El Arte del Pen-Jin.

En la antigua China, en la época de las invasiones de los países bárbaros, las comunidades tuvieron que ingeniarse la manera de proteger y preservar su flora y su fauna, de las violentas conquistas que arrasaban destruyendo e incendiando sus aldeas; ellos tenían que salir huyendo con pocas pertenencias; pertenencias que les fueran muy útiles y valiosas en sus nuevos espacios para vivir, con lo que pudieran recrear y reconstruir su cultura. De esta necesidad surgió el arte del Pen-Jin (jardín o paisaje chino en miniatura), cuando se daba la voz de alerta, ellos podían salir presurosos de sus casas transportando con relativa facilidad las plantas en miniatura, cuyas semillas podían sembrar en un nuevo lugar para recuperar así la flora perdida por la horda que los invadía.

En el Tiempo de la dinastía Song, se desarrolló como un arte, donde se recrea la inmensidad del universo en un pequeño espacio, el PEN-JIN, o jardín en miniatura. (Conocido en el mundo occidental con la palabra japonesa de: “Bonsái”, aunque sus verdaderos orígenes son Chinos). Los árboles miniaturizados se colocan en potes artísticamente decorados.

El tamaño de los árboles y la alfarería eran muy importantes, alcanzaban éstos un metro o más, que es una de las características del Pen-Jin Chino.

Es en el Siglo XII que apareció el “bonsái” tal y como lo conocemos hoy en día. Era un objeto reservado a la nobleza. Es hasta los Siglos XVII que el Pen-Jin comenzó a popularizarse poco a poco y ganar las distintas capas de la sociedad. Éstos se vinculaban con formas (dragones, animales, insectos o ideogramas), posteriormente su formación se aproximó más a la naturaleza, con la inspiración de la forma de distintos estilos de árboles tal y como se pueden llegar a encontrar en estado natural.

Esto es un PEN-JIN (Bonsái):

 

 

 

 

 

 

 

 

Es un árbol cultivado en una bandeja o en un pote donde sus proporciones y sus características se acercan lo más posible a las de un árbol de su misma especie que crece libremente y en plena naturaleza. En realidad, es la conjunción especial de reducción de la raíz asociado a un control permanente del desarrollo de los brotes terminales lo que define científicamente el Pen-Jin (bonsái). No es pues un árbol genéticamente enano sino el resultado de un modelado paciente de la raíz y de su tamaño que se extiende sobre varios años. Contrariamente a la idea extendida, el Pen-Jin (bonsái) no es un árbol maltratado. Por supuesto, su cultura implica la búsqueda artificial con la mayor fidelidad posible de las condiciones de vida a veces difíciles que se encuentran en la naturaleza. Pero en todos los casos, el Pen-Jin (bonsái) será el objeto de cuidados atentos, meticulosos y permanentes por parte de su propietario. La brillante salud de ejemplares muy  viejos con  varios centenares de años es el mejor testimonio. Como este Pen-Jin (bonsái) llamado: “Dragones gemelos”, con más de 350 años colocado en un pote chino del siglo XVIII.

El jardín en miniatura, menciona la naturaleza consagrada, fuente de armonía y equilibrio entre el yin y el yang, aporta los principios filosóficos fundamentales del jardín chino, en un espacio cerrado y limitado se ponen en escena todos los elementos presentes en la naturaleza: agua, rocas, vegetales. Las proporciones sutiles proyectan la cosmogonía china donde las fuerzas “masculinas y femeninas” se oponen y se juntan en un sereno equilibrio. El sentimiento de paisaje natural inspira y es propicio a la meditación y la serenidad.

Debe existir una proporción de follaje, tronco y pote perfecta. El árbol debe evolucionar en el tiempo, cada temporada revelará otra faceta. Los paisajistas chinos conciben e imaginan el jardín teniendo en cuenta su evolución en el tiempo. Cada temporada aporta así sus emociones, su estética y su símbolo. El jardín es una miniaturización de la naturaleza y el PEN-JIN es el jardín en miniatura y hay filosofía de micro y macro cosmos tan preciado por el Taoismo.

En síntesis, el jardín en miniatura reúne numerosos aspectos del pensamiento Chino. Simboliza con su imagen la cosmogonía tradicional y su estética que es “atormentada” plantea el problema permanente de las fuerzas destructivas de la naturaleza. El jardín en miniatura también tiene una dimensión social importante puesto que es a menudo el lugar de reunión, y muchas veces el único espacio de paz y aislamiento. Ante la urbanización y la industrialización de nuestro enajenante mundo contemporáneo el tener un PEN-JIN en casa, es una posibilidad de lograr un rincón de remanso espiritual.

El bonsái puede formar parte de composición puesta en escena en un “tokonoma” (palabra japonesa).

dónde según el tema y el estilo, se acompañarán de piedras artísticas u otra planta así como de una caligrafía o pintura. Estos espacios, son lugares de inspiración, para la reflexión, para la inspiración del arte de la caligrafía y para el inicio de una serena conversación como preludio a la ceremonia del Té.

Existe un sólido principio básico, que debe comprenderse cuando se inicia uno en el estudio del Feng Shui, este principio nos enseña que: “La belleza genera energía SHENG QI”, estos PEN-JIN o jardines en miniatura, son realmente bellos y hermosos, la imagen que acompaña el texto es innegablemente armónica y fuertemente cargada de buena energía (Sheng Qi), por lo que el uso en los jardines de una casa son muy apropiados cuando se aplica el auténtico arte tradicional chino del FENG SHUI.

El Jardín Miniatura (Pen-Jin o Bonsái) se coloca comunmente en espacios abiertos de la casa, como puede ser un pasillo, o en un corredor que comunican  hacia otras partes de un jardín o espacio al aire libre. Los árboles son plantas de exterior, aquí hablamos de árboles miniaturizados (no enfermos o deformes) éstos árboles requieren mayores cuidados y atenciones así como ciertas características ambientales para que sean cultivados eficazmente en el interior de una casa.


El cultivo del Pen-Jin (Jardín o Paisaje Chino en miniatura) o Bonsái es todo un arte.

Ya que la Madera nutre, o fortalece al FUEGO, entonces podemos desprender conclusiones de los mejores lugares para colocar el Pen-Jin o Bonsái:
1.- De acuerdo a las reglas de curas para las orientaciones
     de los ocho palacios o direcciones.
2.- De acuerdo a los elementos de los "portentos" generados por
     las Estrellas Errantes (en el Ba Zhai), o
3.- De acuerdo a la necesidad de fortalecimiento de la Estrella
     "El Ángel del Vigor", estrella de fuego en el Xuan Kong
      Fei Xing.

Por otro lado, todos los objetos que se colocan como curas en el arte chino del FENG SHUI, deben ser objetos bellos y hermosos, para que emitan Sheng Qi (buena energía), de nada sirve un objeto que se coloque como cura como puente entre las Estrellas, si ese objeto es feo, el Sha de ese objeto destruye la armonía. Los objetos colocados como "curas" aún emitiendo Sheng Qi, deben también cumplir con los principios de armonía de los elementos,
por lo que no es indistinto el lugar de colocación, siempre será muy conveniente ser asesorado por un consultor de FENG SHUI Clásico chino tradicional, cuando surgen dudas en la correcta aplicación de este arte.

 

Rodolfo Silva Ramos.

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Última actualización: Junio 06, 2004.