EL AMOR ENTRE TU Y YO

Eugenia

Tercera parte

Que suavidad... jamás toque algo tan suave, y sus ojos... OH! Hace que me pierda toda en ese profundo océano, siento el peso de tu cuerpo y eso hace que el mío tiemble sin control, lo notarás?, Tu respiración sé ha acelerado... igual que la mía, pero... por qué...?

Solo ha sido un roce y estoy que me tiro de los pelos, no sé si será cosa mía pero... en tus ojos me pareció ver deseo? No... no puede ser, esos ojitos esmeralda me confunden por completo, su respiración va como la mía, tal vez sienta lo mismo que yo... creo que será mejor que me aparte si no quiero liarla.

Ambas se quedaron mirando por unos instantes pero inmediatamente Shulia se levantó sobresaltada y quedó de pie efrente de Sara, que poco a poco se fue incorporando, en su cara se veía un fuerte color rojizo y en el de la alta morena también pero era más leve, Sara elevó la cabeza mirando tímidamente a la morena que de inmediato le dedicó una sonrisa para quitar hierro al asunto, la pequeña rubia se la devolvió de inmediato.

- Bueno... será mejor que bajemos a desayunar o al final llegaremos tarde.
- Si, tienes razón, por cierto... qué hora es?
- Son las... 7:30... 7:30??????????????
- Pero si entramos a las 8:00.
- Creo que no hay tiempo para desayunar! CORRE!

Ambas chicas se empezaron a vestir a toda ostia!, Sara se lavaba los dientes mientras Shulia saltaba a la pata coja por toda la habitación intentando ponerse el pantalón, la pequeña rubia la miró divertida, de repente la alta morena se cayó al suelo y esta no pudo evitar reírse a carcajada limpia haciéndola atragantar con la pasta de dientes, Shulia la miró y empezó a reírse también, después de unas cuantas carreras por la habitación... ambas salieron corriendo de la casa con una tostada en la boca cada una.

- Son las 7:50, en diez minutos no llegaremos.
- Llegaremos justo! Sígueme conozco un atajo (dijo la rubia mientras la cogía de la mano y la metía por otra calle)

Ambas corrieron a toda prisa esquivando gente, ya eran las 7:55, entraron por las puertas de la universidad como alma que lleva el diablo, corrieron por los pasillos, subieron y bajaron escaleras, eran las 8:00 y aun les faltaban dos pasillos por recorrer, eran las 8:05 cuando tocaron la puerta interrumpiendo la clase, entraron y se plantaron delante del profesor aun dadas de la mano.

- Bien... cual es la excusa por su retraso (dijo muy serio el profesor).
- Es que... verás...
- Supongo que tu serás la nueva... no?
- Sí (dijo la alta morena).
- Tu primer día y ya llegas tarde?
- Es que ella (señaló con el dedo a Sara) me metió por un atajo (Sara la miró con los ojos como platos).
- Sara y sus atajos... si te dejas guiar por ella no llegaras ni a tu pupitre.

La alta morena contenía la risa como podía, su cuerpo se movía levemente y Sara lo noto ya que estaban dadas de la mano.

- Espero que esto no vuelva a pasar (dijo el director dándose la vuelta).

Shulia que cada vez se reía mas hizo que Sara notara mas sus movimientos, a ella no le parecía hacer mucha gracias así que para que la alta morena parara le apretó con mucha fuerza, tanta que hizo quejarse a Shulia.

- COÑO!

El profesor se giró para mirarla mas serio que antes.

- Cómo has dicho?
- Que... claro que no señor!

Sara la miraba divertida y ahora era ella la que contenía la risa.

- Siéntense.
- Sí (dijeron ambas).

Soltaron su agarre y Sara pasó delante de la alta morena para dirigirse a sus asientos. Al fondo había dos mesas libres, justo cuando Sara estaba frente a la mesa... Shulia metió su pie entre los de ella haciéndola tropezar, esta con el impulso cayó encima de la mesa corriéndola varios metros atrás. Toda la clase se giró para mirarla.

- Señorita Sara, aparte de desubicada... patosa?
- Es que... me he tropezado con algo (le tiró una mirada asesina a la alta morena que no dejaba de reírse en voz baja).
- A ver si es posible que deje de interrumpir la clase y podamos comenzar.
- S... sí señor.

Ambas se sentaron en las mesas, la una estaba al lado de la otra, las separaban pocos centímetros. Sara no estaba atendiendo a la clase, estaba pensando como vengarse. Sara miró a la morena que estaba a su lado la cual le devolvió la mirada y la sonrió, Sara se la devolvió pensando... (no sabes lo que te espera bonita), arrancó de su cuaderno un pedazo de papel y escribió algo, después lo dobló y lo lanzó a la mesa de al lado donde estaba su amiga, sorprendida... Shulia miró a su compañera de al lado y después cogió el papelito y comenzó de abrirlo, "después de clase tengo que ir al supermercado, me acompañas?" La morena la miró y acto seguido cogió un boli, una vez escribió la respuesta, después dobló el papel y se lo pasó a Sara, ella lo abrió "si, te acompaño", Sara la miró y le dedicó una sonrisa a la cual la morena la guiñó un ojo. Pasaron varias clases llegando así la hora de tiempo libre, ambas fueron a cafetería a tomar algo.

- No ha tenido ninguna gracias.
- Pues a mí me a parecido de lo más gracioso, jajaja.
- Quien ríe él último ríe mejor...
- Me estas amenazando? (preguntó la morena divertida).
- Yo?, por quién me tomas?
- Por alguien que no parará hasta vengarse.
- Y si fuera así? (preguntó acercándose mas al rostro de la morena).
- Si fuera así... tendría que vigilarte muy de cerca (dijo acercándose al rostro de la rubia quedando solo a unos centímetros de sus labios).

Ambas se miraron fijamente perdiéndose en la profundidad de sus ojos. Los ojos de la pequeña rubia fueron bajando hasta posarse en los carnosos labios de la morena, esta humedeció sus labios con su lengua, la morena frotó su nariz con la de la pequeña rubia, ambas cerraron sus ojos y dejaron que sus narices se siguieran acariciando, sus frentes se juntaron e hicieron más intensas las caricias, ese momento fue interrumpido por una voz femenina pero grave.

- Vaya! vosotras de pequeñas os viciabais a David el nomo?
- Tienes algún problema? (preguntó la rubia bastante enfadada por haber interrumpido ese momento).
- La verdad es que ver a dos bolleras no me agrada mucho.

Shulia y Sara se miraron durante unos instantes, tras ese momentos dos carcajadas limpias resonaban en los oídos de la intrusa, Sara se agarra es estómago de la risa y a Shulia le caían lágrimas de la risa.

- Jajajajajaja muy buena...
- Os reír por que os he pillado.

Las carcajadas empezaron a sonar mas fuerte, entre carcajadas Sara le preguntó a la alta morena que no paraba de reír.

- Shulia, jajajajaja, que te parece si nos saltamos las clases que quedan y nos vamos ya?... jajajajaja.
- Jajajajaja, me... jajaja, me parece una buena idea, vamos que me da algo, jajajajaja.

Shulia y Sara se levantaron de la mesa, la alta morena llevaba un vaso de chocolate en su mano, Sara se hizo a un lado para dejarla pasar, Shulia se disponía a pasar cuando el de Sara se metió entre los suyos haciéndola tropezar, el chocolate que llevaba en la mano se derramó sobre la cara de la chica que las interrumpió antes, Shulia se quedó de la misma postura mirándola como diciendo "que cagada", entre todo el chocolate de la cara de aquella chica se pudo notar que su piel se estaba poniendo roja, Sara estaba con los mofletes hinchaos conteniendo la risa, Shulia se giró para mirar a Sara, cuando sus ojos se encontraron Sara no pudo mas y dejó salir una gran carcajada limpia, la alta morena se puso en posición de salir disparada para coger a la pequeña rubia, esta que vio sus intenciones echo a correr sin pensarlo y la alta morena salió detrás de ella a toda velocidad, la chica que las vio salir corriendo, antes de que salieran por la puerta de cafetería alcanzo a decir.

- BOLLERAAAAAAAA!!!!!!!! ESTA ME LA VAIS A PAGAR!!!!

Sin girarse, las chicas continuaron corriendo, la pequeña rubia era bastante rápida pero la morena le pisaba los talones.

- Puedes correr cuanto quieras pero hasta que no te coja no pararé!
- Pues me parece que te vas a cansar por que no tengo ninguna intención de parar, jajajajaja.

La pequeña rubia intentó engañarla en una curva pero la morena vio sus intenciones y no lo consiguió.

- No te librarás de mi tan fácilmente rubita!
- No me llames así, avestruz!
- Lo que tu digas rubita! Jajajajaja.

Corrían por los jardines de la universidad a gran velocidad, esquivando gente y saltando pequeños arbustos, cuando Shulia volvió a llamarla rubita, Sara se paró en seco girándose para encarar a la alta morena que se acercaba a ella a una velocidad de vértigo, la morena que no se había dado cuenta de que esta había parado, abrió sus ojos como platos intentando frenar pero eso no fue posible. La morena se llevó a la rubia por delante como si de un placaje de fútbol americano se tratara, la morena cayó encima del pequeño cuerpo que la estaba abrazando por la cintura.

- Ay! Eso ha dolido (se quejó el pequeño cuerpo oculto).
- Estas bien?!
- Teniendo en cuenta que una avestruz a gran velocidad me ha atropellado... yo diría que estoy bastante bien.
- Muy graciosa rubita (dijo la morena apoyando su cabeza en el pecho de la rubia que se movía con rapidez).
- Estas cómoda?
- Mucho.
- Y piensas quedarte mucho ahí?
- Me has hecho correr mucho... así que yo diría que sí.

Sara posó una de sus manos en la ancha espalda de la alta morena y la otra la enredo en su pelo, ésta se acomodó mas en el pequeño cuerpo y lo abrazó con sus fuertes brazos. Así estuvieron una hora, cada una estuvo disfrutando de aquel momento, de ese contacto, ambas se levantaron y pusieron rumbo al supermercado. Una vez allí... Sara cogió un carro y se dispuso a coger lo que necesitaba.

- Shulia, puedes ir a frutería y coger una lechuga?
- Claro, ahora vengo.

Shulia se fue al lado donde esta la frutería, Sara la siguió, iba a llevar acavo su venganza, cuando Shulia estaba mirando que lechuga escoger, Sara se puso detrás de una caja de tomates, cogió uno de ellos y cerrando uno de sus ojos para tener mejor puntería lanzó uno a la alta morena que estaba de espaldas a ella. El tomate dio de lleno en la cabeza de la morena que inmediatamente se puso una mano en la cabeza y con un quejido se giró para ver quien se lo había tirado.

- HIJO DE!, pero...

Forzando su vista vio como un pequeño cuerpo de cabecita rubia se metía por uno de los pasillos a gran velocidad, decidió atajar por otro pasillo y mirar a ver que hacia Sara, la vio que estaba delante de una gran torre de botes de aceitunas, al lado de ellas había una chica promocionando la nueva marca, Sara iba a coger uno de los tantos botes que había, Sara cogió uno de los botes de arriba para que no se cayera la torre de botes, la dependienta estaba de espaldas a ella hablando con otra señora, Sara se quedó allí parada leyendo lo que ponía en el bote, Shulia estaba detrás de aquella torre mirando por un pequeño agujerito a Sara, Shulia miró bien los botes y se dispuso a quitar uno del centro sabiendo lo que eso significaba, nada mas quitarlo echo a correr oyendo a sus espaldas el tremendo ruido que causó. A Sara no le dio tiempo a girarse, todos los botes cayeron encima de ella y de la chica que los promocionaba, ambas consiguieron sacar la cabeza de tanto, la dependienta echaba humo por las orejas y con una mirada asesina y una voz... mas que grave le dijo.

- PERO CON TODOS LOS BOTES QUE HAY HAS TENIDO QUE COGER PRECISAMENTE ESEEEE!!!!!!
- No vera... yo... yo cogí de los que estaban abajo.
- NO MIENTAS!, DE HABER SIDO ASI NO SÉ HABRIAN CAIDO!

Sara inmediatamente se puso a pensar en quien podía haber hecho eso, no tuvo que pensar mucho, miró al final del pasillo y vio a Shulia montada en la barra baja del carro pasar a gran velocidad, pero antes Shulia la miró y con una amplia sonrisa le guiñó un ojo, esto hizo que la pequeña rubia se pusiera roja de rabia, cogió uno de los botes y lo lanzó con la intención de dar a Shulia, pero esta consiguió esquivarlo, el bote fue a parar a una de las piernas de una pobre vieja que pasaba con su cesta, el golpe la hizo caer al suelo, en ese momento Shulia se paró y se quedó mirando a la vieja, Sara con sus ojos como platos se la quedo mirando igual.

- ESO! ENCIMA DE JODER EL SUPERMERCADO MATENOS A LOS CLIENTES! SI QUIERE LA AYUDO!!!

Diciendo esto la dependienta fue saliendo de entre los botes de aceitunas con la intención de agarrar a Sara, esta que vio sus intenciones se revolvió entre los botes consiguiendo así su libertad, ambas tenían intención de correr, una para escapar y la otra para atraparla, peor una voz las hizo parar, era la vieja, había conseguido levantarse con ayuda de su cachaba.

- SINVERGÜENZAS!

Tras esto la vieja echo a correr donde se encontraban Sara y la dependienta, Sara echo a correr a gran velocidad seguida por la vieja que con su mano alzaba la cachaba y la dependienta con los botes de aceitunas en la mano, Sara se metía por varios callejones intentando perder de vista a las dos locas que la seguían, por uno de los callejones vio a Shulia que seguía corriendo con el carro a gran velocidad, corrió con todas sus fuerzas hasta ponerse a su altura.

- Eres una...!
- Yo que tu me ahorraba el comentario y subía, jajajaja.

Cada una en un lateral del carro iban por todo el supermercado recorriendo los pasillos para perder a la vieja y a la dependienta, pero también se les había unido el guardia de seguridad, consiguieron dar con un pasillo que al final de el estaba la salida, ambas se miraron y sonrieron, con un pie en la barra y el otro dándose impulso en el suelo para ir mas rápido, una vez pasaron por las cajas que darían a la salida... ambas saltaron del carro y miraron para atrás a ver donde estaban sus cazadores, les vieron al final de un pasillo corriendo desorientados, Shulia miró a Sara con una gran sonrisa, la cogió de la mano y las dos entre risas salieron corriendo de allí. Aun agarradas de las manos... Sara y Shulia paseaban tranquilamente por la calle, Sara vio una tienda de objetos muy bonitos y le pidió a Shulia que entrara con ella, una vez dentro... Sara corrió al ver una estantería con cajitas de música, se acercó y cogió una de ellas, al abrirla sonó una pequeña melodía, cerró sus ojos y se perdió en el sonido de aquella melodía, Shulia la estaba buscando de pasillo en pasillo cuando por fin la encontró, se la quedó mirando... algo extrañada, pero lo primero que pensó fue lo hermosa que se veía, Sara abrio los ojos rápidamente al sentirse observaba, sus ojos estaba humedecidos, vio como Shulia la miraba fijamente y algo confusa, rápidamente se giró para que Shulia no viera sus ojos asi. Para disimular un poco habló ella primero.

- Esta melodía es preciosa no crees?

Sara se disponía a dejar la cajita en la estantería pero una mano encima de la suya impidiendo que la dejara y un susurro en su oído lo impidió.

- Pues si tanto te gusta te la regalo (dijo muy suavemente).

Sara la miró con asombro, Shulia solo le sonrió y le dio un tierno beso en la mejilla. Una vez fuera de la tienda... Sara llevaba entre sus brazos un paquetito con un lacito rojo, estaba abrazada a él, iba con la cabeza agachada metida en sus pensamientos.

"Es el primer regalo que me has hecho... lo guardaré con mucho cariño, y en la forma en qué me lo has dicho? Oohhhh!!!! Casi me derrito, me habría gustado tanto abrazarte... pero con tu beso me conformé, fue tan suave y tan tierno..."

Una voz la sacó de sus pensamientos, miró hacia delante y pudo ver que Shulia estaba a varios metros de ella.

- Quieres qué vayamos a tomar algo?

Sara afirmó con la cabeza, corrió un poco y se puso a la altura de su amiga, su brazo derecho que estaba al lado de Shulia se deslizó hacia abajo, a la altura de la mano de ella, durante un momento dudó, pero se armó de valor y agarró la mano de la alta morena, esta la miró sorprendida, y pudo ver a una pequeña rubia sonrojada pero sonriente, Shulia entrelazó sus dedos con los de ella, cuando Sara la miró esta la sonrió muy tiernamente, Sara le devolvió la sonrisa, tomadas de la mano ambas entraron en un bar.


Continuará...


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