Disclaimers: Los personajes de Xena: Princesa Guerrera, Gabrielle y otros, pertenecen a MCA/Universal Pictures y Renaissance Pictures. Por lo demαs la historia es mνa, si quieres hacer una copia o usarla en tu pαgina, por favor pide permiso antes.

Aclaración: La historia que leeran a continuación se ubica luego de “friend in need ii”, y es relatada con base en sus personajes los cuales trato de conservar en su linea, a todos los que me han apoyado en este corto sueño, gracias.
Luego de la muerte de xena en japón, gabrielle va a egipto y es invitiada para hacer la reconstrucción de la biblioteca de alejandria, invitación que aceptara luego de poner las cosas en orden, y en la que descubrira nuevamente “la vida” en la misteriosa tierra de los faraones, para regresar junto con la princesa guerrera a enfrentar de nuevo a roma y reestablecer la libertad de grecia.

Cualquier crνtica o comentario dirigirlo a : cmunerag@hotmail.com


EN CASA PARA SIEMPRE


(PARTE 1)

-A dónde irás ahora?

-Egipto, creo que allí necesitan una chica con un chakram.

El viaje se me hizo un poco más largo de lo que normalmente seria, supongo que la noticia de su muerte aun no se ha extendido mucho, así que pienso que tal vez lo mejor sea volver a Grecia antes de pensar en quedarme acá. Lo mas justo es que EVA se entere de lo que ha ocurrido, y así será mejor que se entere por mí.

- Llegamos – Me dijo el joven indicándome que era el momento de bajar de la embarcación.

- Cuando sale el próximo barco a Atenas – Las palabras fluyeron sin siquiera escuchar que ya me hallaba en la tierra de los faraones – Debo ir allí primero.

- Al menos deberías descansar, no crees?

-NO!!, cuando sale

- Supongo que a eso del medio día de hoy y ya estamos cerca

- donde puedo tomarlo

- En el muelle siguiente, sino estoy mal es el cuarto barco a mi izquierda.

- Gracias!!! – Ni lo piense, tampoco me percate de la belleza del horizonte que me rodeaba como seguro lo hubiera hecho con su compañía.

En cuestión de segundos ya estaba abordo y solo esperaba que se diera la orden para que el barco comenzara su viaje.

El cansancio me vence fácilmente y me quedo dormida hasta que se anuncia el nuevo día. Un viaje largo, agotador y .......... solo, muy solo, me ha traído de nuevo a mis tierras, esas mismas que tantas veces recorrimos tiempos atrás.
Bajo del barco con mi pequeño equipaje, el mismo que mis manos no han querido soltar desde que inicie esta larga travesía.

- Gracias

- De nada, tal vez mas adelante pueda encontrar posada, ya callo y solo lo miro con algo de extrañeza que incomoda al hombre del barco.

- Parece estar muy cansada

- Si, es cierto – Le regreso una sonrisa – Gracias.

Las cosas no han cambiado mucho, creo que seria bueno descansar al menos esta noche y mañana comenzar mi búsqueda por Eva.

- Ahí esta, lo justo para lo justo – Pero ya no hay quien este contestándome a cada comentario que hago – bien adelante.

- Hola, en que puedo servirte? – Pregunta una mujer vieja y gorda

- Busco una habitación para pasar la noche, no tiene que ser muy cómoda.

- Si, tengo, 8 denarios

-Ocho?, no lo creo, te daré cuatro – Repuse de inmediato al oír ese precio

-Esta bien 7

- Cinco

- Vete a otro lado entonces

- Esta Bien – Me dispongo a marcharme y finalmente ....
- Espere !!, Si es solo una noche creo que no hay inconveniente – Dice finalmente – La mujer gorda haciéndome señas para que nadie escuche.

- Aquí están, cinco – Entrego las monedas con una sonrisa triunfante.

El cuarto es pequeño, una cama y una mesa al lado de la cabecera, en la esquina inferior a la cama otra mesa con una vaso y agua recién colocados.

- Ah, Xena!! – Suspiro y miro el cofre mientras me recuesto y lo dejo apoyado sobre mi estomago – Seguro habrías pagado los 8 denarios, además de regañarme con tus gestos, si .... por los Dioses, esto va a ser muy duro sin ti, estas noches tan frías, tan solitarias – No puedo mas y de nuevo comienzo a llorar hasta que el cansancio y el sueño se apoderan de mi.

Otro día mas, es hora de empezar a buscar. Salgo de la posada luego de comer algo y agradecer a la mujer gorda su amabilidad. Solo he andado unos pasos, pero sé que alguien me sigue, instintivamente tomo con mayor fuerza el cofre y me preparo para lo que sea que vaya a suceder.

- Gabrielle !!!

Me giro rápidamente y veo a un joven que se queda con una mirada expectante a mi respuesta, sé que lo he visto antes pero no sé más.

- Si, que buscas de mí

- A ti, Eva la predicadora de Eli me envió a esperar por ti y me pidió llevarte con ella si tu así lo quisieras.

- Eva? – Aun no salgo de mi asombro – Como supo que.... , como sabias quien soy ??

- He leído cosas tuyas, hermosas y te vi alguna vez con Xena

Me extrañe de que no preguntara por ella, como si toda su atención estuviera solo fijada en mi.

- Eva me advirtió que vendrías sola. Pero aun no me dices si te llevo con ella.

- Si, claro, es ella a quien busco – No pregunte más.

Luego de caminar un rato y recordar mas ese terrible atardecer, ocaso de la vida, pregunte al joven.

- Cómo sabe Eva que estoy en Grecia?

- No lo sé, solo me dijo que te esperara y que en caso de que llegaras te llevara con ella.

Eso fue todo lo que me dijo. Tampoco quise indagar mas, así que continuamos el camino. Note quede modo mal disimulado miraba el cofre sin atreverse a preguntar que podría ser, hasta ese momento.

- Debe ser algo importante?

- Ah? – Estaba yo tan distraída que apenas si advertí su voz.

- Que eso – Señalo el cofre – Debe ser algo muy preciado.

- Mi vida – Conteste en total ensimismamiento -, lo más grande que he tenido en mi vida esta aquí.

Su rostro se vio algo confundido. No sé, tal vez esperaba alguna descripción de un objeto maravilloso y costoso. Pero no había nada mayor para mí que el contenido que ese cofre tenia, Mayor tal vez que la vida misma.

Continuamos en silencio, ya no tenia él animo de otros tiempos y mi mente no podía apartarse del momento en que le tendría que dar la noticia a Eva.
Aun faltaba medio camino cuando cayo la noche, mi primera noche sola en estos amados bosques Griegos. Pero el joven seguía su marcha, al parecer esperando que yo decidiera detenernos.

- Espera!! – Dije – Creo que seria bueno que acampáramos acá.

- Esta bien pensé que nunca lo dirías – Me dijo en tono alegre.

- Y porque no dijiste nada?

- Debo seguir instrucciones

- Eva te dijo eso?

- No, yo quiero que sea así. Tú la más fiel compañera de Xena. Este privilegio de pocos, así que no quiero que pienses que soy un perezoso o algo así.

Una sonrisa con una mezcla de nostalgia asomo a mi rostro.

- Gracias por tus palabras. Pero no quiero que esperes mis decisiones como si se tratara de ordenes, si té cansas o algo mas solo tienes que decirlo. No te preocupes porque pueda pensar de ti, sé tu mismo. Con eso basta, de acuerdo?

- De acuerdo – Contesto aun más animado – Quieres que traiga leña?

- Si, yo esperare aquí

El joven regreso luego de un momento, encendió la fogata y sin preguntar o comentar nada se fue quedando dormido hasta agotarse. Yo no podía conciliar el sueño, acababa de llegar a Egipto y justo venia a mi memoria esa ocasión en que aun siendo Eva una Bebe Xena me hablo de ir a un crucero en el nilo.

No pude quedarme mas en mis recuerdos, la sensación de que alguien me espiaba, me saco de ellos, me temía que lo que ahora sospechaba fuera cierto, así que aferré mas el cofre hacia mí y recosté sin intención algún de dormir, pero simulando hacerlo.

La mañana es hermosa y en cuanto ambos nos ponemos de pie nos acercamos a un pequeño arroyo, tomamos algo de agua fresca y continuamos.

Hemos caminado bastante y el sol esta a punto de colocarse sobre nosotros cuando logro divisar algunas casas.

- Hemos llegado!! – Me dice el joven – Voy a adelantarme para avisar a Eva que estas aquí – No espera mi respuesta, en cuanto lo dice empieza a correr.

Siento que las manos me sudan y el corazón me entra en una especie de colapso, los pasos se hacen lentos, como si no quisiera darlos. De pronto veo una figura acercarse a mí, aun ante mi esfuerzo por conservarme serena mis ojos comienzan a humedecerse y detengo mi marcha, apretando con fuerza el cofre como si él fuese mi única fuente de energía.

Eva se acerca, su paso es lento y sosegado, su mirada tiene un alo de comprensión que me da cierta calma, pero una vez frente a mi no puedo seguir callada, pero tampoco logro hablar.

- Eva yo........ – Me desvanezco en llanto.

Ella se acerca y me da un abrazo, un abrazo que me lleva de nuevo a todos estos años que han pasado, un abrazo que me hace menos el peso de esta culpa que no me deja en paz.

- Lo sé, vino a visitarme. – Me dijo mientras secaba mis mejillas – No quiere que te sientas culpable, fue su decisión, así era como tenia que hacerse Gabrielle.

- Si, pero yo no debí hacerle caso, de que valió entonces lo que pasamos luego de que fuéramos crucificadas por Cesar, de que valió liberar el alma de callisto a costa de la suya – De pronto mi culpa se había transformado en ira, en esa explosión de impotencia que había tenido que contener – Para que todo eso?

Caminábamos hacia la aldea mientras Eva seguía escuchándome pacientemente.

- Tienes todo tu derecho a sentirte así. Pero lo que pasa en un escalón que nos lleva siempre a otro suceso. Mi madre debía responder por sus errores y eso implicaba todos sus errores. Gabrielle descansa, tenemos mucho de que hablar pero ya estas en casa, quiero que te repongas de estos días y hablaremos luego.

Eva me acompaño hasta un cuarto, donde finalmente me deje vencer por el cansancio que tenia y me quede dormida en medio de todo ese dolor que me invadía. Al menos podía estar tranquila de que junto a estas personas no tendría que temer que el cofre fuera arrebatado.

Esa misma noche, en cuanto desperté sale a buscar a Eva y la halle junto a la fogata.

- Cómo esta todo acá en Grecia?

- Bien, ahora que los Romanos han ido construyendo su imperio han tenido un gran respeto por los Griegos, han optado por no invadirnos e incluso muchos han ido a Roma para ser tutores y enseñar a los jóvenes. Gabrielle, mi madre esta con nosotras, solo ha cruzado antes una frontera a la que también nos acercaremos.

- Quisiera tener esa tranquilidad que tienes
- Me siento triste – Dijo en un tono mas bajo – Nos fue robado mucho el tiempo. Pero sé que su amor era inmenso.

- Lo era – Repose de inmediato – Tanto como el cielo que esta sobre nosotras.

- Entonces no pensemos en lo triste que fue todo – Me dijo con una mirada compasiva – Pensemos en su lucha por hacer lo correcto, lo que debe ser.

No sabia que decir, era como entendiera todo, pero sin que mi mente quisiera aceptarlo.

- No es justo – hice una breve pausa – Aun más, no es lógico que sean las personas que luchan por hacer un lugar mejor las que mueran. He visto caer muchas personas, pero esto no..... comencé a llorar de nuevo, la paz ya no estaba con migo.

- No se trata de justicia – Dijo Eva en un tono sorpresivamente calmado – Se trata de como la vida es, nacemos para morir y si tu vida fue útil para servir a otros entonces no puede morir, muere tu cuerpo, pero no tu esencia.

- Me gustaba que esa esencia estuviera en ese cuerpo!!!

Eva coloco mi cabeza sobre su hombro. Sus ojos también se hallaban cubiertos de lagrimas.

- A mí también me gustaba como era – Admitió finalmente con un notable gesto de dolor.

La noche fue opaca, tan opaca como aquellos días en que todo parece levantarnos para trocar nuestro camino. Fue un momento de intensa solemnidad, mis ojos se perdían en la turbia figura de las llamas y en medio de lagrimas que más parecían una tenue lluvia corriendo por mis mejillas me quede nuevamente dormida.


Han pasado ya tres o cuatro días y he logrado resignarme un poco, no hay peor pesadilla que soportar al destino burlársenos en la cara para tener que devolverle una sonrisa y eso hizo el destino con migo al poner en mis manos una decisión ya tomado contra un gesto de justicia que no deja de costarme de comprender.

Hemos caminado todo el bosque y al parecer nos enteramos de que Roma piensa someter a Grecia, pero por ahora son solo rumores, espero que no sea así, por que Atenas sigue en tensiones con Esparta y esta lucha intestina podría provocarnos una tragedia de grandes consecuencias. Le he leído algunos pergaminos y relatado con mas detalle lo ocurrido en Japón, fue terrible decirle como rescate el cuerpo de Xena, pero era mi obligación hacerlo.

- Esa mujer Akemi – agrego – debió ser importante.

- Si, supongo que así fue – Dije con cierto aire de pesar.

- Pero nunca como tu, tu fuiste el faro en medio de las tormentosas aguas que guiaron su vida y por ello legaste justo cuando su fe moría.

Una sonrisa de agradecimiento cubrió mi rostro. Era cierto, después de todo el destino cruzo nuestros caminos cuando parecía que ninguna tenia salida. Solo al escuchar esas palabras de Eva entendí que todas las personas que nos anteceden ante quienes amamos son quienes nos encaminan a nosotros y luego nosotros a otros más.

- Sí – Dije para mi misma – Acaso tú estas celoso de los ríos, tu ancho mar?

Eva no dijo nada, sabia de que trataba mi comentario. Otro recorrido y luego regreso a la realidad.

- Que piensas hacer?

- Creo que llevare a Xena con liceus y cyrene, es lo que ella quería.

- Es algo muy noble y agradezco eso, debes saber que respeto la decisión que tomes.

Coloco su mano en mi hombro como tantas veces lo hiciera su madre.

- Tengo propuestas para quedarme en Alejandría, luego del incendio en tiempos de Cesar, los romanos por orden de Octavio quieren reconstruirla y me han ofrecido un lugar en es labor.

- Me da mucho gusto. Sé que es algo que amas hacer y mi madre hubiera querido que así fuera. Octavio es un buen hombre y tal vez su gobierno sea bueno para muchos.

- Si, ese es un bello gesto para Roma y para el mundo. Lo que me anima mas es dejar un legado que honre la memoria de Xena y que puedan descubrir quien era ella.

- Y cuando partirías?

- En dos días, para llegar a Anfipoliss y luego marcharme a Egipto.

De nuevo en la aldea entre al cuarto con el cofre, del que no me separaba . Entonces entro Eva y yo salí para dejarlas solas.

Han pasado ya dos días y todo mi equipaje esta listo. Eva me ha dado mantas y provisiones para el viaje ademas de un caballo que me han regalado de parte de la aldea, tambien ella esta por irse pero su rumbo es hacia corinto. Me emociona mucho ver como ha logrado seguir su sendero, el sendero del amor.

Acordamos que cualquier novedad que pase antes de que salga de Grecia la avisare con Petracles de Anfipoliss, un hombre en quien confiaba mucho la familia de Xena.

El viaje no tiene nada de excepcional una tensa calma cubre a Grecia en especial a Atenas, Esparta, Tebas y corinto. Todo parece igual pero realmente se que no lo es.

Antes de llegar a casa de Petracles, prefiero entrar a visitar a liceus y a cierne. Un frio me invade el cuerpo como si temiera que ellos fueran a levantarse de sus tumbas y reprocharme, pero igual decido entrar y coloco el cofre sobre la tumba de Liceus.

- Perdoname – Mi voz entrecortada no me dejaba casi hablar – Sabes que hubiera preferido tardar mas tiempo en venir para lo qu hoy he venido. Estaba tan acongojada que ni siquiera recorde en encender las velas. Cuando lo note ya estaban encendidas y el aire parecia un poco mas pesado.

Ya no podia negarlo, la inquietante presencia que me habia espiado estaba con migo en ese lugar y el tan evadido encuentro era ya impostergable.

CONTINUARA...


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