CAPÍTULO III
Esa noche pudo descansar tal y como lo hacen los niños, por la mañana, muy temprano
salió de la casa y llegó hasta el cobertizo donde un relincho le daba la bienvenida,
una sonrisa se enmarcó en su rostro y a pocos segundos salía montado en una hermosa
yegua blanca, a la cual no fue necesario ponerle la montura, cabalgaron sin rumbo fijo,
hasta detenerse en la cascada, miró alrededor y cuando estaba por marcharse, logró
distinguir una silueta, bajó de la yegua y como jalado por un imán, siguió la figura,
sus ojos se sobresaltaron cuando la figura fue reconocida, la rubia aun portaba sus
ropa de dormir, lo cual hizo que esos ojos azules se perdieran en su anatomía tan
perfecta, pero reaccionó al oír las palabras de la joven....
g- Dónde estas!!!??? Aparece por favor...
a- Gabriel, qué haces aquí!!?? (Miraba a todos lados, para ver si alguien estaba)
a quien buscas...
Gabriel parecía estar en un estado de hipnosis, instintivamente reconoció al joven, le
miró y sonrió tristemente, se acercó a unos pasos y se desplomó, Ariel logró amortiguar
la caída.
a- Gabriel... que tienes dime... Gabriel... (La tomó en sus brazos) te llevaré a
tu casa...
g- dijo que vendría...
a- quien...
g- ella me prometió estar aquí... me lo prometió...
a- pobre esta delirando, vamos te llevaré y haré que te revise el médico.
En sus brazos se aferró al cuerpo del joven y no supo mas... sus ojos empezaban sentir
la luz del atardecer...
p- Gabriel... por todos los dioses, cuando dejaras de asustarnos y de esta
manera.
g- madre... que me pasó... cómo llegue a casa!!!!???
p- no lo recuerdas... Ariel... cuando te vimos en sus brazos, casi me desmayo,
el me explicó algo, te trajo hasta aquí, y cuando quiso dejarte en la cama no lo
soltabas, se quedó hasta que te cansaste de aferrarte a él, apenas si acaba de marcharse.
g- Ariel me trajo, no recuerdo eso y menos que no... pensara que estoy loca.
p- vamos, ya paso, descansa...
g- madre!!!
p- si mi cielo
g- llamaré a Ariel y le daré las gracias, mira que quedarse a milado que pena...
p- pena por qué mi cielo.
g- por retenerlo...
p- retenerlo, hija si te aferraste a él, y déjame decir que el estaba mas apenado,
que tu... cree es todo un galán, lástima que aun no logre perdonarse...
g- que dices madre...
p- no me hagas caso, duerme mi amor.
Al quedar a solar, la rubia intento recordar lo sucedido, pero lo único que lograba era
que sintió un tipo de aroma, como si alguien que ya conocía le abrazara, ese sentimiento
logro una sonrisa de éxtasis a Gabriel.
d- Ariel... donde estabas, me tenías contendiente.
a- lo lamento Doty, pero esta mañana. Salí de paseo con Argos y al llegar a la
cascada me encontré con Gabriel...
d- que hacia esa niña y a esa hora de la mañana...
a- buscaba a alguien, eso me dijo antes de que perdiera el sentido.
d- pobre niña, tan linda casi se parece aun ángel, no quedó bien después de su
accidente.
a- bueno mañana pasaré a ver como sigue.
d- solo por eso te molestarás en ir a su casa.
a- Doty!!!!
d- OK... OK... que genio, hasta mañana que descanses.
Fue su segunda noche, que pudo dormir sin que los sueños llegaran a él, a la mañana
desayunó y fue con Gabriel, al llegar le indicaron que ella estaba en el jardín y ahí
la encontró a un lado de una fuente. No sabía por qué la joven lograba sacarlo del
planeta, ella lo vio y le sonrió.
a- hola, como te encuentras hoy...
g- bien (evadía mirarle de frente) algo apenada.
a- por qué!!!
g- mi madre dice que me trajiste a casa y que no te soltaba...
a- vamos es eso, no tiene importancia.
g- donde me encontraste Ariel...
a- en verdad no recuerdas nada!!!!
g- no.
a- te encontré en la cascada y en un estado inconveniente, tenías temperatura y
balbuceabas cosas...
g- que cosas...
a- que estabas esperando a alguien, que te citó en la cascada...
g- (mirándolo fijamente, tomó las manos de Ariel entre las de ella) Ariel,
ayúdame por favor.
a- a qué!!????
g- a encontrarla.
a- (Ariel no soportó esa mirada de Gabriel, suplicándole ayuda) te ayudaré...
g- yo sabía que no me fallarías (sin pensarlo le dio un beso por la comisura de
su boca).
a- dime que tienes pensado hacer...
g- trae tu auto, y espérame aun lado del sendero, iremos al pueblo.
a- espera, ahora, no... no puedo.
g- pero acabas de decir que me apoyarías.
a- y lo haré, pero vine en Argos y para ella seria pesado llevarnos a ambos,
además, estas saliendo de tu convalecencia...
g- "lo prometiste Ariel, dijiste que me ayudarías."
Esas palabras resonaron en su mente, como cuando cae un rayo en la mitad de una tormenta,
esas palabras eran las mismas que la extraña de ojos verdes le repetía en sus sueños.
a- cumpliré Gabriel, solo que esperarás hasta mañana.
g- en serio (una alegría invadió el rostro angelical de la chica).
a- mañana pasaré temprano, no me hagas esperar.
Llegó a su casa, cenó y de besó en la frente deseo las buenas noches a Doty, al cerrar
sus ojos, un sueño distinto llegó, pero el cual tenía que ver con la mujer de esas
esmeraldas. "Él caminaba por un paraje, llegó a un río, se sacó las ropas, se sumergió,
pasó por una cortina de agua, estaba saliendo a flote" cuando sonó la alarma de su
reloj, que le impidió seguir ese sueño.
d- buenos días hijo, saldrás esta mañana, vi que la camioneta esta en la entrada...
a- llevaré a Gabriel al pueblo...
d- bueno ya que vas, podrías traer algunas cosas que solicité al almacén de Ben.
a- OK.
Pasó por la joven, la cual ya le esperaba en la banqueta de su casa, la rubia notó que
el moreno estaba muy callado, miró hacia la carretera y reconoció el lugar y sabia por
donde pasaría.
g- Ariel, no te parece un día excelente y bello, hazme un favor, toma la ruta
del coyote, es el mas largo y atraviesa el bosque... si...
a- lo que digas Gaby (mordió su labio, para poder sacar una sonrisa) y por cierto
cuando lleguemos al pueblo y sabes que tienes que hacer...
g- no...
a- no... a ver niña, por lo menos sabes quién es o cómo es esta persona...
g- lo único que se es que tiene unos ojos azules, fuera de lo común.
a- vaya solo eso tienes, si que nos tomara un tiempo, bien, mientras que juegas
al detective, yo iré al almacén del viejo Ben, por algunas cosas que Doty solicitó.
La dejó en el centro del pueblo, y se dirigió al almacén que estaba cerca, al entrar al
almacén, fue el foco de atención y en especial de las mujeres, el lo pudo notar, terminó
sus compras, casi al salir una mujer lo abordó.
s- vaya, vaya, si que has crecido y que pasó con tus gafas...
El joven se extraño, parecía ser que esa mujer lo conocía.
a- disculpe!!!
s- no me digas que ya no te acuerdas de mi, soy Sara, tu compañera de clases...
colegio San Fernando, ahora si...
a- oh si... Sara... como estas...
s- no también como tu (le miró picaronamente) si que has crecido...
a- (la chica logró impresionarlo, pues era hermosa, piel morena clara, ojos color
miel, y lucía una melena larga rizada que dejaba caer en sus hombros) tu no te vez mal
y dime Sara te quedaste en el pueblo.
s- te doy esa impresión que me quede aquí, no lindo para nada, al igual que tu
emigré y ahora estoy de visita, mis padres murieron y no se si vender la casa y al igual...
Su plática fue entorpecida, al oírse una pelea en la vitrina del almacén, los ojos de
Ariel estuvieron por salir de su lugar al ver que una de las personas que discutían era
Gabriel y salio disparado.
g- que te alejes o mi novio vendrá y no te la acabas...
Sujeto- vamos nena, tu comenzaste.
g- te confundí con alguien, así que adiós.
Sujeto- no tú vienes conmigo.
g- suéltame.
El sujeto se negaba a soltarla, Ariel llegó por detrás, empuñó su mano y fue lo último
que ese despreciable sujeto vio antes de caer como costal de papas al suelo.
s- vaya, aun no pierdes el toque.
a- Gabriel te encuentras bien...
g- (la rubia se lo quedaba viendo, estaba confusa) si... estoy bien... que golpe,
gracias Ariel (tomó su mano entre la suya y se la comenzó tallar).
a- que hacías con ese tipo.
g- nada, pensé que era (de pronto de percato de la presencia de la morenita y le
dijo en el oído) tu sabes ella...
a- ha vamos...
s- disculpen, Ariel, te hiciste daño.
a- no... (notó que Gabriel, le miraba con interrogación) perdona Gabriel ella es
Sara.
g- gusto en conocerla señorita y supongo que también es amiga de Ariel.
s- no... yo soy su novia.
g- Qué!!!!!!
a- Sara, fue mi novia en el colegio, pero eso fue hace mucho.
s- ojos azules, tiene razón, fui su novia en el pasado.
g- ojos azules?????
Continuará...