Hay muchas formas de afrontar un suceso doloroso. Ver cómo las cosas han cambiado en el
universo xenite genera muchos desacuerdos a la hora de encararlo, pero podría verse
desde una perspectiva más positiva y evolutiva.
Xena: Warrior Princess es fuente de inspiración para muchísimas personas, quizá
no por los mismos aspectos, aunque si parecidos. Por ejemplo, hace pocos años, los
programas de televisión seguían las mismas tramas una y otra vez, en un ciclo cerrado
donde los personajes sólo podían adoptar el mismo rol. Las series que se atrevían a
desafiar ese sistema eran editadas, censuradas e incluso sacadas del aire. El hecho de
que haya aparecido XWP marcó una diferencia porque esa clase de barreras fueron evitadas
y pudimos ver una serie con la que nos resultaba fácil identificarnos a quienes
buscábamos algo diferente, y satisfizo la carencia del perfil de heroína, acción y
relación que muchos (y sobretodo muchas) demandábamos. Ganó rápidamente un gran número
de fans que la adoptaron como símbolo, que emplearon su tiempo en coleccionar, redactar,
analizar, realizar arte de todo tipo con base en el universo de la Princesa Guerrera.
Pero como la paciencia no es siempre la virtud predominante en el ser humano y en muchas
ocasiones coloca sus intereses individuales delante de los de otras personas, decidieron
finalizar una creación que era muy significativa para mucha gente, en especial chicas,
de una forma despreocupada y temerosa. En Friend In Need no se atrevieron a
darnos lo que solicitamos, pues los productores estaban concientes de la relevancia que
tenía para los xenites un desenlace justo y diferente, para demostrar cómo las cosas
han cambiado en nuestra sociedad cerrada; pero se fueron por el lado de los prejuicios
y nos dejaron un trabajo superficial y desilusionante. Aún hoy debatimos qué significó
la muerte de Xena... ¿castigo, falacia, desengaño? Tal vez todo excepto amor, libertad
o justicia, que era lo que más se promovía en la serie. Y ¿qué intentan demostrar con
esto? Que siguen menospreciando a los grupos que llaman minorías.
Es increíble que aún con todo esto seguimos fieles a la serie, por medio del Fan
Fiction, los foros de discusión, y en términos mayores las convenciones. Es bueno saber
que no somos del tipo de personas que se rinden fácilmente. Sin embargo, han pasado años
desde el término de la grabación de la serie, y desde entonces las cosas han cambiado
en la vida de muchas xenites, porque el correr del tiempo implica cambio.
Hay cosas que siempre permanecen estáticas, y que no resultan saludables. La monotonía
es uno de los mayores enemigos de la vida, porque conduce a vivir mecanizadamente, y eso
no envuelve emociones. XWP representa para las xenites muchas emociones, que si se quedan
siempre igual, si no se acrecientan o por lo menos cultivan se vuelven un ánimo atrapado,
repetitivo y como ya dije, monótono. Si el xenaverso forma parte de nuestra vida, si el
subtexto es ahora nuestro maintext, entonces también hay que considerar que no
todo puede seguir igual para siempre. Tal vez las bardos que solían escribir FF con más
frecuencia y ahora lo pasan a segundo plano no lo hacen porque ya no sean xenites, o
porque no le son fieles a nuestra heroína, sino porque saben que las cosas están
cambiando y hay otros medios de expresión. Y no deberíamos reprocharles eso, porque la
evolución es parte de la naturaleza, y lo que no se adapta a los cambios se estanca y no
sobrevive.
Como para ustedes, xenites, XWP es una parte importante de mí, y muy significativa;
porque marcó una época en mi vida. Pero me gustaría recomendar que no se cierren a las
posibilidades, que contemplen lo que hay afuera sin olvidar quiénes son, ábranle la
puerta a nuevas formas de plasmar sus ideas y sentimientos, y preséntelas como propuestas
a la sociedad; para que no nos cerremos únicamente al círculo subtextual del cual nos
hubiera encantado ver salir a Xena y Gabrielle, triunfantes.
En mi país dicen que el valiente dura hasta que el cobarde quiere; pero nosotras
no somos cobardes, al contrario, somos personas con valor para ser nosotras mismas, que
no saben darse por vencidas, pero hay que demostrárselo a esos cerrados que no son
capaces de ver más allá de su nariz y nos ignoran.
Evolucionemos para marcar diferencia y no caer en el mismo error prejuicioso que
cometieron los creadores de nuestra Princesa Guerrera y su bardo, cuando ni siquiera al
final las dejaron expresar con claridad su libertad.
Gracias por leer éste artículo.
Comentarios a: fledermousbardo@hotmail.com