardaespaldas. No los necesitamos.
Gabrielle ve que esa lucha de voluntades no llevará a nada.
-Gabrielle: Xena, si ellas quieren ir...
-Xena: No hay trato.
-Prue: Olvidas algo Xena. No tienes conocimientos de magia negra. ¿o me equivoco?
Xena solo la mira con expresión gélida.
-Piper: Lo que esta ahí... lo que sea que es Lilith, se alimenta de magia negra...
-Phoebe: ... y nosotras somos las de la magia blanca.
-Xena: Saben que no soy responsable de sus vidas. No puedo cuidar de ustedes. No
las voy a arriesgar.
Prue desvía su mirada al ver a Irestry salir de la tienda, jalando a Corexias y llevando
algo en su mano. Es el arma de Gabrielle, con la que invocaron al espíritu que ahora
pelea con ellas. Con un gesto de la mano, Prue arranca mentalmente el chakram que Irestry
celosamente ocultaba entre sus ropas. El chakram pasa volando, silbando en el aire. Al
voltear Xena, éste se incrusta en el árbol en que está atada Argo, aún paralizada. Xena
mira el arma y vuelve su vista a las brujas.
-Prue: (sonriendo algo arrogante) Como vez nosotras manejamos como queremos. ¿Qué
dices? ¿Compañeras de viaje o...?
Xena se da por vencida. Sólo es el primer round.
-Xena: Se pueden arrepentir de lo que pase.
-Piper: Créeme, ya estamos arrepentidas.
-Xena: Piper, ¿verdad? Argo está...
Con un gesto de la mano de Piper Argo vuelve a relinchar.
-Prue: (sarcástica) Ahora Irestry puede decirnos por que llevaba una pieza de
metal tan pesada para ella.
Todos voltean a ver a la espantosa anciana. Corexias se aleja de ella.
-Irestry: (con pesar) No debes hablar así bruja. Me haces sentir mal. Sólo quería
que Corexias, mi chiquilla, me explicara que...
-Prue: Ahórratelo abuela. Sólo no pongas tus manos en lo que te pertenece. Y
lleva nuestra nueva amiga, Xena, a tu tienda. Necesita un cambio de aspecto...
inmediatamente.
-Gabrielle: Yo iré contigo Corexias.
La tímida tullida solo sonríe. Está muy divertida de ver la antipática cara de Irestry
humillada e incapaz de desquitarse. Xena y Gabrielle caminan hacia las dos mujeres y se
dirigen a la tienda.
-Phoebe: Yo hablaré con los otros sobre el viaje.
-Xena: (deteniéndose en seco) ¿Qué otros?
-Gabrielle: (bromeando) Creo que no estaremos solas Xena. Algo me dice que el
viaje será de grupo.
-Piper: (con una mirada extraña) Tendrá que pensar en un segundo viaje para
ustedes. ¿o no?
Xena y Gabrielle prefieren no pensar en ellas... por el momento. Ambas entran en la
tienda, seleccionando su vestimenta, bajo las incesantes miradas viperinas de Irestry,
que parlotea charlatana sobre la ropa y las armas. A ninguna de ellas les hace gracia.
-Gabrielle: (en secreto a Xena) Nada confiable, en verdad (refiriéndose a la
anciana).
-Xena: Preferiría jugar al escondite con Medusa y Cerbero.
Xena encuentra su ropa perfecta. Mira a Gabrielle buscando su aprobación.
-Gabrielle: No es tan lindo como el que luciste en India.
Xena empieza a quitarse el batón para ponerse su nueva pechera y su cinto con una falda
azul oscura. Antes de desvestirse, mira a Gabrielle.
-Xena: ¿Te importaría voltear?
-Gabrielle: (extrañada) ¿Por qué?
-Xena: (con doble intención) Podría ser peligroso... para nosotras.
-Gabrielle: Siempre me ha gustado el peligro a tu lado... Y Xena...
Xena solo la mira mientras la bata cae dejando ver su cuerpo desnudo.
-Gabrielle: (viéndola fijamente, en un susurro) Bienvenida.
En la tienda de los gemelos, Uram y Quercis escuchan al anciano Dernubis darles
indicaciones sobre lo que harán. Han hecho voto de fidelidad, aun cuando la idea de
abandonar solos a los ancianos les parece inconcebible.
-Dernubis: Por todo lo que he dicho, uno de ustedes ira con las recién llegadas
a la ciudad.
-Uram: Maestro... daré mi vida por usted. No me pida que me vaya.
-Dernubis: Nosotros ya no importamos Uram, hijo mío. Los sacerdotes ya no somos
amenaza ni para Karej. Por eso es que tenemos las brujas y los nigromantes. Uno de
ustedes ira con ellas. Si lo que presiento es verdad otro tendrá que cuidar a Corexias
y a Irestry.
-Quercis: ¿Cómo sabe que ellas corren peligro?
Uram mira con desagrado a su hermano por el tono grosero de su pregunta. Pero a Quercis
ya no le importan los regaños.
-Dernubis: Si lo que ha contado de Corexias es cierto, ella está ligada a la
oscura. No debe estar sola. Y uno debe de asegurarse de que el orden sea reimpuesto por
esas mujeres. Y creo que nadie mejor para eso que tu Uram.
-Uram: ¿Yo maestro?
-Dernubis: Deben acostumbrarse a la idea de que nosotros los ancianos ya no
tenemos futuro. Y ustedes deberán de proseguir nuestro trabajo. Restablecer el culto en
el país, velar por el pueblo y los designios. Cuando nosotros no estemos...
-Quercis: (interrumpiendo) Podemos protegerlos y cuidarlos como siempre.
-Dernubis (molesto): ¡Basta Quercis! Han prometido fidelidad y este es mi último
designio. Mi herencia. Tendrá que olvidar su gratitud con nosotros y vivir para el
futuro. Se irán de aquí con ellos y nos dejarán. ¡Es una orden!
Ambos guardianes acatan con lágrimas sus palabras. El anciano ciego los abraza, mientras
sollozan como chiquillos.
-Dernubis: Quercis, te internarás en busca de la frontera con Corexias e Irestry.
Ohil-er buscará con Eritr a los saebas para protegernos con magia. Es todo lo que
podemos hacer. Uram irá con las brujas y las guerreras a la ciudad a asegurarse que
pueda ser liberada. Ya saben que hacer hijos. Mantengan su orgullo y sigan la voluntad
de Isis. Y no olviden a su viejo maestro que los ama.
Incapaz de resistir más, al anciano abandona el lecho y con una velocidad impresionante
para un pobre ciego sale de la tienda en dirección a la suya. Los hermanos solo pueden
abrazarse y empezar con el plan del anciano. Uram irá de vuelta a Amarna. Quercis irá a
buscar refugio lejos. Ambos irán por sendas desconocidas.
Parece que el asunto de hermanos es lo que mas inquieta a todos. Las Halliwell hablan
sobre sus hechizos afuera. En el interior de la tienda de conjuros, Kalderash y Saj-haget
de la dinastía Endor deciden secretamente sus acciones. A Saj le han salido ronchas por
las moscas. Kalderash sostiene a Rory, la serpiente y escucha las indicaciones de su
hermana, aunque ya tiene trazado mentalmente su plan.
-Saj-haget: No me gusta la idea de quedarme. Pero no puedo hacer nada si cualquier
espíritu puede poseerme. Será mejor...
-Kalderash: Que vaya con ellas para ahuyentar a los mamioros.
-Saj-haget: Nada como la magia arcana para molestar a Lilith.
-Kalderash: No creo que les guste que vaya con ellas.
-Saj-haget: Lo aceptarán cuando sepan que deben combatir con magia igual a la de
ese hombre.
-Kalderash: No pensé que el albino se nos presentará. Al fin... podré acercarme.
-Saj-haget: Cuidado con lo que deseas. Y a quien despiertas con tus sortilegios.
-Kalderash: Descuida, se lo que debo hacer. Y mamá puede ayudarme. O el abuelo
si lo necesito. No están muy contentos con el nuevo orden de Lilith. Parece que no
hacen más que evitar que las almas perdidas se le acerquen.
-Saj-haget: Kalderash...
-Kalderash: ¿Qué?
-Saj-haget: No me gustaría tener que volver a verte por invocación. No dejes que
te maten.
Kalderash solo ríe. No tiene intención de dejar que eso pase... hasta que... conozca
todo lo que necesita saber de la vida.
Saj-haget continúa hablando sobre pociones y conjuros que deben utilizar. Las ronchas
en su piel son más visibles, pero parece no darse cuenta.
-Kalderash: Deberías ponerte un ungüento en eso.
-Saj-haget: Ya lo he hecho. Descuida, no es grave. Esas moscas no consiguieron
lo que querían. Y la próxima vez estaré preparada. No creo que Lilith cese en sus
ataques.
-Kalderash: Será mejor que me prepare. En cualquier momento podemos partir.
-Saj-haget: Bendito seas.
El joven nigromante se coloca su oscura capa y sale de la tienda para encontrarse con
las brujas Halliwell.
Al pasar por la tienda de Irestry, Kalderash ve salir a Xena y Gabrielle vestidas para
el viaje. Xena ya se ha puesto el chakram y Gabrielle reacomoda sus sais. Ambas caminan
hacia Argo, listas para emprender el camino. En ese instante, el anciano Ohil-er sale
de su tienda junto al gemelo Quercis. De la tienda de enfrente salen Dernubis con Uram,
y este último mira hacia la Princesa Guerrera.
-Ohil-er: Parece que ya han decidido su plan.
-Xena: (sin voltear) Gabrielle ya conoce caminos hacia el centro del reino.
Iremos por el río.
-Ohil-er: (preocupado) ¡Pero eso es un error! No saben como La Oscura maneja a
los espíritus del gran Nilo. No es seguro.
-Xena: Es la forma más rápida de llegar y la que menos problemas de trasporte
representa. Esta decidido.
-Uram: ¡Escucha a los ancianos! El río está enfermo. ¡Corrupto! No podremos
llegar seguros.
-Xena: ¿Podremos?
-Dernubis (interrumpiendo) Si. Uram irá con ustedes en representación nuestra.
Necesitamos restaurar el orden y él es el indicado.
-Xena: Solo diré una cosa. No dejaré que nadie interfiera. ¿de acuerdo? Si
quiere venir, remara como cualquiera y hará lo que yo diga.
Xena camina hacia el gemelo y lo reta cara a cara.
-Xena: Y no quiero volver a oír... (haciendo voz de niña) "Los ancianos dicen,
oigan a los ancianos, los viejos esto". ¿Me entiendes?
Uram solo baja la mirada, sin siquiera poner su clásica expresión de desagrado.
-Xena: Bien, su niño bonito ira. Tomaremos su barca para transportarnos. (A Uram)
Ya que te has unido al viaje, empieza por atar esa barca al caballo.
-Piper: (desde la puerta de la tienda) Esassss barcasssssss. ¿Acaso te olvidas
de nosotras?
Las otras 2 salen cargando su libro y algunas botellas. Parece que han estado haciendo
algunas pócimas para atacar.
-Gabrielle: (irónica) Veo que ya se han preparado para el paseo.
-Prue: Nos gusta hacer reservaciones anticipadamente, linda.
-Phoebe: Supongo que tendremos que imaginar que estamos en un crucero caribeño.
-Piper: Si, pero el show no va a ser muy agradable.
De la otra tienda salen la anciana Irestry y Corexias, llevando su baúl de pertenencias.
En el otro extremo Eritr llega. Parece esperar a que lo noten.
Ohil-er: Olvídalo pequeño. Tu no irás a ninguna parte. Nos quedaremos aquí con
Dernubis.
-Saj-haget: (saliendo de su tienda) Y conmigo.
Todos la miran extrañados. Ella es la principal fuente de información del otro mundo.
-Dernubis: ¿Por qué has decidido quedarte, hija de Endor?
-Gabrielle: Pensé que querías solucionar esto. ¿O es por esas ronchas que...?
-Saj-haget: No son nada Gabrielle. Y tienes razón. Lilith me atemoriza y debería
querer presenciar su desaparición. Pero no puedo. Sería una carga.
-Xena: (sarcástica) No te preocupes, ya llevamos bastante. Una más no es nada.
-Piper: ¡Oye!
-Xena: (misteriosa) Y quisiera que quien me trajo de vuelta este cerca... por si
hace falta. Aún no te he agradecido...
-Saj-haget: Gracias. Pero cumplo con mi deber. Y por que se lo que Lilith hará
es que no debo interferir. Mis últimos episodios con Aíne y los demás no han sido
buenos. Ya no puedo controlarlos con la presencia de La Oscura. Y no soy confiable para
nadie. Puedo arruinar todo.
-Prue: Linda, te olvidas que necesitamos algo de magia negra.
Saj-haget señala a un sombra encapuchada que observa a Argo, alejado de todos,
acariciando a su fiel serpiente.
-Saj-haget: Tendrás otra carga que llevar Xena. Pero creo que estas acostumbrada
al trabajo pesado. ¿o no Gabrielle?
Gabrielle solo cierra los ojos.
-Piper: Bueno, creo que ya sabemos quienes vamos por aquella... cosa.
-Uram: tenemos dos barcas. Solo debemos.
-Xena: Ya lo pensé. Gabrielle y yo iremos con el nigromante, a la delantera. Tu
llevarás a las brujas en la otra.
-Prue: ¿Por que debemos ir en otra barca, atrás?
-Xena: ¿Sabes remar en el río más peligroso del mundo?
Prue mira sus uñas y su atuendo.
-Prue: Vaya, piensas en todo. Quiero ver que se te ocurrirá después.
-Gabrielle: ¡¡Andando!!
Xena camina hacia Gabrielle. Está a punto de pasar un brazo por sus hombros, pero se
detiene y prefiere ir hacia Argo. Kalderash se fija en Xena. La Princesa Guerrera no
puede ver su rostro debajo la capucha. De ahí surge su voz.
-Kalderash: Tus asuntos tienen un tiempo y un lugar para solucionarse. O debo
decir, "sus" asuntos.
-Xena: (murmurando enfadada) ¿Tu que puedes decir de mis asuntos? No creo en
esos juegos.
-Kalderash (con la misma voz casi un susurro): Te sorprendería cuanto hablan los
espíritus sobre otros que conocieron. No hay forma de atarles la lengua cuando empiezan
al liberar sus palabras. Y si... ¡se de tus asuntos!
LA conversación se vuelve algo privada.
-Xena: Se que tuviste que ver con mi regreso.
-Kalderash: Fui uno de los participantes.
Xena va a abrir la boca de nuevo pero el nigromante la detiene con un gesto.
-Kalderash: No se cual fue la idea de Aíne. Ni los términos. Pero así como se
que tus asuntos y de la bardo, puedo averiguar. Me imagino que es por ello que quieres
que esté a tu lado.
-Xena: No vuelvas a mencionarlo.
-Kalderash: No obtengo nada hiriendo a la bardo. Despreocúpate. Ella no oirá nada.
Pero insisto en que no es justo que la apartes para evitarle el sufrimiento. Tarde o
temprano tendrá que...
-Xena: (disgustada) Tu no decides eso.
-Kalderash: Y por primera vez en mucho tiempo tu tampoco. Nunca podrás decirle
que debe sentir ni predecir que sucederá con ella. Disfruta tu tiempo guerrera. Y
preocúpate no sólo por Aíne. Mi presencia no sólo se debe a ti. Todo es por ella.
Lilith.
Al acercarse Gabrielle, ambos siguen con sus actividades. Xena prepara a Argo para el
viaje hasta el cauce del río, mientras Kalderash guarda hierbas en sacos de tela y en
frasquitos de vidrio.
El resto de los rebeldes se despide sin mayor drama. Quercis toma su puesto en el
pequeño y pobre carruaje con un solo caballo donde Irestry y Corexias se suben,
partiendo de inmediato hacia el norte, lo desconocido.
Prue ve fijamente a Irestry quien desvía la mirada. Luego guiña su ojo a Corexias que
sólo le regala una sonrisa tímida. Ambas empiezan a desaparecer en la negra noche
eterna.
-Piper: (a Prue) También temes por ella.
-Prue: No creo que sea buena idea. Pero tenemos que ocuparnos de otros inocentes.
Y por lo que sé de Lilith, debemos actuar de inmediato.
Las hermanas se reúnen y empiezan a cargar cosas al otro carruaje, uno más grande. En
el se arrastran las balsas de madera, antiguos barquitos egipcios hechos de algo más
que junco resistente. Técnica fenicia.
En los caballos negros de los sacerdotes, suben Piper y Phoebe. Antes de subirse al
suyo, Uram voltea para ver quien será su acompañante. Prue decide viajar con el
equipaje. Eso le indica que el temible nigromante ira pegado a su espalda. Solo puede
pensar en como el joven obtuvo se esencia vital, aquello que no debía producir por ser
casto. Kalderash se sube al corcel. Pero solo juguetea y habla con su víbora Rory.
Con gesto rápido, Gabrielle se despide de los ancianos y abraza a Saj-haget. Han
recorrido juntas mucho. Parece que es poco probable que se reencuentren.
Continuará...