Esta historia trata sobre el amor entre dos mujeres si te gusta el tema sigue leyendo y si no, pues mejor que no sigas porque ¿que tiene de gracioso leer algo que no soportas?
Este es mi primer fanfic, espero que os guste, cuidaos mucho! Y gracias por leerlo.
NUBES NEGRAS
Primera Parte
Escrito por Persi
¿Por qué todo es tan difícil?- le pregunte a la soledad de mi habitación, en verdad, no esperaba respuesta alguna pero, ¡qué bienvenida hubiera sido! Estaba hecha un lío, no podía dejar de marear el mismo tema en mi cabeza, una, y otra, y otra vez, pensar en todo había sucedido esa misma mañana, solo hace unas horas, recordar no hacia más que confundirme, me volvía a liar, y seguía cuestionando a mi habitación sobre temas que ni si quiera mi cabeza podía responder.
Natalia, ella tenia la culpa de todo, porque esos ojos verdes me hacían caer en profundos pensamientos que ni yo misma podía creer, y su rubia melena me incitaba a desear perderme en ella, y lo peor no era eso, no no no... lo peor es que... que me había enamorado de ella! ¿Ariadna enamorada? Parece un chiste ¿no?, siempre aparento ser tan dura, tan fría y sin embargo esto es verdad, y no sé porque me e fijado en Natalia, pero me a llegado hondo y aunque lo quiera, no puedo escapar de este amor, que no sé si es correspondido, solo sé que me hace sentir cosas que nunca e sentido por nadie... cosas raras.
Ahora que lo pienso, estos sentimientos no son tan nuevos como llegue a creer en un principio, Natalia y yo congeniamos desde siempre, somos muy buenas amigas, inseparables... por eso nunca le he dicho lo que siento, no quiero perderla y sin embargo, no puedo seguir engañándola ¿qué voy a hacer? Ya lo pensare, mejor descanso un rato, porque si sigo deshojando la margarita de me quiere o no me quiere, no sé que será de mí.
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- ¿Ari?, ¿Ari?- La voz que apenas era un susurro se fue convirtiendo en palabras que llegaron a más volumen, pero que nunca rozaron el grito, ante este hecho Ariadna se despidió de su sueño, para encontrarse ante ella a una sonrisa totalmente satisfecha por lo que había logrado
- ¡Mama!- protesto lo morena, como si se tratara de una niña de cinco años a la que le acababan de arrebatar su piruleta
- Te ha llamado Natalia- Pronuncio la mujer mayor, y con aquella única frase logro que la mueca de niña consentida que poseía la morena se transformara en una ilusión que rebosaba de fuerza en el interior de su corazón
- Ah ¿sí?- cuestiono fingiendo una pizca de desinterés- Y... y ¿qué quería?
- Pues- reflexiono su madre- Dijo que estaría donde siempre, que no tardaras, porque era urgente
- ¿Urgente?- Agrego Ariadna mientras arqueaba una ceja, no le gustaba como sonaba esa palabra, ¿urgente para que? ¿Por qué?- De acuerdo mama, mejor me arreglo y voy a ver lo que quiere decirme ¿Vale?
- Pero no tardes mucho ehh- Respondió su madre a la vez que se iba de la habitación- La cena estará lista en unas horas- Finalizo mientras andaba por el pasilloMiles de preguntas se agolpaban en la mente de Ariadna, mientras caminaba hacia su encuentro con Natalia, normalmente ellas solían quedar en un descampado donde se observaban a la perfección las estrellas del firmamento, junto a la esplendorosa luna y a aquellas nubes negras que a veces surgían en el cielo, fue en ese sitio donde algunas confesiones habían surgido de vez en cuando, seguidas de secretos y comentarios personales. A la marcha que Ariadna llevaba no tardo mucho en encontrarse a una bella Natalia tumbada en el pasto, con su hermosa vista perdida en las nubes del cielo, mientras que su rostro parecía ser recorrido por la tristeza. Ariadna no supo que hacer, al principio se quedo paralizada y deseo guardar esa imagen para toda la eternidad, pero eso era imposible.
- ¿Natalia?- Carraspeo en voz silenciosa, a lo cual, la rubia pareció despertar de su ensimismamiento, y le dedico una sonrisa tan tierna que la morena penso que se podía derretir, con un gesto de su mano derecha, la rubia le indico que se sentara a su lado, como tantas otras veces lo había hecho ya, a lo cual la morena acato la orden sin protesta alguna. Se quedaron un rato así, mirando a esas nubes grisáceas que en el fondo eran oscuras, pero no tanto como la noche
- Lo voy a echar de menos- Susurro la rubia en un suspiro
- ¿Por qué dices eso?- Indago la alta morena, recostándose de forma que podía observar a la menuda mujer que estaba ante ella
- Me voy- Sentencio con voz triste, mientras se perdía en la mirada azul de la otra muchacha
- ¿pero..que.. como.. donde?- Intento preguntar Ariadna, aparentando que la emoción no se marcara mucho en la voz, pareciendo seria, pero sin lograrlo, estaba destrozada y no lo podía evitar
- No te preocupes, tienes a otras personas y dudo que me eches de menos- Alego la rubia desconociendo el daño que sus palabras podían hacer a la morena
- ¿Co...Cómo dices eso?- tartamudeo ligeramente la mujer de ojos azules
- Vamos, yo sé que no significo nada para ti- La rivalidad de estas palabras se unió a la de sus miradas que tuvieron un choque explosivo
- ¿Por qué dices eso?- Replico Ari con voz fuerte
- Porque nunca me has dicho nada, nunca me dices nada, ni lo que sientes ni lo que puedes sentir, eres como un bloque de piedra, no tienes sensaciones...
- Si que las tengo- Corrigió, otra vez uso la misma voz dura que haría estremecer a cualquiera
- Claro- Respondió la rubia mirando al suelo, entonces se levanto y decidió marcharse- Adiós Ariadna, dijo mientras se daba la vuelta
- No... - Respondió Ariadna sin saber que hacer, se apresuro lo mas que pudo y tomo a Natalia de las manos, obligándola a mirarla, en ese mismo instante entendió que debía demostrarserlo, y sin más, la beso. Un mero roce de labios que hizo entender a la rubia lo equivocada que estaba, y por una vez en su vida se alegro de estar equivocada.
Tras ese beso, no se dijeron nada, pues no había nada que debían decirse, Natalia se marcho, como dijo que haría y Ariadna se quedo pensando, ¿cómo es que se había atrevido a hacerlo? Ni siquiera lo sabia, pero, ¿se arrepentía? ¡Para nada! Y... ¿Qué pasaría mañana? Eso no lo sabia pero bueno, ardía en las ganas de descubrirlo, ahora más que nunca sabia lo que sentía por la rubia y por ello decidió luchar, puede que sea difícil, pero algo tenia muy claro, ahora era una guerrera y como tal, no se iba a dejar vencer sin pelear.Continuara...