Renuncias: Bueno esta es mi historia, talvez sus protagonistas se parezcan a ciertas heroínas que extrañamos mucho en TV. Con esto no trato de ser mala onda y mucho menos hacerles ver que la fiesta habría podido continuar, (a ciertos productores). Esta historia es casi mía ya que su origen es totalmente verídico aunque usted no lo crea, solo se han cambiado las apariencias físicas de las protagonistas. Es decir un UBER, pedí prestados los ojos azules y el pelo rubio de las heroínas, para que fueran utilizados en las chicas aquí presentes, ustedes entienden.
Cualquier canción que les parezca conocida, algo conocida,,, no es casualidad y con esto no trato de infringir los derecho de autor. Esta historia es sin fines de lucro, y solo llega a ustedes con el fin de seguir manteniendo el espíritu XENITA.

Subtexto: Pero claro y mucho, de eso se trata.

Ambientación: el lugar más hermoso de Chile, a mis ojos, playas, faros, lunas y estrellas.

Dedicado: A ustedes XENITAS, bueno y a mi compatriota y amiga Marcela quien ayudó a que esta cabeza contara esta historia, y a Nancy, Marianella, Jazmín, Nataly, Dastin, Petunia y Flora las chicas maravillas. Gracias chicas por su apoyo y sus humitas tan ricas.
Si alguna chica de Colombia de nombre Alba Lucia, se siente identificada con las canciones de Marc Anthony, pues le dijo que la Marcela siente igual.

Cualquier pregunta o critica, o tus mas sinceros comentarios serán bienvenidos a mi correo personal:
alex-andra@mixmail.com
Que disfruten


ENTRE UN FARO Y UN ROSARIO

Escrito por Alexandra

Primera Parte

Capitulo 1

El cielo era perfectamente azul, las olas eran únicas en ese momento su color plateado daba perfección al movimiento, la luna, era la única compañera para Alex, por años. Eran la 9:00 de la noche, el movimiento ya empezaba en el pueblo, era verano y los turistas comenzaban a llegar a la zona de playa, el lugar era bello se fundía entre campo y mar, Punta Duao, lugar ubicado el la costa de Curico, Séptima Región de Chile, donde la magia y las historias de enamorados daban al lugar algo así como el paraíso.

Las posadas y residenciales eran las mas visitadas por los Chilenos, en cambio los hoteles solo eran frecuentados por turistas extranjeros, ya que ello daba un tono menos campestre y más urbano.

La Posada del Sol estaba ubicada al lado de la escuela primaria frente al gran cerro que permitía otra vista a los visitantes, y por su parte trasera es decir las habitaciones obsequiaba a sus turistas el mar puro e intenso azul del mar.

Alex vivía en la posada, su madre la trabajaba desde que sus padres ya no estaban, el papá de Alex había muerto, casi 22 años pasaban de eso, Alex a sus 24 años era una chica tranquila, amante de la poesía y la escritura, pasaba horas frente al mar dando rienda suelta a su papel y lápiz, le encantaba escribir sobre historias de viajeros, usaba a los turistas como protagonistas, sus nombres y lugares de donde venían, convirtiéndolos en grandes príncipes y reinas que venían de grandes pueblos en busca del tesoro perdido o simplemente en su alma gemela.

- Alex, Alex ya deja de soñar y ven ayudarme con la comida!
- Voy mamá, solo deja despedirme.
- De quién? ..... ah ya se .... Adiós querida Luna
- Si, la luna.

Alex mantenía una reservada amistad con la luna, aunque esta no le respondiera Alex si lo sentía, era su amiga.

La posada estaba iluminada llena de alegría, la mitad de sus pasajeros estaba ya en la mesa para la comida, la madre de Alex, la señora Maria alegraba a todos con sus disparatados chistes extranjeros y chilenos.

Alex ayudaba a servir la comida algunos comían mas tarde debido a que preferían las grandes olas que se formaban por la tarde y poder hacer surf, otros estaban borrachos ya que la exquisita cerveza de Mario Lino los dejaba a todos en otra dimensión.

Mario Lino era tío de Alex, hermano de su madre, quien se ganaba la vida haciendo cerveza con unos extraños componentes que nunca había revelado, era el licor más apetecible de ese enigmático lugar.

- Tío Mario me dirás algún día como se prepara este licor de cerveza?
- No, eso es un secreto traído por nuestros antepasados irlandeses
- Pero por que solo tu lo sabes y mi mamá no?
- Bueno ella prefirió darle mas atención a tu padre que al baúl de herencia de tu abuela, entonces yo fui mas pillin y ahora el secreto esa mío
- Entonces cuando tengas hijos y herederos se los dirás?

El tío quedó pensativo, sabía que eso de hijos no estaba en sus planes de vida, es mas sus novias eran y habían sido turistas a quienes les prometía que las visitaría en su país de origen, visita que nunca pensaba en realizar.

- eso... bueno... lo veré mas adelante
- Si ... claro... como no.
- Bueno y tú que me dices de ti, cuando conoceré a un novio... ah?, si solo te lo pasas frente al mar escribiendo, o tienes un... novio... por correspondencia? Pillina no me lo habías contado.

Mario se refería al termino “novio” de una forma muy cómplice entre Alex y él.

- Que dices? Eso no es así, no me gusta nadie, solo que ya sabes me pasa lo que a ti, mi alma gemela no ha llegado y por eso no puedo sentir cositas en el estomago, si fuera como tú... yo...
- Eh eh....espera, espera, espera.... eso de ser como yo ... niñaaaa ¡no! Yo lo hago por no estar solo.
- Bueno si te dijera que hay momento en que me siento sola, crees que sería una buena idea actuar como tu?
- ¡ NO!, y ya deja de pensar como tu apuesto tío Mario que luego se te pega.

El tío Mario era muy apuesto era como un adulto joven de 39 años hermosos ojos verdes pelo rizado, su parecido con Alex era perfecto.

Alex tenía ojos verdes muy hermoso, pelo rubio con una melena muy tierna que llegaba a sus hombros, su cuerpo era algo así como bajito permitiendo ver un cuerpo muy fuerte ya que ayudaba a su tío y madre a la pesca algunas mañanas.

La noche ya estaba adentrada cuando ya los pasajeros estaban en sus habitaciones, algunas parejas paseaban por la playa. El comedor estaba cerrado solo la puerta central estaba abierta para dar paso a los nocturnos enamorados que luego del paseo se dirigían a dormir.

Esa noche era viernes, solo las luces de las fondas musicales y algunos bares resaltaban a esa hora. La policía del lugar velaba para que los lugares públicos cerraran a las 1:00 de la madrugada, hora legal de funcionamiento, afortunadamente para los lugareños ese habito era respetado por los turistas, solo algunos visitantes de la capital Santiago, eran algo mas desordénanos y bohemios, bebían alcohol en la playa y formaban una gran bulla, pero no les duraba mucho la diversión ya que los policías se hacían cargo de los desordenes de aquel lugar de descanso.

El sábado había comenzado con la pesca habitual entre Mario y Alex, su mamá maría atendía el desayuno de los pasajeros, algunos no desayunaban y salían temprano para aprovechar las olas magnificas que regalaba el azul mar.

- Que hora es tío Mario?
- Bueno creo que las 8 y algo por?
- Hoy comienza el campeonato de surfistas dicen que vienen tipos de varios países a competir con los representantes chilenos, eso estará bueno
- Si ,, y yo podré vender cerveza a todos ello
- ¡TIO MARIO!! Que cosas dices
- Claro enana, así ellos se emborrachan y... los chilenos ganamos je je je
- Eres incorregible y técnicamente...
- Encantador ???
- Sí.
- Y tú... no te quedas atrás enana, solo que...

Su tío la miraba con cierta preocupación hacia su ropa y su peinado.

Alex extrañada, ya que esa mirada era siempre de una idea, y las ideas del tío Mario eran siempre problemas

- Solo que Tío!!!
- Solo que creo debieras vestir mas... mas... no se mas mostradita, eso es
- No será que quieres decir mas sexy?
- Bueno solo que ese vestido muy tapado y hasta las rodillas es como los vestidos de las monjitas del lago Vichuquén
- Bueno ellas son santas y yo no
- Si santas, santas viejas tu no eres como ellas enana, eres linda muestra tus encantos,, eso si... nada de chicos que quieran sobrepasarse... entendido...
- Hay si... Cupido...
- Bien eso es todo por hoy... vamos a desayunar que luego tengo que trabajar en la terraza, a tu mamá se le ocurrió que quiere poner flores para cuando salga a respirar en las noches
- A respirar o a.... bueno creo que eso es parte de su mundo mágico y privado.
- Si... ya está enana vamos por el merecido desayuno.

El día estaba siendo de lo mas divertido, 2 buses que venían de santiago traían a mas turistas y las habitaciones de la Posada del Sol estaban repletas, Alex tenía mucho trabajo en la limpieza, no le desagradaba ya que la recompensa era la felicidad de los rostros de los ocupantes después de oír alguna historia de Alex por la noche, llenaba de alegría.

EN LA CAPITAL...

- Bien, creo que lo tengo, el problema es que no se donde queda el maldito lugar
- Ten fe, solo es un lugar ubicado mas al... al... bueno me han dicho que es hermoso, tiene playa y...
- Basta Josué... ya he tenido bastante con tu mala organización, el director y presidente me tienen entre la espada y la pared con el asunto ese de la historia de ese lugar.
- Marcia no pierdas la calma te prometo que dentro de una hora te daré los datos de ese lugar remoto
- Mas te vale...

La chica pensó en lo estúpido que estaba resultando su carrera, había entrado hace mas de 1 año al canal de televisión nacional y realizaba la ayuda en producción de un programa en donde el misterio era protagonista, y hasta el momento solo había podido aportar muy poco.

Esta vez le habían dado la oportunidad de producir un capitulo completo de una historia que solo sería posible bajo la investigación profesional de un periodista, en este caso Josué, que al parecer eligió la menos indicada, una por la poca información al respecto y la otra por el lugar tan remoto.

Josué era recién titulado de periodismo, amigo fiel de Marcia quien a sus 29 años ya era profesional en la carrera de producción de televisión.

- Ojos azules, que alegría encontrarte en ese estado de... poco feliz?
- No molestes Oriel, ya no se como voy hacer para lograr mi objetivo
- Pero entiende Marcia lo que pasa es que como quieres lograr una buena producción si Josué no puede hacerlo solo, esta claro que el eligió la historia, pero debes ayudarle... mujer, no seas así...

Marcia pensó en que tenía razón, pero salir de la gran capital le incomodaba ya que su madre se encontraba muy enferma y no quería dejarla sola.

- Solo es que... tu ya sabes Oriel... mi madre
- Si lo sé por algo soy el director de esta gran compañía de TV y te tengo un regalo, solo quiero que me des una gran historia, Marcia confío en ti y por eso te hemos dado una producción completa por que se que tienes grandes ideas y una fuerte voluntad para realizar las cosas.
- Bueno gracias por el piropo... y cual es el regalo...
- Bien, sea donde sea ese lugar llevaras a tu madre contigo el canal costea todo para ella

La chica abrió los ojos de un tamaño gigante y se tiró en brazos del anciano director para llenarlo de besos y mimos, era muy bello el permitirle llevar a su madre en tan angustioso estado.

Cerca de las 5 de la tarde Marcia y Josué reunían material informativo del lugar en donde se realizaría la historia.

- Bueno Josué que tenemos...
- Séptima región de Chile... hacia la costa... déjame ver ahora sí... Punta Duao, lo has oído Marcia?
- Ni en película, que lugar es ese...
- Bueno aquí dice pequeño pueblo de un gran mar, grandes olas hacia el final del pueblo, un cerro hermoso... para disfrutar la caminata... y... no dice nada de... espera aquí está...
- Que dice Josué...
- Te leo, “hace mas de 30 años en una gran roca ubicada en la orilla del mar en casi el final del pueblo se dice que Ámbar Rosario desapareció misteriosamente luego de estrellarse una avioneta en la punta de la roca, se dice que la muchacha estaba junto a su amado quien...

EN PUNTA DUAO...

- ... a su amado quien hasta el día de hoy no se ha sabido quien era, entonces se cuenta que en las noches de luna llena se puede ver a una silueta contemplar el mar, se dice que es Ámbar quien contempla las plateadas olas que se forman en un mar cuando hay luna llena...

Un silencio incomodo, lleno de interrogantes se hizo notar en la posada, hasta que todos lo oyentes comenzaran aplaudir y gritar felicitando a Alex por tan hermosa historia. Ya pasaban de las 10 de la noche, y todo el mundo se comenzaba a marchar a sus respectivos lugares, algunos a dormir, otros a pasear por la playa y el resto a bailar a la fonda que estaba cerca.

Alex salía como todas las noches por el jardín de la posada hacia la playa, la luna estaba hermosa, miró hacia el Alto del Rosario se imaginó que la chica de la historia era ella quien esperaba por su alma gemela que algún día llegaría. Un rato después se dio cuenta que eso del alma gemela comenzaba a entristecerla habían chicos en el pueblo, algunos bastante guapos pero solo serían fieles en el invierno, ya que con la llegada del verano y las turistas, se convertían en verdadero Don Juanes, invitándolas a salir o a conocer lugares escondidos.

El domingo como siempre era de llanto para la madre de Alex ya que la despedida de sus pasajeros la entristecía, algunos prometían volver el año entrante, otro le dejaban dirección para que ella les escribiera, la posada quedaba algo vacía, pero sabiendo que durante la tarde volvería a llenarse de nuevos ocupantes, de distintos lugares de Chile y el mundo.

Un chico de nacionalidad Francesa se aprovechaba de la situación mientras todos se despedían para besar en los labios a Alex, cosa que a ella la dejo sin palabras, su madre celebraba el acto y su tío quería golpear al chico, Alex solo se reía.

- Adiós bella flor del desierto, espero el próximo año volver para pedir tu mano
- Bueno... yo... creo que estas emocionado..
- Alexandra, eres bella solo que hoy me contento con el sabor de tus labios.

Su tío quien con molestia los miraba

- Dile si quiere contentarse con el sabor de mis puños

Dijo su tío.

Siempre era lo mismo cuando algún turista intentaba algo con Alex, el tío sabía que ellos solo lo hacían por diversión y no por que estuvieran dispuestos a luchar por el amor de ella.

Alex también lo sabía y con tristeza.

Cerca de las 9 de la noche llegaba un bus desde Santiago que traía a 10 pasajeros con destino Punta Duao, a esa hora la mayoría eran habitantes del lugar que regresaban de una visita a la ciudad de Curico en donde realizaban algunas compras que en el pueblo no encontraban.

Luego de unos minutos 2 personas, una mujer alta, y un tipo un poquito mas alto que ella se encontraban mirando de un lado a otro sin saber por donde empezar.

- Estas seguro de que aquí es Josué
- Si, cuando le preguntamos a los carabineros dijeron que estábamos bien
- Si pero me pregunto donde nos hospedamos, debe ser un lugar tranquilo recuerda que mi mamá también estará aquí. Dentro de uno días
- Sería bueno caminar hacia... bueno... mas para allá
- Con todo este equipo... por favor... no seas...
- Esta bien caminaré yo y regresaré para ver como me fue

Josué se encontré con varias residenciales, algunas eran muy ruidosas, otras estrechas, una le llamó la atención por su hermoso diseño y un gran sol en la punta de la casa.

- Hostería del Sol, baya creo que tiene estilo celta... veremos que pasa
- Buenas noches
- Buenas noches señor dígame que necesita
- Bueno busco algo así como hospedaje, tú eres de aquí?
- Si, mi madre es la dueña, ha venido al mejor lugar y mas tranquilo sitio de la playa, cuantas personas son?
- Bueno primero cuanto cuesta
- A ver según como lo quiera, si quiere habitación matrimonial, o privada, también pueden ser compartidas para 6 y 8
- Creo que privadas, somos 2 y dentro de uno días llegará otra persona, que por lo que necesitamos una habitación mas tranquila para ella.
- Quiere verlas?
- Claro

Alex le mostró a Josué todo el lugar, este al ver lo limpio y tranquilo además del espacio por habitación decidió que le gustaba el lugar.

- Bien tres habitaciones cuanto saldrían?

Marcia estaba impaciente por Josué, temía que se quedara perdido por algún lugar, estaba tardando, no mas tarde lo vió arriba de un poco común medio de transporte junto a un hombre mas bajo que el, junto a una carreta tirada por un caballo. La escena era muy graciosa, ya que Josué cuidaba su apariencia.

- Tu príncipe ha llegado
- Vaya y que es eso

Dijo apuntando la carreta

- Bueno era lo más rápido para poder trasladar nuestro equipo hacia nuestro nuevo hogar por 1 mes

1 mes pensó el tío Mario “Vaya estos tienen para rato”

- Donde es eso
- Bueno Marcia este amable señor... es el hermano de la dueña de una posada muy simpática y limpia que encontré
- Le digo señorita es la mejor de todo el lugar
- Me dice eso porque es usted de es de ahí
- Se lo digo porque es la verdad, entre mi hermana y mi sobrina damos a la Posada del Sol el mas cálido ambiente familiar, y eso que no han probado la cerveza que servimos a la mesa
- Bueno eso habrá que verlo...

En la posada.

- Y eso me dijo, ahora tío Mario fue por ellos, solo que la habitación de la otra persona la reservó y cuando lleguen verán contigo la forma de pago ya que será habitada dentro de unos días, el ya me pagó por 1 mes las otra dos habitaciones.
- Guau creo que estos tienen para rato, de donde son?
- De Santiago, dicen que vienen a realizar unas investigaciones, nada tan terrible
- Mientras no sea la cerveza de Mario, me quedo tranquila, vaya creo que vienen, iré a verlos, tu ve a la cocina y prepara refrescos, será por cortesía
- Bien, espero tu entrada

Marcia miraba el lugar extrañada, era muy hermoso todo, como un cuento de magias y enigmas, pero sintiendo el cálido sabor del mar y su gente.

- Buenas noches
- Buenas noches señora, soy Marcia Fox
- Mi nombre es Maria Bohem, sean bienvenidos a la Posada del Sol
- Gracias.

Mario ayudaba con las cosas a Josué mientras que Marcia miraba el comedor, estaba maravillada la decoración era de un estilo Celta muy hermoso.

- Es usted algo extranjera?
- Bueno mis padres eran Irlandeses y bueno heredé esta posada y la sigo trabajando tal como ellos lo hicieron
- Es hermoso, y esa música... de donde viene...
- Ah es mi hija que la pone despacito dice que es para darle un toque aún mas mágico
- Si no me equivoco es... déjeme pensar... Jon mark – y la canción es “A celtic story”
- Cómo lo sabe? Señorita...
- Me gusta la música New Age
- Bueno les traeré algo de tomar para el calor, aunque a esta hora esta mas fresco
- Gracias

Marcia no sabía que pensar era todo muy hermoso y además excelente para la salud de su madre, la decoración, una imagen muy hermosa llamó su atención, era una sirena pintada en una parte de la pared, el rostro le pareció muy hermoso y mágico, pensó para ella misma “si estoy aquí es por algo, no solo es la historia... pero este lugar... no se”. La madre de Alex la sacó de sus pensamientos.

- Aquí tiene es licor de cerveza es un secreto irlandés
- Solo espero que no tenga mucho alcohol.

Al probarlo deseó tomarlo muy despacio ya que su sabor hechizó su estomago.

- Pero esto parece como... el sabor del... del...
- Placer?
- Si... creo que sí

Alex estaba preparando algo de comer para los nuevos huéspedes, cuando su madre entro a la cocina.

- Deja hija, se fueron a sus habitaciones, creo que estaban cansados
- Que lastima quería conocerlos
- Ya los veras mañana
- Bueno, yo iré a dar un paseo, regreso pronto
- No te acuestes muy tarde

Alex se dirigió a la orilla del mar, quería seguir disfrutando de la luna llena y de mirar el mas hermoso paisaje de las olas plateadas, había empezado a conversar con la luna.

Aquel lunes Alex durmió hasta un poco mas tarde ya que ese día no le tocaba la pesca, pero le tocaba todo el lavado de tiestos del día, eso parecía mas pesado que la entretenida pesca al lado del su tío Mario.

El desayuno ya había sido servido cuando Alex se había levantado, se dio una ducha rápida al verse atrasada en la cocina.

Habían llegado algunos nuevos huéspedes a quien su madre había ya alojado, el día comenzaba para todos como “normal” si es que lo era en ese lugar tan remoto en el mapa.

Marcia y Josué habían salido hacia el Retén de Carabineros ( policía de Chile ) para obtener mas información sobre la misteriosa historia.
Ellos no tenían mucho que decir, solo daban la misma información que ya habían obtenido en Santiago.

- Esto es mas difícil que cocinar
- Vamos Marcia calmate, que tal si pensamos en preguntar a los mas viejos de este pueblo, Mario nos podría ayudar, además me dijo que su sobrina contaba hermosas historias por la noche a la hora de la comida
- Sobrina? No vi a ninguna otra persona anoche en la posada
- Bueno yo hable con ella esta noche la veremos y hablaremos con ella, creo que podrán ayudarnos
- Espero, aunque si no tuviera que hacer esa producción me quedaría de todas formas, este lugar es... emocionante... mira Josué
- Que cosa?
- Esa gran roca a la orilla del mar, ven caminemos a la arena...
- Como que queda entre cerca y lejos, como si estuviera en...
- Flotando...

El espectáculo a los ojos de Marcia era impresionante.
La roca que estaba a una distancia de 1 a 2 kilómetros de la posada se podía ver claramente una pequeña casita en su punta y a gente que subía por un pequeño camino.

- Es hermoso e impresionante
- Creo que si tendremos historia, te parece una visita a ese lugar?
- De todas formas, que te parece ahora mismo
- Si pero antes necesito ir por mi cámara y los apuntes, espérame
- Josué, la cámara déjala para después, solo trae los apuntes, hay mucha gente y no quiero darle mucho... relleno a esto, quieres
- Como digas

Marcia no dejaba de mirar hacia la punta del lugar era la cosas mas rara del mundo, comenzó a caminar por la arena, sin darse cuenta que chocaba con algunas personas que descansaban bajo el sol, peor aún fue cuando se encontró chocando con un gran canasto de pescado directo en su cabeza.

- Mierda, pero que onda... puaf...quítame esto de encima
- Quítese usted... ¡¡¡¡¡¡¡ mis... pescados!!!!!!!... los había lavado... reciéeeen, ¡¡¡santo!!! dios y ahora...

Con una furia descontrolada Alex se dio vuelta para encarar a quien tan desafortunadamente la había hecho botar los pescados frescos de la mañana.

- Pero acaso no tiene vista, mire por su culpa se me cayeron mis pescados

Marcia estaba de espalda tratando de sacar un pescado de su chaqueta, Alex vio que era una persona bastante mas alta que ella.

- Acaso no ve desde allá arriba?

Dijo eso señalando el porte de la productora, quien enfadada se da vuelta para encararla.

- Que dijiste?

Al darse vuelta se encontró con unos furiosos ojos que la miraban con cierto recelo.

- Dije que acaso no ve desde allá arriba?
- Creo que tu no ves mucho desde abajo

Alex se dio cuenta que no valía la pena discutir, que seguramente sería una Santiaguina rica que pasaba sus vacaciones, comenzó a guardar sus pescados nuevamente en su canasto.

- Deja ayudarte
- ¡ No ¡, no hablo con extraños
- Uy veo que te enseñaron valores de cuidado cuando eras... pequeña

Alex terminó dejándola sola sabiendo que el termino de “pequeña” lo decía por su tamaño, y no dudó en confrontar a la mujer mas alta. Marcia se lamentaba ya que tendría que retrasar su caminata hacia el Alto del Rosario e ir a cambiarse.

- Mire, no seré grosera, pero para la próxima vez trate... me oyó... trate de mirar al frente y no al cielo
- Es que...

Marcia no podía evitar reírse de la forma tan cómica que Alex estaba teniendo para afrontarla

- Que?... acaso cree que soy el payaso de turno... ¡¡¡¡porque no se ríe de su abuela!!!!
- No puedo reírme de ella... ja ja ja ja, pero de ti si
- A sí... me podría explicar el porque

El enfado de Alex era mas profundo que momentos antes, ya que pensaba que la mujer mas alta frente a ella se estaba burlando mas de la cuenta.

- Bueno... ja ja.. me río de ti porque aparte de ser muy graciosa tienes un... ja ja ja pescadito muy chiquito en tu pelo y parece un... ja ja ja adorno de mu... mu... muñecas... ja ja ja ja
- Que? Pues esta si que no se lo aguanto...es usted una grosera
- Y lo otro es que mi abuela esta muerta, lo siento no estaba siendo... je je grosera
- Sabe... déjeme decirle una cosa

Alex se dio cuenta de que la mujer mas alta no era mas mayor que ella, es mas solo era la estatura la que las hacia ver distintas, además no podía distinguir muy bien su rostro ya que la mujer estaba de espaldas al sol y le provocaba un contraste de luz.

- Jirafa

Alex al decir eso tomo sus pescados y se marcho otra vez a la llave de agua mas grande que estaba a dos casas de la suya. Esa llave tenía un filtro especial para dejar los mariscos mas limpios y era de uso público para todos.

- Gracias para mi fue un placer... mocosa...

Marcia comenzó su camino hacia la posada para cambiarse y retomar su viaje al Alto del Rosario. Alex por su parte estaba molesta ya que el lavado de pescados era muy complicado, además ya estaba cabreada con la discusión con la señorita “jirafa”.

Mario en ese momento entraba a la posada con un barril de cerveza y no pudiendo aguantar la risa lo soltó, tal fue la gracia que le provocó ver a Marcia toda mojada y oliendo a pescado.

- Bueno y que le pasó señorita
- Nada grave... solo un pequeño choque con cierto canasto de pescado y una... como llamarle... rubia, mocosa, irritante... eso... muy... irritante niña que lo cargaba aquí atrás de la posada, en la playa
- Disculpe que me ría pero es que se...
- Si lo sé algo... mojada

Ambos estallaron en un mar de risas que no pudieron evitar, solo en el momento en que Josué bajaba y contemplaba el acto.

Era la hora del almuerzo, muchos de los pasajeros ya estaban ya sentados esperando la comida, algunos pedían de la rica cerveza del tío Mario, quien a un precio justo se las hacia servir de manos de su querida sobrina, quien según el, le daba un toque mas enigmático al sabor después que ella se los servía con cierto misterio, era por decirlo parte del show entre ellos.

Mario le había pedido a Alex que después de la comida lo acompañara a la central de correo que era el lugar en donde llegaban los autobuses que venían de Santiago, Curico, Talca, San Fernando y alrededores, Mario había planeado ir a Curico para comprar algunas cosas que necesita, como jabón, shampoo, y accesorios de limpieza personal para la posada y habitaciones en general ya que se compraba por mayores cantidades, además de ciertos regalitos que gustaba traer para su hermana y sobrina, y ciertas novias de turno, que como gran seductor el tenía, era muy atractivo a pesar de ser tan bajito como Alex.

- Bueno eso es todo... Alex necesitas algo?
- Si... recuerdas la música que le encargué al chico de la disquería me dijo que la tendría para estos días, ve por ella y aquí arreglamos las cuentas
- Bueno, será todo un placer arreglar las cuentas contigo

Besando en la frente a su sobrina subió al autobús que lo dirigía a su destino.

Ya en marcha el autobús le gritaba desde la ventana que llegaría después de la comida.

Momentos después de que Alex saliera a dejar a su tío al autobús, Marcia llegaba junto a Josué de su caminata por el alto, venía molesta ya que no los habían dejado subir ya que algunos chicos borrachos habían armado desorden, entonces la presencia de carabineros fue lo único que pudo arreglar las cosas, esos chicos eran de la capital Santiago y llevaban varios días armando desorden en el tranquilo lugar.

Josué había pedido cerveza antes de la comida, quien a la ausencia de Alex había atendido Maria su madre, quien no colocaba el toque sensual pero igual servía con mucho cariño las mesas.

Marcia estaba intranquila, no había podido llegar al lugar, además habían cerrado la subida al cerro para limpiar de vidrios rotos que habían dejado los chicos revoltosos.

Josué ya estaba entrando en el calor que provocaba la cerveza y sintiendo un ligero cosquilleo en su estomago al momento de tragar.

- Que tienes Josué
- Me creerás si te digo que...
- Que?
- Olvídalo

Marcia no lo tomó en cuenta, ella no había pedido cerveza sabía que con el estomago vacío y el alcohol tendría un mareo inevitable, y era mas importante la investigación.

Decidió que después de la comida recorrería el lugar y sus casas, pensaba en las mas antiguas, pero sabía que algo... era la respuesta.

Alex al ver a su tío llegar corrió a la entrada de la posada hasta llegar a la calle, venía cargado de cosas entre ellas la habitual caja misteriosa que cada vez que se dirigía a la pequeña ciudad, traía con el.

Estaban en la salita principal de mesas, justo en la barra mientras sacaban las cosas, la hora de la primera comida ya llegaba, habían algunos que descansaban antes de que los llamaran a comer, otros se entretenían jugando cartas.

- Como te fue tío
- Excelente, enana, mira tus compac CD
- Gracias tío, es maravilloso, por fin podré escuchar a Enya todas las veces que yo quiera
- A quien?
- Enya, bueno ya la conocerás
- Enana, mira esto es para ti, y quiero que te lo pongas el viernes, el día de mi cumpleaños
- Tío es hermoso, pero... es un vestido fino..., gracias tío
- Si...no quiero que parezcas un chico pescador, quiero verte de dama, además esos vestidos que usas no es que sean feos solo que siempre son todos iguales, distinto color, quiero verte con algo hermoso y sexy ese día. Quiero que seas mi reina.
- Tío... te quiero... eres algo así como... papá
Mario reía, sabía que no podría ser el padre de ella por la edad, pero lo sentía como si fuera así.
- Enana ya deja esas cosas y vamos por una buena jarra de cerveza para celebrar este momento
- ¡¡¡¡Cerveza!!!! Para Tío Mario y Alex...

Realmente estaba contenta, el vestido era bellísimo además no tenía muchos, solo los que usaba a diario en la posada, lo que mas tenía eran jeans.

- Y bien está la comida, traigo un hambre que me comería un caballo
- Uy lo creo posible. Si señor.

Ya varios pasajeros estaban en la mesa, algunos estaban pidiendo la tan rica cerveza, otros reían de los chistes de la señora María, quien les advertía que les había preparado un banquete excelente.

Alex terminaba de llenar las últimas copas de cerveza mientras su madre preparaba los platos.

- Bueno ya voy a servir hija, dales luego eso para que me ayudes a servir algunas mesas
- Bueno espera, deja ponerme sexy
Alex daba vueltas como haciendo que era una súper modelo
- Ja, si eres sexy yo soy Sofía Loren
- Ja ja ja, ya vengo

Alex salió muy despacio de la cocina y comenzó muy suavemente a servir las copas, algunos no solo tomaban la copa, también intentaban tocarle la mano, a lo cual ella les daba una mirada de “ No te atrevas”, sus movimientos eran muy sensuales y divertidos, cada vez que servía las copas les daba a todo una mirada de “disfrútalo”, todos disfrutaban de tan lindo gesto de la chica, algunos ya quedaban encantados con el color de sus ojos, tan verdes, tan invitadores, sensuales.

La sorpresa mayor fue para Marcia quien reconoció a la chica, como la mocosa de los pescados, al observarla se dio cuenta que no era tan mocosa, y que tenía muy buen genio como para hacer ese tipo de cumplidos para que sus pasajeros se sintieran agradados, había llegado su turno, Alex le servía la copa a Josué cuando miró a su acompañante, .......Marcia la observaba como medio riendo, sin burlarse, mas bien agradada, Alex chocó con sus ojos y vio el azul mas intenso que jamás había visto en su vida, luego la reconoció y se dio cuenta que era la “jirafa”, “Esto no puede estar pasándome, es... es... ella, que hará aquí” se sintió torpe y casi de una manera veloz le sirvió la copa, casi caen algunas de su bandeja, pero fue su suerte cuando Marcia la saludo, “ Hola “, pero Alex continuo con las restantes mesas, varios aplaudían la forma misteriosa y agradable de Alex al servir las copas. La campana sonó con suerte al ver que su madre entraba en las mesas.

- Bien, y ahora Sofía Loren les trae su rica comida.

Alex entró a la cocina y maldijo por lo bajo, no entendía que estaba haciendo esa chica en la posada, volvió a mirar por entre la puerta estilo Country que separaba la cocina del comedor, se dio cuenta que estaba junto al tipo que había alquilado las tres habitaciones.

Regresó al interior de la cocina y se preguntó quien sería, además lamentó haberla tratado como lo había hecho por la mañana, ya que si era una huésped podría dejar alguna queja y eso sería mal visto por lo demás pasajeros, además algo en su interior la había, algo así como... asustado?

- Esta riquísimo, mira tal como me gusta, ni mi madre cocina tan bien... Marcia... Marcia... estas aquí... hey que onda...

Marcia estaba repasando la escenita del pescado se dio cuenta que la chica era muy graciosa, tanto cuando estaba enojada como cuando trababa de ser misteriosa a la hora de servir las copas...

- Lo siento es que me acordé de algo muy gracioso que me pasó hoy...
- Que cosa... si se puede saber... ah... el asunto de los pescados... vaya si que te veías bella
- Pues es ella...
- Ella quien?
- La chica...
- Que chica?... me hablas de... ah ya...que chica????
- Te dije que había tropezado con una chica......

Josué seguía con una interrogante

- ¡¡el asunto del pescado idiota!!
- Ah... ya... pero quien es...
- Ella... la chica que sirvió la cerveza... grandísimo tonto
- Por lo que veo no te gustó, me la puedo tomar?
- No la he probado, saca tus manos...
- Y??............. Que te parece......... no es riquísima?

Marcia probó la cerveza y sintió un cálido remesón en su estomago, dirigió su mirada hacia la imagen de la sirena que estaba pintada cerca de su mesa y reconoció el rostro de la chica.

- Dios... que fue... eso...
- Marcia que tienes?

Josué se preocupó al ver que Marcia se levantaba de la mesa sin saber que le ocurría.

Sentía como hormigas en su estomago, le había encantado el sabor de la cerveza, volvió a sentarse y bebió todo el contenido. Le parecía mas rica que antes.

Algo le hizo dirigir su mirada hacia la cocina... algo.

Era pasado las 11 de la noche casi todos estaban en sus habitaciones, Alex caminaba por la playa pensaba en lo hermoso que era escuchar la música de Enya, había hecho una copia en un cassette y lo estaba escuchando en su Radiocasete portátil mientras caminaba, la canción “ Hope has a place” era la séptima canción del CD de Enya The Memory of trees hacía algo de frío, llevaba puesto unos jeans azules y un polo amarillo que le resaltaba mas un bronceado de su cara, había pensado en la posibilidad de viajar y conocer la isla de Chiloe, sabía que era un viaje un poco costoso, pero la mitología de ese lugar la hacía detenerse a pensar en un posible viaje. Así tal cual como la gente llegaba a Punta Duao por sus misterios, ella soñaba con otro mágico lugar. La luna ya estaba un poco mas flaca que los días anteriores ya no estaba llena, además como que demoraba en salir, ya no iluminaba tanto la playa.


Nunca había sentido algo tan extraño en su interior. Marcia observaba la punta del Alto del Rosario y en su otro extremo un gran y hermoso faro que indicaba el pueblo, ya no llegaban barcos a ese lugar, ahora solo era un faro solitario que gracias a carabineros, era encendido todos los días del año.

Era agradable la brisa marina que chocaba en su rostro, no muy lejos divisó una silueta que caminaba hacia el mismo lado que se encontraba, no logró distinguir quien era...

Alex, se llenaba de energía gracias a la brisa, se fijó que había alguien un poco mas allá, una figura un poco mas alta, no reconoció quien era, supuso que sería algún pasajero de alguna posada.

Marcia reconoció la figura, era la chica de la posada, se veía distinta con jeans, sintió un agradable deseo de acercarse y charlar, pero de que?...

Alex se maldijo para si misma cuando vio que esa persona era nada mas que la señorita “jirafa”, decidió que mejor tomaba otro camino, no era agradable saber que había tratado de forma muy grosera a una cliente, mas fue su asombro al saber que la señorita “jirafa” se dirigía hacia su persona... sintió que las manos le sudaban.

- Hola... vaya y que tal tus pescados

Marcia dio un toque muy cómico al decir “pescados”

- Preferiría que no se burle... señorita
- Disculpa no lo hago... solo que ahora que te veo, no eres tan... tan... mal genio
- Bueno ahora que la veo me doy cuenta de que usted... si es bastante... alta... y además esta hospedada el la posada de mi madre

Al referirse al termino “alta” Alex estaba diciendo “jirafa”

- Si me di cuenta hoy en la comida... bueno creo que me disculpo de la torpeza de hoy... por lo del pescado... tu tío me contó que era muy complicado lavarlo... y que tomaba tiempo... de corazón lo siento
- No se disculpe... esta... bien

Marcia se dio cuenta de que la chica era muy agradable, además de bonitos ojos... muy agradable.

- Bueno... señorita, hasta luego

Marcia sin pensarlo se adelantó a la chica para evitarle el paso, sin querer parecer molesta.

- Espera, ya que nos veremos por casi un mes... podría llamarte por tu nombre... ?
- Alexandra Bohem

Marcia pensó en que era un lindo nombre

- Soy Marcia Fox... un placer

Marcia estiró su mano en señal de saludo, Alex la tomo en un gesto de cordialidad, cuando sintió la calidez de esa mano en la suya.

Fue muy agradable pensó, en la mañana de aquel día, se había quedado hablando con Marcia durante una media hora, Alex había hablado de sus gustos musicales al notarse el radiocasete portátil que traía en sus manos, la mujer alta le preguntaba sobre la música que tenía y cosas de esas.
Marcia había olvidado preguntarle acerca de la historia del alto del rosario, era mas grato hablar de la chica mas pequeña quien se había sentado a una distancia bastante notoria.
Luego Alex decidió que sería mejor entrar, ya era tarde y tenía que levantarse muy temprano a lo de la pesca. Se despidieron como dos conocidas que habían hablado una rato.

Solo fue un rato...

El martes comenzaba como cualquier día, la pesca estaba siendo abundante y los pasajeros también. La posada estaba llena la única habitación vacía era la que Marcia había alquilado para su madre, quien llegaría en los próximos días.
Mario estaba feliz ya que de otros pueblos le habían mandado a pedir varios barriles de cerveza y eso significaba dinero extra, dinero que guardaba para completar su felicidad, un pequeño barco.
Alex por petición de su madre había tenido que ir al convento de las monjitas, a unos kilómetros del Duao, ellas preparaban aceitunas y verduras que vendían a la madre de Alex a buen precio.
Hacía calor el caballo que montaba Alex era de su tío, se llamaba Pascualito en honor por nacer en navidad.
No era un viaje muy cómodo ya que la altura era un poco peligrosa y además el calor no se soportaba, Alex ya había consumido el agua, tendría que llenar su cantimplora donde las monjas. Como el camino era de tierra y piedras no le permitía al caballo galopar, como era su costumbre en el pueblo: El convento quedaba 2 kilómetros mas allá del Alto del Rosario.
Algunos autos pasaban con dirección a las otras playas que no eran tan bonitas, pero ofrecían la tranquilidad para descansar y tener privacidad algunas parejas bastante especiales que durante el año visitaban el lugar.

- Sabes Pascual, si alguien conocido me viera diría,,,”Pero si es la hija de María,,, parece empolvado, pobre chica”, crees que dirían eso?

El caballo solo seguía su paso.

- Caballo loco,,, mira será mejor ir a la orilla, unos locos vienes detrás y parece que a toda velocidad

Alex apuró hacia la orilla, sabía que a esa velocidad en que venía el auto podría hasta llegarle algunas piedras del camino. El auto venía muy rápido como era lo acostumbrado en velocidades del pequeño camino, aunque eso parecía no importarle.
Unos segundos mas y la capa de polvo dejaba de un color casi blanco a Alex y su caballo.

- Malditos turistas, uf... necesito agua... vamos será mejor detenernos, y conseguir algo de agua.

En el auto

- Te fijaste en ese campesino... ja ja ja ja creo que quedó como empolvado de pastelería... ja ja ja ja
- Josué sigue en el volante y fíjate de un lugar para dejar el auto y tomar algunas fotos.

Las monjas eran muy amables, habían regalado un rosario a Alex para rezar, Alex sabía que no lo haría, pero lo había aceptado como la muestra de cariño que las monjas tienen por ella y su familia.

La llegada a la posada era el alivio podría darse un baño y luego descansar, ya que el viaje a caballo era bastante incomodo durante algunas horas.
Caminaba por la entrada del lugar evitando el paso de los turistas para que no la vieran así, peor fue el hecho de verse toda polvorienta y oliendo a comida de caballo y unos ojos azules frente a ella que con espanto y sorpresa la miraban.

- Huy, que te pasó

Alex sintió vergüenza de haberse encontrado con la chica mas alta.

- Bueno... unos idiotas... no mejor... unos malditos..... ( dudó al responder) olvídelo.
- Estas bien? ( la mujer mas alta notó que Alex tenía un tristeza muy notoria en sus ojos, además de la sucia facha que llevaba)
- Si, porque lo pregunta.
- Bueno es... que estas... algo empolvada...y... bueno creo que necesitas... ( Marcia se dio cuenta de que Alex no le prestaba mucha atención) ...

Marcia estaba asimilando la escena de Josué en el auto que habían arrendado. La verdad es que lo estaba sintiendo, era algo penoso ver los cansados ojos verdes y la suciedad de su ropa, sintió vergüenza de lo que había pasado, pero no dijo nada.

- Hija, pero,,, Alex... que pasó
- Nada madre, solo que unos degenerados creyeron que el camino era la carretera principal,,, nada mas,,, señorita Marcia disculpe que me haya visto así, no es que me presente de esta forma frente a los pasajeros, lo siento.

Alex se retiraba.

- Yo también lo siento,,, Alex.

Marcia se había quedado en el mismo lugar, sintió ganas de seguir a la chica y disculparse, pero ya había desaparecido en su habitación.

En la noche Alex había relatado a su tío la escena.

- Malditos, pero no viste el número de matricula,,, malditos,,, que yo los mato!!!
- No puedes hacer eso, Tío, ya pasó, solo que,,, fue como,,, ( Alex suspiraba y sentía tristeza) fue como,,, no se porque me sentí tan inferior, fue como, cuando el mas grande pisotea al mas,,, pequeño.
- Enana, quiero que recuerdes a las personas,,, y,,, ahhhhhh hija, ven aquí, deja abrazarte. (Mario abrazaba a su sobrina, se notaba que en sus ojos mas que la rabia era la tristeza de saber que las personas que venían de otras ciudades y con dinero se creían mas poderosas y además con derecho de burlarse del más humilde)

Uno ojos azules miraban la escena con tristeza había escuchado todo y sentía que era la mujer más miserable de la tierra, había herido a una mujer de sentimientos nobles y puros, una mujer que escondía un magnetismo especial y que estaba siendo cálido para ella misma.

A la hora de la cena Alex se había quedado en su cuarto, algunos pasajeros habían preguntado por ella y si contaría alguna historia, Mario servía la cerveza molesto, no le gustaba ver sufrir a su familia, menos a Alex. Marcia le había preguntado por su sobrina, como queriendo averiguar, Josué, estaba advertido de no decir nada.

- Alex está descansando en su cuarto, no saldrá esta dolida por lo que le pasó, se sintió ofendida, es que algunos turistas creen que por tener dinero se sienten dueños del mundo y capaces de humillar al más pequeño, sin ofender señorita.
- No te preocupes Mario, solo que,,, debe sentirse muy mal,,, creo que lo mejor es que salga con sus amigas,,, y,,,,
- No tiene amigas señorita.

Marcia quedó confundida con lo que decía Mario.

- Pero porque?
- Bueno,,, ella,,, lo que pasa es que,,, casi todas trabajan,,, las chicas de su edad y,,, no se ven mucho,,, eso.
- Ah,,, veo que es eso.
- Disculpe, la veo luego.

Mario caminaba al centro del comedor, disculparía a Alex, ya que contaba historias los martes, jueves y sábados.


- Estimados pasajeros, siento que esta noche mi sobrina no pueda dirigirse a ustedes, ella está muy cansada y no podrá contar ninguna historia, ella simplemente....

- ...simplemente se trata de eso,,, del poder,,, de cómo ver que nuestro ego es capas de,,, ir tan bajo. Había un gran rey, poderoso que solo acumulaba fortuna, nadie podía igualarse, hasta que conoció a una doncella, hermosa, tímida, de hermosos ojos que buscaban el calor de otra alma como la suya...

Marcia había dejado su comida, como todos los demás y escuchaba con ternura las palabras de Alex, quien había bajado a contar una historia.

- El rey, había sentido atracción por la doncella y juntos reían y disfrutaban de momentos juntos. La doncella estaba enamorada de este rey, pero el, al verse atrapado en una pasión comenzó actuar de una forma cruel, la había dejado sin explicaciones. Hasta que la doncella decidió irse de ese imperio, pero antes le pidió al sabio que hiciera ver al rey que no era bueno tener miedos, y mucho menos jugar y luego pisotear solo por ser de inferior rango, La doncella se fue y el rey quedó triste para toda su vida

El comedor estaba en silencio, hasta que Marcia lentamente se levantó y dirigió su mirada hacia Alex, quien seguía mirando el suelo...

- Y el rey se quedó solo para siempre? ( Marcia dijo estas palabras solo para que Alex pudiera dirigirle la mirada)

Alex miró hacia aquella voz, reconociendo a la mujer mas alta, al encontrarse con sus ojos sintió mayor poder en sus palabras y una calidez en su corazón al ver que la mujer la miraba con ternura.

- El sabio le había dicho que su falso ego había roto aquella pasión por la doncella, entonces decidió levantarse de su trono y buscarla, buscó por valles, montes, caminos de tierra,,, hasta encontrarla en una orilla, en una playa cerca de una gran roca, se arrodilló y pidió su perdón, la doncella le dijo, pídele perdón a tu corazón y luego toma mis manos, el rey así lo hizo, se había dado cuenta que la doncella era mucho mas grande que el, ya que le hizo ver cuan equivocado estaba. Se cuenta que se casaron y tuvieron muchos hijos y nietos,,, nietos, uno de los cuales hoy me abraza con dulzura cuando la tristeza inunda mi camino.

El comedor quedaba en silencio, hasta que Marcia comenzó aplaudir sin dejar de mirarla, lentamente se unió el resto de los pasajeros, algunos se habían levantado a saludarla, su madre estaba emocionada, Mario dejaba que las lagrimas cayeran por su rostro, Alex reía.
El día terminaba mejor.

La noche estaba siendo cálida...


Hacía frío, la playa estaba desierta la luna ya salía muy tarde, o lo que quedaba de ella.
Alex, como siempre llevaba su radio portátil y escuchaba la música esta vez a Kenny G, le encantaba esa melodía “ Esther “ ya no estaba tan triste, su tío sabía perfectamente hacerla feliz, pero era eso su tío, el sabía su secreto, el sabía donde tocar cuando aquellos ojos verdes se nublaban de tristeza.
Había decidido que para el viernes el día del cumpleaños de Mario, iría donde una de las muchachas que había estudiado peluquería para que le arreglaran el pelo, quería estar hermosa para su tío y su madre, estaba tan pendiente del movimiento de las olas cuando una sombra negra que luego se dejó ver se acomodaba a unos metros de ella sin saludarla.

Alex vio quien era, pero prefirió quedarse en su mismo lugar, no tenía derecho a interrumpir el momento de la mujer mas alta, además no eran amigas ( no somos amigas ) pensó Alex para si misma...
Decidió que mejor se marchaba aunque la noche estaba muy agradable, decidió que mejor caminaba, tomó la ruta hacia el alto del rosario caminando siempre por la orilla de la playa.

Una voz algo ronca se unió al silencio...

- Te molestaría mucho si... (dudó un momento) si te acompaño un momento?

Alex había escuchado, incluso antes había bajado el volumen de su pequeña portátil, no sabía porque había bajado el volumen, sabiendo que empezaba a caminar para que la mujer mas alta no la viera o se acercara, pero la había escuchado.

- No voy muy lejos, pero si usted quiere... ( Alex hizo un movimiento de cabeza, como invitándola a acompañarla) ... vamos

Marcia se acercaba, no tardó en unirse a la chica mas pequeña.

- Siempre sales sola?
- No... la luna me acompaña, algunas veces, hoy me acompaña mi portátil personal, bueno ahora usted...
- Creo que puedo ser una buena posibilidad ( Marcia sonreía) no soy blanca o enigmática como la luna, no canto ni toco melodías, pero puedo caminar... y en algunas ocasiones mantener una buena charla...

El comentario le sacó una hermosa sonrisa a Alex.

- Todos tenemos nuestras virtudes
- Alexandra... (Marcia tembló cuando se dirigió a la chica por su nombre)

Un leve hormigueo se extendió por el estomago de Alex al escuchar su nombre de los labios de Marcia, la miró durante unos segundos y sintió que se miraba en los ojos de la mujer más alta.

- Si... señorita?

Marcia no pudo evitar sonreír, trataba de ser seria pero amable, pero la sonrisa era como si estuviera de nacimiento en sus labios.

- Podrías llamarme por mi nombre... no es que me desagrade que me digas “señorita”, pero prefiero que me llames Marcia, vale?
- Está bien, la llamaré por su nombre...
- Gracias, pero puedes tutearme, no es necesario que me trates de usted... además no soy tan mayor... tengo 29... tu que edad tienes?...
- 24 años
- Has vivido toda tu vida en este lugar?
- Si, mi padre murió hace mucho, y mi mamá se hizo cargo de todo, también cuidaba a mi tío... no hay mucho que decir sobre eso.

Caminaron durante algunos minutos en silencio, Alex sintió frío, era raro en ella ya que estaba muy acostumbrada al clima de su pueblo, Marcia no lo había notado, miraba el mar.
En ocasiones debían alejarse un poco de la orilla cuando el agua de una ola ya reventada se acercaba hacia ellas.
El silencio ya se estaba haciendo incomodo, Alex era habladora por naturaleza, pero las palabras se había esfumado de su boca. Agradeció cuando Marcia rompió el hielo comentando sobre lo hermoso que era el faro y de cómo brillaba una pequeña luz en el alto del rosario.
Alex comenzó a tiritar su nerviosismo y frío se mezclaron.

- Mira, sé que no es de tu talla, pero te dará calor (Marcia se había sacado su chaqueta, además estaba con mas ropa abrigada debajo)
- No... se...no te preocupes, solo necesito concentrarme y se me quitará este frío.
- Siempre eres tan... como llamarte... de tu idea...
- No te entiendo... Marcia... (Alex sintió que el nombre de la mujer le agradaba)
- Eso, te ofrezco mi chaqueta, te quedará un poco grande, pero... anda pontela!!!

Marcia prácticamente había tirado la chaqueta en brazos de Alex, quien por su parte al escuchar su forma más seria se la había puesto sin discutir. Sintió una calidez familiar cuando un aroma que emanaba de la chaqueta de la mujer mas alta llegó hasta sus narices...? solo hasta ese lugar?

Alex sintió que era muy delicado el aroma y decidió que le gustaba... el aroma. Un rubor que gracias a la oscuridad no dejó notarse en su rostro, un rubor que en su rostro delató que algo estaba dejándose notar, miró a la mujer más alta quien hablaba sobre lo distinta que era la vida en la capital, pero Alex parecía no escuchar, se concentró solo en su perfil y aroma.
Puso sus manos dentro de los bolsillos de la chaqueta, pudo tocar algunas monedas, unas llaves, papeles y algo así como una flor?, algo así...

- Crees que sería posible eso? Alex, Alex

La voz ronca de la mujer alta se volvió a mirar a la más pequeña

- Disculpa, es que... bueno estaba como en...
- Si... creo que la luna
- No... solo que... (un grito desde el mismo lugar que se habían encontrado evitó que Alex respondiera a sus propios pensamientos)
- Que onda... creo que es... Mario... mi tío... que ocurre...

Ambas chicas dieron la vuelta y comenzaron a mirar hacia el lugar en donde estaba Mario, algo de nervio se posó en Alex al comprender que su tío llamaba con desesperación... una desesperación que solo en ese instante estaba conociendo... ya no cabía duda era el momento de comenzar a correr, nunca fue tan difícil correr por la arena como aquella vez, sintió que caía su pequeña portátil personal y la presencia de una alta figura casi junto a ella, quien al ritmo mas veloz se sumaba en su carrera...
Alex se vio en la mirada de su tío, pudo ver el miedo y la desesperación...

La expresión de Mario cambió al llanto al ver las lagrimas salir de los ojos de Alex, sin poder ocultar las suyas vio como el cuerpo de Alex se derrumbaba en el cuerpo mas alto que había llegado junto a ella unos momentos antes, y ese cuerpo no dudaba en sostenerla...

Continuará... próxima entrega


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