La muerte le otorga la fuerza para volverse a levantar, nada es más fuerte que su odio, y es este el que lo alienta a seguir caminando, el sueño de venganza es el que bombea la sangre a su corazón, el deseo de verlos sentir lo que él sintió hace hervir sus venas, el momento que tanto espera esta por llegar, posiblemente junto con su triunfo hallará su fin, el fuego que sus risas encendieron se habrá extinto.
Se alimenta de la ira sin darse cuenta que esto lo llevará a auto-destruirse, y yo vivo amando a un ser construido de tinieblas, hemos cruzado nuestros caminos, provenientes de torturas casi idénticas, él me ve hacia abajo y yo siento lastima por su corazón rebosante de enfado, yo he aprendido a amar las burlas y agradecer la maldad de mis agresores por hacerme suficientemente fuerte como para romper la cadena, quiero intentar evitar la colisión con la desaparición de su fuente de vida la cual esta ausente de vida alguna.