Aquella mañana estaba fría y el viento calaba fuertemente el rostro, gris, poco natural
y muy extraño a los ojos de Alex... los años que llevaba viviendo en aquel lugar le
hacían sentir como el día... gris.
En un extraño español...
- No puedo imaginar como acepté caminar por esta calle llena de duras piedras.
- Aceptas porque yo te lo pedí, además no podíamos manejar la chatarra de Bartolo,
tenía el neumático pinchado.
- Pero podría haberlo arreglado, no tengo muchas habilidades, pero puedo improvisar...
Aquella frase "no tengo muchas habilidades" le recordaron a la mujer rubia a cierta
morena de ojos azules, quien si había dicho tener "muchas habilidades".
- Dianha no es tan malo caminar... es mas podemos pedir que nos lleven a cualquiera
que pase.
- No soy de las que me guste eso, pero... si te hace sentir mejor, seguiremos
caminando hasta que un héroe del volante nos salve.
- Eso del héroe suena atractivo...
- Alex!!! Qué no puedes ser mas honesta?
- Trato de ser lo mejor que puedo... ah!!! Mira nuestro primer héroe de camino a la
posada... esperemos que tengamos la suerte de que nos lleve...
Un automóvil azul lleno de polvo y uno que otro extremo del tapabarro salido... con dos
pasajeros, hacía su aproximación directo a las chicas.
- Esto no puede ser posible... pretendes que esa carcacha se detenga y nos lleve
directo al pueblo... si viene hacia nosotras es porque va en dirección contraria al
pueblo.
- No seas pesimista Dianha... en una de esas se da cuenta que somos unas encantadoras
chicas, hermosas y llenas de vida... se apiadará y nos lleva de regreso...
- De dónde sacas tanta fe?
- Dianha no se llama fe... se llama rogar al cielo para que sea posible... y cuando...
sep... ah... esto no es... dios... que no sea cierto...
- Que pasa Alex...
- Esto no es posible y... ni siquiera me avisó que estaba aquí... la estrangularé.
- A quién?
El auto se había detenido ruidosamente soltando una gran e incomoda nube de polvo, no
paso mas de medio minuto cuando hace salida del auto la acompañante del chofer, una
pequeña chica morena con una gran sonrisa.
- Hey... prima, cuanto cuesta los pasteles empolvados... porque eres uno ahora mismo.
- ¡¡¡Marcela!!! Prima... ¡¡¡qué haces aquí!!! Pero y tus estudios??
- Tranquila preciosa... que ya te cuento...
Un gran abrazo nació entre polvo, piedras y aire salado.
- No puedo creer que estés aquí... pero como supiste...
- Sabías lo fácil que es chantajear a una bella tía dueña de una hermosa posada...
- Es genial que hayas venido...
- No podría dejar pasar los últimos días de sol y verano... y... y... (Marcela dándose
cuenta que Alex no estaba sola)... hey, y quien es esta hermosura?
- Marcela, tendrás que comportarte, porque esta chica es Dianha... y estamos juntas...
estamos juntas... (mirando a la chica irlandesa)... estamos juntas? Cierto?
Dianha sonrió tímidamente a las dos chicas.
- Si tú lo dices yo no soy nadie para decir que no...
- (la prima de Alex con una interrogante) Er... per... asdsa...
- Ya te explicaré Marcela después...
- No... ahora mismo... (Marcela tomando la mano de Alex y acercándose) ¡¡¡Ahora!!!...
nos disculpas Dianha... necesito apretar un tornillo de esta señorita...
- Claro... tómense todo el tiempo... yo esperaré aquí, no tengo muchos lugares donde
ir...
- Discúlpanos... (Alejándose unos metros de Dianha) Prima... que pasó con doña ojos
azules y todo el amor y...
- Ella me engañó... es una historia que no te puedo contar en minutos...
- Alexandra... creo que me matarás pero... pero...
- Pero? Que onda.
- Este... yo... es que...
- Que Marcela... te volviste heterosexual???
- Ni en sueños... aunque pensándolo más de alguna vez, las mujeres me vuelven locas y
terminan irritándome... pero ahora, bueno... mira dentro del auto...
- Que hay... con quien estas...
Lentamente la puerta del chofer se habría, dejando ver a una hermosa mujer de ojos
azules y cabello negro vestida de ropa blanca. Nadie se esperaba que Marcia fuera quien
conducía, aquella destartalada carcacha...
Dianha se quedo callada... dio vuelta la mirada hacia el mar... Alex quedó tiesa como
estatua y Marcela entre que sonreía y se lamentaba.
Hasta que Alex habló.
- No creí que tuvieras chofer.
- Pues no lo tengo... solo que como ya sabes no se conducir y me encontré con Marcia y
ella amablemente se ofreció a traerme y...
- ¡¡¡Basta!!! Marcela sabías que yo ya no tengo nada con Marcia...
- Pues no... no lo sabía.
- Si sabías.
- No lo sabía.
- Si...
Dianha algo irritada...
- Podrían parar la discusión... necesito ir al baño y si no nos apresuramos a llegar a
la posada... lo lamentarán.
Todas quedaron en silencio... Marcia estaba relajada, tranquila, hasta que habló.
- Yo las puedo llevar... es mas... también necesito ir al baño.
- Gracias... (en un cómico español)
- De nada.
- Bien... Alex, podrías subir?
- Dianha... yo... (acercándose a la chica irlandesa) no pretenderás que nos vayamos
con ella...
- Alex... por algo ella apareció en este momento... y las cosas siempre son por "algo".
- No lo acepto... prefiero mil veces que...
- Alex... basta... cariño no seas niña chica... sube al auto y regresemos a la posada...
te lo pido (Dianha estaba muy seria, pero tranquila).
- Esta bien... pero no me sueltes en todo el camino...
- No lo haré.
Todas subieron al auto, no sin antes Marcia dirigir una mirada seria y tranquila a
Dianha, esta por su parte no se intimidó.
El camino fue silencioso durante unos minutos hasta que Marcela sin poder estar mucho
tiempo callada empezó a relatar una historia de cómo dejó los estudio en la universidad,
nadie parecía poner atención, salvo Marcia que reía con las payasadas que la chica
contaba.
No fue tan largo el camino hasta la posada. Alex y Dianha bajaron dejando a Marcia y
Marcela aun en el auto... Dianha decidió dar la vuelta antes para hablar.
- No se si me crean... pero les agradezco que nos hayan traído...
- Cuando quieras... pero... yo también bajo aquí... (Alexandra ya estaba entrando a la
posada y Dianha la seguía).
- (Marcia algo nerviosa) Bueno... Marcela... no tengo opción de decir nada... pero
supongo que Alex te contará lo que pasó...
- Si... espero, pero no puedo entender... si ustedes se veían muy bien... le
explicaste todo, le pediste perdón y ella nada...
- Sabías lo de Dianha?
- No... es extraño... no la conozco, ella es hermosa, bueno... tu también... pero no
se...
- Creo que mejor regreso a la posada en la que estoy. Josué se va hoy y posiblemente
yo también.
- Te rindes? Tan fácil?
- Sabes... si ellas se quieren... tendré que dejarlo hasta aquí.
- Podrías quedarte unos días...
- Para que...
- Para... no se... solo quedarte...
- Suena genial... pero... no.
- Bueno... entonces yo me bajo y me despido, fue agradable tener esta aventura contigo.
- Igualmente...
Marcia puso en camino el auto y se marchó hacia el taller de Bartolo para devolver el
auto. Marcela, decidió que mejor entraba a la posada y comprender lo que había pasado.
Todo se había vuelto confuso, extraño y generalmente turbio (expresión propia de
Alexandra en la vida real).
- Qué se supone que estabas tratando de hacer?
- Alex... escucha... no lo sabía ella...
- Ella nada... pensé que eras mi amiga... pero parece que ahora solo eres mi prima.
- Me estas tratando de acusar?
- No... solo te estoy afirmando una acusación...
- Entonces es lo mismo Alex... crees que soy adivina? Crees que las cosas me vienen a
la cabeza por arte de magia?
- Mira... no tengo intensión de discutir contigo, pero agradecería que lo que queda de
este día te mantengas alejada de mi.
- Gracias!!! La princesa ha dado su último veredicto... Te lo agradezco... eres la
persona mas honesta que he conocido... sabes? Si tu mamá pregunta por mi dile... que
estoy alojada en la posada de Las Gaviotas, al parecer la atención al público se ha
puesto extrañamente tirante. (Marcela saliendo de la posada hacia la calle)... no te
preocupes por mi equipaje... mandaré a alguien a buscarlo.
- Si ándate... ve con tu amiga Marcia, y que sean felices!!! Para lo que necesito tu
compañía...
Alexandra había quedado sola en el salón mirando la calle mientras que su prima se
marchaba.
- No fue muy amable de tu parte ser así con ella.
- (Alex vio a Dianha detrás suyo) ella se lo buscó.
- No lo creo... ella solo estaba siendo como tu dices... Buena onda.
- Es una traidora.
- No lo es... ella no sabía que tu estabas con alguien... es mas... ni siquiera se si
estamos...
- ¿Qué?
- Alexandra... no nos engañemos... anoche fue bello, pero hoy... que ha sido hoy? Solo
un extraño día incomprensible para mí.
- No te entiendo...
- Ni yo misma me entiendo, menos lograras comprenderme...
- Que quieres decir...
Dianha se había dado cuenta que era lo que buscaba Alex... y eso le estaba doliendo,
aunque ahora ella misma no estaba tan segura de lo que había realmente entre ellas.
No había sido extraño comprender, lo difícil fue reconocer, había sido una semana
complicada... que no daba para que la mente pensara. Dianha había dejado a Alex sola en
sus emociones, no quiso verla durante lo que quedaba del día... se acercaba el que tenía
que marcharse y no realizó ninguna gestión para el proyecto que tenía en mente en el
pueblo.
Esa noche llovió en Punta Duao...
- No deberías estar aquí... hace frío.
- Solo que deseo que mis lágrimas pasen sin ser vista entre esta lluvia.
- Si, eso es bueno... pero puedes resfriarte y no queremos que eso pase...
- Mario... me siento muy mal...
- Confundida?
- No lo se, ya no se donde esta el límite entre la confusión y la realidad de sentir.
- Hablé con Marcela... no encontró a nadie que viniera por su equipaje, y se lo llevó,
le pregunté porque hacía eso... me lo contó...
- Crees que fui una bruja?
- Mmm. Podría ganar una patada en el trasero si digo que si?
- No...
- Entonces has sido una bruja horrible.
- Gracias...
- Dianha salió... dijo que necesitaba tomar aire, pero que no fuera de mar...
- Dijo a dónde?
- No... solo salió y se llevó tu paraguas... Alex... (acercándose, aun no se habían
mirado)... hija... no quiero ser entrometido, lo he dicho tantas veces... pero en
realidad hoy te estoy viendo y... estas hecha un mar de confusión.
- Me creerás si te digo que le dije a Dianha que la quiero?
- Si te creo que se lo hayas dicho... pero como la quieres? Como amiga? Como algo más?
- Que cruel eres... me preguntas eso cuando tengo una revolución en mis sentimientos.
- Entonces... a Marcia la quieres cuando la vez? O solo cuando la extrañas?
- Mario estás siendo horrible... no puedes decir eso.
- Si puedo, sobretodo cuando me doy cuenta de que...
- De que...
- Debes descubrirlo tu misma... y te aseguro que Dianha ya sabe lo mismo que yo.
Mario se alejó de Alex... sabía que ella regresaría pronto a cubrirse de la lluvia, y
que cuando saliera el sol se daría cuenta cual era realmente lo que provocaba remolinos
en su cabeza.
En una posada no muy lejos dos chicas habían entablado una entretenida charla
acompañada de ricas cervezas, no eran las de Mario, pero sabían bien.
- Y la muy cobarde me dijo... si no la sueltas iré donde mi mama y te acusaré... ah!!
Si lo haces te golpeo... y me responde... "entonces vamos... veremos quien tiene mas
fuerza" cuando vio que yo me puse en posición de combate salió corriendo llorando,
jajaja.
- No puedo creer que era miedosa...
- Lo era... es mas creo que aún lo es... Sabías que también lloraba cuando dejaban la
luz apagada?
- Bueno, cuando era pequeña también me daba miedo cuando estaba oscuro.
- Marcia tu? Le temes a la oscuridad?
- Le temo hoy al oscurantismo?
- Eso es una práctica antigua...
- Hablo en metáfora...
- Sabes... Cállate... No empieces como Alex... me aburrieron sus metáforas.
- Creo que ya estoy ebria... deberíamos parar Marcela... no creo que tanta cerveza sea
buena en mi cabeza...
- Bah... no te preocupes... después te duermes y si necesitas quien te sostenga el
cabello para cuando vomites, no dudes en llamar...
- No te preocupes... en todo caso... salud!!! Por las causas perdidas...
Una bella pelirroja entraba al bar esa noche lluviosa.
- Hablando de una de ellas... te dije que vendría... Hey... Dianha... aquí estoy...
Dianha entraba al bar de la posada de Las Gaviotas.
- Veo que si estas... Buenas noches... a las dos...
Marcia haciendo un gesto de bienvenida, atolondradamente producto de su alto contenido
de alcohol.
- Gracias... necesitaba tomar un aire distinto...
- (Marcela intentando hablar correctamente) Pues estas en el grupo correcto... y dime
algo... hic! Lo siento... dime como supiste donde encontrarme...
- No fue difícil escucharte cuanto te marchaste...
- Eso es verdad... y me disculpan las hermosas damas pero iré a poner algo de música...
Eh!!! Mesera... (hablando bajo) miren como se mueven esas caderas...
- Dígame...
- Traiga cerveza, para mi y estas hermosas mujeres aquí presente...
- Disculpe (en un ya conocido extraño español) Tiene Tequila?
Marcia y Marcela abriendo los ojos como asustadas.
- Tomaras eso?
- Si... ya me tiene harta la cerveza...
- Muy bien... tequila y cerveza... enseguida...
- Dianha, disculpa nadie nos ha presentado... yo...
- Esperen... Marcia, te presento a Dianha... Dianha te presento a Marcia...
- (al mismo tiempo) Mucho gusto...
- Bien... ya vengo...
Marcela se alejaba a poner música en un radio no muy lejano. Las dos chicas estaban
calladas... ya había llegado el pedido y comenzaron a vaciar sus vasos...
- De donde eres irlandesa...
- de Irlanda.
Un estallido de risas se produjo entre las dos rivales.
- Entonces... yo soy de Santiago... y ahora pretendía ser parte de este pueblito...
pero como verás... no me quisieron...
- Que te hace pensar que a mi me quieren...
- No lo se...
- Sabes... estas copas se vacían muy rápido... eh!!! Mesera, traiga una botella de
este mismo y más cerveza para las chicas...
- Vaya que rápido aprendes... ya te pareces a la famosa prima...
- Alguien... menciono mi bello nombre...
- No... solo eres conocida como la prima jajaja.
El grado de alcohol esa noche había llegado a fuertes niveles, Marcela había contado
historias de cuando era pequeña, Marcia relató de cómo se conoció con Alex y Dianha dijo
todos los detalles de cómo había también conocido a chica rubia.
Era la madrugada, se habían puesto de acuerdo para aturdirse y perderse por una noche
en el oscuro alcohol, estaba siendo bueno, aunque era el camino mas fácil, estaba
siendo bueno y no terminar todas en los puños y patadas por un amor, confundido.
- Yo creí que entonces... hic!!... tu y ella...
- No... ella y yo solo... hic!!... no paso más allá de besos y abrazos...
- Saben... si fuera Alex, me quedaría con las dos... son ustedes tan hermosas...
hic!!... cuatro chicas para Alex...
- Somos dos...
- Huy... yo las veo doble... Dianha... sabes... me gusta tu pelo, es bello y... Marcia
tu ojos, tu boca... y...
- Quieres con las dos Marcela hic!!...
- Podría ser... pero... Hic!!! Esta noche prefiero a la mesera...
- Pues ella prefiere a su novio... Dianha... dime, con quien te quedarías esta noche...
hic!! conmigo o con Marcela.
- Pues... es difícil... las dos son hermosas hic!! Y ya hayyyy... no creo recordar más
palabras en español...
- Entonces... mejor vamos a tirarlo a la suerte... Marcia... toma... hic!! Tú tendrás
la tapa de cerveza... Dianha tendrá la tapa de tequila Hic!!! Yo la tapa de cerveza...
y las pondremos en el vaso... luego le diremos a la mesera que las revuelva y nos de una
a cada una... La tapa que se repita hic!! Se van juntas esta noche...
- Acepto...
- Yo igual...
Era tan grande el alcohol en las chicas que no sabían a que estaban llegando, salvo
Marcia, quien se había controlado, pero igual estaba lo bastante ebria como para tomar
parte en el juego.
- Bien... yo tengo la tapa de cerveza...
- Yo tengo la tapa de tequila...
- Eso quiere decir que yo tengo la tapa de... cerveza...
Las tres se miraron... y Marcela se levantó para marcharse, cuando sin poder controlarlo
cayó de espaldas rebotando en su trasero...
- Hey... princesa... dame tu mano...
- Marcia déjame, tienes que irte con Hic!! Dianha... yo creo que dormiré o beberé?
- (Dianha en su cómico español) Saben... no creo que las cosas entre Marcia y yo
funcionen...
- Estoy de acuerdo contigo Dianha... mejor, llevamos a Marcela a su habitación... y
luego te acompaño a la posada...
- Quieres ser gentil conmigo?
- Jajaja Marcia quiere ser caballerosamente gentil contigo Dianha. Jajaja.
- Cállate... y vamos a tu cuarto para que duermas...
- Pero que bien... dos hermosas chicas esta noche me harán acción lésbica en vivo...
eso es genial...
- Las cosas que dices... no podría tocarte un pelo... hic!... además no me gusta
hacerlo cuando estoy ebria....
- Juaaaaaajuaaaaa ella... la cara de botella... la linda Marcia dice que ebria no lo
hic! Hace...
- Pues yo tampoco... en Irlanda nos cuidamos.
- Ella... la súper chica mata pasiones jajajaja.... hic! Hic... chicas... esperen...
- Qué pasa!
- Es que... mi estómago...
- OH oh....
- Sip... yo... guajar... (no querrán saber todo lo que se vació del estómago de Marcela
esa noche).
- Huy...
La madrugada estaba siendo desplazada por un amanecer que prometía sol con un helado
viento, dos chicas caminaban abrazadas calle abajo cantando una conocida canción.
- Esta noche ha sido la más entretenida desde que Alexandra me dejó.
- Ella no te dejó... tu la engañaste.
- Yo no la engañé pelirroja...
- Entonces... porque no le dices, que piensas en ella.
- Porque ella te quiere.
- Ella no me quiere...
- Por algo esta contigo...
- Marcia... ella quiere lo que siente cuando esta conmigo... no a mi.
- Pero eres tu la que la hace sentirse bien...
- Sabes? A estas alturas de la madrugada no puedo computar muchas cosas...
- Lo que no entiendo... hay!!! Mi cabeza siento que explotará...
- Ya pasará... que es lo que no entiendes Marcia...
- Que hacemos tú y yo a las seis y treinta cuatro de la madrugada... caminando
abrazadas, sin haber terminado en golpes.
- No lo se... solo recuerdo que fui a buscar a Marcela y luego... me dijo que podríamos
beber algo... junto a otra chica y después estabas tu y... hay!!! Creo que mi estómago
da vueltas...
- Ni se te ocurra pelirroja... no querrás dejar la entrada de los carabineros llena de
quien sabe que cosas...
- Sabes... no me siento bien... creo que bebimos demasiadas cosas y un revoltijo de
extrañas preparaciones... lo siento... si exploto no me liquides...
- No lo haré... hasta siento respeto por ti.
- Gracias.
Una hora mas tarde... cuando el sol ya estaba en su nacimiento...
Unas redes eran colocadas en la superficie del mar, un musculoso hombre intentaba una
batalla con algunos pescados que se negaban a ser capturados...
- Vamos... no intenten dejarme mal en este último día... ella se marcha hoy junto al
resto, no me hagan quedar mal...
- Hey... Mario.
- (Otro bote se acercaba al de Mario) Quién?
- Soy Elías... me recuerdas?
- Claro... espera deja hacer presión con esto y luego me acerco.
- Veo que no estas teniendo suerte hoy...
- Nah... estos pescaditos solo se están haciendo los galanes conmigo... Y bueno dime...
que haces en estos lugares... que la pesca no esta buena mas abajo?
- No... necesito urgente un favor, se que tu sabes mucho de preparación y brebajes
extraños, acabo de descubrir un complemento para un tipo de licor de miel.
- Pero eso suena genial...
- Lo es... solo que yo quiero llegar más lejos que tu cerveza, sabes a lo que me
refiero?
- Si quieres patentarlo, estas en tu derecho, que tiene que ver mi humilde cerveza con
tu licor.
- Bastante... crees que podamos charlar ahora mismo en tierra firme...
- Mmmm dame una hora y te encuentro en la posada, dile a María que me estas esperando.
- Bien... Te darás cuenta del gran paso que darás... Te veo en tierra Mario.
- Si... en un rato.
Mario sabía que era la oportunidad de su vida... pero la falta de ánimo y las pocas
horas de sueño no lo animaban para dar tan grande paso, eso significaba tener que salir
de su propio pueblo e instalarse fuera la región. Además su conquista se marchaba esa
misma tarde, junto a varios pasajeros, incluidos Dianha, Gleann y su novia.
- Vamos prima... no me hagas esto y mírame... ya no se que de forma pedirte perdón.
- Crees que con pedir perdón así tan fácil y rápido todo vuelve a la normalidad? Sabes
Alex... te creía mas madura pero veo que solo eres una Ególatra que se preocupa de si
misma y... eso no es malo, pero... ayer y hoy has sido una bruja y súper bruja.
- Marce... vamos, no me digas eso.
- Lo siento... estoy molesta contigo, y será mejor que te vayas, hoy saldré a otra
playa, tengo que prepararme... y me duele la cabeza.
- Vaya... dolor de cabeza, Dianha no quiso abrir su habitación diciendo lo mismo.
- Claro... ella estaba con nosotras, es una chica muy buena onda.
- Con nosotras? Quiénes era nosotras?
- Ah... pero si no estabas... Dianha, Marcia y yo nos dimos un reventón de licor
anoche... lo pasamos genial y lo mas divertido de todo fue... espera... yo estoy
enojada contigo... no tengo porque hablarte...
- Marcela espera... estuvieron las tres anoche?
- Si... que tiene de malo.
- Nada... solo que... Marcia y Dianha... no las sabía amigas...
- No lo son... pero congeniaron muy bien... hasta que yo recuerdo antes de caer de la
silla no se habían golpeado, después Marcia dijo que la llevaría de regreso y mas no se...
- No entiendo nada...
- Claro, si eres una bruja.
- Lo se... y sabes si Marcia está esta mañana en...
- No lo se... Alex... eres una bruja de las buena, pero tampoco puedo ser lo mismo
contigo... anoche Dianha dijo algo que, bueno, es importante, has llevado tu soledad a
extremos, has llevado tu ego a volúmenes gigantes... y no has dejado que el amor, que
la vibración esa que te llena de emoción se haga presente en tu vida...
- Crees que Dianha quiera perdonarme...
- Imbécil... hablo de Marcia... no seas ridícula... hasta Dianha se da cuenta que la
única persona que te hace hormiguitas en la barriga es la jirafa de ojos azules.
- Marce... no puedes asegurar eso...
- Mira... siento llamarte imbécil, ridícula, Gil, tonta, zanahoria, humbertita, owned,
sconf, y...
- Ya... entiendo el mensaje...
- Siento llamarte todas esas cosas... pero... te quedaste una noche sola con Dianha...
y???
- Perdón?
- Y? Dilo... que pasó...
- Haber... mira niña... que quieres saber...
- Quiero saber si tú y Dianha hicieron algo más que besitos y abrazos y tocaditas y...
ya sabes a que me refiero.
- Eso no te importa... es asunto mío.
- Lo se... pero sabes... si realmente desearas a Dianha como mujer, habrías llegado
mas allá, mas lejos, mas pasión.
- Te estas comportando como una persona totalmente extraña... Marcela eso no es de tu
importancia, es problema mío.
- Si... es tuyo, pero... escucha... cuando salgas de aquí, fíjate muy bien en las
personas que te toparas en el camino, y después que dejes de verlas... medita en lo que
sentiste... hazte ese favor... y ahora déjame sola que tengo que salir.
La puerta de la habitación se cerró suavemente... dejando a una rubia pensativa y
extrañamente triste.
- Siempre... maldita sea... siempre esta morena tiene razón si existieran miles de
Marcelas en el mundo con su humor y razón las cosas sería bastante mas buenas... y
ahora que voy hacer...
Alexandra comenzó a caminar hacia la salida de la posada Las Gaviotas, sabía que su
prima tenía razón, no podía dejarse dominar, tenía que actuar rápido, Dianha se marchaba
esa tarde y necesitaba tiempo para hablarle y... y... Marcia, venía justo delante de
ella, con su paso firme y esos ojos azules que tantas veces la hicieron estremecerse.
Siguió lento, a unos metros y pasaría por su lado, lento, pensando "y si la saludo?"
otro paso, otro pensamiento "y si no responde a mi saludo?" otro paso... pero Marcia
había pasado de largo sin mirarla, al parecer fue como si nada hubiera pasado nunca
entre ellas. "Rayos que me pasa, dios santo ayúdame... te lo ruego, no permitas que
estas emociones destruyan a las personas".
Alex salió de la posada... el mar estaba en calma, la calle limpia... y su madre Maria
venia directo hacia ella.
- Alex... por todos los santos, que está pasando... hija estoy preocupada, se supone
que deberías estar con Dianha, pero ella está sola con su hermana y Gleann arreglando
el equipaje, Marcela por esas cosas extrañas de su personalidad está hospedada en Las
Gaviotas... supongo que es por problemas de su personalidad y no que tu la hayas corrido...
- Madre... es difícil, no quiero que te preocupes, pero... (Alex tomando su cabeza y
caminado hacia la playa).
- No me pidas que no me preocupe... soy tu madre y te amo... pero no quiero verte
convertida en una mujer que no sabe para donde van sus sentimientos...
- Madre... te lo pido... ahora no...
- Ahora si... ¡¡¡Ya basta Alex!!!
- Madre...
- Se supone que eres mi hija, se supone que somos amigas, pero la única valiente en
esta historia resultó ser Dianha... no has tenido el mas mínimo esfuerzo de recurrir a
mi, que soy tu madre para que puedas desahogar tus penas y tristezas.
- Madre... yo... lo siento, pero...
Alex sin poder contenerse cayó de rodillas en la arena llorando amargadamente...
Ya no hubo mas reproche, solo había que dejar que las lagrimas sacaran la armadura y
las telas en las cuales Alex se había refugiado y escondido.
Mientras el llanto se hacía sonoro, y las lágrimas se mezclaban con la arena... unas
cálidas manos y unos tiernos brazos cubrieron el cuerpo de Alex...
Dianha...
Esa mañana en la playa, Alex comprendía que era lo que realmente pasaba por sus
sentimientos, los brazos de Dianha protegiéndola, la cercanía de su madre, lograron que
la verdad iluminara su mente y su alma.
Ya no había mas, solo quedaba que Alex tomara las riendas de su mente y alma.
Mas tarde...
- Hey Alexandra... cariño, vamos no dejes que esto te desgaste.
- Solo pido que alguna vez, solo una única vez en mi vida, la felicidad exista.
- Ya existe, solo que no te permitas el daño.
- Dianha... crees que puedas perdonarme?
- Alex... (tomándola de las manos) no debes pedirme perdón, tienes que empezar por ti,
porque perdonando te perdonas tú... vale?
- Dianha... te quiero.
- Yo también te quiero Alex... (besándola suavemente en los labios por unos segundos).
- Eso fue bello...
- Todo ha sido bello... te doy las gracias por estos hermosos días, gracias por
enseñarme tantas cosas.
- Dianha gracias a ti... gracias.
- Me escribirás?
- Si... tendré que pedirle a Marcela que me enseñe a usar Internet.
- Ella te enseñará, a pesar de sus niñerías y su... digamos... humor, es una buena
persona, lo es.
- Bien... parece que ya es la hora...
- (Mario con las maletas de la chica) Bien... Dianha... déjame decirte que te
extrañaré... eres una chica genial.
- Gracias Mario, también te extrañaré... y gracias por la cerveza.
- Vamos Dianha, debes subir autobús... un avión les espera.
- Si vamos... Gleann y mi hermana ya están arriba... Alex... escucha... cuando estés
lista para el paso que darás, recuerda lo que hablamos esta tarde, es importante. Solo
es para que tengas mas fuerza de la que demostraste...
- Lo haré... y anda que luego te quedas aquí...
- Huy... eso no sería muy... como dicen ustedes los chilenos "cachai? Que buena onda".
Alex rió limpia y libre esa noche.
Vio marcharse el autobús que llevaba a Dianha a Santiago y luego su destino sería
Irlanda. Desde la orilla de la playa se podían ver la luces del vehículo alejarse y
luego perderse... cuando ya no las vio... su estómago se apretó, y extrañó a la
pelirroja. Suspiró y miró al mar... estaba oscuro, y sola.
- Alex...
La chica rubia dio la vuelta... alegre de escuchar la dulce voz.
- Madre... hace frío, deberías estar tomando tu cafecito de noche.
- Ya lo tomé... quería preguntarte si quieres tomarte uno conmigo y Mario.
- Claro... ya no es tiempo de cerveza por la noche. Bien, vamos adentro, puedo ver a
Mario mirando por la ventana mostrando la taza.
- Si... Vamos.
- Mamá... yo antes que todo quería preguntarte, en realidad quería agradecer,
(mirándola con ternura) todo... solo gracias.
- Alex... no agradezcas... de una buena vez solo se tu misma y dedícate a ser feliz.
- Si, ya es hora... Y Mario esta bien? Se fue su chica.
- Hoy se han ido todas las chicas de... todas las chicas... y los chicos, bah... que
enredo, supongo que me entiendes.
- Lo hago... sabes, me gustaría hablarte de quien es realmente Dianha... alguna vez.
- Ya se quien es Dianha... tu lo descubriste?
- Si... Dianha apareció en mi camino justo cuando me enamoraba por primera vez en esta
vida, apareció cuando el destino me mostró cual era el límite de tomar una decisión...
Dianha apareció para hacer que mi mente fuera más firme y menos pasional... Dianha me
enseñó el límite de lo que es correcto y lo que es fiel a la realidad... Si hubiera
conocido a Dianha antes que Marcia, la querría tanto como ahora, pero siempre menos de
lo que siento realmente ahora por esa alta, morena y agrrrrrrr... bella mujer. Rayos...
estoy loca madre.
- Si.
- Gracias.
- Mario dice que está feliz... pero extraña a su chica, el muy loco estaba
escondiéndose de ella antes de que el autobús partiera.
- Jaja jaja ja... ese Mario... Vamos, bebamos café esta noche y contemos historias.
- Que gran idea, pero antes... prométeme que mañana hablarás con tu prima, no
necesitas ser tan elocuente con ella, pero si deberías darle una disculpa... aunque sea
una niña metiche, pero lo hace bien...
- Esa loca... ta bien...
Esa noche, Alex meditó sobre la charla que había tenido con Dianha... la pelirroja se
había convertido en una verdadera maestra para la rubia, tan así había sido que fue
quien la encaró de frente y le hizo reconocer que solo podrían ser amigas y de las
buenas, pero mas lejos que eso... nada.
Alex y Dianha lo había sentido aquella noche cuando se quedaron en la cabaña, esa noche
no había pasado nada mas lejos que besos y caricias, porque cuando Dianha trató de
llegar a los puntos mas enigmáticos de Alex, esta la rechazó, pero comprendiendo que el
rechazo fue mutuo... Dianha observó que no deseaba llegar mas allá, no le había sido
atractivo, si era dulce, pero no había pasión.
Afortunadamente quedó claro, y muy bien. Sin rencores, sin reacciones negativas. Estaba
bien. Así estaba destinado que fuera.
Como dormir cuando reconoció que fuerte estaba sintiendo su alma y como extrañaba el
contacto de aquellas fuertes manos, y la fusión de aquellos ojos azules... aunque era
complicado... poderosamente ridículo... e imposible... salió.
Su rumbo primero fue por la calle, sabía que llegar a esa hora a la posada de Las
Gaviotas les resultaría extrañamente a los dueños, pero era donde estaba Marcia, y
necesitaba verla... para qué? (si supieran) necesitaba decirle, explicarle...
- Alex... pero que haces a las tres de la mañana aquí.
- Hola Tony... como van las cosas.
- Ya sabes... no tan bien como a ustedes, pero seguimos... que quieres... es muy tarde
para que andes tan sola... no hay estrellas esta oscuro.
- Lo sé, pero necesitaba saber si... bueno busco a una persona, que esta alojada aquí.
- Tu prima... está aquí, pero será correcto despertarla?
- No es ella... es... la señorita... Fox.
- La mujer esa... la sexy... sabes... es la mas hermosa que he conocido en mi vida...
- (Alex mirando hacia los ojos de Tony y parte de la pared que estaba detrás de el)
Esa misma... que tienes... en esa foto, detrás de ti.
- Si... le pedí salir un día y sabes? Esa chica se las trae... me dijo que ya tenía
pareja y que aunque no estuviera con ella, le seguía siendo fiel...
- A si? Y... (Sconf!!) y... cuando te lo dijo?
- Hace una semana... pero no le conozco a nadie... bueno... (con cara de mal chico)
solo a ti...
- Solo a mi? Que dices...
- Alex... no te hagas la tonta, se que tu salías con esa bomba de ojos azules...
- Si... pero... pero... Tony... dime...
- Ya, ya... esta bien... no está... se fue, anoche... junto a su amigo...
- Se fue... Dios...
- Está tu prima...
- Si pero no quiero con ella.
- ¡Qué!
- Esteee... Jejeje... yo... eheeee yo no quiero con mi prima... ehhh charlar esta
noche... eso... y bien... me voy es tarde, y hace frío... mucho frío...
- Quieres que te acompañe...
- No... tranquilo, solo son unos minutos, gracias...
Aquella mañana, más fría que las anteriores, Mario daba una gran noticia...
- Y aquí está el contrato...
- Entonces tienes que esperar que vengan y den la autorización.
- SIP... tengo que viajar a Santiago... estos días, para pagar el registro... si mi
cerveza tendrá patente y nombre propio... debo pagar...
- Y cómo se llamará?
- (¿!¿!¿!¡¡! Excelente pregunta) opsss... no había pensado en que tiene que llevar un
nombre...
- Tío... no puedes llamar a tu cerveza... solo cerveza...
- Alex... que música estás escuchando?
- Es... la canción Why... de Enigma...
- Mmmm no puede llamarse Enigma... no puede llamare Why... Que otras canciones tienes
en tu cd mp3.
- Pues... tengo a Deep Forest... Enigma, Enya, Giorgos Dalaras, James Asher...
- Espera... cual tienes de James Asher...
- Tengo Send in the drums y Shamadrums.
- Mmmm... que mas tienes...
- Tío no puedes llamar a tu cerveza con el nombre de una canción...
- Claro que puedo...
- Se que puedes... y tu Mario Lino Bohem... que escuchas...
- Eso es... ya tiene nombre...
- Asi? Y cual...
- Boheme...
- Boheme?
- Si... igual que la canción de Deep Forest "Boheme".
- Cerveza... BOHEME... mmm suena muy... celta.
- Lo se...
- Felicidades... ya tienes una hija... Vaya... soy tía... menos mal que no te nombre
la canción de Boy George, o Final Fantasy... o peor... algún cantante de música del
oeste...
- Estás demente esta mañana.
- No tienes idea de cuanto... Bueh... y ya que tienes eso del nombre asegurado,
necesito pedirte un favor... es algo un poco loco, pero se que podrás.
- (Mario sin mirarla y pendiente de sus papeles) Cuanto dinero necesitas enana...
- ¿? Dinero?? Hey quien te crees que eres... es otra cosa... hombres, por eso no me
gustan...
- Esta bien... que pasa...
- Mario, anoche fui a buscar a Marcia... y bueno... ya se marchó con Josué...
- Te duele?
- Algo... pero necesito que me des una sugerencia... tengo serias intenciones de ir a
Santiago a ver a Marcia, quiero hablar con ella y decirle que... que... que... bueno no
se, pero decirle algo... lo que sea.
- Estas demente, pero te amo... ahora, si vas a Santiago... y no la encuentras, como
lo harás para quedarte. Donde tu tía Sary?
- No lo creo... hace muchas preguntas... prefiero un hotel.
- Sigues demente... pero sabes lo que haremos, le diré al abogado que lleva mis papeles
que busque un lugar en donde puedas quedarte vale?
- Bien... entonces salgo ahora para Santiago.
- ¿¡? Ep... asddsa que¿?!!¿!?¿? ¡¡¡ ALEX!!! Ahora mismo?
- Si... necesito hablar con ella... Mario... si dejo estar más días, me volveré loca
de la desesperación y...
- Epa, hey... un momento... eso de decir loca de la desesperación en muy... fuerte
para una niña como tú...
- No soy una niña, soy una mujer y bien mujer...
- (Suspiros) bien... mujer... si vas para Santiago ahora mismo... llegarás por la
tarde, lo mejor es...
- Mario... la decisión está tomada... viajo ahora mismo.
- Con la autorización de quién???
- (Alex y Mario dan la vuelta rápidamente.)
- Hija... te vas sin decírmelo? Y tu Mario... dando ideas...
- Maria solo quiero que Alex tome sus decisiones y le presto ayuda... nada más...
- Mamá solo quiero... necesito hablar con Marcia.
- Y viajando a Santiago... crees que ella está ahí.
- Tony me dijo que se había marchado de la posada.
- Y Marcela donde está.
- Sigue alojada donde mismo.
- Crees que ella sepa donde está Marcia?
- No se... Madre solo deja que vaya, yo estaré llamando y...
- Y sigues actuado inmaduramente... parece que no has entendido lo que dijo Dianha...
- Yo... en realidad estoy ansiosa...
- (Mario por lo bajo) yo diría que mas bien...
- Mario ni te atrevas a mencionarlo... hija, primero ve donde tu prima y pregúntale a
ella... quedamos en que hablarías con ella y le pedirías disculpas.
- Esta bien... Voy donde la loca de mi prima y luego... veremos... Adiós.
Alex había sentido que por primera vez en su vida sentía desesperación, ansia, incluso
la falta de comer... su deseo de ver a Marcia se estaba convirtiendo ya en una obsesión,
la manera en que movía sus manos, la cantidad de cigarrillos, uno tras otro... uñas...
ya no habían uñas.
Solo ansias de ver a la mujer cuyos azules ojos la habían hecho estremecer meses antes.
- Marce... anda vamos...
- No quiero.
- Marcela no seas niña chica... y abre esa puerta.
- No.
- Esta bien, si no abres, pues entonces tendré que irme sola a Santiago.
- A Santiago?
- Si... ya Marce vamos abre la puerta...
Marcela abrió la puerta con una interrogante en su cara.
- Alexandra, porque vas a Santiago...
- Porque bueno necesito ver a... espera... Marce... primero que todo quiero pedirte
disculpas, he sido todo lo que me has dicho... eres mi prima... eres mi amiga... y te
quiero.
- Nos casamos??
- Claro... pero antes, necesito que me ayudes... necesito ver a Marcia y estoy
dispuesta a viajar a Santiago.
- Bueno... ella, realmente se marchó... se dio por vencida... dice que estudiará unas
ofertas que le ofrecen en un canal de cable que dan solo deportes.
- Entonces la encontraré en Santiago... bien... me voy ahora mismo.
- Alex, espera...
- Que... no me atrases niña... o quieres acompañarme...
- Alex... Marcia, se dio por vencida... ya no desea volver...
- (Alex sin comprender) Que cosas dice Marce...
- Alex... (Marcela muy seria) hablé con ella, después que tu te fuiste ayer... y bueno
ella dijo que... ya no mas. No creo que la encuentres... se cambio de departamento.
- No puede ser... pero tiene que haber dejado algún número de celular...
- Alex... ella y yo nos despedimos ayer... sin dejar nada de nada... me dijo que me
cuidara y que retomara mis estudios... y que algún día pasará a visitarme a la
universidad... que preguntará por mi a cualquier estudiante y que logrará encontrarme,
ya sabes... ella investiga... después de eso... dijo que solo dejará que el destino la
lleve a donde tenga que ir... y que a su vida lleguen quienes tengan que llegar.
Alexandra estaba tiesa... se apoderó de ella un miedo terrible, sintió que las piernas
le flaquearon y que las lágrimas estaban a punto de estallar.
- Marce... No... no puede ser... No... Dios... no (llanto).
- Alex... lo siento... si supiera donde ubicarla, no dudaría en ayudarte.
- (Alex comenzó un llanto amargo, cruel y desgarrador) No... no... por qué...
Ya no había nada más que hacer... nada.
Varios meses han pasado... el viento... la lluvia de aquel invierno fue suave y
sencilla, no hubieron tantos pasajeros como años anteriores, hacia frío...
Marcela había regresado a Santiago, y en el segundo semestre retomó sus estudios (Nota
del Editor "Nunca los terminó")... Mario patentó la cerveza en Santiago meses después,
solo que cuando llevó el nombre Boheme le dijeron los abogados que era muy, muy,
quisquilloso y fue cambiado a otro nombre... (Razones de publicidad hacen imposible
nombrarlo) Pero lo más maravilloso fue saber que la novia que tubo Mario en el verano
le había enviado una carta diciéndole que en Septiembre para las fiestas patrias de
Chile vendría a visitarlo y que estudiaría una oferta de trabajo. María la madre de
Alex, siguió intercambiando cientos de cosas con las monjas, y como siempre con su gran
sentido del humor.
Septiembre 16 año 2001.
- Es la última vez que me dedico a poner fondas de baile para las fiestas patrias...
- María siempre dices lo mismo... y cada año en agosto ya empiezas a prepararte para
ser la mejor de todas.
- Mario... es que cuando recuerdo lo agotador que es... es cuando me arrepiento...
(voces de afuera) ¡¡¡ mira... quien viene... pero que linda se ve!!! ...
- (Mario con emoción) Preciosa...
- Mijita... Rafaella venga mi niña aquí estamos... tu novia Mario es bella...
- Lo se...
- Hola señora Bohem... Mario... cariño...
- Mi amor... estas hermosa...
- Gracias... solo que no me acostumbro a tanto cambio de clima...
- Tranquila... ya veras que pronto serás más que parte de todo esto... además creo que
en tu país hay cambios de clima...
- Tan linda... mijita... este Mario se las trae... y hablando de bellezas... donde se
habrá metido Brigit Bardó...
- Ah... Alex estaba conversando con unos chicos que llegaron de Santiago buscando
posada...
- Santiaguinos... espero que no armen escándalo este año...
- Vamos chicos... lo siento, pero este año solo se alojarán en la posada personas
adultas
- Vamos... deja que nos quedemos y te prometo que no haremos escándalos.
- Ese es un cuento ya conocido... lo siento chicos pero no...
- Anda vamos no seas mala onda...
- Soy muy mala onda sobre todo cuando chicos como ustedes me irritan...
- Esta bien... pero después no me busques Alexandra para que baile contigo mañana
cuando se inauguren la fondas de fiestas patrias...
- (Alex, se daba la vuelta de regreso al salón de la posada) Como si me gustara bailar
con ellos...
- (Mario entraba) Enana... tu madre te busca, dice que si no vas te pondrá a servir
cerveza toda la noche durante los tres días de fiesta...
- Que no piensa mamá en otra cosa que no sea servir, que la comida, que la cerveza,
que el café... agrrrrrr ya me tiene los nervios de punta...
- Hey... chica irritable... no discutas y ve con tu madre... Rafaella está ayudando...
- Mmmm y tu?... como que estamos contentos con la novia? Je je je je.
- Pero claro... que mas podría darme la vida...
- (Alex saliendo de la posada) ¡¡¡Hijos!!!
Mario no pudo aguantar la irritabilidad y salió corriendo persiguiendo a Alex fuera de
la posada, sin lograr alcanzarla...
- Ya me las pagaras enana... hijos yo? ¡¡¡JA!!! (gritando) ¡¡¡en que mundo crees que
vives Bohem soy un hombre libre... no necesito enanos cerca mío... contigo ya fue
suficiente!!! si... nada de niños... de criaturas salvajes que lloran todo el tiempo...
no señor...
En la carpa de la fonda casi a orillas del mar.
- Mamá ya estoy cansada... estoy desde las cinco de la mañana despierta, fui a pescar,
luego desayuné y me fui a clases, llegué y tuve que atender la posada, Mario casi me
estrangula, y ahora tu quieres que pinte una puerta en una tela? Dame algo de chance...
- Pero porque siempre tienes que quejarte de todo...
- Solo necesito dormir algo por este día... mañana empiezan las fiestas y esto estará
repleto de gente... además por si no lo sabías... Bartolo competirá en la media luna...
su yegua esta súper preparada y será el mejor jinete representando a los pescadores...
iremos con Mario al Rodeo mañana...
- Vaya... pensé que tu competirías con Pascualito... tu caballo es muy fuerte...
- No... ya me estoy haciendo vieja para eso... prefiero mirar.
- Bien... Alex hija... ven aquí... siéntate a mi lado.
- (sentándose).
- Alex... han pasado... meses desde la última vez que...
- Madre... no te preocupes... estoy bien, solo que después de esa tormenta de
emociones mi alma logró encontrar la calma.
- Lo he visto en el transcurso de este tiempo... y me alegro...
- Yo también...
- Sigues con la idea de viajar a Chiloé...
- No... ya lo decidí... y para cuando llegue el verano... viajaré a Isla de Pascua...
Marcela tiene su visa lista y yo solo necesito viajar a Santiago a presentar un papel y
listo.
- Isla de Pascua... que bello... Sabes... pensé que tal vez viajarías a Irlanda...
- No creo que eso pase... no me siento tan atraída por la isla de Irlanda... prefiero
seguir sintiendo así como está y si en el futuro se dan las cosas... bueno... lo que
Dios quiera...
- Mientras no te quedes pegada con los Moais todo estará excelente...
Una conocida y risueña voz hacia su aparición en aquella charla.
- Eso si no se queda pegada mirando a una muj... he... digo yo...
- (Alex saltando de la alegría) ¡¡Marcela!! prima... llegaste...
- Claro... que creías que me iba a perder las fondas del Duao... no señor... aquí
estoy lista para ser la reina de este año...
- (Un gran abrazo nacía de las chicas) pensé que llegarías mañana...
- Preferí venir antes, es que mi mamá se puso media loca y ya sabes... prefirió salir
antes... ya la verás se quedó con Mario tomando algo de brebaje...
- Marce... que rico que estés aquí...
- Si... ya era hora que vinieras sobrina... necesito mucha ayuda...
- Epssheeee ¡ayuda!??? tía... yo vine de visita... no de...
- Ah... ya niña deja de reclamar y las dos... vayan donde Mario y traigan los vasos
para público... que yo voy a saludar a tu madre...
- Si claro...
- (Alex tomando la mano de su prima y mirando directo a sus ojos, como esperando algo)
- Bohem... lo siento, pero... nada de nada...
- Nunca fue a verte...
- No...
- (Alex bajo su mirada y luego miró hacia el mar.)
- No te desanimes... ya veras que vamos a disfrutar estos tres días de fiesta y cuando
elijan a la reina... que espero sea yo... tu me colocaras la corona de Señorita Duao...
- Si Marce... ya me estaba aburriendo de no poder casarme mientras duraba mi reinado...
- (risas) Hey... sabes me estoy escribiendo con una chica de otro país...
- Y? que onda... de donde es...
- Argentina... pero es raro... sientes algo y luego se te pasa... pero llego directa
por la noche a revisar mi correo y no se...
- La conoces?
- Dices por foto?
- Si. Por foto.
- No... pero no es lo importante... es muy extraño saber que te gustaría conocer a
alguien... pero luego se me pasa...
- Tal vez no te interesa...
- Yo diría que aunque la conociera... después hay que separarse y babum... todo se
termina...
- Es como si fuera yo y Dianha... ella tarde o temprano se marcharía a Irlanda...
- Si... es eso mismo...
- Sabes... ya basta de hablar de imposibles... mañana iremos al Rodeo con Mario y
Rafaella, te unes supongo.
- Rafaella... la novia de Mario...
- La misma...
- Pero eso si que merece un brindis...
- Dejemos esto aquí y salgamos a un bar... prima...
- Eso es...
Septiembre 17 año 2001
La media luna, el Rodeo de Duao estaba bastante retirado de la zona costera... era un
evento deportivo muy concurrido por toda la región, venían jinetes hasta del otro
extremo cordillerano a competir...
- ¡Bartolo! ¡Bartolo! Superman Jinete...
- Ese es mi chico ganador... ¡Vamos Bartolo!
- Alex crees que Bartolo gane...
- Al paso que va... no lo creo, es buen jinete, pero los que vienen de San Fernando
son mejores...
- Es que esos viven en la montaña y nacieron arriba del caballo... (risas).
- Seguro... Donde se metió Mario y Rafaella... fueron por vino negro...
- Pero eso fue hace más de una hora...
- Para mí que se quedaron enredados en algún establo...
- Alex... te come la envidia...
- Así... como no... (Alex sintió una extraño calor en la cabeza).
- Viste las piernas de esa chica que ofrece brochetas...
- Si... le llegan al suelo... (otra vez el extraño calor... Alex mirando a todos lados
como buscando algo).
- A quién buscas...
- (Extrañamente pendiente) a nadie... bueno a Mario...
- Alex... porque mejor vamos a tomar algo... son casi las cinco de la tarde y mi
garganta está seca de tango gritar por Bartolo...
- (otra vez)... si... vamos.
- Muy bien señores... aquí dos bellas chicas necesitan bajar a tierra firme...
- (levantando la mirada directo al lugar donde se preparan los jinetes) no puede ser...
(por lo bajo) será mi imaginación?
- Alex que onda...
- Si te digo que me pareció ver a... (cara de interrogante) Olvídalo... espera...
acompáñame...
- A donde...
- Donde los jinetes... tengo que salir de la duda...
- Alex que ocurre...
- Marce... no se si es idea mía o lo que sea... pero acabo de ver los ojos mas azules
desde que... Marcia me miró por última vez...
- (Cara de incrédula) Estas demente... loca de remate y además... imposible...
- Lo que sea... pero iré y saldré de la duda... dijiste que Marcia trabaja para un
canal de deportes...
- No... lo que yo dije era que ella estudiaría una oferta para un canal de deportes...
- Es lo mismo...
- Alexandra Bohem... estas... demente...
- Si...
Los corrales donde los jinetes se preparaban para la carrera estaban atestados de
personas y gran parte de señales de televisión de la zona y efectivamente de un canal
de cable de RED Deportes Chile.
- Te lo dije... ella está aquí...
- Alex cariño... te quiero... eres mi prima favorita... pero una cosa es estar demente
y la otra es creerse el cuento de la demencia...
- Preguntaré...
- Olvídalo... no iré...
- Marce...
- No... ve tu sola...
- Gracias...
- De nada... ah... espera... ya no es productora se supone... pasó a la rama
periodística... eso fue lo que me dijo la última vez...
- (Con cariño esta vez) Gracias...
- (Sonriendo) Hay Alex...
- (Alex cerca de un camarógrafo) Señor disculpe...
- Señorita no puede acercarse... es peligroso hay cables...
- Lo sé... solo quería preguntar por una persona que trabaja en este canal...
- Esta bien... pero rápido...
- Se llama Marcia Fox...
- Mmmm no... no conozco a nadie con ese nombre...
- Está seguro...
- Si...
- Gracias... disculpe... (con cara de derrota fingida).
- Te lo dije Alex...
- Creo que estoy demente... ahora si necesito un trago...
- Yo invito...
Lo que Alex había sentido fue un calor sofocante... efectivamente unos azules ojos la
habían mirado... pero como dijo el camarógrafo no conocía a nadie con el nombre de
Marcia Fox.
Septiembre 18 año 2001 Día de la patria Chilena.
- ¡¡¡VIVA CHILE MIERDA!!!
- ¡¡¡VIVA!!!
- Esto es genial... Alex... como me veo...
- Marcela estás linda... ese vestido te queda muy bello.
- Crees que me elijan reina...
- No pienses en eso... las competidoras que hay este año son todas feas...
- Gracias...
- Hay... loca... menos tú...
- Gracias... como si eso me hiciera sentir menos nerviosa...
- Esta noche será especial... puedo sentirlo...
- Alex...
- Si...
- Eres una gran mujer... deseo lo mejor para ti, y espero que... llegue la paz a tu
alma.
- Gracias Marce... gracias... lo mismo para ti... y que ganes este año...
Aquella noche... cuando todo el mundo celebraba y bailaba al ritmo de lo que fuera, ya
que se tocaba no solo música chilena... también cumbia y rancheras (que turbio) pero
estaba siendo una gran noche...
- Marcela estas lista... tienes que salir junto con las chicas y se sientan en los
tronos que les corresponden con sus nombres...
- Tienes un cigarrillo...
- No puedes fumar... ya estas a punto de salir...
- Necesito un cigarrillo.
- Marce... no pued...
- ¡Si no me traes un cigarrillo ahora ya... te liquido y me salgo de la competencia!
- Esta bien... espérame aquí... no te muevas... yo también necesito varios.
Alex salió de la fonda corriendo en dirección a la posada... se detuvo cuando no pudo
creer lo que veían sus ojos... era imposible pero se parecía mucho... demasiado...
- Mas que un cigarrillo, necesito una bofetada... no es posible, que vea a Marcia en
cada persona alta...
Siguió su camino... pero bruscamente se detuvo... no miró... pero se detuvo, quieta...
mirando directamente la entrada trasera de la posada... luego miró el suelo... tragó...
suspiró...
- No es posible... (dio lentamente la vuelta).
Siempre mirando el suelo... temerosa de encontrar... o de no encontrar... lo que creía
haber visto...
- Dios... que sea... lo que tu quieras... (mirando al suelo).
Una silueta vestida de blanco la miraba distraída... casi risueña... pero distante...
Alex miró hacia arriba... encontrando un dulce rostro... sereno y cálido...
- No puede ser...
- Que no puede ser Bohem...
- Tu... aquí...
- Pues... es una playa libre...
- Si... pero... tu...
- Si te molesta... puedo irme a otra orilla... (dando la vuelta).
- No... espera... (mirando a todos lados) Si mal no recuerdo aquí fue donde nos
conocimos...
- (Sonriendo) Claro...
- Recuerdas...
- Como olvidar los pescados en tu cabeza...
- No lo digas... que cada vez que me acuerdo se me... recuerdo eso... fue... raro.
- Si...
- Yo... (recordando a Marcela) tengo que... ir por algo para... Marcela... ella está
concursando para reina... y...
- No te preocupes... de todas maneras ya me voy... y seguramente están preguntándose
donde estoy...
- Te vas? Ahora ya?
- Si... solo vine a caminar un poco...
- (Alex temerosa) No hablas en serio...
- Si... ya me estaba marchando... solo miré el mar una última vez...
- Marcia... No... tienes que... yo... solo un rato... (recordando los cigarrillos de
Marcela) Es que yo... te busqué... fui por ti esa noche y Tony me dijo que te habías
marchado... luego Marcela me dice que tu ya no... te fuiste...
- (Marcia seria, pero muy tranquila, y serena.)
- ¡A los rayos Marcela y sus cigarros!... Marcia... necesito hablar contigo...
- Pero... no puedo yo ya me voy... me esperan.
- Marcia... yo... es difícil hablar así... tu y...
- Alex... espera... ya no mas...
- Que...
- Se terminó... no tiene vueltas... nunca resultó... nunca resultará... fue un gran
error... lástima que el tiempo no se pueda retroceder...
- Que dices...
- (Marcia acercándose un poco) Alex... si se me presentara nuevamente aquella vez...
no me habría involucrado... no fue bueno para mi...
- Para ti?
- Si... (mirando el suelo) vine aquí para ver lo que sentía, pero...
- Parece que no cambias... sigues siendo una egocéntrica...
- (Marcia extrañada.)
En ese momento el nombre de Alex era fuertemente nombrado por el animador de la jornada
nocturna, era el tercer llamado que hacían para que Alexandra Bohem la reina del año
2000 se presentara en el escenario para coronar a la nueva reina de las fiestas patrias.
- Creo que ese es tu nombre...
- Si... es el mío... bueno... (mirándose fijamente.)
- Es el tuyo... (directas a los ojos)
- Si... (cuarto llamado para Alex) debo ir... no puedo defraudar a mi madre... preparó
esta fiesta aquí en el pueblo con todas sus fuerzas...
- Claro... ve... (esta vez Marcia era la temerosa.)
- Adiós... Marcia... (con tristeza.)
- Cuídate Alex... (quinto llamado)
- Y tu...
Esta vez Mario y algunos chicos habían salido fuera de la carpa de la fonda buscando a
Alex... cuando este la vio y también a su compañera... se detuvo...
- Chicos esperen...
- Que pasa Mario....
- (Sonriendo) Parece que la reina no quiere soltar su trono todavía...
- Que dices...
- Metáforas (con mas alegría.)
- Qué?... la llamaré (Gritando) ¡Alex! Tienes que entregar la corona...
- Espera Roberts... déjala...
- (Alex miró al grupo que estaba Mario y otros chicos) me llaman...
- (Mario gritando) Alex... no importa... quédate... la coronación puede esperar...
Como está señorita Marcia... un placer volver a verla...
- Bien Mario... gracias.
- (Mario haciendo un gesto de despedida y dando la vuelta) Tu tío se ve mas... grande.
- Si...
- Alex... parece que te necesitan...
- Si... dice que tengo tiempo, pero... ya para que... cierto...
- Claro... (Marcia mas temerosa.)
- Bueno... ya... me voy... (mirándola y dando la vuelta.)
Caminó unos pasos hasta que Marcia sacó fuerzas desde su alma.
- Hablaba de Heiden...
- (Alex se detuvo.)
- Yo... hablaba de Heiden cuando digo que fue un error... y como te decía antes de que
saliera Mario... vine aquí para ver lo que he estado sintiendo desde que te conocí y...
mis días fueron turbulentos... (Alex nuevamente daba la vuelta para mirarla) pero ahora...
ya estoy mas tranquila... estoy en una terapia... psico-terapia y me hace bien... me
siento mas calma... mas segura, mas dispuesta.
- Yo pensé que...
- Vine aquí nuevamente... para verte y decirte muchas cosas... y lo primero era
retroceder, para poder avanzar... y llegar aquí... cerca de ti y... saber que sientes...
- (Alex mas tranquila) Marcia... yo fui a buscarte y no te encontré...
- Fue lo mejor... ya que eso, me llevó a tratarme con un doctor que me está haciendo
trabajar para que el Ego salga... y mi arrogancia y esa forma tan posesiva que tengo de
la gente se elimine.
- Eso es bueno... pero por qué te vas tan pronto...
- Bueno porque necesito buscar un lugar donde quedarme esta noche...
- (Alex poniendo cara de interrogante) yo creí que te marchabas a Santiago...
- No... si vine aquí es para dejar de sufrir y no jugar a las escondidas contigo...
- Entonces...
- Me quedaré unos días... mientras dure el rodeo...
- Estas con algún canal de televisión?
- Si...
- Pero ayer yo pregunté por ti... y me dijer...
- Si... lo sé... pero el camarógrafo no me conoce por mi nombre... solo me dice...
"jefa"
- Esto es... (riendo) extrañamente loco...
- Si...
Se miraron un rato... esta vez Alex se acercó... y mucho... quería sentir el contacto
con Marcia.
- Podrás abrazarme alguna vez mas?
- Claro... (invitándola a acercarse.)
- Gracias...
Alex y Marcia nuevamente se fundieron en un abrazo... limpio y transparente... distintos
a los que fueron el comienzo...
Marcia besó su cabello... y lentamente la soltó.
- Alex...
- Dime...
- Sientes que puede haber un nuevo comienzo entre las dos?
- Hay algo en mi... que lo desea... y siento que sería distinto...
- Alex... yo... tu crees que alguna vez aquí donde empezamos mal alguna ves comencemos
nuevamente... pero bien.
- (Alex... sin palabras) yo... es rápido decidir... ya que la pasión te nubla la razón.
- Lo sé... pero... hay tiempo... y falta para que me regrese...
- Pero sería tu en Santiago... y yo aquí...
- Yo no he dicho que viviré en Santiago...
- Qué?
- Compré una casa en Curicó... a una hora de aquí... como trabajo para Deportes
regional, tengo que vivir aquí... en esta región.
- No puedo creer lo que me dices...
- (Marcia sonriendo) Que harás después de la coronación...
- Nada... supongo que... no lo se...
- Me acompañarías?
- Donde...
- A conocer la cabaña que compro Josué...
- En serio?
- Si... bueno hoy me entregaron las llaves y se las daré cuando vaya a Santiago por
mis cosas... el no pudo venir... esta cubriendo las fondas en Santiago...
- Claro... (sonriendo) me acompañas a la fonda?
- Será un placer...
Y juntas caminaron esa noche, esta ves limpias y serenas. Había algo nuevo, era eso un
nuevo comienzo. Caminaron separadas... pero muchas veces sus manos se rozaron.
Aquella noche Marcela no ganó la competencia, pero le sirvió para conocerse mas a si
misma y entender que todos son merecedores de algo en esta existencia.
Alex y Marcia pasaron toda la noche que duró la fiesta juntas, rieron, hablaron y se
volvieron a conocer, nunca fueron a conocer la casa de Josué, fue mas interesante lo
que se estaba viviendo aquel momento. Cerca de las seis de la mañana cuando solo
algunos ebrios y otros mas estable, Alex y Marcia regresaron a la posada.
- Te quedas esta noche...
- Mas bien diría esta mañana... de todas maneras tengo que estar en unas horas mas
donde los chicos de la productora para cubrir algunas notas.
- Te hará bien dormir un poco... le diré a Miguel que te despierte a las...
- Diez estará bien... Gracias Alex...
- Gracias a ti Marcia... bien... yo me voy a mi cuarto, que duermas bien y relájate...
- Bien...
- (Alex dio la vuelta y se marchó a su cuarto.)
Por la tarde...
- Alex y Mario siguen durmiendo... estos niños deberían tener energías... si son
jóvenes, que me queda a mi... que ya estoy vieja.
- Señora Maria usted no esta vieja... esta bella.
- Claro... como no... si me lo dice porque usted quiere a Mario...
- No por eso... usted está muy bien...
- Rafaella... tan linda usted...
- Dígame una cosa... quien era esa mujer que anoche acompañaba a Alex... me pareció
muy hermosa... y lo que me causó extrañeza era la forma en que se miraban...
- Esa mujer tan bella se llama Marcia... y por lo que me pude dar cuenta... sigue
enamorada de mi niña...
- (Cara de espanto) QUÉ!! Ella y Alex...
- Si... y espero que alguna vez se arreglen las cosas entre ellas...
- Alex es... es...
- Si... lo es... (mirándola fijamente) y nadie tiene derecho a juzgar...
- Claro... no es que lo juzge, solo que... bueno yo pensé que Alex era de las que se
casan, hijos, y todo eso...
- Por lo que se ve... no. Y bueno... mejor preparo la cena para esta noche...
seguramente Marcia vendrá y quiero recibirla en buena onda...
Por la noche durante la cena.
- Creo que es lo mejor comer...
- Si... yo preferiría salir un rato antes...
- Alex son casi las ocho... está helado quédate aquí...
- No quiero... pensé que vendría Marcia, me lo dijo anoche en la fiesta...
- Seguramente no pudo...
- Si... seguramente.
- Prefiero irme a mi cuarto...
- Bien...
Alex subió las escaleras llegando a su cuarto... se quedó lo suficiente de espaldas en
la puerta al cerrarla... luego se acercó a la ventana, no había nadie en la playa, el
mar estaba sereno... una lágrima rodó por su mejilla... pero calma.
Volvió a sentirse confundida y engañada... pero si no había vuelto con Marcia por qué
se sentía engañada?
Dejó caer su rostro mirando el suelo, deseaba llorar, pero se contuvo, sabía que no era
bueno hacerlo, pero se contuvo.
Nuevamente miró por la ventana, hasta darse cuenta que la mujer de ojos azules estaba
en la playa mirándola... eso fue una eternidad... Marcia estaba bella y sonreía, Alex
la miraba y sintió que miles de mariposas vibraron en su emoción, siguió mirándola,
hasta que Marcia le hizo señas para que bajara y la acompañara.
Alex le dio la señal de triunfo con su mano, se acercó al espejo y se miró... otra vez
mas... agradeció haberse puesto bella para cuando Marcia llegara a cenar...
Bajó las escaleras y salió por la puerta de atrás... caminó sin prisa... una cálida
mano en su cabeza la hizo detenerse...
- Madre...
- Ve hija... pero recuerda... piensa y luego existe...
- Lo haré... gracias...
Alex siguió su camino, estaba frío, llevaba un abrigo azul que la cubría completa, la
arena se notaba muy helada, sonaba fuerte en el silencio cada pisada, la mujer de ojos
azules estaba en el mismo lugar... había mucha distancia entre las dos... comenzó a
caminar, lentamente... Alex, apresuró el paso, aun quedaba distancia...
Marcia continuó su caminata algo mas rápido... sin dejar de mirarse y sonreír...
Hasta que ambas dieron inicio a una carrera frente a frente logrando encontrarse en un
fuerte abrazo... sin soltarse permanecieron largos minutos... apenas se divisaban en la
noche.
Hasta que Marcia tomó su rostro y lo acarició... mirándola y nutriéndose de ella.
- Alex...
- Estoy aquí... solo que... no me sueltes...
- No lo haré...
Lentamente la alta mujer acercó su rostro, mirando los labios de Alex, sus ojos... toda
ella... sin soltarla... en un suave y firme beso, dos almas se reencontraron en el
mismo lugar en que se conocieron alguna vez.
Y así fue el comienzo para una nueva relación, mas honesta y entregada.
- Que crees que diga Alex si se entera de que la estamos mirando...
- No lo sabrá... Maria y baja la voz.
- Mira están caminando...
- Ya... dejemos de ser unos mirones y regresemos adentro...
- Mario la idea fue tuya...
- Ops...
La cabaña de Josué estaba al final del pueblo, era la única que estaba en alto varios
metros pasando el Faro, Marcia y Alex hablaban...
- Extrañaba tu abrazo...
- Yo te extrañaba toda.
- Marcia... que pasó con Heiden.
- Ella se marchó a Australia, aceptó un millonario contrato, y bueno como a ella la
mueve mas la lujuria, se fue.
- Crees que vuelva alguna vez a molestarte.
- No... porque yo no deseo que eso pase, es energía, y tu me lo enseñaste Alex.
- Que bueno que aprendiste algo de mi...
- (Clavándole los dedos en las costillas de la chica rubia) Claro... y que pensaste
cuando no llegaba a la hora de la cena.
- Bueno... me dio un poco de tristeza... y algo de... pero Marcia ya pasó... a todo
esto por qué no llegaste a cenar.
- Porque el rodeo se alargó y la camioneta del canal estaba estacionada justo delante
de muchos autos, tuve que esperar a que las personas se fueran...
- Pudiste llamar...
- Ya era tarde cuando ví la batería baja del celular...
- Pero estas aquí... y eso importa...
- Gracias... y has sabido algo de Dianha...
- Si... está estudiando Filosofía en la Universidad de Dublín y continua su trabajo en
la biblioteca... dice que posiblemente viaje este verano a Japón... hará un intercambio
con estudiantes...
- Que genial...
- Ella es una gran amiga, y le deseo lo mejor...
- Eso siempre es lo mejor para otras personas... desearles lo mejor... mira... llegamos.
- Pero esta cabaña no estaba aquí antes...
- No... la mandé a construir...
- Espera... me dijiste que era de Josué...
- Después que me fui... se la vendí y ahora me la pagó... pero no estoy muy segura de
querer quedarme con su dinero...
- Marcia...
- Como la encuentras...
- (Alex mirando la chimenea) Esta mejor que la de Mario en la playa chica. Marcia es
preciosa...
- Y mira tiene segundo piso... vamos a verlo...
La cabaña estaba ubicada al final de la playa que une el Faro con el comienzo de otra
orilla donde solo hay pescadores deportivos, no apta para bañarse o hacer lancha...
El segundo piso era amplio... dos habitaciones... Marcia había retocado el lugar y
logró hacer llegar muebles durante el tiempo que estuvo separada de Alex.
- Tienes unos muebles bellos...
- Si... y esta cama la compré estos días...
- Es grande...
Marcia tomando la mano de Alex y acercándola a la gran ventana que ofrecía una vista de
todo el pueblo y de casi toda la playa incluído el Faro...
- Ven... Se que para estas cosas se necesitan... una cena a la luz de las velas... o
fuegos artificiales... pero por el atraso en el rodeo no los pude conseguir... deseaba
llegar a tiempo para verte... y pedirte algo.
- Marcia... no necesitas darme todo eso...
- Si... lo mereces... Alex... Quieres estar conmigo, juntas, como pareja, matrimonio...
juntas tu y yo... aquí...
- (Alex sin dejar de mirarla y sonreír) Dices aquí... en el pueblo?
- Digo aquí en esta casa... en este pueblo... aquí... frente a tod...
- Acepto...
- (Marcia toda emocionada) Aceptas... bueno... yo también... (risas).
- Entonces... por donde empezamos...
- (Al mismo tiempo) "Por avisar en la posada".
- Que crees que dirá tu mamá y Mario cuando se enteren...
- Nada... ya era hora de empezar mi vida...
- Nuestra vida...
Y sin mas... Alex y Marcia se fundieron nuevamente en un abrazo y besos llenos de
ternura... terminando en la unión de sus cuerpos.
Limpia y tiernamente... como tuvo que haber sido, como tiene que ser ahora, como debe
ser siempre.
Fin
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Doy infinitas gracias a todas aquellas personas que durante todo este largo tiempo se
tomaron la libertad de leer esta historia... podría nombrar a muchas, pero sería poco
gentil dejar alguna sin nombrar.
Agradezco a todas quienes me apoyaron y pido disculpas por la demora de las entregas.
Esta historia fue sin fines de lucro y solo para seguir teniendo el espíritu de Bardo.
Nuevamente Gracias y espero que lean mi nueva historia, eso si, esta vez la historia es
mas ficción y no demoraré tanto en las entregas ^_^. Nuevamente Gracias, y espero que
hagan llegar sus comentarios a mi correo personal...
alexandra_bohem@hotmail.com
No se pierdan mi nueva historia FAUSTO (Los siete pecados del Alma).
Hasta siempre.