Una mortecina luz procedente de una bombilla alumbraba vagamente, dejando en penumbra
la mayor parte de los rincones de aquel lugar.
El goteo de alguna tubería rota era el único sonido que se escuchaba en el silencio
casi total, así como los propios pasos dados por la pequeña mujer rubia.
Sin entender por qué, Alicia Montero tragó saliva lentamente; notaba como su cuerpo se
ponía al acecho percibiendo que algo iba a ocurrir.
Se paró cerca de donde había un poco más luz en la estancia, echando su media melena
rubia hacia atrás, en un gesto típico de nerviosismo por su parte.
- ¿Blake estas ahí? - su tono de voz denotaba el miedo que sentía.
No entendía como se había dejado enredar de esa manera, el simple hecho de estar allí
sola la ponía el vello de punta, intentó recordar que había quedado con una preciosa
pelirroja esa noche a la cual había conocido no hace mucho, con eso intentaba aliviar
el pánico que se empezaba a apoderar de su mente.
Como no bastaba para distraer su cerebro, comenzó a observar su alrededor haciendo un
pequeño esfuerzo con sus ojos verdes debido a la oscuridad dominante.
Aquel sótano, que en su día hizo la función de garaje, se encontraba en una zona vieja
de la ciudad, una parte que raramente ella visitaría en otras condiciones.
Era enorme y con muchas columnas repartidas por toda la zona, alguna tubería rota y
desvencijada, escombros y mucha porquería eran los únicos adornos.
Le pareció ver y escuchar algo, lo que hizo que se quedará totalmente petrificada con
todos sus sentidos alerta para advertir algún sonido o movimiento.
"Tranquila Ali no hay nadie, no seas paranoica será una rata o algún animalillo" se
animó sin creérselo demasiado, maldiciendo su viva imaginación que siempre le hacia
pensar cosas raras.
De repente sintió un fuerte golpe en su espalda que la hizo caer en el suelo con una
facilidad pasmosa, antes de darle tiempo a reaccionar algo la levantó en el aire,
lanzándola contra una de las columnas con otro fuerte golpe, un grito de dolor salió de
su garganta cuando su cuerpo impacto contra el duro hormigón.
Sintiendo como se partía por dentro, sabía que tenía que reaccionar o la matarían allí
mismo, "defiéndete" le dijo su conciencia "o morirás".
Intentó levantarse y hacer frente a su agresor del cual, solo había divisado entre los
golpes que era una enorme figura con una fuerza descomunal, su imaginación la hizo
pensar en un enorme oso de grandes pezuñas.
A duras penas se puso en pie buscando al asaltante, pero ya no estaba, allí no había
nadie.
- Mierda, sal hijo de puta - gritó entre sollozos angustiosos - muéstrate, si quieres
dinero llévate mi bolso y déjame en paz cobarde de mierda.
Con su respiración agitada comenzó a vislumbrar la negrura de los alrededores
intentando ver algo, cuando volvió a sentir una fuerte patada en el estómago, así como
una serie de puñetazos por el resto de su cuerpo que la hicieron doblarse de dolor,
mientras caía de nuevo al suelo doblada por las rodillas y gritando.
Al divisar frente a ella al asaltante, comenzó a defenderse intentando golpearle las
piernas con la fuerza sacada de su interior, el leve quejido procedente de la persona
indicaba que tuvo éxito en su idea, lo que hizo despertar una rabia dentro de ella.
Intentando ver de nuevo a su agresor solo pudo vislumbrar que era moreno y tenía el
pelo largo, ya que un puñetazo en la cara hizo que retirara la vista, sintiendo como su
nariz y su labio comenzaban a sangrar. Estaba segura que alguna pieza de su inmaculada
dentadura no estaría en su sitio, si es que podía mirarse en un espejo de nuevo algún
día, su nariz parecía rota por como emanaba sangre.
Sintió que la volvían alzar en el aire para arrojarla de nuevo fuertemente contra el
suelo, mientras estaba allí con sin respiración, volvió a sentir una fuerte patada en
su estómago que la hizo perder la conciencia durante unos segundos que parecieron horas.
Pensó seriamente que no sobrevivía a esa paliza, sentía todo el cuerpo roto y sangrando por
los incontables arañazos que tenía, ni siquiera podía defenderse. Cada vez meter aire
en sus pulmones era una tarea más difícil, ni siquiera oía sus propios gritos de dolor.
Sus brazos y sus piernas debían de estar rotos por miles de sitios ya que el malestar
era insoportable, no entendía como podía seguir casi lúcida.
"No puedo morir así, se que este no es mi destino" pensó en un atisbo de esperanza
"recuerda las clases de nitjusi y de defensa personal Ali, venga tu puedes, no te des
por vencida, acuérdate de las amazonas, ellas morían luchando, siempre has querido ser
una amazona demuéstrate que hubieses podido", se dijo a si misma en un atisbo de
conciencia.
Sin apenas ver, debido a los innumerables golpes en su rostro le habían dejado
prácticamente ciega, volvió a ponerse malamente de pie y cargo con la poca fuerza que
la quedaba debido al dolor, contra el agresor que la observaba impasible desde la
oscuridad.
Sin moverse apenas la enorme figura la esquivó sin recibir ni un roce, haciéndola una
extraña llave y poniéndola de cara a la pared, sentía el peso del asaltante contra su
espalda; notó como el brazo se partía en verdad haciéndola gritar de dolor, ahora
diferencia el "malestar" de los golpes de la verdadera rotura de sus huesos. Intentó
volverse para por lo menos ver al causante de su muerte, solo pudo divisar unos ojos de
un azul acerado, los cuales no podría olvidar si es que viviera para contarlo; en
cuanto se miraron a los ojos el miedo recorrió su cuerpo siendo consciente, al observar
esa mirada fría, que la iba a matar en ese instante, su fin había llegado.
Una ronca voz femenina la susurro en el oído:
- Saluda a Hades de mi parte monada, creo que te vas a reunir con él.
Pero sin entender porque, algo dentro de ella se revolvió, aún con el brazo roto, sin
entender la razón, algo se despertó en su interior y una nueva fuerza renacida del
corazón y las ganas de que esa mujer no fuera la causante de su muerte, concentró su
dolor en un punto concreto, es como si la sensación de un dolor más grande aún que esos
golpes se produjera si moría a mano de esa persona.
Impulsándose contra la pared con el brazo sano y las piernas, aprovechó a su
contrincante que la sujetaba para alzarse en el aire, en un impresionante despliegue de
flexibilidad y colocarse a su espalda.
Impresionada por el cariz de los acontecimientos, la morena se quedó un segundo perpleja
de la fuerza demostrada por la molesta rubita, tiempo que aprovechó esta para golpear
con el brazo sano la cabeza de la mujer, amarrándola del largo pelo negro, la golpeo
con toda su rabia contra la pared, mientras gritaba:
- ¿Por qué yo, eh, por qué yo?
Con toda la furia que tenía dentro de si, aporreo por su vida una y otra vez, hasta que
la asesina se revolvió de nuevo, agarrando el brazo "sano" para lanzarla contra una
columna.
Mas gritos de dolor se escaparon de su garganta, recuperándose lo más rápidamente que
pudo, vio entre tinieblas como la morena comenzaba a golpearla con piernas y brazos, en
perfecta armonía, en algún tipo de lucha oriental, Alicia se intentaba defender
deteniendo los golpes, pero ya que no tenía apenas fuerzas para mantenerse en pie,
menos aún para defenderse.
Cayo al suelo extenuada y sin apenas percatarse del alrededor, ya no sentía dolor,
sentía flotar como si su alma se separara del dolorido y golpeado cuerpo, sintió que la
morena se ponía en cuclillas entre tinieblas y la agarraba del pelo mientras sintió
algo frío en su sien, no podía estar segura pero su instinto le decía que era una
pistola, dio gracias a que su asesina tuviera conciencia y no quisiera alargar el
sufrimiento que padecía.
Entre la semi inconsciencia oyó una voz a lo lejos, no sabía si era su imaginación o si
era real.
- Dioses... Ali... no dis... suéltala es... tienes... - en ese preciso momento y sin
aguantar más su cuerpo se dio por vencido sumiéndose lentamente en una agradable
oscuridad donde todo habría sido una horrible pesadilla, la peor de su vida.
*****
CUATRO DIAS DESPUÉS:
Alicia despertaba lentamente sin saber dónde estaba, era una habitación con aparatos
por todas partes, poco a poco abrió los ojos percibiendo despacio lo que la rodeaba
difusamente, ya que su visibilidad no era del todo buena.
Al intentar mover el brazo para incorporarse vio que lo tenía en un cabrestillo, una
punzada de dolor recorrió su cuerpo al intentar moverse, lo que hizo que dejase de
intentarlo inmediatamente.
En el otro brazo tenía varios cables que no sabía de donde venían.
Sentía los párpados y labios hinchados así como el resto de la cara, con el brazo donde
tenía el suero se tocó el rostro viendo como lo tenía golpeado y bastante hinchado tal
y como ella lo sentía.
Su cerebro intentaba procesar donde se encontraba y lo último que aconteció pero solo
recordaba mucho dolor, por lo que decidió no pensar en nada.
Se sentía extremadamente cansada y volvió a dejarse llevar en los brazos del dios del
sueño.
*****
CASI DOS MESES MÁS TARDE:
Después de dormitar lo que pareció un rato, volvió abrir los ojos pero les sentía tan
pesados que dejo de intentarlo, limitándose a escuchar.
En el entorno percibía movimiento, una voz que le hablaba, no entendía lo que decía pero
le reconfortaba, sin entender porque y pareciendo estúpido la femenina voz le sonaba
conocida de hace tiempo y le hacia sentirse protegida.
De nuevo volvió a dejarse a sumirse en una apacible tranquilidad mientras sentía un
ligero pinchazo en alguna parte de su cuerpo.
Durante lo que le pareció mucho tiempo, estuvo entre la realidad y la irrealidad de los
sueños, a veces soñaba con amazonas, sueños en los que ella era su reina, otras veces
soñaba con un formidable guerrero que siempre andaba rescatándola de innumerables
peligros pero al que no veía la cara nunca, otras tenía horribles pesadillas de que era
crucificada como Jesucristo y que la asesina de ojos azules le clavaba los clavos
mientras mandaba romper sus piernas, otras veces sentía que su alma volvía a la
habitación y que una dulce voz la cantaba, la hablaba, la pedía perdón, pero siempre en
el estado de ensoñación en el que se encontraba.
En medio de uno de sus extraños sueños sentía que pura energía penetraba dentro de ella,
como si algo golpease su pecho con descargas eléctricas, poco a poco comenzó a intentar
abrir los ojos para que hacer parar esa extraña sensación.
Con un esfuerzo enorme pudo abrirlos, ya no les sentía tan doloridos y pesados la
hinchazón debía de haber desaparecido, pero la luz la molestaba de sobremanera
haciéndola parpadear repetidas veces para que sus pupilas se adaptasen a la intensidad
de la luz en la estancia.
A su alrededor había mucha gente, la mayoría con batas blancas, sus brazos sentían
pinchazos causándola ligeras molestias.
- Bienvenida al mundo de los vivos de nuevo Alicia, creíamos que te marchabas para
siempre, por favor no lo vuelvas hacer.
Una mujer con una preciosa sonrisa, el pelo castaño largo y rizado la observaba con
expresión de cariño mientras la tocaba por el cuerpo, su rostro la resultaba conocido,
intentó hablar pero sentía la lengua pastosa y pesada, como pegada al paladar.
- Shiiiiiiisssssss, no intentes hablar cariño llevas dos meses en coma, tu boca tiene
que estar seca y pegajosa, tranquila.
"Por los dioses, - pensé - dos meses en coma, ciertamente esa mujer no me mató pero hizo
un estupendo trabajo ¿Quién me salvó?". Pensaba mientras recordaba todo.
Mientras los médicos y las enfermeras hacían su trabajo, la mujer cuyo nombre era Marta,
le explicó que acaba de tener una parada respiratoria y la habían reanimado con las
palas aunque prácticamente la daban por muerta, pero en un último y desesperado intento
volvió a la vida. Ella era uno de los médicos jefes.
Por más que intentaba articular palabras la sequedad se lo impedía, al ver sus esfuerzos
la dieron un poco de agua el cual comenzó a beber con ansia, pero después de una
reprimenda empezó a tomarlo muy lentamente y a sorbitos como se lo aconsejaron.
Una vez terminó el vaso de agua comenzó a hablar lentamente un tono muy ronco, salió de
su garganta al notar que era el suyo una sonrisa apareció en su cara, le costaba mucho
hablar:
- Espero que la voz sea provisional y no me la hayan puesto para siempre - fue lo
primero que se la ocurrió, haciendo que la gente que se encontraba en la habitación
comenzará a reír.
- Me alegro que tengas tan buen humor, es buen síntoma. Verás tus heridas han curado
perfectamente dejando cicatrices prácticamente invisibles, los huesos de tus brazos y
tus piernas han soldado muy bien, notarás levemente una pequeña molestia cuando cambie
la temperatura bruscamente pero ninguna secuela más. Tus costillas también han vuelto a
encajar en su sitio, lástima que te tocarán ligeramente el pulmón, de momento eso no
supondrá nada grave pero si sufrieras de nuevo otro "accidente"... - explicaba Marta.
- ¿Accidente? Yo no sufrí ningún accidente, recuerdo perfecta... - comenzó a replicar
con enfado a la médico doliéndole la garganta por el sobre esfuerzo que le suponía
intentar hablar.
- Tranquila Alicia, luego vendrá Blake para hablar contigo - apaciguó mientras le
ponía una mano en su brazo para tranquilizarla - déjame terminar de explicarte, si
tuvieras otro percance de esta índole seguramente tus órganos no saldrían tan bien
parados y podría suponer tu muerte inmediata, por lo tanto te aconsejo que tengas mucho
cuidado en el futuro.
- ¿Quién me golpeó y por qué? Necesito respuestas - agregó lastimeramente con una voz
cansada y lágrimas en los ojos.
- Lo se niña, ahora será mejor que descanses - le decía Marta mientras sus ojos
comenzaban a pesarle, ella intentaba no dejarse vencer por el sueño, necesitaba
entender, quería respuestas - no luches contra ello déjate llevar.
Lentamente el sueño la pudo y se dejo mecer en los brazos del Dios del sueño, sabía que
no hacía otra cosa más que dormir pero su cuerpo se lo pedía a gritos, reposo y
descanso absoluto.
Volvió a despertarse sintiéndose bastante mejor que la vez anterior, "¿cuánto tiempo he
dormido esta vez?" se preguntó a si misma.
Cada vez se notaba con más fuerza aunque los dolores no remitían del todo, vio que a su
alrededor tenía menos cables y tubos que la vez anterior.
- Eso es bueno - dijo en voz alta para ver si su voz había recuperado su tono habitual.
Con alegría observó que aunque notaba la garganta muy áspera, su tono era bastante
parecido a su voz normal.
- Me alegro oírme de nuevo - se ánimo a si misma.
La puerta se abrió y dio paso a un hombre de pelo cano, estatura media y ojos grises,
con una sonrisa en su cara.
- Mi Ali, creí que te habíamos perdido - sonó emocionado mientras se acercaba a
besarla y abrazarla.
- Dios Blake ya era hora ver una cara conocida, ¿Qué pasa que hago aquí? ¿Qué ocurrió
en ese sitio? ¿Por que no estabas allí tú cuando llegué?... - comenzó hablar
atropelladamente mientras se le saltaban las lágrimas.
- Tranquila cariño, por favor vengo a explicarte todo, ahora solo quiero que te
relajes - habló mientras se sentaba en el borde de la cama agarrándola con cariño de su
mano - se que todo esto ha sido muy duro para ti, las cosas se estropearon antes de
comenzar, será mejor que empiece por el principio...
"Como sabes trabajo para el Gobierno haciendo pequeños favores aquí y allá, donde se
necesiten nuestros servicios. Nos dedicamos a varias labores, a lo que se precise en
ese momento, investigamos, trasladamos, limpiamos... Etcétera, si nos proponen algo lo
estudiamos y si es viable lo llevamos a cabo hasta sus últimas consecuencias.
Uno de los últimos casos que se nos han "encargado" es descubrir y destruir una red de
adopciones, totalmente ilegales a nivel mundial.
Verás hay una asociación de personas que se dedican a proveerte de un hijo o de varios,
te dan los certificado, falsifican toda la información necesaria y tramitan la adopción
entre uno y dos meses a lo sumo. Dependiendo del niño o niña que desees tienes unos
precios, el "paquete" básico cuesta 260.000 euros y después si quieres elegir, como que
sea rubio, que tenga los ojos de un color determinado, etc. eso supone un incremento
del precio..."
La cara de Alicia era de asco e incredulidad.
- ¿Cómo pueden traficar con niños? Es... es... es horrible...
- Lo se cariño, déjame seguir por favor - respondió el hombre mientras le agarraba
dulcemente la mano.
"Como te decía, depende de lo que quieras, así te puede costar, puedes elegir la edad,
el tono de piel, el país de nacimiento, un montón de "extras" según te explicaran ellos.
Es una red muy bien organizada con muchos contactos en los diversos países, nuestro
trabajo es terminar con ella, destruirla de arriba hacia abajo.
Verás, desde hace algo menos de un año, hay una pareja de mujeres multimillonarias que
están metidas en negocios no muy... digamos... legales, siguiéndoles la pista
descubrimos que están tramitando una adopción; nuestro plan es quitarlas del medio para
que sean sustituidas por otras dos personas muy parecidas físicamente a ellas, las
cuales, no tendrán problemas ya que serán identificadas como estas que ya han sido
debidamente investigadas por la organización y así, conseguiremos dos objetivos en el
mismo, el primero eliminarlas y evitar que sigan con sus negocios de drogas y el
segundo introducir a dos personas en la organización de trafico de niños sin que nadie
sospeche lo mas mínimo.
Ahí es donde entras tú, físicamente eres asombrosamente parecida a Joana, rubia, ojos
verdes, no muy alta, pasarás por ella perfectamente para gente que solo ha visto sus
fotografías o no la conozca personalmente, es una persona que se ha dejado ver poco o
nada, con lo cual no existe apenas problemas de que alguien te reconozca.
Otra mujer y tu seréis las encargadas de sustituirlas, has de aprenderte todo sobre la
otra persona, sois amantes desde hace cuatro años, donde os conocisteis, vuestros
gustos, vuestras hobbies, lo que os enamoro de la otra y todas esas cosas que se dan
por echo en cualquier pareja. Tenéis que estar preparadas para cualquier pregunta que
pueda surgir.
Una vez dentro estaréis en una pequeña ciudad de Bangladesh donde estaréis vigiladas
constantemente, os invitaran a fiestas, a banquetes, a un montón de sitios para saber
que realmente sois quien decís ser, son muy desconfiados se juegan mucho y prestan
atención a los detalles mas mínimos.
Tenéis que ser una pareja feliz, bien avenida que se vea que el amor sobra en cantidades
enormes, ella te protege, besa la tierra que pisas, y tu solo tienes ojos para ella.
Sois almas gemelas.
El niño es un regalo de Lola para Joana, es la culminación de su amor por eso no ha
escatimado en gastos".
- Blake todo esto es demasiado increíble para mí, pero aún no entiendo que pasó en el
garaje - preguntó alucinada completamente por el relato que la estaba contando.
- Mira Alicia, ella era la encargada de eliminar a Joana, al ser tan parecidas
físicamente hubo un horroroso "error", un cambio de datos produjo el malentendido -
concluyo Blake apenado.
- Yo no era le objetivo pero esa chica, Joana, si... dioses es horrible, eso es
asesinar... - dijo la rubia sorprendida por las palabras de su amigo y con unas ganas
terribles de vomitar.
- Lo se cariño, pero es parte de un trabajo, pero es un mal menor para erradicar un
mal mayor, para matar la enfermedad hay que eliminar al portador del virus sino nunca
dejará de reproducirse - explicó con tono neutral.
- No me lo puedo creer, es demasiado cruel - dijo intentando asimilar la información.
- Por favor necesitamos tu ayuda, no lo comprendes, trafican con niños les compran a
familias tan pobres y desesperadas que por salvar al resto de su prole no les importa
vender a uno de ellos, sino pueden comprarlos, roban a familias que han anhelado años a
esos hijos para dárselos a otras que pagan por ese servicio - respondió enfadado Blake.
- ¿Cómo puedes pedirme algo así? ¿Qué se supone que haré yo allí? Prefería que no me
hubieras metido en todo esto - dijo muy entristecida.
- Ali, no solo eres tremendamente parecida a ella sino que además eres una experta en
ordenadores, necesitamos que extraigas toda la información de sus pc, no los tienen
conectados a Internet para evitar pirateo y están sumamente protegidos con contraseñas,
tu eres la única capaz de saltar todas las protecciones en tiempo record, por favor
recapacita, piénsalo, solo te pido eso - rogó el hombre.
- Será mejor que me dejes sola, Blake estoy demasiado cansada - indicó tratando de que
se marchara.
- Está bien, mañana volveré siento todo esto, pero en serio recapacítalo por favor -
añadió mientras se levantaba - te dejaré un dossier con todos los datos, si puedes
échalo un vistazo.
- No te prometo nada - contestó la rubia.
Dándole un ligero apretón en el brazo abandonó la estancia en silencio cerrando la
puerta al salir, dejando a Alicia sumida en sus pensamientos, poco a poco comenzó a
cerrar los ojos hasta quedarse dormida.
La puerta de la habitación se abrió lentamente, alguien se acercó con absoluto sigilo a
la cama, observando durante un buen rato a la rubia dormida, con el mismo silencio con
el que entró; la figura abandonó lentamente el cuarto.
Continuará...