Disclainers: Pues eso que, estos personajes no son míos, hago esto sin ganar un euro J y respeto, lo digo sin acritud, profundamente los derechos del copyright ese...
Comienzo del fanfic 03/04/2004.

Si tienes algún tipo de crítica escribe a kerryson16@yahoo.es

Dedicatoria: Se lo dedico a Cyane2 "El Retorno de Picachu".


LA ACOMPAÑANTE

Por Morfeo

Primera parte

- Bromeas ¿verdad? - dijo la rubia medio enfadada mientras paseaba de un lado a otro de la habitación.
- No bromeo, venga hablo en serio ¿quieres al menos pensarlo? - respondió con tono impaciente la otra mujer.
- Estás loca Elsa, ¿lo sabes verdad? No solo es una idea descabellada sino muy estúpida - medio gritó de nuevo la rubia.
- Venga Blanki no seas así, por Hades al menos piénsalo esta noche y mañana lo hablamos de nuevo - insistió tercamente Elsa.

Blanca no dejaba de pasear por el enorme comedor de su piso, miraba a su alrededor sin ver realmente, la cara alfombra persa, amortiguaba sus pasos.
Miró a su amiga, sopesando la idea, pero inmediatamente la borraba de su mente sabiendo que saldría mal, siempre salían mal ese tipo de cosas.
- No Elsa, es demasiado estúpido siquiera tenerlo en cuenta, Dios mío, pretendes que lleve a la fiesta a una puta, a una ramera, una mujer de alterne... - habló atropelladamente.
- Blanki, venga tranquila, lo primero te he dicho mil veces que no es una prostituta sino una acompañante, hay una sutil diferencia - recordó la regordeta amiga - además ella sabe hacer su trabajo a la perfección, adoptará un papel y lo llevará a cabo sin que nadie sepa quién es, luego saldrá de tu vida.
- Siiiiii, claro - continuo Blanca rebatiéndole - después de haber dejado mi cuenta bancaria en números rojos, son 6000 euros por acompañarme a una fiesta, sin contar que ¡¡¡¡Yooo!!!! pago la cena y el transporte ¿te parece lógico?
- Mierda Blanca - Elsa se cabreaba por momentos - quieres ser sensata por una vez, si no vas a esa puñetera fiesta acompañada por la mujer que te has inventado, serás el hazmerreír y la zorra de tu exnovia, te lo reprochará el resto de tu vida ¿es lo qué quieres? Eh, dime ¿es eso lo qué realmente quieres? Todo por no pagar una mísera cantidad que ni siquiera notará tu abultada cuenta corriente.
- No se chica...
- Vamos Blanki piensalo, por favor, solo te pido eso - siguió pidiendo con cara de cachorrillo.
- Vale, esta bien, tú ganas, lo voy a meditar durante la noche, lo pensaré aunque los dioses saben que es una estupidez inmensa - no dejó de protestar.

Mientras se aseaba para irse a dormir, en el amplio cuarto de baño, miraba su imagen reflejada en el espejo cepillándose los dientes.
"¿Soy guapa? Veamos tengo el pelo rubio natural, con un corte moderno, ojos verdes, cuerpo con curvas mas que decentes, soy bastante sociable y habladora, estoy en excelente forma física, mi situación económica es muy fluída y ¿tengo qué pagar a una prostituta?" se decía a si misma.
Su conciencia la contestó a pesar de que no la gustaba que lo *hiciese* en esos casos "Venga niña, sabes que eres muy guapa, pero no se trata de eso. Tu relación con Carmen te marcó tan profundamente, que aún no has podido rehacer tu vida, el que te abandonara por considerarte poco pasional y fría hizo que cayeras en un grado de depresión intenso del cual te ha costado mucho salir, si vas sola te humillará, volverá a reprocharte todo y volverás a deprimirte; acéptalo contrata a la puta y da en los morros a esa tía".
- Decidido, la llamo - dijo sin mucha convicción al espejo.

Una vez en la enorme cama de 2x2, donde se perdía entre las suaves sábanas, volvió a pensar en los pros y los contras de su decisión, todo lo que veía eran problemas, pero el no arriesgar nunca la había llevado a esa situación.
Después de dar vueltas y más vueltas en el lecho durante horas, al fin consiguió que el sueño llegase.

Al día siguiente en la oficina volvió a sopesar las opciones que tenía, sin querer pensar más del dichoso tema que ya la empezaba a llevar por la calle de la amargura.
- Lisa por favor, llama a Elsa al móvil necesito hablar con ella cuanto antes - le dijo a su secretaria por el comunicador.

Un par de minutos después, un pitido seco informó que ya estaba la comunicación realizada, cogió el auricular de su teléfono y escucho la voz de Lisa:
- Te paso con ella Blanca.
- Muchas gracias Lisa - respondió. - Hola Elsa ¿Qué tal lo llevas?
- Holaaasss pancitas imagino que ya has tomado una decisión y por eso me llamas ¿verdad? - contestó Elsa con voz tranquila.
- Ajá, anda porfi llámala y queda con ella en mi casa una hora antes de la cena del sábado pero necesito que estés allí conmigo, me da mucha vergüenza ¿vale? - preguntó con voz zalamera Blanca.
- Mmmm, de acuerdo aunque me viene mal lo haremos así, siempre que pones ese tono de voz haces lo que quieres conmigo - añadió mientras se notaba la sonrisa en su voz - verás como es preciosa y quedarás por encima de esa zorra de Carmen.
- Oye el dinero lo tendré que sacar en efectivo ¿verdad? ¿o esa gente acepta tarjetas? - preguntó la rubia con repugnancia.
- Por favor Blanca, lo dices con un tono... sino te conociera diría que eres una snob - comentó con tono triste Elsa.
- No es eso y lo sabes, es que todo esto me supera, mierda - comentó con voz lastimosa.
- Venga tranquila, todo saldrá perfecto, confía en mi piltrafilla - habló cariñosamente Elsa.
- Niña te tengo que dejar tengo la reunión en unos minutos a la hora de cenar te llamo de nuevo, besos.
- Besitos pancitas, luego hablamos que te sea leve el día - añadió antes de colgar la pelirroja.

Recogió rápidamente los papeles que necesitaba para exponer sus ideas y se dirigió a la sala de reuniones, saludando con la cabeza a su secretaria antes de abandonar sus dependencias.
Era la directora del Departamento de Inversiones, por su criterio se decidía donde se debía o no se debía invertir, que compañías comprar y a cuales apoyar económicamente, sus decisiones eran uno de los factores más importantes para la buena marcha de la empresa, había hecho ganar millones de euros de los cuales siempre percibía algún tanto por ciento, lo que la permitía tener dinero mas que suficiente para toda la vida, además de tener parte de él invertido de la forma mas beneficiosa para su futuro.
"Invertir en lugares seguros y obtendréis ventajas seguras" les decía usualmente a los chicos de su equipo, la gustaba tenerlo todo bajo control, odiaba las improvisaciones y nunca solía arriesgarse.
"Así me va claro" farfulló mientras pensaba en la situación en la que se encontraba.
Por primera vez en su vida eso iba a cambiar y lógicamente la asustaba de sobremanera, ir con una prostituta como su pareja actual no era su idea de no arriesgarse sino mas bien lo contrario, se jugaba su credibilidad como persona y eso no la hacia demasiada gracia.

Entre reuniones, citas, documentos y decisiones transcurrió su día rápidamente.
Por la noche llamó de nuevo a Elsa.
- ¿Ya la has telefoneado? Aún no me has dicho cual es su nombre - preguntó la rubia nerviosa mientras se preparaba la cena.
- Si ya esta todo listo, su nombre es Silke. Se pasará por tu casa a las ocho de la tarde ya la he explicado cual será su nuevo nombre, como se supone que os conocisteis y todos los demás detalles, el resto lo ensayareis antes de ir a cenar ¿te parece bien? - dijo la amiga.
- Perfecto, parece que ya esta todo preparado ¿seguro que nadie la conoce por aquí? - volvió a insistir impaciente.
- Tranquila, hazme el favor de tranquilizarte, es de fuera nadie la conoce o quien lo haga seguro que no lo pregona a los cuatro vientos, no suele algo para compartir con los amigos.
- Ahora que lo pienso ¿Cómo demonios la conoces tú? - comentó toda curiosa Blanca parando de freír las verduras.
- Jajajajajajajajaja - una fuerte carcajada resonó por el hilo telefónico - dioses has tardado mucho en preguntar ¿eh? Realmente estás nerviosa si no te has dado cuenta hasta ahora de ese pequeño detalle.
- Venga, no te andes por las ramas que te conozco, como narices tienes tu su numero de teléfono y sabes tanto de este tema - añadió curiosa mientras se sacaba una coca cola fría de la nevera y se lo servía en un vaso.
- Verás nunca te lo he contado antes pero... - una ligera pausa para causar taquicardias al corazón de la rubia - pero... fui acompañante en otra época.
Un sonido sordo al otro lado de un vaso roto hizo que Elsa demandara,
- ¿Estás bien Blanki?
- ¿Bromeas verdad? - solicito asustada.
Otra enorme carcajada resonó en el teléfono haciendo que la rubia se empezará a cabrear muy seriamente.
- Eres gilipollas Elsa, quieres hacer el favor de hablar en serio.
- Venga niña no te enfades, solo quería hacer que te relajaras; ya sabes que Rosa mi actual pareja, se dedica a organizar conciertos de artistas mundiales y demás, bien pues ella es la encargada de dar los caprichos a algunas de las estrellas y por ese motivo conoce a esta chica, ha usado sus servicios alguna vez para acompañamiento de músicos o servicios similares, por eso tengo su número.
- Eso quiere decir que Rosa también sabe todo esto, Hades - le reprendió Blanca - porque no lo anuncias en el "Times".
- Esto me pasa por preocuparme por ti, lo único que he hecho es buscarte una salida a esta engorrosa situación, me acordé de que ella comentó alguna vez sobre esa chica, porque la impacto su belleza, y que querías que la dijese Rosa cariño dame el teléfono de acompañante pero no te puedo decir para quien es, pero tranquila no es para mi - contestó Elsa con voz cabreada.
- Perdona de nuevo, encima que me ayudas no hago más que reprochártelo, da las gracias a Rosa de mi parte, en serio.
- Ayyy mi cariñito ya verás como esto será un éxito, confía en mi instinto - respondió Elsa.
- Eso mismo es a lo que me da miedo, tu instinto - susurró más para si misma la rubia que para su amiga.
- ¿Qué dices? A veces hablas tan bajo que ni se te oye.
- Nada, que mañana hablamos, voy a cenar algo a repasar unos datos con el ordenador y a dormir, gracias por todo y felices sueños - respondió rápidamente Blanca - de todas formas ya sabes que a las siete en punto tienes que estar aquí.
- Vale pesada y recuerda que haces lo correcto, haz el favor de no dar mas vueltas a tu cabeza ¿quieres? Conociéndote volverás a marearte con los mil y un detalles, a veces odio que seas tan quisquillosa y perfeccionista - recalcó con un suspiro Elsa.
- Eso no te molesta cuando te digo donde debes invertir y tus beneficios revientan tu cuenta bancaria ¿verdad? - contestó con sarcasmo.
- ¿Ves lo que quiero decir? Ayyy que mujer no cambiará nunca, besitos mañana te veo.
- Chao panza - añadió cariñosamente antes de colgar.

El mote era un apelativo cariñoso que empleaban ya que Elsa se hallaba en constante dieta aunque siempre terminaba saltándosela, luego continuamente se quejaba de su enorme barriga o panza, de ahí surgió el mote.
Decidió concentrarse en los asuntos de trabajo porque sino sabía que no pegaría ojo en toda la noche, con la sensación de que algo iba a cambiar se puso manos a la obra con sus tareas pendientes.

La jornada laboral paso tan rápidamente que apenas se percato, estaba tan nerviosa de su conocer a su "cita" que no podía comer, algo tan muy raro en Blanca ya que continuamente andaba comiendo algo sin perder ni un ápice de su increíble figura.
A pesar de su baja estatura su cuerpo estaba armoniosamente formado, tenía las curvas perfectas y el peso ideal para su altura, por más bolsas de patatas fritas que engullera, no aumentaba ni un gramo.

A las seis y media ya había preparado un pequeño ágape para las visitas, estaba tan nerviosa que había tardado mucho en decidir que ponerse para el primer encuentro.
"Porras no estés nerviosa, tú pagas porque venga aquí, estate calmada y sosegada como tú eres" se decía a si misma.
Comenzaba a pensar seriamente en interrumpir toda esa historia odiaba sentir que no controlaba las cosas y todo esto le empezaba a superar seriamente.

En cuanto sonó el teléfono móvil supo que algo malo ocurría, su intuición rara vez le fallaba.
- ¿Sí dígame? - preguntó presurosa sin identificar el numero que salía en la pantalla.
- No me mates por favor, pero no puedo ir - dijo con una voz triste que identificó como Elsa.
- ¿Ha pasado algo? ¿estáis bien? - respondió asustada Blanca.
- Si tranquila, es que Rosa ha tenido un pequeño accidente y se ha retorcido el tobillo estoy en urgencias con ella y no creo que pueda llegar allí a tiempo, no quiero dejarla sola.
- Claro que lo comprendo panza, eso es lo importante que estés allí con ella ¿quieres qué me acerque con vosotras por si necesitarais algo?
- Por supuesto que no, lo que quiero es que te quedes ahí y esperes a Silke, tienes que hacer lo que teníamos planeado antes de que ocurriese esto - protesto inmediatamente Elsa.
- Ni hablar, cancela todo ahora mismo, le pagaré las molestias haz el favor de avisarla que no venga que yo voy para allí - advirtió la rubia.
- No seas infantil no te va hacer nada, me avisan por megafonía cariño luego hablamos, suerte ya veras como te encantará y repetirás - concluyó con voz maléfica - besitos.
- No te atrevas a colgarme... - gritó al teléfono que comenzó hacer el característico piiiiiiii - será guarra me ha colgado... la mato... la mato.
Mientras se desahogaba lanzando toda clase de improperios considero la opción de no abrir la puerta de quedarse en silencio y dejar plantada a Silke.

Sin darse apenas cuenta por los nervios y debido a que no la cogían el móvil ni Rosa ni Elsa, llegaron las ocho y de repente sonó el timbre.
Como por inercia miró su rolex y vio la hora, por unos instantes dejo de respirar, por inercia su cuerpo se dirigió a la puerta para abrir cuando quiso reaccionar ya estaba abierta....

Continuará...


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