EL AMOR ENTRE TU Y YO

Eugenia

Séptima parte

Sara se disponía a salir de la habitación cuando una impresionante morena entraba en ella. A Sara se le cayó el alma al suelo, Shulia estaba increíble, no era capaz de cerrar la boca. A Shulia le pasó lo mismo nada mas verla, Sara estaba muy atractiva, cuando sus ojos se encontraron Sara agachó la cabeza con una sonrisa y con un rubor por sus mejillas. Shulia no pudo evitar sonreír y acercase a ella. Con dos de sus largos dedos levantó despacio la cara de Sara por la barbilla, los ojos de ambas trinan un brillo inimaginable.

- Estás preciosa.
- Y tú estás increíble.
- No voy a poder ni dejarte un momento sola (dijo la morena divertida).
- Tampoco te dejaría que lo hicieras.

Ambas rieron y tras un cálido beso salieron de casa, nada mas cerrar la puerta Shulia le tapó los ojos a Sara por detrás.

- Pero que...
- Shhh, no digas nada, quiero enseñarte algo.
- Con los ojos tapados poco voy a poder ver.
- Ven.

Guiándola Shulia la condujo hasta un poco mas delante de la casa.

- Lista?
- Si.

Shulia apartó las manos de la cara de Sara, esos ojos esmeralda pudieron contemplar una increíble moto, era preciosa, parecía nueva, era de color negro y aparentaba ser de las potentes.

Shulia montó en ella y le ofreció una mano a Sara.

- Vienes?
- Claro!

Inmediatamente Sara la agarró de la mano y montó detrás de ella, antes de salir se pusieron unos cascos, Sara se agarró fuerte a la cintura de Shulia y pusieron rumbo a la discoteca.


Shulia dominaba perfectamente la moto, en cada semáforo que paraban Shulia entrelazaba su mano con una de las Sara que se posaba en su cadera. Tras diez minutos mas de recorrido por fin llegaron a la discoteca, cogidas de la mano entraron en ella, la gente bailaba sin parar, la gente parecía descontrolada, en los rincones lo que mas se veía eran parejas demostrando su pasión, había de todo, chica y chico, chica con chica y chico con chico. Las dos llegaron a la barra y pidieron algo para beber.

- Vaya aquí es imposible moverse (dijo la morena).
- Asi hay mas roce entre la gente.
- Pues mas vale que no te rocen a ti.

Shulia se acercó hasta ella y posando sus manos en la cintura de Sara acercó su rostro hasta el de ella y le dio un tierno beso, Sara le rodeo el cuello con sus brazos y hizo el beso mas intenso, separándose un poco de ella le preguntó:

- Bailamos?
- No se... es que...
- Esta bien, esta bien.

Sara se alejó lo suficiente de ella como para quitarse la cazadora, dejó ver antes los ojos de Shulia su camisa blanca ajustada, a Shulia casi se la cae el vaso con la bebida y guiñándole un ojo se adentró en la pista de baile.

Sara estaba rodeada de gente, movía su cuerpo al ritmo de la música, eran movimientos rápidos pero sensuales, miraba a Shulia y la intentaba provocar con sus movimientos. Shulia la miraba con toda su atención, Sara la estaba volviendo loca, pero se dijo a si misma que no iba a caer, asi que fingió que no le importaba, Sara que lo vio pensó que tendría que hacer algo mas. Poco a poco se fue acercando a unos de los chicos que estaban bailando, ella con una sonrisa pícara se pegaba mas a él y él por supuesto aceptó bailar con ella, estaban muy pegados, el chico posó una de sus grandes manos en la cadera de Sara, Sara tenía su espalda pegada al pecho del muchacho, Sara levantó la vista pare ver la cara de Shulia. Shulia no creía lo que veía, se arrepentía con toda su alma de no haber salido a bailar con ella, tenía ganas de golpear al idiota que la estaba manoseando, pero no iba a perder el control, si quería guerra, tendría guerra.

La música paro por unos instantes mientras cambiaban los discos, Sara se despidió del joven y caminó hasta la barra al lado de su amiga con una gran sonrisa.

- Uuff que calor que hace no crees? (dijo la rubia).
- Eso parece, ya te has cansado?
- Me han dicho que la siguiente será una canción lenta y prefiero algo mas movidito.
- Aaammm.
- OH!, acaso mi grandullona esta celosa?

Sara se fue acercando a ella, la agarró de la cintura y le dio un suave beso en el cuello, a Shulia se le puso la piel de gallina, mirando fijamente los ojos de Sara, Shulia se fue acercando y chupó el labio inferior de Sara, se separó un poco de ella y le dijo:

- Yo?, para nada...

Y se separó de ella, Shulia se metió entre la gente hasta llegar al centro de la pista, la música empezó a sonar, era lenta y muy sensual. Shulia empezó a moverse, sus caderas se movían a un ritmo lento. Sara estaba bebiendo y mirando a Shulia. Una mujer salió de entre la gente, era igual de alta que Shulia, tenía el pelo largo y rubio, sus ojos eran azules y tenía unas medidas que tiraban de espalda. Shulia elevó un brazo hacia arriba, la mujer se puso detrás de ella, acaricio su brazo desde la palma de su mano hasta llegar a su costado. Sara estaba apunto de romper el vaso con la mano. Shulia vio su reacción y para darle mas emoción la alta morena le susurró algo a la mujer en el oído, ella asintió y acto seguido la mujer acaricio el vientre de Shulia subiendo hasta llegar a la cremallera de la cazadora. Poco a poco la fue bajando hasta desabrocharla por completo. Volvió a posar su mano en su vientre y de un movimiento le quitó la cazadora limpiamente. Sara escupió lo que estaba bebiendo y se quedó mirando el tremendo cuerpo de Shulia, solo llevaba un sujetador de cuero negro. Shulia le agarró la cazadora y le volvió a susurrar algo a la mujer. Con un paso sensual Shulia se fue acercando hasta donde estaba Sara, una vez estaba enfrente dejó su cazadora en al lado de Sara y le dijo:

- Me la cuidas?

Y se acercó mas a Sara, pegándola a la barra y pegando sus pechos a los de Sara, Shulia pasó su cabeza por el hombro de Sara y acercándose a su oído lo suficiente como para que su lengua lo acariciara. Sara estaba excitada, era demasiado para ella, Shulia se separó para mirarla y acercarse hasta sus labios, Sara la iba a besar salvajemente pero justo cuando sus labios se rozaron Shulia se separó y con una sonrisa volvió a la pista de baile. Sara no lo podía creer, sabia que Shulia se estaba vengando pero sabía que ella no podría aguantar, le daba igual humillarse, suplicarle... solo quería estar con ella. Volvió a fijar su vista en ella y vio como aquella mujer se pegaba cada vez mas a ella. Sara estaba que la llevaban los demonios, no sabía si ir y empujar a aquella mujer o salir de allí, decidió la segunda opción, Shulia vio como Sara cogía su cazadora y se dirigía a la salida, asustada Shulia intentó seguirla pero con toda la gente no lo conseguiría, estaba mas cerca de la mecha donde estaba el chico pinchando los discos. Se acercó hasta él y habló un momento, el asintió. La música se paró de repente y una alta morena se subió a una mesa con una micro en la mano. Sara pudo oír una voz, no le hizo falta girarse para saber de quien era la dueña, peor aun asi se giró para ver a una alta y provocativa morena.

- Sara no te vayas!

Toda la discoteca se paro a mirar a la morena, Sara quería hacerla sufrir igual que había sufrido ella, Shulia volvió a hablar.

- Espera... por favor.

Sara se moría por recorrer la distancia que las separaba y abrazarla, pero se aguantó y se hizo la fuerte. Sara se dio la vuelta con intención de salir de allí, el corazón se le paró cuando Shulia volvió hablar.

- Sara te quiero, y... si te vas...

Sara se dio la vuelta para ver a su morena, la gente hizo un círculo alrededor de ella, toda la discoteca observaba a la alta morena y a la menuda rubia, y Sara no aguantó mas cuando Shulia habló por última vez.

- Me muero...

Toda la discoteca dijo un alto y claro "oooohhhhhh", Shulia se bajó de la mesa y se quedó hay parada, Sara estaba en el otro extremo, la gente hizo un camino despejado para que las dos se pudieran reunir, a Sara le caía un lágrima por su mejilla, sin pensarlo dos veces echo a correr donde estaba Shulia, recorrió el largo pasillo que la distanciaba de su amor, se tiró a sus brazos y las dos se fundieron en un estrecho abrazo.

- Cariño perdóname (dijo la morena triste).
- Claro que si, perdóname tu también, yo lo empecé todo.
- No importa.
- Te quiero Shulia
- Y yo a ti mi vida.

Sara y Shulia se besaron apasionadamente, toda la discoteca gritaba para celebrarlo mientras todos volvían a bailar. Las dos se pusieron a bailar, se juntaban lo mas posible para rozarse, se besaban, se abrazaban y fulminaba con la mirada cuando alguien quería invitar a bailar a alguna de las dos. Ya eran las tres de la mañana y ambas habían bebido bastante, Sara estaba apoyada en Shulia y ella le rodeaba la cintura con sus fuertes brazos. La pequeña rubia con dificulta consiguió hablar.

- Qu... que te parezzzeee, si nooozzsss vamos... a cazaaa?
- No... no nos hemooozzs ido ya?
- Mmm, no estoy seguras.
- Tu y quieneeezzz maaazzz?

Sara se lo pensó durante unos instantes, luego se miraron las dos y se empezaron a reír como dos palurdas. Después de reírse un rato ambas mujeres apoyada la una en la otra consiguieron salir de la discoteca. Estaban cerca de la moto pero no tenían nada claro de lo que veían.

- Bueno, pozz amonos, yo conduzco.
- Jajajajaja (la rubia se arrodilló en el suelo mientras se reía).
- Que tiene tan... tanta gracia???
- Tuuuuuuuuuuu.
- Estas bo... borrasaaaa lo sabias?
- Mmm no, pero gracias a sios... no, espera como se ise?... gracias a... a... ah si!, a Dios! Que me lo a dicho la tía maaazz sobriaaa del mundo.

Las dos se empezaron a reír, Shulia se puso de rodillas enfrente de Sara y la dio un beso, Sara la correspondió y la abrazo por el cuello, tras separarse las dos se quedaron mirándose, por un momento Shulia desvío la vista por encima del hombro de Sara, donde estaba la carretera. Un gato cruzaba la calle tranquilamente, pasaba por delante de ellas, Shulia abrió los ojos como platos y se puso de pie de golpe.

- Sara MIRA ESOOOOO!!!!
- Queeee!!!! Que pazaa???
- MIRA ALLIIIIIIIIIIIII!!!!!!!!

Sara se tambaleo un poco pero consiguió darse la vuelta, no tenia claro lo que había, solo veía que algo se movía y que parecía un gatito, volvió a mirar a Shulia que estaba con las manos en la cabeza, parecía que no creía lo que veía.

- Shulia que paza?

El gato se alejaba cada vez mas, de repente Shulia salió corriendo detrás de el como alma que sigue el diablo y gritando.

- MI MOTOOOOOOO!!!!!!!, QUE SE VAAA!!, QUE ALGUIEN LA COSA, DIGO QUE LA COJA!, QUE ZE VA A PERDER!

Shulia seguían corriendo detrás del gato, que para ella era su moto. Sara se echo a reír mientras Coria detrás de ella, cuando el gato desapareció Shulia se paro. Sara consiguió alcanzarla, una vez llego la cogió de la mano.

- Anda... cojamos un taxi y volvemos a casa.

Una vieja pasaba con su cachaba protestando por el ruido de la música, Shulia se giró y la vio.

- Oyeee ezo no eeezzz mi moto???
- Anda vamos.


Las dos amigas consiguieron coger un taxi y decir la dirección correcta para volver a casa. Ya estaban en la puerta y Sara estaba buscando las llaves. Las saco y intento meterla para abrir la puerta pero sin conseguirlo.

- Cerradura estáte quieta! (dijo la rubia).

Shulia no hacía mas que reírse y cansada de estar fuera ya le quito las llaves a Sara.

- Anda trae, que todavía nos quedamos aquí.
- Lo habría conseguido si se hubiera quedado qui... quieta!

Shulia consiguió abrir la puerta, riéndose lo mas bajo posible y agarrándose la una a la otra consiguieron llegar a la habitación, ambas se empezaron a quitar la ropa, Sara se acercaba sensualmente a Shulia, la morena aun estaba con el sujetador de cuero, Sara se acercó por detrás acariciándole la espalda, después la rodeo la cintura y apoyo la cabeza en su espalda, las dos se quedaron disfrutando de ese momento hasta que Sara hablo.

- Estas preciosa... lo sabias?
- Tu también lo estas.
- Te quiero.

Sara le dio un suave beso en la espalda, Shulia se giró y la abrazó, rozando sus labios Shulia la dijo...

- Te amo
- Estas borracha.
- Pero te amo.

Ambas sonrieron y se besaron dulcemente, entre besos y caricias se tumbaron en la cama hasta que se acurrucaron la una en la otra y se quedaron dormidas.


La mañana llegó con un gran dolor de cabeza y el sonido del teléfono de Shulia, con una mano en la cabeza Shulia buscó en la mesita de noche su teléfono hasta que por fin lo cogió.

- Si?, hola mamá... QUEEEÉ???, pero... esta bien esta bien, luego hablamos, un beso.

Shulia colgó el teléfono, una lágrima caía por su mejilla. Sara aun no se había despertado, antes de que lo hiciera Shulia se limpio la lágrima y se abrazó fuertemente a Sara quedándose dormida otra vez.

Continuará...


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