Lucy cogió a Reneé en brazos y la besó, la besó con toda la pasión que había dentro de
su ser... después se quedaron mirando intensamente la una a la otra.
- Lucy, qué es lo que quieres de mi? Es que no entiendo nada, primero hacemos el amor,
luego me dices que esto no puede ser y ahora me besas - Reneé estaba realmente dolida
puesto que la única explicación que le pasaba por la cabeza era que estaba jugando con
ella- no tienes nada que decir?
- No, no tengo nada que decir.
- Por favor sal de mi casa, sal y no vuelvas.
- Esta bien, lo siento.
Lucy volvió con Rob y todo siguió normal, ella y Reneé solo se veían en el trabajo y
aunque era una situación incómoda las dos se acostumbraron y en el trabajo eran como
dos extrañas, sin rencor, ni remordimientos, ni ningún tipo de sentimiento ni
resentimiento.
Pero 2 meses después...
Cuando terminó la grabación del día Lucy entró al camerino de Reneé dispuesta a hablar
con ella, pero Reneé no estaba tan dispuesta a escucharla...
- Reneé por favor dame solo cinco minutos, te lo suplico.
- No.
- Por favor...
- No.
- Dame esos cinco minutos y no te volveré a molestar, nunca más.
- Esta bien, tienes dos minutos- y se paró enfrente de Lucy.
- Te quiero- Reneé hizo el intento de marcharse- espera, todavía me queda mas de un
minuto, escúchame.
- Esta bien pero no voy a permitirte que juegues conmigo, entiendes?
- Es que no estoy jugando Reneé, yo te quiero pero... me da miedo...
- Miedo?
- Aceptarlo, recuerdas que un día me dijiste que yo tenía un problema y que cuando me
diera cuenta y lo aceptara te lo dijese? Pues ya me di cuenta, y mi problema eres tu,
Reneé no dejo de pensar en ti en todo el día solo sueño con estar contigo, abrazarte,
besarte... Reneé, te amo.
- ...- Reneé no dijo nada.
- No vas a decir nada?
- Si, se terminó tu tiempo, adiós- y se marchó.
Lucy se quedó destrozada y humillada, mientras Reneé en cuanto llegó a su casa no
aguantó mas y se puso a llorar, estuvo así toda la noche, llorando y pensando en lo que
Lucy le dijo y en si seria cierto o no.
Al día siguiente Reneé no acudió al trabajo, puesto que tenía los ojos muy hinchados y
lo último que quería era tener a todo el mundo preguntándole que le pasaba. Por la tarde
se decidió y...
- Rob por favor coje tú el teléfono y si es para mi no estoy, para nadie.
- Voy cariño.
- ¿Sí?
- Esta Lucy?
- Reneé, te encuentras bien?
- Si, estoy mejor mañana no faltaré al trabajo, tranquilo.
- Esta bien.
- Lucy está?
- Mmm... si, bueno no... es que en estos momentos no se puede poner.
- ¡Si, si puedo! - gritaba Lucy al saber que era Reneé.
- Reneé, un momento que ya se pone.
- Ok.
- ¿Reneé?
- Sí.
- Dime.
- Verás Lucy, yo... bueno... podrías venir a mi casa?
- ¿Ahora?
- Si, bueno si no te va bien no importa, ven cuando quieras.
- Si, tranquila ya voy.
- De acuerdo.
- Hasta ahora.
Lucy le dijo a su esposo que tenía que marcharse y salió corriendo como si de eso
dependiera su vida, por lo que pronto llegó a casa de Reneé y al tocar la puerta vio a
Reneé.
- Lucy, has venido.
- Claro.
- Pasa, tenemos que hablar- le decía mientras la acompañaba al salón- siéntate.
- Bien, pues tu dirás. Has pensado en lo qué te dije?
- Si, justamente se trata de eso Lucy, yo... yo... veras es que yo... yo también te
amo, pero no quiero que juegues conmigo ya he sufrido bastante por este amor tan grande
que siento.
- No tienes que preocuparte por nada mi amor- Y la besó.
Estuvieron un largo rato besándose y abrazándose, mientras se besaban Lucy cogió a la
rubia en brazos para subirla a la habitación y culminar la reconciliación, pero...
- Lucy espera- le dijo bajándose de sus brazos.
- Qué ocurre cariño?
- No quiero esto.
- Entonces que quieres?
- Una relación, Lucy yo te amo y quiero pasar el resto de mi vida contigo, comer
contigo, dormir contigo, despertarme contigo, pasear contigo, no solo acostarme contigo,
entiendes?
- Pero Reneé no puedes pedirme eso, yo te quiero pero tengo un marido e hijos. A Rob
lo dejaría por ti con los ojos cerrados, pero como le digo a mis hijos que lo dejo a él
para irme contigo, que eres una mujer?
- No lo sé pero si no encuentras la manera será mejor que nos queramos como amigas que
eso si lo entenderán, no?
- No quieres entender, verdad?
- No, mira la serie ya esta terminando y si no decidimos algo pronto, no volveremos a
vernos...- de repente sonó el móvil de Reneé- ¿Sí?, Steven eres tu, si dime, que
hablemos? Si claro cuando vuelvas del viaje pásate por casa, vale? Vena un besito adiós-
volvió a dirigirse a Lucy.
- No voy a esperarte toda la vida.
- Entiendo- y diciendo esto se marchó.
"Que hago, esto es demasiado para mí. Es que si no hago nada para impedirlo volverá con
Steven, pero si decido estar con ella como ella quiere lo perderé todo, todo por lo que
he estado luchando. Me he sacrificado por mi trabajo durante los últimos seis años de
mi vida y ahora estoy a punto de grabar el final de la serie solo porque no quiero que
la gente me encasille de lesbiana, y al estar con Reneé significa aceptar que soy
lesbiana y se derrumbará toda mi vida anterior. Pero es que... la amo."- pensaba Lucy
mientras regresaba a casa.
Continuará...