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LEYENDAS QUERETANAS
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QUERETARO, MEXICO

 

 

 

 

 

                                                                                                                                                                                             

       Las leyendas son Narraciones o relatos

de sucesos fabulosos, a veces con una base histórica,

que se transmiten por tradición oral o escrita.

 

La Fundación de Querétaro esta envuelta de una leyenda llena de magia y esplendor que encierra la credibilidad, inocencia y temor de un pueblo hacia lo desconocido y lo supremo.

Cuenta la historia que el 25 de julio de 1531 en el Cerro del Sangremal se llevó a cabo un combate entre habitantes chichimecas y otomíes que vivían en la Cañada (Villa del Marqués) contra indígenas españolizados al mando de Conin (quien posteriormente se llamaría Fernando de Tapia). La batalla fue sostenida y en ninguno de los dos bandos se usarían armas, sino pelearían cuerpo a cuerpo. Una vez iniciada la lucha, se encarnizó de tal manera que los originarios de la Cañada ya iban alcanzando la victoria; y fue entonces cuando los indígenas cristianizados invocaron la protección del Apóstol Santiago, Patrón de España y al momento se oscureció el sol, aparecieron estrellas, y en lo alto del cielo se proyectó una cruz refulgente de color rosado, acompañada de la figura de Santiago cabalgando un brioso corcel blanco en los aires, lo cual le dio el triunfo a los que comandaba Conín.

Al mismo tiempo en el cual se cuenta este mito, la Ciudad de Santiago de Querétaro, atesora dentro de sus casonas, callejones y monumentos grandes acontecimientos históricos además de legendarios episodios o cuentos que marcan el encanto de esta singular ciudad rodeada de tantas bellezas arquitectónicas. Cada construcción conlleva una historia que conmueve o asombra a los que la escuchan, ejemplo de ello.

La Construcción del Acueducto se debe al benefactor Don Juan Antonio de Urrutia y Arana, Marqués de la Villa del Villar del Aguila. Según los relatos se cuenta que al carecer la ciudad de agua potable las monjas del convento de las capuchinas suplicaron la ayuda del Marqués por conocer de antemano su noble corazón, y éste enamorado de una de ellas llamada Sor Marcela, aceptó ayudar a esta causa con la condición de que ella aceptase casarse con él. Ante esta situación y viendo los beneficios tan grandes que tendría la ciudad, Sor Marcela aceptó la propuesta bajo otra condición que consistía en que ella aceptaba casarse con él, pero a cambio no tendrían vida marital, el Marqués aceptó gustoso porque estaba convencido de que con el trato y el tiempo, Sor Marcela llegaría a amarlo tanto como él deseaba. Y es así como fue erigido ese gran monumento que hoy día simboliza y enorgullece a los queretanos.

El Convento de la Santa Cruz de los Milagros, tiene leyendas que han arrullado la fe del pueblo de Querétaro, como aquella de que en una de tantas veces que llego a este convento cansado de sus fatigosas travesías, Fray Margil de Jesús, agotado se propuso descansar bajo la sombra de un árbol por lo que clavó su bastón en uno de los huertos. Al despertar se dio cuenta de que retoñó de éste un árbol raro, quizás de la familia de las rosáceas o de las leguminosas desérticas, que producen una espina en forma de cruz, de tal manera perfectas, que los visitantes y los creyentes se las llevan como recuerdo o como reliquia.

 

 

La Casa del Faldón es una antigua casa frente al templo de San Sebastián de esta ciudad. Construcción rara por cierto entre aquel pequeño caserío de segundo orden; pues a pesar de los años, todavía sus ruinosos muros conservan vestigios de nobleza. A esta casa se le conoce por casa del Faldón, porque cuenta la crónica que en una de las grandes festividades concurrieron los miembros del Ayuntamiento , así como la nobleza y personas distinguidas de la ciudad. Entre la concurrencia iba un regidor español al lado de un alcalde indio, ambos vestidos con casacas bordadas de oro y a cual más elegantes, porque fuera de su empleo eran acomodados.
Sucedió que el alcalde quiso ocupar en la comitiva el puesto que le correspondía, y al pasar por delante del regidor, creyó éste que se trataba de quitarle su puesto de preferencia, y dióle tan fuerte tirón de la casaca al alcalde, que se quedó con el faldón en la mano. No poco trabajo costó avenirlos por el momento; pues se dijeron muchos desahogos, y aquel disgusto que dio principio por una mera equivocación involuntaria, se convirtió en serio litigio que duró algunos meses, en el que se gastaron gruesas sumas de dinero, hasta que por fallo de la Real Audiencia, el regidor fue sentenciado a vivir en los suburbios de la ciudad y a indemnizar al alcalde su rota casaca y gastos del juicio. El regidor español hizo construir frente a la Parroquia de San Sebastián la casa que habitó hasta su muerte. En el memorable sitio fue casi destruida ésta casa, conservándose sin embargo hasta nuestros días los grandes y macizos muros que la formaban, así como la tradición de su origen, que no deja de ser curiosa.
La Real Audiencia con este fallo puso coto a estas grandes y ruidosas desavenencias; pues en lo sucesivo no fueron ya tan frecuentes sirviendo este suceso de escarmiento para nobles y plebeyos.

La Casa de Don Bartolo también conocida como "Casa de Espantos", donde la tradición oral a narrado un hecho escalofriante entre Don Bartolo y su hermana. Cuenta la leyenda que a mediados del siglo XVII, don Bartolo un hombre adinerado y cristiano que vivía con su hermana, a quien tenía como ama de llaves, pero con la que se dice sostenía relaciones incestuosas.
Cada año con motivo de su cumpleaños, celebraba el brindis con esta frase: "Brindo por la señora mi hermana, por mi ánima y por el 20 de mayo de 1701". Así paso el tiempo hasta llegar la sombría noche del día ya mencionado, cuando al sonar las doce de la noche se escuchó una fuerte detonación seguida de un extraño silencio que asustó a todos los vecinos. Al día siguiente, estos notaron con extrañeza que nadie salía de la casa del segoviano, por lo que llamaron al alcalde para que la abriera, descubriendo horrorizados el cadáver de la hermana de Don Bartolo que al parecer fue asesinada por él. Este estaba pegado al techo y totalmente carbonizado; su rostro reflejaba un gesto de horror. Se llamó entonces a un sacerdote para que lo exorcizara, logrando que el demonio soltara el cuerpo yacente.
Posteriormente en el guardarropa de Don Bartolo se encontró un contrato de pacto con el diablo que a cambio de gloria, riquezas y honores en este mundo a costa de rapiña y negocios sucios, acumularía gran fortuna; pero a un plazo convenido que era medio siglo, le entregaría su alma; y este plazo se cumplió en la ya tantas veces citada por él... mayo 20 de 1701
Durante largo tiempo esta casa quedó abandonada porque cada noche se escuchaban gritos de lamento y arrepentimiento, además de apariciones.

                                                                                 

La zacatecana  Esta casa, ubicada en la calle de Independencia, fue el centro de una trágica historia: corría el siglo XVII y en Santiago de Querétaro había un gran auge de la minería. Llega a instalarse a esta ciudad una pareja proveniente de Zacatecas, sin descendencia, comprando la única casa con balcón de la antigua calle de "La Flor Alta".

Ya que el señor era dueño de varias minas, pasaba largas temporadas alejado de su casa, dando pie a rumores acerca de la fidelidad de su esposa. Repentinamente, el minero desapareció por un tiempo, y "La Zacatecana" refería que su marido había ido a su tierra a ver sus negocios. Lo que pasó en realidad fue que "La Zacatecana", que tenía amoríos con uno de los criados, mandó matar a su marido, enterrándolo en unos subterráneos de su misma casa.

Al aumentar los rumores acerca de "La Zacatecana" y el criado, ella optó por matarlo, dándole sepultura en el mismo lugar que a su marido. Ambos cuerpos fueron encontrados en el año de 1906.

Una mañana del mes de abril, amaneció en la banqueta que ve a la plazuela de "Las Tamboras" el cuerpo de "La Zacatecana", acribillado a puñaladas. Nunca se supo el autor de este crimen, pero el pueblo, al saber de la infidelidad que había cometido, colgaron su cuerpo en el balcón principal de su casa.

Durante muchos años, esta casa estuvo deshabitada, ya que los vecinos decían que por las noches se escuchaban ruidos y apariciones extrañas. Actualmente esta antigua casona se encuentra en remodelación, albergando el Museo de La Casa de La Zacatecana.

                                                                    

Escudo de armas La fundación de la ciudad de Santiago de Querétaro, ocurrida el 25 de Julio de 1531, mezcla la realidad con la tradición. Cuenta la leyenda que se llevó a cabo una batalla en el cerro del Sangremal entre los indígenas chichimecas, habitantes de la región, y un grupo de indígenas otomíes ya colonizados y liderados por españoles. Esta batalla se realizó sin armas.

Dada la señal convenida, se trabó una lucha cuerpo a cuerpo, dejándose notar la superioridad de los chichimecas, dominando la batalla. Al encontrarse en inferioridad, los españoles comenzaron a implorar el auxilio divino, invocando a su santo patrono Señor Santiago.

En mitad de la batalla se eclipsó el sol, salieron las estrellas y apareció en el cielo una cruz, como de cuatro varas de alto, y a su lado el Apóstol Santiago montado en un brioso caballo. Al ver esta aparición, los indígenas chichimecas perdieron el ánimo y se rindieron.

                                                                  

 
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                                                                               Judith  Santana Cabrera                                                                                                        

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