Señor,
Ante todo haz que mis ojos lejanos puedan ver tu cercanía.
Dame la oportunidad de conocer los ojos de un niño y darme así fuerzs para continuar.
Cuando tenga que sufrir recuérdame en sueños que he visto sonreir.
Que tengo que ser fuerte ante la tempestad, pero no orgulloso.
Conserva en mi mente las palabras que una vez me acercaron a ti y enséñame a pensar que todo es bueno cuando tú estás al final.
Yo soy un alma deseosa de servirte; haz de mí cualquier cosa.
Fortalece mis huesos y mi carne y tomaré mi cruz.
Confíame tu nacimiento para nacer limpio e iniciar tu lucha.
Bautízame con agua y fuego, cúbreme de cielo y tierra, y deja ver en mi sacrificio que todo está dispuesto por ti.
Caminaré, me cansaré y moriré si tú así me los has pedido.
Lucharé por la justicia, por la paz, por la bondad, por el amor, por el Hombre, por Ti.
Lucharé y seré humilde, misericordioso, digno, fiel, sincero, puro.
Nada me será imposible si tú me lo has pedido.
Ayúdame a discernir entre tu presencia y las que me intenten engañar.
Perdona mis errores ignorantes y dame la clave de la Salvación.
Después de todo creo en tu ayuda...y te doy gracias.